Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE, 2025
Prólogo de Christine Lagarde, presidenta del BCE

Salvaguardar la resiliencia de las entidades de crédito sujetas a la supervisión bancaria europea siguió siendo una prioridad fundamental en 2025. Los retos económicos y geopolíticos globales continuaron afectando a los sistemas financieros, lo que subraya la importancia de una vigilancia rigurosa para asegurar que el sector bancario de la zona del euro pueda seguir respaldando la economía real.
Sobre la base de más de una década de avances sólidos en el Mecanismo Único de Supervisión, las entidades siguieron mostrando capacidad de resistencia pese al aumento de la incertidumbre geopolítica y las presiones macroeconómicas. En el tercer trimestre de 2025, la ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) agregada se situó en el 16,1 % y la ratio de cobertura de liquidez permaneció en un nivel elevado del 157 %, ambas muy por encima de los requerimientos aplicables. La rentabilidad también se mantuvo, con el rendimiento medio sobre los recursos propios estabilizándose en torno al 10 %, lo que contribuyó a que las entidades siguieran prestando apoyo a los hogares y a las empresas durante un período de crecimiento más lento y de cambios estructurales.
Los retos derivados de la escalada de las tensiones comerciales, el incremento de la incertidumbre y las vulnerabilidades específicas de cada sector aún no se reflejan totalmente en los balances de las entidades. Sin embargo, la transmisión de las perturbaciones puede retrasarse y no ser lineal, lo que hace imprescindible que los bancos y los supervisores continúen adoptando un enfoque prospectivo y actúen de manera oportuna cuando observen una acumulación de riesgos.
Asimismo, en el contexto del actual debate mundial sobre la complejidad de las normas financieras, el BCE ha propuesto recomendaciones a los colegisladores europeos para ayudar a simplificar el marco prudencial europeo de regulación, supervisión y presentación de información. Paralelamente, la Supervisión Bancaria del BCE, junto con las autoridades nacionales competentes, está aplicando un conjunto de reformas a sus procesos supervisores para aumentar su eficiencia y centrarlos más en los riesgos. Estos esfuerzos combinados tienen como objetivo reducir la complejidad regulatoria y preservar al mismo tiempo la resiliencia y la fortaleza del sector bancario europeo.
Entretanto, la agenda supervisora continúa centrándose en los retos estructurales que están remodelando el panorama bancario. Los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza siguen siendo una prioridad fundamental a medida que las entidades van elaborando planes de transición creíbles. Asimismo, la digitalización y la adopción rápida de la inteligencia artificial brindan oportunidades de innovación y eficiencia, pero al mismo tiempo exponen a las entidades a nuevos riesgos operacionales, como las ciberamenazas y las vulnerabilidades en las infraestructuras de TIC, así como a una mayor competencia.
Por último, los acontecimientos de 2025 refuerzan aún más el argumento a favor de «más Europa». Sobre la base de los avances logrados en el marco de gestión de crisis y de garantía de depósitos, completar la unión bancaria —incluida la creación de un sistema europeo de garantía de depósitos— y profundizar en el mercado único son elementos esenciales para impulsar la integración, aumentar la competitividad y liberar el potencial económico de Europa.
De cara al futuro, el BCE mantiene su firme compromiso de promover la robustez y la adaptabilidad del sector bancario de la zona del euro. Mediante una supervisión eficaz, eficiente y basada en el riesgo, el BCE continuará contribuyendo a salvaguardar la estabilidad financiera, a apoyar el crecimiento sostenible y a garantizar que el sector bancario de la zona del euro mantenga su resiliencia y su capacidad de dar servicio a la economía real en un mundo que cambia con rapidez.
Prólogo de Claudia Buch, presidenta del Consejo de Supervisión

En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE siguió avanzando en su agenda para racionalizar la supervisión salvaguardando a la vez la resiliencia del sector bancario de la zona del euro. Como consecuencia de la reforma del proceso de revisión y evaluación supervisora, que se aplicará plenamente en 2026, sometimos nuestros procesos supervisores a una revisión más amplia.
Nuestro objetivo principal es lograr una supervisión bancaria europea más eficaz, eficiente y basada en el riesgo. Basándonos en las aportaciones de distintas partes interesadas, elaboramos un programa exhaustivo de reformas, que está en plena fase de implementación, como se explica en el informe titulado «Streamlining supervision, safeguarding resilience: the ECB’s agenda for more effective, efficient and risk-based European banking supervision». Proporcionaremos información actualizada sobre el avance de estas reformas, y su impacto, en el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE, incluido el correspondiente a 2025.
La racionalización de la supervisión contribuye a salvaguardar la capacidad de resistencia. La finalidad de la supervisión es mantener la seguridad y la solidez de las entidades de crédito. Esto significa identificar las vulnerabilidades en una fase temprana, asegurarse de que las entidades las abordan con determinación y, en caso necesario, intensificar el nivel de intervención de las medidas supervisoras. Mediante estas reformas, liberamos capacidad supervisora para centrarla en la evolución del panorama de riesgos, manteniendo así nuestra agilidad en un entorno que cambia con rapidez. De este modo, los supervisores podrán detectar las deficiencias antes y asegurarse de que las entidades adopten las medidas oportunas para preservar su resiliencia general. La resiliencia no se refiere únicamente a la fortaleza financiera, sino que también engloba la flexibilidad operativa, una gobernanza sólida y una buena gestión de riesgos. Esta resiliencia permite que las entidades sigan prestando sus servicios financieros incluso en condiciones de tensión. También es importante para la competitividad y los modelos de negocio a largo plazo de las entidades.
Salvaguardar la resiliencia es particularmente importante en el entorno actual. La incertidumbre política, económica y geopolítica es considerable, pero los indicadores de mercado no reflejan de forma adecuada las tensiones financieras, lo que podría llevar a una reevaluación brusca de los riesgos. En la actualidad, los colchones de capital y de liquidez de las entidades se sitúan muy por encima de las exigencias regulatorias y su rentabilidad es elevada. Sin embargo, las perspectivas de estabilidad financiera a medio y largo plazo se han vuelto más inciertas. Dadas las elevadas tensiones geopolíticas, las valoraciones excesivas en varios segmentos de los mercados financieros, las crecientes interconexiones con intermediarios financieros no bancarios y el riesgo de que se produzcan cambios repentinos en el sentimiento de los mercados, las perturbaciones podrían materializarse de manera inesperada y extenderse con rapidez.
Por tanto, debemos seguir yendo más allá de los indicadores coyunturales de las entidades e identificar las vulnerabilidades frente a acontecimientos externos adversos. Este es el contexto en el que establecimos nuestras prioridades supervisoras para el ciclo 2026-2028.
La primera prioridad es reforzar la capacidad de resistencia de las entidades frente a los riesgos geopolíticos y las incertidumbres macrofinancieras. Ello supone mantener unos criterios de concesión de crédito sólidos, una capitalización adecuada y una gestión prudente de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza. Como parte de esta labor, llevaremos a cabo una prueba de resistencia inversa en 2026 para identificar escenarios de riesgo geopolítico específicos para cada banco que pudiesen afectar gravemente a su posición financiera.
La segunda prioridad se centra en la resiliencia operativa de las entidades y en la robustez de su tecnología. Las entidades necesitan gestionar mejor los riesgos operacionales, subsanar las debilidades detectadas en la forma de recopilar y utilizar la información sobre los riesgos y asegurarse de que la transformación digital —incluido el uso de la inteligencia artificial— está respaldada por una gobernanza y unos controles sólidos de los riesgos.
Una supervisión ágil, con un enfoque claro centrado en los riesgos materiales y en la salvaguardia de la resiliencia general de las entidades de la zona del euro, es una respuesta estratégica al entorno cambiante de riesgos. Para cumplir nuestro mandato de mantener la seguridad y la solidez de las entidades de crédito, necesitamos un marco regulatorio fuerte. Dentro de Europa, una mayor armonización de las normas bancarias y un sistema europeo de garantía de depósitos apoyarían la integración y la simplificación. Asimismo, impulsar el mercado único promovería la eficiencia del sector bancario.
A escala internacional, un sistema financiero mundial resiliente es fundamental para el crecimiento y la estabilidad. Esto depende de que se cumplan unos estándares regulatorios comunes y de que haya una buena coordinación entre los supervisores. Estos mecanismos de protección deben mantenerse ante el aumento de las tensiones geopolíticas. La fragmentación o cualquier debilitamiento de los estándares podría socavar la capacidad de las entidades para resistir perturbaciones adversas.
1 La supervisión bancaria en 2025
1.1 La capacidad de resistencia de las entidades sujetas a la supervisión directa del BCE en 2025
La entidades sujetas a la supervisión directa del BCE siguieron mostrando capacidad de resistencia en 2025.
El sector bancario de la zona del euro[1] siguió mostrando capacidad de resistencia en el pasado año, manteniendo un perfil de riesgo robusto y unos fundamentos sólidos. La ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) agregada (definición en el período transitorio) de las entidades significativas aumentó de forma ligera en términos interanuales hasta situarse en el 16,1 % en el tercer trimestre de 2025, frente al 15,7 % registrado en 2024[2]. Esta mejora obedeció mayormente al elevado nivel de rentabilidad y de beneficios no distribuidos de las entidades significativas. Las ratios de apalancamiento agregadas (definición en el período transitorio) de dichas entidades se mantuvieron prácticamente estables en el 5,9 %.
En un contexto de descenso gradual del exceso de liquidez en la zona del euro, el sector bancario continuó registrando ratios de liquidez sólidas que permanecieron muy por encima de los requerimientos mínimos. En 2025, la ratio de cobertura de liquidez agregada de las entidades significativas se situó en el 157 % y su ratio de financiación estable neta agregada fue del 126 %.
La rentabilidad de las entidades significativas demostró capacidad de resistencia en 2025. El margen de intereses se mantuvo elevado a pesar de la relajación de la política monetaria y fue notablemente superior a los niveles observados durante el período de tipos de interés bajos. Asimismo, los ingresos no correspondientes a intereses experimentaron un fuerte crecimiento, impulsados por las actividades de gestión de activos y el incremento de los ingresos netos por comisiones procedentes de los servicios de pago.
La calidad de los activos también se mantuvo estable, respaldada por unas condiciones macroeconómicas moderadas y por la solidez de los balances del sector privado. La ratio total de préstamos dudosos de las entidades significativas se situó en el 1,9 %[3] en los tres primeros trimestres del año, con unos niveles de provisiones en las entidades que reflejan las expectativas de que la calidad de los activos permanecerá estable en el futuro. Sin embargo, esta estabilidad ocultó algunas diferencias entre países y categorías de activos. La debilidad de la demanda de préstamos de las sociedades no financieras (SNF), unida al endurecimiento neto de los criterios de aprobación del crédito aplicados por las entidades en los últimos trimestres, reflejó distintas preocupaciones, como las tensiones comerciales y las incertidumbres relacionadas a lo largo del pasado año. Aunque se partía de niveles bajos, el número de quiebras en la zona del euro aumentó un 5,1 % interanual en el tercer trimestre de 2025[4] y la mayoría de los casos se concentró en pequeñas y medianas empresas (pymes).
En términos agregados, las ratios de préstamos dudosos de las entidades significativas se mantuvieron estables tanto en las carteras de pymes como en las carteras más amplias de SNF, en torno al 4,9 % y al 3,5 %, respectivamente. Las ratios de préstamos en vigilancia especial (stage 2), es decir, el porcentaje de préstamos sujetos a un aumento significativo del riesgo de crédito desde el reconocimiento inicial, se redujeron ligeramente hasta situarse en el 15,4 % en el caso de las pymes (−0,16 puntos porcentuales en términos interanuales) y en el 13,6 % en el de las SNF (−0,46 puntos porcentuales).
En el sector inmobiliario comercial, los índices de sentimiento y las métricas agregadas de la calidad de los activos apuntaban a una estabilización de los mercados de la zona del euro pese a los factores adversos en el segmento del espacio de oficinas. Las ratios de préstamos en stage 2 de las carteras del sector de inmuebles comerciales descendieron 1,74 puntos porcentuales en tasa interanual y se situaron en el 17,8 %. Sin embargo, en algunos países los préstamos dudosos de las carteras de pymes y del sector inmobiliario comercial registraron incrementos significativos, lo que subraya la necesidad de continuar con el escrutinio de estos segmentos.
En el segmento de los hogares, los tipos de interés más reducidos y la mejora de las perspectivas del mercado de la vivienda propiciaron una fuerte demanda de préstamos hipotecarios, y la calidad de los activos siguió mejorando. Por su parte, la calidad de los activos del crédito al consumo se deterioró levemente, como se reflejó en el aumento interanual de 0,16 puntos porcentuales que experimentó la ratio de préstamos dudosos, que alcanzó el 5,5 %.
1.1.1 Pruebas de resistencia de 2025
En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE llevó a cabo pruebas de resistencia de solvencia de las entidades significativas de la zona del euro[5]. En la prueba de resistencia a escala de la UE coordinada por la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) participaron en total las 51 entidades de crédito de mayor tamaño de la zona del euro y en la prueba de resistencia paralela coordinada por el BCE participaron 45 entidades de tamaño medio. Se utilizó un marco analítico común en todas las entidades. La EBA publicó los resultados detallados de su prueba de resistencia a escala de la UE de 2025 correspondientes a las 51 entidades de mayor tamaño de la zona del euro. El BCE publicó los resultados individuales de las 45 entidades de tamaño medio, así como un informe sobre los resultados finales agregados de su prueba de resistencia de 2025 de las entidades de crédito de la zona del euro para la muestra completa de 96 entidades supervisadas[6].
En conjunto, las pruebas de resistencia resaltaron la resiliencia del sector bancario de la zona del euro a la hora de hacer frente a una recesión económica grave, pero plausible. La prueba de resistencia de 2025 reafirmó la creciente capacidad de resistencia del sector bancario desde que se estableció el Mecanismo Único de Supervisión (MUS) en 2014. La ratio de CET1 agregada, que partía de un 11,1 % al cierre del ejercicio 2013, se incrementó 4,9 puntos porcentuales hasta situarse en el 16 % al cierre de 2024 (gráfico 1). La ratio de CET1 estresada bajo el escenario adverso aumentó gradualmente durante este período y en la prueba de 2025 alcanzó un nivel 3,5 puntos porcentuales superior al observado en la evaluación global de 2014 del BCE. Si se comparan con los resultados de la prueba de 2023, los de 2025 mostraron pérdidas totales por riesgo de crédito más elevadas, dado el mayor crecimiento de los préstamos dudosos, mientras que las pérdidas por riesgo de mercado, las pérdidas por riesgo operacional y el impacto en el importe de la exposición al riesgo fueron prácticamente iguales que en la prueba llevada a cabo en 2023.
Dicho esto, la mejora de la rentabilidad permitió a las entidades de crédito absorber mejor las perturbaciones adversas durante el período de la prueba de resistencia y compensar con creces las mayores pérdidas. Por consiguiente, la disminución del capital fue menor y el margen de intereses representó la mayor parte de la mejora en los resultados de la prueba de resistencia de 2025 en comparación con los del ejercicio de 2023.
Los resultados de las pruebas de resistencia se integran en el diálogo supervisor con las entidades supervisadas por el BCE. Todas las deficiencias cualitativas detectadas durante las pruebas de resistencia contribuyen al componente de gobernanza del proceso de revisión y evaluación supervisora (SREP, por sus siglas en inglés) y pueden, por tanto, influir en los requerimientos de Pilar 2 (P2R, por sus siglas en inglés). Los resultados cuantitativos se tienen en cuenta cuando se establecen la recomendación de Pilar 2 (P2G, por sus siglas en inglés) y su ratio de apalancamiento. La evolución de las ratios de CET1 agregadas a nivel de todo el sistema antes y después de aplicar las condiciones de tensión en las pruebas de resistencia supervisoras llevadas a cabo en la UE se muestra en el gráfico 1.
Gráfico 1
Ratio de capital CET1 agregada en el punto de partida y al final del escenario adverso a tres años
(porcentajes del importe de la exposición al riesgo)

Fuentes: Pruebas de resistencia a escala de la UE, BCE y cálculos del BCE.
Nota: «ST» (stress test) se refiere a la prueba de resistencia a escala de la UE y «VA» (vulnerability analysis) al análisis de vulnerabilidad, que es un análisis documental (desktop exercise) realizado por el BCE.
Paralelamente a la prueba de resistencia a escala de la UE de 2025, el BCE efectuó un análisis exploratorio de escenarios en relación con el riesgo de contraparte para evaluar la capacidad de las entidades seleccionadas para modelizar el riesgo de contraparte en distintos escenarios de tensión e identificar las vulnerabilidades vinculadas a las exposiciones a entidades financieras no bancarias. Si bien este ejercicio no afectó directamente a los requerimientos de capital, sus resultados se utilizaron para contribuir al diálogo supervisor con las entidades que participaron.
El resultado del análisis indicó que las exposiciones al riesgo de contraparte en condiciones de tensión, netas de activos de garantía, frente a SNF y entidades financieras no bancarias residentes en Estados Unidos eran particularmente elevadas. Asimismo, un escenario de depreciación del euro en general daba como resultado pérdidas por riesgo de contraparte mayores que un escenario de descenso de los tipos de interés. Al mismo tiempo, el riesgo de correlación adversa en condiciones de tensión, que medía el grado de correlación positiva entre la exposición a una contraparte y su riesgo de impago, parecía relativamente limitado.
1.2 Prioridades supervisoras para el período 2025-2027
1.2.1 Introducción
Las perspectivas del sector bancario están determinadas en gran medida por la persistente incertidumbre que rodea el entorno geopolítico y sus implicaciones para la economía de la zona del euro. Aunque el sector bancario de la zona del euro ha mantenido su resiliencia durante los recientes episodios de tensiones, las prioridades supervisoras reiteraron el llamamiento a la prudencia que hizo la Supervisión Bancaria del BCE y la necesidad de realizar un seguimiento continuo y evaluaciones periódicas de las implicaciones que podrían tener estas perturbaciones externas para el sector. En este contexto, se solicitó a las entidades supervisadas que reforzaran su capacidad para hacer frente a amenazas macrofinancieras inmediatas y perturbaciones geopolíticas graves (prioridad 1, véase sección 1.2.2), centrándose sobre todo en sus marcos de gestión del riesgo de crédito y de resiliencia operativa. Dado el carácter transversal de los riesgos geopolíticos, se animó a las entidades supervisadas a incorporar las posibles implicaciones de esos riesgos en sus estrategias de negocio y sus marcos de gestión de riesgos. Además, se les solicitó que intensificaran sus esfuerzos para subsanar, de manera eficaz y oportuna, las persistentes deficiencias importantes identificadas en la agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos, así como en las estrategias de negocio y en la gestión de riesgos en lo que se refiere a los riesgos relacionados con el clima y medioambientales (prioridad 2, véase sección 1.2.3), reflejando así el mayor escrutinio supervisor dedicado a estas áreas críticas. Por último, dado que los avances tecnológicos pasan a ser una prioridad para el futuro del sector bancario, se pidió a las entidades supervisadas que reforzaran sus estrategias de digitalización y afrontaran los retos emergentes derivados del uso de las nuevas tecnologías (prioridad 3, véase sección 1.2.4).
1.2.2 Prioridad 1: reforzar la capacidad para hacer frente a amenazas macrofinancieras inmediatas y perturbaciones geopolíticas graves
1.2.2.1 La gestión de los riesgos geopolíticos en las prioridades supervisoras
Los riesgos geopolíticos siguieron siendo un objetivo clave en las prioridades supervisoras del BCE para 2025-2027 dada la mayor incertidumbre global y la interconexión de tales riesgos. Asimismo, se puso de relieve la necesidad de que las entidades integren esos riesgos en sus marcos generales de gestión de riesgos y mantengan una capacidad de resistencia amplia y sólida.
Gestión de los riesgos geopolíticos
Las evaluaciones supervisoras en 2025 se basaron en el marco establecido en 2024[7] para comprender mejor cómo afectan las perturbaciones geopolíticas al sistema financiero y a las entidades de crédito. Los equipos conjuntos de supervisión (ECS) incorporaron los factores geopolíticos a la evaluación de los riesgos de crédito, de mercado, de liquidez, operacional y de gobernanza, y los trataron como factores transversales. Los supervisores se centraron en la gobernanza y en la gestión de riesgos de las entidades, incluida su capacidad para identificar, evaluar y responder a perturbaciones geopolíticas. En enero de 2025, el BCE organizó una mesa redonda con las entidades de crédito para recabar información sobre las prácticas de las entidades en la gestión de los riesgos geopolíticos, lo que contribuyó a orientar las actividades de supervisión y reforzó las iniciativas más amplias del BCE para aumentar la capacidad de resistencia de las entidades frente a perturbaciones geopolíticas. Los riesgos geopolíticos también se integraron en la prueba de resistencia a escala de la UE de 2025[8], que se basó en un escenario geopolítico global adverso (véase sección 1.1.1).
En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE otorgó especial importancia a la dimensión operativa del riesgo geopolítico.
En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE otorgó especial importancia a la dimensión operativa del riesgo geopolítico. Los ECS revisaron el grado de preparación de las entidades para hacer frente a ciberamenazas, problemas de seguridad física y disrupciones en los servicios externalizados. El BCE hizo un seguimiento de los resultados de la prueba de resistencia sobre ciberresiliencia de 2024[9], que confirmaron que las entidades de crédito estaban, en general, bien preparadas para recuperarse tras un ciberataque, pero la prueba también reveló áreas en las que son necesarios esfuerzos adicionales. La supervisión en esta área complementó la aplicación del Reglamento sobre resiliencia operativa digital (DORA, por sus siglas en inglés) de la UE[10].
Asimismo, la Supervisión Bancaria del BCE continuó realizando un seguimiento estrecho de las entidades de la zona del euro con filiales en Rusia, exigiendo hojas de ruta claras para la eliminación de riesgos (de-risking), la comunicación periódica de información y medidas basadas en los riesgos para asegurar la reducción oportuna y ordenada de las exposiciones.
Por último, el BCE también creó una página web específica sobre el riesgo geopolítico en su sitio web de supervisión bancaria.
1.2.2.2 Marcos de gestión del riesgo de crédito
Los supervisores se mantuvieron alerta con respecto a los riesgos emergentes y animaron firmemente a las entidades a que subsanasen las deficiencias y mejorasen sus marcos de gestión de riesgos.
Durante 2025, los supervisores continuaron abordando las deficiencias estructurales en los marcos de gestión del riesgo de crédito de las entidades y realizaron un seguimiento de los riesgos geopolíticos, la incertidumbre macroeconómica y los riesgos emergentes en los sectores vulnerables, factores que pueden incrementar el riesgo de crédito. Por ejemplo, la rápida evolución de las relaciones entre los bancos y las entidades financieras no bancarias, como los fondos del mercado privado, pueden exponer a las entidades a riesgos nuevos directos e indirectos que exigen la atención de los supervisores[11]. A pesar de la evolución de los riesgos, los fundamentos de la supervisión del riesgo de crédito siguieron siendo los mismos. En 2025, el BCE continuó centrándose en el ciclo completo de la gestión del riesgo de crédito, desde la concesión de los préstamos hasta la gestión de los préstamos dudosos, asegurándose de que las entidades contaban con procesos de gestión proactiva.
Los ECS consolidaron y gestionaron actividades de supervisión in situ y a distancia relacionadas, garantizando así un enfoque holístico y eficiente en la supervisión del riesgo de crédito.
En 2025, las inspecciones in situ (véase sección 1.4.2) se centraron en las carteras minoristas, de préstamos inmobiliarios comerciales, de financiación apalancada y de grandes empresas o pymes, con el foco puesto concretamente en la concesión de préstamos, la clasificación de riesgos y las prácticas de modelización de las pérdidas crediticias esperadas.
Los trabajos horizontales a distancia (véase sección 1.4.1) dieron seguimiento a las principales deficiencias detectadas en las inspecciones in situ. Por ejemplo, los ECS emitieron cartas dirigidas a 12 entidades tras una revisión exhaustiva de la financiación apalancada, donde formulaban recomendaciones sobre cómo debían subsanar las deficiencias detectadas en dicha revisión. Las funciones horizontales y los ECS también realizaron evaluaciones a distancia mediante revisiones específicas horizontales y análisis exhaustivos (deep dives) específicos por entidad. Por ejemplo, se concluyó una revisión específica de la gestión de los riesgos emergentes en las carteras de pymes[12] y los ECS llevaron a cabo deep dives de temas y riesgos específicos de sus entidades, como las reestructuraciones y refinanciaciones y la eficacia de los sistemas de alerta temprana.
La atención también siguió centrándose en la evaluación del riesgo climático y en la forma en la que afecta al riesgo de crédito, y más concretamente en la eficiencia energética de los edificios y la disponibilidad de cobertura de seguros por eventos de riesgo físico. Como parte de estos esfuerzos, el BCE organizó dos conferencias específicas con representantes del sector para debatir los retos e identificar las posibles soluciones[13].
En 2025 se siguió avanzando en la subsanación de las deficiencias relacionadas con el riesgo de contraparte. Además, continuó la labor conjunta realizada con la Reserva Federal y el Banco de Inglaterra sobre las exposiciones al riesgo de contraparte frente a entidades financieras no bancarias, con el foco puesto en particular en la medición de este riesgo y en las exposiciones a entidades no bancarias que realizan actividades de creación de mercado. El análisis reveló que los bancos han de continuar esforzándose por mejorar la calidad de sus datos para asegurar la solidez y la fiabilidad de la medición del riesgo de contraparte. Las pruebas de resistencia del riesgo de contraparte no deberían resaltar solo los factores de riesgo de mercado, sino también abordar la concentración y la liquidez de las carteras. Asimismo, las entidades deberían aplicar una sólida gestión del riesgo de contraparte intradía que tenga debidamente en cuenta la actividad de sus contrapartes durante el día, en especial en el caso de los creadores de mercado no bancarios.
En 2025, el BCE también continuó con el seguimiento del riesgo de liquidación de divisas utilizando una muestra de las entidades significativas más activas en este ámbito. Para ello, el BCE recopila estadísticas y datos semestrales sobre el riesgo de liquidación de divisas, basándose en la metodología revisada del Comité Global del Mercado de Divisas, e interactúa periódicamente con las entidades significativas para tratar los cambios internos y las tendencias generales de los mercados.
Los hallazgos de todas las actuaciones supervisoras a distancia e in situ finalizadas se comunicaron con detalle a las entidades por escrito, y se celebraron reuniones específicas para explicar detenidamente cada resultado (véase sección 1.3.1). Cuando procedía, estos hallazgos se tuvieron en cuenta en los resultados del SREP, y las medidas supervisoras relacionadas se discutieron con las entidades supervisadas como parte del diálogo supervisor regular.
1.2.2.3 Marcos de resiliencia operativa para el riesgo de TIC, incluidos el riesgo de ciberseguridad y el riesgo de TIC derivado de terceros
El Reglamento DORA remodeló las actividades de supervisión, exigiendo a las entidades que reforzaran su gestión del riesgo relacionado con las TIC, incluida la gestión del riesgo de TIC derivado de terceros, y la notificación de incidentes relacionados con las TIC.
En 2025, el BCE continuó dando prioridad a la resiliencia operativa de las entidades significativas, con el foco puesto en la seguridad de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), incluidos el riesgo de ciberseguridad y el riesgo de TIC derivado de terceros. A partir de enero de 2025, el Reglamento DORA remodeló las actividades de supervisión, exigiendo a las entidades que reforzaran su gestión del riesgo de TIC, incluida la gestión del riesgo de TIC derivado de terceros, y la notificación de incidentes relacionados con las TIC. Las metodologías de supervisión fueron actualizadas para garantizar que se alinean con los requerimientos establecidos en el Reglamento DORA en todas las actuaciones supervisoras. Los marcos del BCE de comunicación de ciberincidentes y externalización fueron derogados y sustituidos por los plazos de notificación y las plantillas normalizadas que estipula el Reglamento DORA.
En respuesta a la evolución del panorama de ciberriesgos, los supervisores elaboraron una guía (playbook) exhaustiva de gestión de crisis en caso de ciberincidentes con el fin de mejorar la coordinación y las capacidades en los marcos de ciberriesgos internos y externos. Estas capacidades incluyeron los preparativos internos del BCE, así como los protocolos internacionales de respuesta a incidentes.
Las inspecciones in situ del riesgo de TIC realizadas en 2025 se basaron en gran parte en las prioridades supervisoras del BCE y se centraron en la gestión del riesgo de ciberseguridad y de TIC derivado de terceros. Las inspecciones in situ adicionales adoptaron un enfoque idiosincrásico, como solicitaron los ECS (véanse secciones 1.3.1 y 1.4.2). Asimismo, el BCE creó un equipo para supervisar las pruebas de penetración basadas en amenazas de las entidades significativas. Estas pruebas son una nueva herramienta de supervisión utilizada con arreglo al Reglamento DORA, en la que el BCE actúa como autoridad responsable en el caso de las entidades significativas. En 2025, el BCE recopiló por primera vez los datos para el registro de información conforme al Reglamento DORA sobre los acuerdos de servicios relacionados con las TIC prestados por terceros a las entidades significativas. Los análisis de los datos confirmaron las tendencias actuales: una mayor dependencia de proveedores terceros de servicios de TIC, una concentración en un número reducido de dichos proveedores, particularmente proveedores de servicios en la nube, y niveles bajos de sustituibilidad de los proveedores terceros de servicios de TIC, a lo que se suman las dificultades de reintegrar los servicios externalizados.
Por tanto, la Guía sobre la externalización de servicios en la nube a proveedores de servicios en la nube tiene como objetivo aclarar las expectativas del BCE en relación con los requerimientos establecidos en el Reglamento DORA, a fin de fomentar la coherencia supervisora y contribuir a garantizar la igualdad de condiciones mediante el aumento de la transparencia.
Los ciberriesgos y los riesgos de externalización de TI siguen siendo un importante desafío para las entidades de crédito, dado que las crecientes amenazas procedentes del riesgo geopolítico les exigen que adapten en mayor medida su gestión del riesgo de ciberseguridad y del riesgo de TIC derivado de terceros.
1.2.3 Prioridad 2: subsanación de las deficiencias importantes persistentes de manera eficaz y oportuna
La estrategia supervisora del BCE se centró en pasar de la identificación de los riesgos a la corrección de los mismos, lo que exige que las entidades de crédito aborden las deficiencias importantes persistentes y se ajusten a las expectativas supervisoras. En evaluaciones anteriores se habían detectado en las entidades deficiencias significativas en la gestión de los riesgos relacionados con el clima y medioambientales y en las capacidades de agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos, que siguen siendo un objetivo clave en las prioridades supervisoras del BCE para 2025-2027. Pese a los considerables avances logrados en ambas áreas, es fundamental dedicar más esfuerzos a subsanar las deficiencias y realizar un trabajo de seguimiento en los próximos ciclos de supervisión.
1.2.3.1 Deficiencias en las estrategias de negocio y gestión de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza
La supervisión de la capacidad de las entidades para gestionar de forma adecuada los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza[14] siguió ocupando un lugar destacado en la agenda supervisora en 2025. Esto se debe a que los riesgos físicos y de transición continuaron materializándose y aumentando en magnitud y en frecuencia, y persistieron las deficiencias en los marcos de gestión de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza de las entidades.
En 2025, el BCE completó un programa plurianual para desarrollar más las capacidades de gestión de riesgos de las entidades de crédito y siguió avanzando hacia un enfoque de normalidad supervisando los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza como parte de sus procesos y evaluaciones supervisoras periódicas. Basándose en las actuales exigencias regulatorias, el BCE había establecido el final de 2024 como plazo límite esperado para que las entidades mejoraran sus correspondientes prácticas de gestión de riesgos. En años anteriores, y después de diversas rondas de diálogos y comentarios, el BCE había emitido decisiones de supervisión vinculantes dirigidas a las entidades con deficiencias importantes, combinadas con pagos periódicos coercitivos que se devengaban diariamente si las entidades no cumplían estos requerimientos en materia de riesgos en los plazos establecidos («decisiones combinadas»)[15]. En 2025, el BCE emitió una decisión combinada en relación con estos requerimientos. También concluyó un procedimiento de ejecución relativo al incumplimiento por parte de una entidad de una decisión del BCE sobre estos requerimientos en la que determinó el importe total de los pagos periódicos coercitivos (véase sección 2.3.1).
Las entidades de crédito avanzaron significativamente en la gestión de los riesgos derivados de las crisis climática y de la naturaleza.
En general, las entidades avanzaron significativamente en la gestión de los riesgos derivados de las crisis climática y de la naturaleza: implantaron la arquitectura institucional para la identificación, el seguimiento y la gestión de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza. Los análisis del BCE muestran que más del 90 % de las entidades consideran que tienen exposiciones significativas a estos riesgos (en comparación con el 50 % en 2021)[16] y que todas las entidades cuentan ahora con marcos de pruebas de resistencia climática. La mayoría de las entidades también han comenzado a implantar los marcos pertinentes para cuantificar sus necesidades de capital. No obstante, sigue siendo necesaria una atención supervisora sostenida en vista de las incipientes metodologías de cuantificación de riesgos, los retos que siguen existiendo en la gestión de los riesgos físicos y de transición, y las debilidades pendientes observadas en determinadas entidades.
El BCE reconoce los diversos desafíos a los que se enfrentan las entidades y actualmente está finalizando un informe sobre buenas prácticas para la gestión de los riesgos climáticos y medioambientales como actualización del compendio publicado en 2022. El compendio es una herramienta útil para que los bancos exploren vías posibles para mejorar sus correspondientes prácticas de gestión de riesgos. El BCE también participó en un diálogo continuado con las entidades para analizar sus avances generales y para entender los retos que deben afrontar. Un ejemplo fue el diálogo del BCE con el sector sobre «Climate and nature risk management: taking stock and looking ahead» (Gestión de riesgos climáticos y de la naturaleza: balance y futuro) celebrado el 1 de octubre de 2025.
1.2.3.2 Agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos
Unas potentes capacidades de agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos son una condición previa indispensable para una gestión de riesgos sólida y prudente. La Supervisión Bancaria del BCE continuó centrándose en este tema en 2025.
La agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos (RDARR, por sus siglas en inglés) es esencial para gestionar los riesgos adecuadamente y tomar decisiones con eficacia, dado que las deficiencias en la calidad de los datos y la presentación de información socavan la capacidad de las entidades en materia de identificación, seguimiento y mitigación de riesgos. Unas capacidades de RDARR potentes permiten que las entidades aumenten su eficiencia operativa y su competitividad, y facilitan el uso de herramientas digitales y tecnologías innovadoras como la inteligencia artificial (IA) y los análisis avanzados.
Dado que en 2025 se siguió observando un avance insuficiente en las capacidades de RDARR de las entidades, el BCE, basándose también en las expectativas establecidas en la Guía sobre la eficaz agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos (Guide on effective risk data aggregation and risk reporting) publicada en mayo de 2024, adoptó un enfoque global para todas las entidades en 2025. El objetivo de este enfoque era seguir de cerca la evolución de las capacidades de RDARR de todas las entidades significativas con el fin de identificar y realizar un seguimiento de las deficiencias[17]. Un elemento clave de este enfoque fue definir un proceso claro de intensificación de las medidas que exigía que las entidades proporcionasen plazos claros e hitos intermedios para corregir las deficiencias identificadas y abordar sus causas. En los casos en los que las medidas iniciales no lograron resultados oportunos se emplearon herramientas más eficaces para asegurar la correcta subsanación. Estas herramientas se basaron en las medidas supervisoras vinculantes establecidas en el artículo 16 del Reglamento del MUS[18], que también incluye pagos periódicos coercitivos como posibles medidas de ejecución.
El BCE continuó asegurando la aplicación de un enfoque holístico a los problemas de calidad de los datos, incorporando los hallazgos de otras actuaciones supervisoras a la evaluación global de las capacidades de RDARR de las entidades. Algunos ejemplos son la calidad de los datos facilitados para el ejercicio a corto plazo (STE, por sus siglas en inglés) y las pruebas de resistencia del BCE, así como la agregación eficaz de las exposiciones al mercado de crédito privado. Para intensificar sus esfuerzos en este ámbito, el BCE estableció un marco jurídico a principios de enero de 2025 para asegurar la calidad adecuada de los datos en la presentación de información relativa a las pruebas de resistencia[19]. Asimismo, y tras el éxito del proyecto piloto en 2023, el BCE continuó con su informe de gestión anual sobre gobernanza y calidad de los datos[20]. En comparación con el ejercicio realizado en 2024, en 2025 la alta dirección de las entidades de crédito se había involucrado más en la subsanación de las deficiencias identificadas, asumiendo claramente la titularidad y responsabilidad de la gestión del proyecto a nivel del órgano de administración.
En conjunto, la mayor atención dedicada a las capacidades de RDARR en los tres últimos años se ha traducido en avances graduales. Estas capacidades son ahora competencia de la alta dirección de las entidades de crédito y se han dado pasos importantes para corregir las deficiencias detectadas en actuaciones supervisoras anteriores. Sin embargo, las actuaciones supervisoras en curso, incluidas las inspecciones in situ, confirmaron que las entidades supervisadas siguen teniendo que trabajar en áreas como la gobernanza de datos, el ámbito de aplicación del marco de gobernanza de datos, la arquitectura de datos y las infraestructuras tecnológicas.
1.2.4 Prioridad 3: estrategias de digitalización y el uso de nuevas tecnologías
1.2.4.1 Estrategias de transformación digital
En 2025, el BCE continuó siguiendo de cerca la capacidad de resistencia de las entidades de crédito durante su transformación digital.
La transformación digital de las entidades y el uso de nuevas tecnologías requieren disponer de sólidas capacidades de gestión de riesgos y gobernanza. La digitalización no solo es cuestión de tecnología, sino que también tiene que ver con la cultura y las capacidades internas de las entidades. Integrar la innovación en la actividad del negocio y asegurar la preparación global para la era digital son elementos clave para el éxito de cualquier estrategia digital. El momento y el alcance de la digitalización siguen siendo una decisión estratégica que toma cada entidad, pero pueden tener implicaciones profundas para sus riesgos operacionales y financieros, además de afectar a sus perfiles de riesgo.
En 2025, el BCE llevó a cabo una serie de actuaciones supervisoras con la intención de recopilar información sobre casos de uso de nuevas tecnologías y entender cómo estos casos pueden afectar a las capacidades de gestión de riesgos de las entidades[21]. Estas actuaciones incluyeron la continuación de sus inspecciones in situ específicas por cuarto año consecutivo, examinando a fondo las estrategias de digitalización de las entidades de crédito y las palancas de ejecución de dichas estrategias, incluidas las nuevas tecnologías, la dotación de recursos y las capacidades de gestión de proyectos, así como la evaluación de los impactos financieros y no financieros de la digitalización. Entre las actuaciones a distancia cabe señalar los seminarios celebrados con 13 entidades significativas sobre el uso de la IA para la calificación crediticia y la detección del fraude.
En el contexto de la transformación digital, los datos son muy importantes tanto para las propias entidades como para los supervisores. La recopilación anual de datos del BCE sobre digitalización y el uso de tecnologías innovadoras se perfeccionó para reflejar mejor la tecnología y la innovación. Formó parte del ejercicio a corto plazo, un proceso de recogida de datos que llevó a cabo el BCE para complementar la información periódica presentada con fines de supervisión. Continuó siendo una fuente esencial de datos para evaluar el progreso de las entidades en la transformación digital, que refleja la evolución de las actividades de digitalización de las entidades, la cooperación tecnológica y los casos de uso. El análisis de los datos recopilados contribuyó a la selección de casos de uso y entidades con el fin de realizar una evaluación más detallada o de seguir participando en seminarios y otras interacciones de este tipo.
Como parte de su enfoque específico, el BCE también efectuó dos análisis horizontales en los que se exploró el uso de la digitalización en líneas de negocio específicas. Esto se llevó a cabo mediante seminarios sobre pagos digitales y sobre negocio minorista digital en los que participaron 12 entidades significativas. Asimismo, la Conferencia sobre Digitalización del MUS, celebrada el 16 de octubre de 2025, reunió a supervisores y a entidades que intercambiaron opiniones sobre las estrategias digitales, la aplicación de esas estrategias en líneas de negocio específicas, como el negocio minorista y los pagos, y sobre la evolución de la IA y los riesgos relacionados.
1.3 Supervisión eficiente y eficaz basada en el riesgo
Desde la puesta en marcha del MUS en 2014, la forma de llevar a cabo la supervisión bancaria ha cambiado notablemente. En los primeros años de su funcionamiento, la supervisión bancaria europea se centró en la armonización de las prácticas supervisoras. En años más recientes, la supervisión ha realizado una transición a un marco más ágil, en el que se logran resultados más eficientes y coherentes gracias al uso de metodologías menos complejas, aunque igual de rigurosas, y procesos más flexibles. En 2023, el BCE estableció un marco de tolerancia al riesgo que permite a los supervisores priorizar áreas de riesgo críticas y tener más flexibilidad a la hora de identificar y abordar riesgos nuevos y emergentes.
En 2025, el BCE desarrolló una agenda exhaustiva para seguir aumentando la eficiencia, la eficacia y el enfoque de riesgo de la supervisión bancaria europea. Esta agenda, que se describe en el informe «Streamlining supervision, safeguarding resilience: the ECB’s agenda for more effective, efficient and risk-based European banking supervision», publicado en diciembre de 2025, se compone de cuatro iniciativas. En primer lugar, la reforma del SREP, que comenzó en 2024, continuó implantándose en 2025 y está previsto que se complete en 2026 (véase sección 1.3.1)[22]. En segundo lugar, como resultado del proyecto de supervisión innovadora (next-level supervision), los objetivos de la reforma del SREP se ampliaron para incluir áreas como la adopción de decisiones, las aprobaciones de los modelos internos, las pruebas de resistencia, las decisiones relacionadas con el capital, la presentación de información y las inspecciones in situ (véase sección 1.3.2). En tercer lugar, se puso en marcha una iniciativa específica para seguir promoviendo una cultura supervisora unificada en el seno del MUS (véase sección 1.3.3). Por último, el BCE está desarrollando en la actualidad un marco para evaluar la eficacia de la supervisión (véase sección 1.3.4).
Recuadro 1
La contribución del BCE al trabajo de simplificación del marco prudencial europeo de regulación y supervisión
La agenda de reformas del BCE para la supervisión bancaria europea hace referencia a las modificaciones que el BCE y las autoridades nacionales competentes pueden introducir en el marco existente de la legislación de la UE. Al mismo tiempo, el BCE reconoce que es necesario modificar las legislaciones nacionales y europea para seguir simplificando el marco prudencial europeo de regulación y supervisión.
En marzo de 2025, el Consejo de Gobierno del BCE creó un Grupo de Trabajo de Alto Nivel (HLTF, por sus siglas en inglés) para considerar esas modificaciones legislativas. El HLTF formuló un conjunto de recomendaciones dirigidas a los colegisladores de la UE, que fueron aprobadas por el Consejo de Gobierno en diciembre de 2025 y publicadas en el sitio web del BCE. El HLTF consultó al Consejo de Supervisión sobre temas de supervisión y la representante del BCE, Sharon Donnery, participó en calidad de miembro del HLTF.
Las reformas en curso de la supervisión bancaria europea, que se describen en el informe «Streamlining supervision, safeguarding resilience: the ECB’s agenda for more effective, efficient and risk-based European banking supervision», complementan las recomendaciones del HLTF, al tiempo que siguen siendo plenamente aplicables con independencia de esas recomendaciones.
1.3.1 Aplicación de la reforma del SREP
En consonancia con su mandato, la Supervisión Bancaria del BCE evalúa periódicamente la solidez financiera de las entidades bajo su supervisión directa a través del proceso de revisión y evaluación supervisora (SREP, por sus siglas en inglés). Para responder a la rápida evolución del panorama de riesgos y tras un análisis efectuado por expertos externos independientes[23], el BCE puso en marcha una reforma exhaustiva del SREP en 2024 con el fin de aumentar su eficacia, su eficiencia y su enfoque basado en el riesgo.
El primer ciclo de la reforma del SREP finalizó en octubre de 2025, adoptándose decisiones seis semanas antes que en años anteriores. Este hito es solo uno de los impactos tangibles de la reforma del SREP y se han logrado avances significativos en los seis objetivos de la reforma[24]:
- Evaluaciones de riesgos más focalizadas: desde 2023, el BCE adopta un enfoque basado en una evaluación plurianual y aplica un marco de tolerancia al riesgo en sus evaluaciones[25]. En 2025, la evaluación plurianual se llevó a cabo en el 75 % de los elementos del SREP y se amplió a las filiales de las entidades de crédito.
- Mejor integración de las actuaciones supervisoras: para adquirir una visión más integral de los riesgos de las entidades y reducir duplicidades, los ECS se basan ahora de manera más sistemática en la información obtenida de las inspecciones in situ, las revisiones temáticas y otras fuentes, dejando de depender tanto de los datos de cierre del ejercicio. Asimismo, las entidades reciben su programa de examen supervisor en una fase más temprana del año, lo que les permite ajustar su planificación.
- Pleno uso de las herramientas supervisoras: ahora se hace más hincapié en la comunicación oportuna y en la intensificación del nivel de intervención[26] de las medidas supervisoras. Con la introducción de un enfoque escalonado para el seguimiento de las medidas[27], las decisiones del SREP se centran más en las cuestiones más estructurales y graves, y otras deficiencias se abordan durante el año.
- Mejora de la comunicación: el nuevo formato de las decisiones del SREP[28] fomenta un diálogo más focalizado con las entidades, dado que los principales factores de riesgo y las preocupaciones supervisoras se ponen de relieve antes en un formato simplificado.
- Metodologías más estables: el BCE trata de aumentar la estabilidad y la predictibilidad de las metodologías de supervisión. Las actualizaciones, como la metodología revisada de requerimientos de Pilar 2[29], simplifican la metodología e incrementan su solidez.
- Mejor uso de los sistemas de TI y los análisis de datos: las herramientas digitales respaldan la supervisión basada en datos y la interacción eficaz con las entidades de crédito, como la posibilidad de que las entidades realicen un seguimiento de la situación de sus medidas cualitativas y presenten evidencia directamente a sus supervisores.
1.3.1.1 Seguimiento de los avances
Para asegurar que la reforma del SREP aporta los beneficios previstos, la Supervisión Bancaria del BCE realiza un seguimiento constante de su impacto en relación con los objetivos principales. Este seguimiento se basa en un conjunto de indicadores que continúan desarrollándose y perfeccionándose, que abarcan los seis objetivos enumerados en la reforma. Está previsto que estos indicadores incluyan la disponibilidad y el uso eficaz de la evaluación plurianual en el SREP; la duración y la relevancia de las decisiones y medidas del SREP; el uso de herramientas digitales para respaldar un seguimiento en tiempo real de las deficiencias detectadas y las medidas, así como el despliegue de las medidas del SREP y la puntualidad global del ciclo del SREP. Se incluirá información sobre estos indicadores en ediciones futuras del Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE.
1.3.2 Supervisión innovadora: reforma de las actividades de supervisión más allá del SREP
En 2025, el BCE y las autoridades nacionales competentes (ANC) emprendieron otro amplio conjunto de reformas con su proyecto de supervisión innovadora (next-level supervision). Este proyecto tiene como objetivo racionalizar y simplificar los principales procesos de supervisión, complementando la reforma del SREP. Para diseñarlo, se tuvo en cuenta una encuesta bottom-up realizada por algunas de las ANC que participan en la supervisión bancaria europea, así como las aportaciones del sector bancario.
El proyecto abarca las siguientes áreas principales:
- Adopción de decisiones: el BCE está mejorando la eficiencia, la eficacia y el enfoque basado en el riesgo de sus procesos de adopción de decisiones de supervisión. Esta área está relacionada, por ejemplo, con las evaluaciones de idoneidad y los procedimientos comunes, como la concesión de licencias y las aprobaciones de participaciones cualificadas. La racionalización del proceso de adopción de decisiones acelerará los procesos de supervisión de las entidades supervisadas y permitirá al BCE centrar sus recursos en los aspectos más relevantes. Está previsto que puedan tomarse decisiones racionalizadas antes de que termine la segunda mitad de 2026 y que se introduzcan mejoras adicionales con el tiempo conforme se van implantando herramientas digitales. Además, se pondrá en marcha un procedimiento acelerado para las titulizaciones simples con transferencia significativa del riesgo a principios de 2026 (véase recuadro 2).
- Modelos internos: racionalizar los procesos de supervisión relacionados con los modelos internos es fundamental para reducir la carga de trabajo que generan las aprobaciones de las modificaciones importantes de los modelos para las entidades y los supervisores. El BCE está introduciendo gradualmente más enfoques basados en el riesgo para la aprobación de las modificaciones de los modelos en general y las modificaciones de los modelos que se realizan en una fase más temprana del proceso. Esto evita la necesidad de que las entidades mantengan paralelamente varias versiones del modelo. Estas modificaciones se aplicarán a lo largo de 2026.
- Pruebas de resistencia: el BCE ya ha tomado medidas en ciclos de pruebas de resistencia anteriores para aumentar la proporcionalidad, introducir más controles de la calidad de los datos basados en riesgos y reducir el número de ciclos de presentación de datos. El BCE está adoptando medidas adicionales para racionalizar sus pruebas de resistencia cambiando a enfoques más ágiles y acelerados, simplificando las plantillas y recortando las necesidades de recursos tanto para las entidades como para los supervisores. Estos cambios se aplicarán por primera vez en la prueba de resistencia temática de 2026 y la prueba de resistencia a escala de la UE de 2027.
- Decisiones relacionadas con el capital: el BCE está introduciendo un procedimiento acelerado para la aprobación de operaciones con fondos propios de bajo riesgo y claramente definidas. Esta iniciativa tiene como objetivo acortar el tiempo de procesamiento y estará operativa a partir del primer trimestre de 2026. Dado que continúa la inversión en tecnologías digitales, el BCE aspira a reducir los tiempos de procesamiento a dos semanas en los casos más sencillos.
- Información supervisora: el BCE está tratando de racionalizar el proceso de presentación de información y reducir los costes para las entidades de crédito, manteniendo a la vez la calidad y la relevancia de los datos que se recopilan. En 2025, el BCE distribuyó un cuestionario para recoger propuestas del sector dirigidas a simplificar la presentación de información y las analizó en un seminario. El BCE revisó las «plantillas menos utilizadas» y redujo las demandas de información existentes. Por ejemplo, los puntos de datos en el paquete de información del ejercicio a corto plazo (STE, por sus siglas en inglés) de 2026 se recortaron un 18,5 %. En 2026, el BCE tiene previsto pulir y mejorar su proceso relativo a las solicitudes horizontales de información y definir el concepto de umbral de materialidad para las solicitudes de reenvío de datos. En el ciclo del SREP de 2027 se introducirán mejoras adicionales en la presentación de datos para el ejercicio a corto plazo. El BCE también está aplicando medidas para aumentar la proporcionalidad en las obligaciones de información de las entidades pequeñas y no complejas, que incluyen la integración del concepto de entidad pequeña y no compleja en el Reglamento FINREP del BCE.
- Supervisión in situ: el BCE y las ANC acordaron introducir una serie de mejoras en el proceso de inspecciones in situ en 2026. Estas mejoras incluyen la revisión y la racionalización de las directrices internas y externas relativas a la supervisión in situ, la producción de informes de inspección más concisos, el fortalecimiento de la coordinación entre los equipos que realizan inspecciones in situ y la introducción de misiones más focalizadas y más cortas.
En cada una de esas seis áreas de trabajo, el BCE está aumentando el uso de herramientas digitales para su función de vigilancia (lo que se conoce también como tecnologías aplicadas a la supervisión o suptech). En este contexto, el BCE está poniendo en marcha un proyecto de TI integral (2026-2028) para continuar digitalizando los procesos de supervisión de principio a fin, incluidos los procedimientos de adopción de decisiones, mediante una mayor integración de los sistemas internos y el portal único del MUS previsto (véase sección 5.2.1). Desarrollar la infraestructura digital del BCE no solo ayuda a los supervisores a desempeñar sus funciones de manera más eficiente y eficaz, sino que también beneficia en última instancia a las entidades supervisadas porque se facilita la comunicación, se acelera el procesamiento de las funciones de supervisión y aumenta la eficiencia de los recursos.
1.3.2.1 Iniciativas adicionales planificadas
En 2026, el BCE comenzará la revisión de sus guías de supervisión y otras comunicaciones con vistas a aumentar la transparencia con respecto a sus expectativas y a sus enfoques supervisores. Uno de los objetivos de esta revisión será poner de relieve una vez más que las orientaciones del BCE no establecen requerimientos vinculantes que vayan más allá de la legislación de la UE aplicable.
Asimismo, el BCE revisará la aplicación de la proporcionalidad en la supervisión de las entidades menos significativas. En la revisión se examinará, en particular, el subconjunto de entidades menos significativas incluidas en el marco vigente relativo a las entidades pequeñas y no complejas. En la revisión se considerarán aspectos como la frecuencia y la profundidad de la evaluación del SREP, el proceso de evaluación de la adecuación del capital interno (ICAAP) y el proceso de evaluación de la adecuación de la liquidez interna (ILAAP), así como las pruebas de resistencia de todo el sector.
1.3.2.2 Implementación y seguimiento
Los cambios acordados como parte del proyecto de supervisión innovadora se aplicarán en 2026 y en los años siguientes, junto con el trabajo en curso para reforzar la cultura supervisora única (véase sección 1.3.3). El BCE realizará un seguimiento de los avances logrados en la aplicación de las distintas iniciativas dentro de todas las reformas e informará de ellos en su Informe Anual sobre las actividades de supervisión.
Recuadro 2
Evaluación por procedimiento acelerado de las titulizaciones con transferencia significativa del riesgo
De conformidad con las normas bancarias de la UE, los requerimientos de capital que se aplican a las exposiciones titulizadas pueden reducirse únicamente si el supervisor reconoce que una cantidad significativa del riesgo de crédito se ha transferido a terceros (transferencia significativa del riesgo).
En enero de 2025, el BCE puso en marcha una fase de pruebas de seis meses de un proceso de evaluación por procedimiento acelerado destinado a titulizaciones con transferencia significativa del riesgo más estandarizadas, que inicialmente se centró en las titulizaciones sintéticas. La fase de pruebas tenía como objetivo explorar formas de racionalizar la evaluación de operaciones rutinarias al tiempo que se continuaba prestando especial atención a los riesgos y a la resiliencia. Durante este período, el BCE también hizo un seguimiento de la evolución del mercado de titulizaciones.
El proceso de evaluación por procedimiento acelerado, basado en la experiencia adquirida durante la fase de pruebas, empezó a aplicarse a partir de enero de 2026, como se indica en la Guide on the notification of significant risk transfer and implicit support for securitisations (Guía del BCE sobre la notificación de una transferencia significativa del riesgo y apoyo implícito para las titulizaciones).
Con arreglo al marco de evaluación por procedimiento acelerado, solo son admisibles las titulizaciones estandarizadas con transferencia significativa del riesgo. El proceso se basa en una plantilla armonizada de notificación donde se exige información cualitativa y cuantitativa. Al aprovechar la estandarización de productos y las plantillas armonizadas, los recursos de supervisión pueden destinarse a revisiones profundas de titulizaciones más complejas y a una supervisión reforzada a nivel de entidad. Las operaciones con características no estandarizadas, como las carteras concentradas o las cláusulas contractuales atípicas, siguen sujetas a un mayor escrutinio. Aunque aumenta la rapidez del proceso, se seguirán aplicando plenamente todos los estándares globales y las exigencias regulatorias europeas que sean de aplicación. El BCE complementará el proceso de evaluación por procedimiento acelerado con comprobaciones ex post de una muestra.
Como se pone de relieve en el Dictamen del BCE, de 11 de noviembre de 2025[30], las emisiones a gran escala de titulizaciones sintéticas pueden generar riesgos para la estabilidad financiera, incluidos los derivados del riesgo de refinanciación. Por tanto, el BCE seguirá realizando un seguimiento de posibles acumulaciones de riesgos vinculadas a las emisiones totales de titulizaciones sintéticas, partiendo de datos granulares que respalden el análisis supervisor y macroprudencial.
1.3.3 Cultura supervisora del MUS
En febrero de 2025, el Consejo de Supervisión del BCE puso en marcha su iniciativa de cultura supervisora[31] con vistas a proporcionar una plataforma para debatir temas como la reforma del SREP (véase sección 1.3.1) y el proyecto de supervisión innovadora (véase sección 1.3.2). Esta iniciativa plurianual tiene como objetivo asegurar la implementación coherente y eficaz de esas reformas y proyectos en toda la supervisión bancaria europea fomentando una cultura supervisora común acorde con sus tres objetivos estratégicos principales.
- Supervisión basada en el riesgo: priorizar los riesgos materiales, asumir la responsabilidad de las decisiones y actuar con decisión.
- Supervisión eficiente y eficaz: ofrecer resultados oportunos, subsanar los problemas rápidamente e impulsar la mejora continua.
- Supervisión integrada: colaborar en toda la supervisión bancaria europea para conseguir resultados mejores como un solo equipo.
Para lograr estos objetivos estratégicos, se elaboró un plan de activación para reforzar la comunicación y la colaboración, desarrollar competencias y liderazgo, centrarse más en los riesgos y prioridades, y mejorar la eficiencia operativa.
La Supervisión Bancaria del BCE está implementando esta iniciativa plurianual conjuntamente con las ANC.
1.3.4 Evaluación de la eficacia de la supervisión
La supervisión eficaz asegura que las entidades subsanan sus deficiencias de manera oportuna. La Supervisión Bancaria del BCE trata de aumentar constantemente su eficacia permitiendo que los supervisores evalúen con rapidez los riesgos prudenciales, identifiquen las deficiencias importantes y utilicen con mayor eficacia sus herramientas supervisoras y sus competencias de supervisión.
En 2025, el BCE elaboró un marco para evaluar la eficacia de la supervisión. Este marco define las metodologías que pueden emplearse para evaluar la eficacia de sus actuaciones supervisoras relevantes, en particular las metodologías utilizadas para implementar sus prioridades de supervisión.
Existen determinados obstáculos naturales para evaluar la eficacia de la supervisión, como el hecho de que los resultados de las actuaciones supervisoras pueden: i) no ser directamente observables en los datos financieros o estadísticos; ii) tener un impacto retardado, y iii) estar influidos por factores externos que están fuera del área de influencia de los supervisores. Por tanto, resulta fundamental que las evaluaciones de los supervisores se preparen de forma adecuada desde el inicio de sus actuaciones. Durante la fase de planificación, se espera que los ECS definan objetivos claros que especifiquen los impactos previstos en sus entidades supervisadas, determinen cómo pueden medirse esos impactos, aunque solo sea de forma parcial mediante el uso de indicadores específicos, e identifiquen los datos requeridos.
Evaluar la eficacia de su supervisión permite al BCE, en última instancia, utilizar las conclusiones extraídas de sus evaluaciones para mejorar de forma continua la manera de llevar a cabo sus actuaciones supervisoras, como decidir si una vulnerabilidad que se había priorizado se ha abordado de forma adecuada o si es necesario ajustar su estrategia supervisora para subsanar esas vulnerabilidades. Estas evaluaciones también pueden utilizarse para alimentar las mejores prácticas o métodos empleados para lograr determinados resultados pretendidos de la supervisión.
La evaluación de la eficacia de la supervisión puede además servir de soporte al BCE en su comunicación con las partes interesadas externas, como el Parlamento Europeo, y utilizarse en un debate general sobre la rendición de cuentas de la Supervisión Bancaria del BCE.
1.4 Supervisión directa de entidades significativas
1.4.1 Supervisión a distancia
La supervisión directa de las entidades de crédito se centra en identificar y mitigar proactivamente los riesgos para asegurar que los bancos mantengan su capacidad de resistencia y sigan bien gestionados en un entorno cada vez más complejo y dinámico.
La supervisión a distancia se hace efectiva mediante el uso de un sistema de planificación integrado y coordinado que permite que los ECS equilibren sus recursos entre las funciones de supervisión ad hoc, las específicas de cada entidad y las horizontales (véase también la sección 1.4.1.2).
1.4.1.1 Principio de proporcionalidad
La Supervisión Bancaria del BCE aplica el principio de proporcionalidad a sus métodos y actividades de supervisión. El alcance y la intensidad de la supervisión dependen de factores como el tamaño de la entidad, la importancia sistémica, el perfil de riesgo y la complejidad de su modelo de negocio.
En consonancia con el enfoque plurianual del SREP de la Supervisión Bancaria del BCE (véase sección 1.3.1), las evaluaciones supervisoras de las entidades de crédito con perfiles de riesgo estables y menos complejos pueden llevarse a cabo en menor número o con menos frecuencia, mientras que se da prioridad a las evaluaciones más exhaustivas de las entidades con un riesgo más alto o con mayor importancia sistémica.
Como resultado, los ECS responsables de entidades significativas de mayor tamaño o de mayor riesgo suelen planificar y realizar más actividades de supervisión durante el año que los ECS que supervisan entidades más pequeñas o menos complejas.
1.4.1.2 Proceso de planificación de la supervisión y actuaciones supervisoras
El proceso de planificación de la supervisión sigue un enfoque coherente e integrado en el que las prioridades supervisoras guían la planificación de las actividades horizontales, las inspecciones in situ y las investigaciones de modelos internos, así como otras actuaciones supervisoras de los ECS.
Para asegurar una supervisión eficaz, el BCE y las ANC colaboran estrechamente en la planificación de sus actuaciones, teniendo debidamente en cuenta las prioridades supervisoras, los riesgos específicos de cada entidad y el marco de tolerancia al riesgo. Esta planificación supone seleccionar muestras de entidades supervisadas que participarán en actividades horizontales e in situ. Uno de los resultados de ese proceso es el programa de trabajo de alto nivel, que complementa el proceso de planificación global de los ECS.
En cualquier año, las actuaciones supervisoras planificadas por los ECS se reflejan en el programa de examen supervisor anual. El proceso de planificación de la supervisión es una parte importante de la comunicación del ECS con su entidad supervisada. Al final del año se comparte con las entidades un plan de actuación simplificado, en el que se describen las actuaciones supervisoras que requieren la participación o la contribución de las entidades supervisadas.
Tras la reforma del SREP y el cambio hacia un marco de evaluación plurianual más integrado, las actuaciones supervisoras planificadas con arreglo al programa de examen supervisor aportan información analítica fundamental para las evaluaciones del SREP de los ECS (véase sección 1.3.1).
Atendiendo al principio de proporcionalidad, los planes de actuación a distancia incluyen: i) actividades relacionadas con el riesgo (como el SREP); ii) otras actividades relacionadas con requisitos organizativos, administrativos o legales (por ejemplo, la evaluación anual de significatividad), y iii) actividades adicionales planificadas por los ECS para adaptar en mayor medida la planificación de las actuaciones a las características específicas del grupo o la entidad supervisados (por ejemplo, análisis del modelo de negocio o de la estructura de gobernanza de la entidad).
1.4.1.3 Medidas supervisoras
Las medidas supervisoras son uno de los resultados principales de las actividades regulares in situ y a distancia[32]. Detallan las acciones que deben llevar a cabo las entidades supervisadas para subsanar las deficiencias. Los ECS son responsables de vigilar que estas medidas se apliquen de manera oportuna y efectiva. En 2025, el número de medidas supervisoras nuevas se redujo con respecto a 2024. Estas medidas se derivaron principalmente de las actuaciones in situ, representando las inspecciones in situ y las investigaciones de modelos internos (realizadas en su mayoría in situ) casi el 63 % de las medidas totales. Como en años anteriores, el mayor número de medidas supervisoras nuevas estaban relacionadas con el riesgo de crédito (42,5 %), seguido del gobierno interno (10,7 %) (gráfico 2).
Gráfico 2
Medidas supervisoras
a) Número de medidas registradas cada año

b) Nuevas medidas en 2025, por actividad | c) Nuevas medidas en 2025, por categoría de riesgo |
|---|---|
![]() | ![]() |
Fuente: BCE.
Notas: La muestra incluye las medidas en todas las entidades que supervisa el BCE directamente (muestra variable en el tiempo). IRRBB se refiere al riesgo de tipo de interés en la cartera de inversión (banking book). Datos extraídos a 31 de diciembre de 2025.
1.4.1.4 Análisis horizontal del SREP
El BCE publicó los resultados agregados del SREP de 2025 de sus entidades supervisadas el 18 de noviembre de 2025. El proceso conllevó cambios en las puntuaciones del SREP, en los requerimientos de capital de Pilar 2 (P2R) y en la recomendación de Pilar 2 (P2G), medidas cualitativas y un análisis de determinadas áreas de riesgo. El BCE publicó los requerimientos de Pilar 2 específicos de cada entidad para 2026, incluidos los que se utilizan para hacer frente al riesgo de apalancamiento excesivo. Todas las entidades supervisadas dieron su consentimiento para la publicación de sus requerimientos de Pilar 2 y sus requerimientos de Pilar 2 de ratio de apalancamiento.
La puntuación global del SREP siguió mejorando hasta situarse en 2,5, frente a 2,6 en 2024, habiendo empeorado su puntuación solo el 6 % de las entidades de crédito y habiéndola mejorado el 19 %. El agregado de los requerimientos de capital y la recomendación de Pilar 2 se mantuvo, en promedio, estable en el 15,6 % de los activos ponderados por riesgo, al tiempo que la mediana de los requerimientos de Pilar 2 fue del 2,3 %, prácticamente sin variación con respecto al año anterior. Asimismo, la recomendación de Pilar 2 media se redujo desde el 1,3 % hasta el 1,1 %, dado que los resultados de las pruebas de resistencia de 2025 mostraron que las mayores pérdidas proyectadas por riesgo de crédito, de mercado y operacional se veían compensadas por el alto nivel de los beneficios agregados acumulados en 2024. En consecuencia, la disminución del capital fue menor en general y, como resultado, se redujo la recomendación de Pilar 2 (véase sección 1.1.1).
El SREP de 2025 confirmó que, en conjunto, las entidades de crédito sujetas a la supervisión del BCE siguieron mostrando capacidad de resistencia, con posiciones de capital y de liquidez sólidas. Esta capacidad de resistencia se vio respaldada por una regulación rigurosa, una supervisión eficiente y la respuesta extraordinaria de las políticas fiscal y monetaria a las perturbaciones macroeconómicas recientes, como la pandemia de COVID-19, la guerra de Rusia contra Ucrania y la posterior crisis energética. Sin embargo, el entorno en el que operan las entidades de crédito continúa siendo cada vez más complejo, con riesgos geopolíticos de múltiples dimensiones e incertidumbre económica. De cara al futuro, los bancos deberían mantener su resiliencia financiera y operativa, reforzar sus modelos de negocio e incrementar su competitividad, lo que les permitiría estar mejor capacitados para dar servicio a la economía real europea.
1.4.2 Supervisión in situ
De conformidad con el Reglamento del MUS, la supervisión por parte del BCE de las entidades supervisadas se ejerce a través de una combinación de supervisión a distancia e in situ, cuyo objetivo es llevar a cabo un análisis exhaustivo y detallado de la actividad. La supervisión in situ se lleva a cabo mediante inspecciones in situ (OSI, por sus siglas en inglés), que son investigaciones en profundidad de los riesgos, los controles de riesgos y la gobernanza, o mediante investigaciones de modelos internos (IMI), que son evaluaciones minuciosas de los modelos internos utilizados para el cálculo de los requerimientos de fondos propios, en particular en lo que se refiere a las metodologías, los riesgos, los controles de riesgos y la gobernanza.
En 2025, se pusieron en marcha 163 OSI y 77 IMI de entidades significativas. Las OSI realizadas en 2025 abarcaron riesgos tanto financieros como no financieros. Las áreas de investigación fueron acordes con las prioridades supervisoras del BCE, asegurando así que también se abordaban las preocupaciones específicas de cada entidad. Además, en 2025, el BCE comenzó las pruebas de penetración basadas en amenazas de las entidades significativas, una responsabilidad nueva derivada del artículo 26, apartado 1, del Reglamento DORA.
Cuadro 1
Resumen de inspecciones in situ, por tipo de riesgo
Tipo de riesgo | 2024 | 2025 | ||
|---|---|---|---|---|
OSI | Entidades significativas* | OSI | Entidades significativas* | |
Modelo de negocio y rentabilidad | 22 | 20 | 15 | 15 |
Capital (ICAAP y capital regulatorio) | 13 | 13 | 15 | 15 |
Riesgo de crédito | 44 | 36 | 40 | 35 |
Riesgos de tipo de interés y de diferencial de crédito en la cartera de inversión (IRRB/CSRBB) | 18 | 18 | 9 | 9 |
Gobierno interno | 24 | 22 | 31 | 31 |
Riesgo de liquidez | 14 | 14 | 10 | 10 |
Riesgo de mercado | 9 | 9 | 13 | 13 |
Riesgo tecnológico | 19 | 18 | 22 | 22 |
Resiliencia operativa | 2 | 2 | 8 | 6 |
Fuente: BCE.
* Número de entidades significativas individuales inspeccionadas.
En las IMI llevadas a cabo en 2025 se abordaron principalmente ámbitos como las modificaciones importantes de los modelos derivados del mantenimiento regular y la corrección de obligaciones pendientes derivadas de IMI anteriores.
En julio de 2025, el BCE actualizó su Guía sobre modelos internos para ajustarla a las modificaciones introducidas por el Reglamento de Requerimientos de Capital III (RRC III), aclarar la interpretación del BCE de los requerimientos regulatorios y abordar las solicitudes de orientación del sector, como las relativas al uso del aprendizaje automático (machine learning) en los modelos internos. La guía también contiene aclaraciones de determinadas cuestiones observadas por el BCE durante sus IMI.
Cuadro 2
Resumen de investigaciones de modelos internos, por tipo de riesgo
Tipo de riesgo | 2024 | 2025 | ||
|---|---|---|---|---|
IMI | Entidades significativas* | IMI | Entidades significativas* | |
Riesgo de crédito | 71 | 48 | 66 | 38 |
Riesgo de contraparte | 6 | 6 | 5 | 5 |
Riesgo de mercado | 1 | 1 | 6 | 6 |
Fuente: BCE.
* Número de entidades significativas individuales inspeccionadas.
Gráfico 3
Inspecciones in situ e investigaciones de modelos internos iniciadas en 2023, 2024 y 2025
(número de investigaciones)

Fuente: BCE.
Las actividades y los resultados de la supervisión in situ llevada a cabo por el BCE también se incluyen en su Supervision Newsletter[33].
1.4.2.1 Principales deficiencias detectadas en las inspecciones in situ, por tipo de riesgo
En lo que respecta al cálculo del capital regulatorio (Pilar 1), las principales deficiencias fueron: i) la inadecuada asignación de ponderaciones de riesgo a las exposiciones; ii) la determinación inapropiada de las técnicas de mitigación del riesgo de crédito, y iii) marcos de control insuficientes para el proceso de cálculo de los requerimientos de capital, particularmente en relación con el riesgo de crédito.
En cuanto al proceso de evaluación de la adecuación del capital interno (ICAAP), las deficiencias más críticas revelaron: i) metodologías e hipótesis de cuantificación del capital interno insuficientemente sólidas, incoherentes, demasiado optimistas y aplicadas de forma inadecuada, y ii) deficiencias en las pruebas de resistencia realizadas a nivel de toda la entidad como consecuencia de una frecuencia inapropiada y una cobertura insuficiente tanto de la perspectiva normativa como económica.
En relación con el riesgo de crédito, en las entidades se detectaron debilidades significativas en la cuantificación precisa de las pérdidas crediticias esperadas en préstamos normales. Concretamente, en las OSI siguieron identificándose necesidades importantes de mejora en los marcos de las entidades para hacer frente a aumentos significativos del riesgo de crédito (SICR, por sus siglas en inglés). Dichas deficiencias dieron lugar a riesgos de reclasificación insuficiente de los préstamos a stage 2 y a la posible infravaloración de los deterioros de valor. También se observaron deficiencias en la estimación y la calibración de los parámetros de la probabilidad de impago (PD, por sus siglas en inglés) y de la pérdida en caso de impago (LGD, por sus siglas en inglés) en los modelos de pérdidas crediticias esperadas de los bancos. Algunas entidades tuvieron dificultades para detectar el deterioro de la solvencia de las contrapartes y surgieron problemas en los procesos de seguimiento de los riesgos, como la valoración de los activos de garantía y los sistemas de alerta temprana.
También se identificaron deficiencias en materia de gobernanza, incluidos controles internos deficientes, así como marcos de gestión de riesgos y procesos de concesión de préstamos inadecuados. Persistieron las dificultades en la identificación de impagos con arreglo al marco de probabilidad de impago, con desencadenantes de baja calidad y una aplicación deficiente. Estas cuestiones pusieron de relieve la necesidad de unas prácticas más sólidas de gestión de riesgos y de seguimiento del crédito para cumplir los estándares regulatorios.
En cuanto al riesgo de liquidez, las deficiencias más graves se referían a la presentación de información regulatoria, la ratio de cobertura de liquidez y los cálculos de la ratio de financiación estable neta. Entre las deficiencias críticas también figuraban incoherencias entre el plan de financiación, el plan de financiación de contingencia y la estrategia del riesgo de liquidez. Otros hallazgos revelaron deficiencias en el marco organizativo de la gestión del riesgo de liquidez, incluidas debilidades en materia de gobernanza, estrategia de riesgo y diseño de escenarios para las pruebas de resistencia de liquidez.
En lo que respecta a los riesgos de tipo de interés y de diferencial de crédito en la cartera de inversión (IRRBB/CSRBB, por sus siglas en inglés), se detectaron cuestiones graves en la medición y la gestión del IRRBB, como la inadecuación de las hipótesis de modelización, deficiencias en la formalización del modelo, deficiencias en el diseño de las estrategias del IRRBB, la desactualización de los datos y la debilidad de los sistemas de TI o de los marcos de riesgo de modelo. Otras deficiencias graves se referían a la falta de participación de los órganos de administración en la definición y el seguimiento de los procesos del IRRBB y en el desarrollo de marcos para gestionar el CSRBB.
En relación con el riesgo de mercado, las principales deficiencias estaban relacionadas con el riesgo de valoración, la gobernanza, la gestión de riesgos y el riesgo de contraparte. Las deficiencias relativas al riesgo de valoración pusieron de relieve debilidades en los ajustes prudenciales y contables, la verificación independiente de los precios y el diferimiento de las ganancias de primer día (day-one profit). También se detectaron debilidades en la gobernanza, los marcos de límites y las prácticas relativas a las carteras de negociación y de inversión (banking book). En las inspecciones del riesgo de contraparte se identificaron deficiencias en la modelización y la validación de los indicadores principales (por ejemplo, para posibles exposiciones futuras o pruebas de resistencia), el seguimiento de los límites y la gestión de los activos de garantía. En la preparación para implementar la revisión fundamental de la cartera de negociación, se identificaron problemas cualitativos y cuantitativos, por ejemplo funciones y responsabilidades que no estaban claras, dificultades de externalización, ausencia de una validación independiente y fallos en la metodología.
Por lo que concierne al gobierno interno y a las deficiencias estrechamente relacionadas, entre las cuestiones identificadas se incluyen: i) debilidades en la agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos debido a deficiencias en los marcos de gobernanza, la arquitectura de datos y las infraestructuras tecnológicas, que afectaban a la exactitud e integridad de los datos; ii) cuestiones relacionadas con la independencia, el alcance de la actividad y los recursos de todas las funciones de control interno, y iii) deficiencias en las evaluaciones del riesgo de externalización, particularmente de los servicios de TI (véase más adelante).
En cuanto al modelo de negocio y la rentabilidad, entre las deficiencias críticas figuran cuestiones en la gestión de los factores que impulsan la rentabilidad; la ejecución de la estrategia; los marcos, las metodologías y el seguimiento de la fijación de precios de los productos; la asignación de costes; las hipótesis del plan de negocio, y las proyecciones financieras. En las actividades de transformación digital se detectaron debilidades similares a las que mostraron OSI anteriores.
En lo que respecta al riesgo climático y medioambiental, en las deficiencias detectadas en las OSI se observó que las entidades no habían identificado plenamente los riesgos, analizado su materialidad y aportado declaraciones precisas de apetito de riesgo. Otras deficiencias frecuentes revelaron que los factores de riesgo climático no se habían integrado en el proceso de gestión del riesgo de crédito, en la función de vigilancia desempeñada por el órgano de administración ni en el sistema de datos.
En cuanto al riesgo tecnológico, la mayor parte de las deficiencias graves siguieron detectándose en el área de gestión de las TI y de la ciberseguridad, en particular en lo que respecta a las capacidades de detección y protección de datos. Como el año anterior, se identificaron deficiencias considerables en la externalización de TI y en la gestión del riesgo tecnológico derivado de terceros. Estas cuestiones generaron riesgos notables para la continuidad del negocio, en particular habida cuenta de los rápidos cambios geopolíticos[34]. Asimismo, eran frecuentes las debilidades significativas en la gestión del riesgo tecnológico y la gobernanza de TI. Las deficiencias detectadas se referían a menudo a la identificación y evaluación del riesgo y a la función del órgano de administración en lo que respecta a sus responsabilidades de vigilancia[35].
En conclusión, las inspecciones revelaron incumplimientos de la regulación y errores en los cálculos de los riesgos, a pesar de las mejoras globales en la gestión de riesgos. Las deficiencias significativas detectadas en la cuantificación de los riesgos, la gobernanza y los controles internos subrayaron la necesidad de tomar medidas adicionales para asegurar la capacidad de resistencia del sector bancario en un entorno de incertidumbre geopolítica y económica.
1.4.2.2 Principales deficiencias detectadas en las investigaciones de modelos internos
En las investigaciones de modelos internos (IMI) se evalúa si los modelos internos utilizados por las entidades de crédito para calcular sus requerimientos de capital cumplen los requisitos legales y regulatorios. Los IMI pueden iniciarse a petición de una entidad, por ejemplo para aprobaciones iniciales, modificaciones importantes, ampliaciones o implantaciones de modelos, uso parcial permanente o retorno a métodos menos sofisticados para los modelos, o por iniciativa del BCE.
En 2025, más del 90 % de las IMI se pusieron en marcha a petición de las entidades que solicitaban una evaluación de las modificaciones, aprobaciones iniciales o ampliaciones de sus modelos. El número de IMI iniciadas por el BCE se situó en torno al 5 %, porcentaje similar al de 2024. El BCE también recibió y evaluó numerosas solicitudes para retornar a métodos menos sofisticados. Estas solicitudes estuvieron en consonancia con iniciativas más amplias adoptadas para simplificar los modelos internos en respuesta a los estándares más detallados y estrictos resultantes tanto de las normas de la EBA como de la normativa de la UE, en particular en el caso de las carteras de menor tamaño o con datos representativos limitados.
Las IMI realizadas en 2025 revelaron varias debilidades, y se detectaron, en promedio, 16 deficiencias en cada IMI, de las cuales casi la mitad eran de alta gravedad[36].
Atendiendo meramente a los aspectos procedimentales relacionados con los modelos basados en calificaciones internas (IRB, por sus siglas en inglés) para riesgo de crédito, aproximadamente dos quintas partes de las deficiencias eran de alta gravedad. De estas, más de la mitad se referían a deficiencias en las infraestructuras tecnológicas, en la documentación y en el proceso de asignación de calificaciones (ratings). En el caso de la modelización de la probabilidad de impago (PD) y de la pérdida en caso de impago (LGD), una proporción similar (dos quintas partes) de las deficiencias eran de alta gravedad. En la modelización de la PD, cerca de dos tercios de las deficiencias graves se referían a la cuantificación del riesgo y a la estructura del sistema de rating, mientras que en la modelización de la LGD las deficiencias relacionadas con la cuantificación del riesgo y con la estructura del sistema de rating representaron aproximadamente la mitad. En aquellas áreas en las que las deficiencias graves eran numerosas, el BCE facilitó aclaraciones adicionales en la versión revisada de su Guía sobre modelos internos.
Durante el período de referencia se finalizó una investigación centrada en el riesgo de mercado, dadas las nuevas obligaciones inminentes derivadas de la revisión fundamental de la cartera de negociación. Las principales debilidades identificadas se referían a algunos de los elementos esenciales del nuevo enfoque.
Se llevaron a cabo varias investigaciones nuevas para evaluar el método estándar para los ajustes de valoración del crédito introducidos en virtud de un nuevo reglamento aplicable desde enero de 2025, que incluye un nuevo modelo de exposición regulatoria sujeto a la aprobación supervisora. Se identificaron debilidades principalmente en las áreas de ámbito de aplicación, cálculos regulatorios, y calidad y mantenimiento de los datos.
En lo que respecta al riesgo de contraparte, las principales debilidades se referían a ampliaciones significativas de los modelos para el corretaje preferencial (prime brokerage) de renta variable. En estos casos, la mayoría de las cuestiones tuvieron su origen en el uso para el riesgo de contraparte de un motor de cálculo del valor en riesgo (VaR, por sus siglas en inglés) diseñado originalmente para el riesgo de mercado, así como en deficiencias en la modelización de picos de exposición, incluidos sus factores de riesgo, así como en las pruebas retrospectivas (backtesting) y en la validación de la fijación de precios.
1.4.3 Revisión fundamental de la cartera de negociación
La revisión fundamental de la cartera de negociación (FRTB, por sus siglas en inglés) es un componente esencial del marco revisado de Basilea III. Consiste en una revisión profunda de los requerimientos de capital de Pilar 1 por riesgo de mercado, que se basa en las lecciones extraídas de la crisis financiera mundial de 2007/2008. Su objetivo es reducir la probabilidad y el impacto de eventos similares en el futuro. En particular, introduce normas más estrictas para clasificar los activos dentro o fuera de la cartera de negociación, un método estándar alternativo, que es más sensible al riesgo, pero también más complejo que el actual método estándar, y requisitos adicionales para el uso de modelos internos.
Dada la elevada incertidumbre sobre la implementación de Basilea III en otras jurisdicciones sujetas a las normas del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, la Comisión Europea aplazó un año, hasta el 1 de enero de 2027, la aplicación en la UE de estas normas relativas a la cartera de negociación, de conformidad con su Reglamento Delegado de 12 de junio de 2025[37]. El 6 de noviembre de 2025, la Comisión inició una consulta específica (que se cerró el 6 de enero de 2026) sobre opciones de políticas para mitigar los efectos negativos sobre el capital en las entidades de crédito de la UE durante tres años, que finalizarán en 2029[38].
En 2025, el BCE hizo un seguimiento de los hallazgos de una revisión específica a distancia y de varias OSI e IMI analizando y comparando los planes de medidas correctoras de las entidades. Asimismo, en algunas de las OSI en las que se evaluaba la aplicación del método estándar alternativo se identificaron deficiencias en entidades concretas relativas a los cálculos subyacentes, los procesos operativos y la gestión de datos —por ejemplo problemas de registro que impedían la incorporación adecuada de sensibilidades—, así como a la participación de la segunda y tercera línea de defensa, como validaciones incompletas de sensibilidades o la ausencia de revisiones de auditoría interna. Se detectaron cuestiones tanto cualitativas como cuantitativas, incluidas funciones y responsabilidades que no estaban claras, dificultades de externalización, la ausencia de una validación independiente e incoherencias en el alcance de los cálculos con arreglo al método estándar alternativo, como que no se tomaban en consideración las curvaturas en instrumentos financieros con opcionalidad y deficiencias metodológicas, incluida la agrupación incorrecta de algunos factores de riesgo en categorías utilizando métodos basados en sensibilidades o el cálculo incorrecto de los valores nocionales en adiciones por riesgos residuales. En lo que respecta a la aplicación operativa, las entidades de crédito se enfrentaron a retos en la gestión de datos, en particular con relación a la calidad y disponibilidad de datos de gran volumen y granulares, infraestructuras tecnológicas, además de la interpretación y la coherencia de la normativa, como consecuencia de las diferencias entre jurisdicciones. Asimismo, pese a existir un método estándar alternativo, las entidades se encontraron con nuevas dificultades relativas a las complejidades de los cálculos, que exigen el cómputo de tres métricas diferentes, como se estipula para el método basado en sensibilidades, por ejemplo.
Las dos primeras OSI del método estándar alternativo se llevaron a cabo en 2023, otra en 2024 y cuatro más en 2025. Además, están previstas otras seis OSI del mismo tipo para 2026 mediante una campaña, así como la continuación de la actividad supervisora para asegurar que la revisión fundamental de la cartera de negociación se implementa sin problemas.
1.4.4 Supervisión de entidades de crédito no pertenecientes a la UE
En 2025, el BCE supervisó 14 filiales de entidades de crédito no pertenecientes a la UE que operan en la zona del euro. Los activos totales agregados de estas entidades ascienden a 1,9 billones de euros, que representan el 7 % de los activos totales sujetos a la Supervisión Bancaria del BCE. Estas entidades desempeñan un papel importante en el sistema financiero y en la economía real de la UE como proveedores de productos de banca corporativa y de inversión. Su cartera de negociación combinada se cifró en 815 mm de euros, que supone el 19 % de los activos financieros totales de las carteras de negociación sujetos a la Supervisión Bancaria del BCE. Sus activos en custodia alcanzaron los 17 billones de euros, que constituyen el 38 % de los activos totales en custodia sujetos a la Supervisión Bancaria del BCE en el tercer trimestre de 2025.
En 2025, la huella de las entidades no pertenecientes a la UE en Europa aumentó ligeramente con respecto a 2024, a medida que la implementación de los modelos operativos previstos vinculados al Brexit se acercaba a su finalización. Este hito marcó la transición hacia una fase operativa más estable y madura para estas entidades. En consecuencia, la atención supervisora del BCE pasó de las prioridades iniciales posteriores al Brexit —como evaluar los modelos de negocio de las entidades, sus marcos de gobernanza y sus vínculos con las sociedades matrices, así como la prevención de estructuras vacías de contenido (empty-shell)— a un enfoque más adaptado para abordar los riesgos y características específicos de las entidades individuales.
Para el BCE sigue siendo una prioridad principal la aplicación coherente, en todas las entidades, de los estándares de regulación y de supervisión relativos a las entidades no pertenecientes a la UE. Por ello, los supervisores siguieron adoptando un enfoque coordinado para abordar temas comunes, en particular en áreas afectadas por la dimensión de una filial o las fuertes (inter)dependencias de un grupo, por ejemplo la capacidad de resistencia del modelo de negocio, la agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos, los marcos de resiliencia operativa, la evaluación de los planes de recuperación y la gestión de los riesgos geopolíticos.
El BCE continuó realizando un seguimiento de la ejecución de los planes de implementación desarrollados en respuesta a la revisión del mapeo de las mesas de negociación (desk mapping review) (véase el recuadro 2 del Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2023). También siguió manteniendo contactos con las entidades de crédito de fuera de la UE sobre las implicaciones del artículo 21 quater de la Directiva de Requerimientos de Capital y la aplicación prevista de los requerimientos a nivel nacional. Desde el 11 de enero de 2027, las disposiciones exigirán que los grupos bancarios de terceros países establezcan una presencia física en la UE para actividades que impliquen la captación de depósitos y la concesión de préstamos y garantías. Se espera que esto lleve a un incremento significativo de los activos y a modificaciones adicionales en los modelos operativos de las entidades no pertenecientes a la UE, lo que exigirá una mayor actividad supervisora, en particular en relación con una variedad más amplia de actividades y perfiles de riesgo.
1.5 Vigilancia y supervisión indirecta de las entidades menos significativas por parte del BCE
1.5.1 Estructura del sector de entidades menos significativas
El número de entidades menos significativas volvió a disminuir hasta situarse en 1.828.
El número de entidades menos significativas, al máximo nivel de consolidación, se redujo de 1.864 al final de 2024 a 1.828 en el tercer trimestre de 2025. En Europa, el 77 % de estas entidades están ubicadas en Alemania y en Austria. En 2025, los cambios en este sector estuvieron relacionados con 49 fusiones, en su mayor parte en Alemania. Además, se revocaron ocho licencias bancarias y se concedieron seis nuevas.
Si bien el sector de entidades menos significativas está formado por modelos de negocio diversos y, en algunos casos, muy especializados, predominan los prestamistas que ofrecen crédito minorista y para consumo, con una representación de alrededor del 61 %. Suelen ser cajas de ahorro o bancos cooperativos regionales, muchos de los cuales son miembros de sistemas institucionales de protección.
Pese a la tendencia de consolidación, la cuota de mercado de las entidades menos significativas se mantuvo relativamente estable en torno al 15 % del total de activos bancarios sujetos a la supervisión bancaria europea, con diferencias significativas entre países.
A pesar de la disminución del número total de entidades menos significativas, este sector continuó teniendo un peso importante en el sector bancario de la zona del euro, con un 15 %, aproximadamente, de los activos bancarios totales, excluidas las infraestructuras de los mercados financieros que operan con una licencia bancaria. El peso de los activos de estas entidades en los activos bancarios totales del país respectivo difiere considerablemente, lo que apunta a diferencias estructurales entre unos países de la zona del euro y otros. En Austria, Alemania, Luxemburgo y Malta, las entidades menos significativas representan más de un tercio de los activos totales del sector bancario nacional, mientras que el peso de estas entidades es relativamente reducido en la mayoría de los demás países. Por ejemplo, en Bélgica, Francia y Grecia, representan solo el 3,7 %, el 1,5 % y el 5,1 %, respectivamente, de los activos bancarios totales.
Gráfico 4
Clasificación de los modelos de negocio de las entidades menos significativas
(porcentajes)

Fuente: Cálculos del BCE basados en el marco interno de clasificación de modelos de negocio.
Nota: El gráfico muestra el número de entidades menos significativas, al máximo nivel de consolidación, por modelo de negocio (excluidas sucursales e intermediarios financieros) en el segundo trimestre de 2025.
1.5.2 Algunas actividades de vigilancia
Un mandato importante de la vigilancia de las entidades menos significativas es fomentar estándares de supervisión rigurosos y coherentes para dichas entidades en toda la supervisión bancaria europea. Una de las áreas en las que se ha centrado la atención en los últimos años ha sido la gestión de los préstamos dudosos, especialmente porque la ratio de préstamos dudosos en las carteras de préstamos de las entidades menos significativas ha vuelto a aumentar recientemente. Un número considerable de estas entidades continuó afrontando el problema de los préstamos dudosos heredados que llevaban en sus carteras muchos años, causando posibles pérdidas adicionales y restringiendo su capacidad para conceder préstamos nuevos. Por tanto, el BCE, en colaboración con las ANC, elaboró una nueva orientación[39] que establece un enfoque común con respecto a las expectativas supervisoras relativas a la cobertura del volumen de préstamos dudosos heredados. Esta iniciativa se beneficia de varios años de experiencia en el uso de un enfoque similar en las entidades significativas, pero en el caso de las entidades menos significativas se tiene en cuenta un grado de proporcionalidad considerablemente mayor.
Otras iniciativas para promover estos estándares de supervisión rigurosos y coherentes en las entidades menos significativas incluyeron: i) abordar el riesgo de TIC, por ejemplo aplicando el Reglamento DORA y desarrollando herramientas de seguimiento del riesgo de TIC; ii) desarrollar enfoques conjuntos para la supervisión de determinadas características del modelo de negocio o riesgos, como el caso de las fintech y la alta concentración de los canales de financiación, y iii) crear un grupo de contacto, con la participación del BCE y de varias ANC, para avanzar en las prácticas de supervisión de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza de las entidades menos significativas. Asimismo, se llevaron a cabo diversos análisis comparativos de estas entidades, como análisis comparativos periódicos de seguimiento del riesgo de crédito y del SREP, el análisis horizontal del IRRBB, el seguimiento de los sistemas institucionales de protección híbridos y el ejercicio de identificación de las entidades menos significativas que experimentan un crecimiento significativo en áreas de negocio clave. Estas iniciativas pueden dar como resultado actividades de seguimiento por parte de las ANC o el BCE si se detectan riesgos o debilidades significativos.
Además de la armonización de los estándares de supervisión, la función de vigilancia continuó centrándose en los procesos de supervisión y promoviendo enfoques comunes. En este sentido, en 2025 se puso en marcha un proyecto orientado a las entidades menos significativas con el objetivo de hacer balance y seguir mejorando los enfoques supervisores para abordar las deficiencias detectadas en la supervisión y las medidas supervisoras. Este proyecto continuará en 2026.
En 2025, los supervisores de las entidades menos significativas prestaron especial atención a la revisión y gestión de los retos que afrontan las entidades más pequeñas ante el aumento de las exigencias regulatorias. En cuanto a la proporcionalidad, la labor se centró, en particular, en las entidades pequeñas y no complejas, con el objetivo de aumentar el nivel de proporcionalidad que se aplica en las prácticas supervisoras sin que la capacidad de resistencia del sector de entidades menos significativas en general se vea comprometido. Esta labor proseguirá en 2026.
1.5.3 Trabajos horizontales sobre las pruebas de resistencia de las entidades menos significativas
En 2025, el BCE y las ANC concluyeron un seguimiento específico de la revisión realizada en 2022 de las prácticas nacionales relativas a las pruebas de resistencia supervisoras de las entidades menos significativas, finalizando con un balance cuantitativo (stocktake) de los resultados agregados más recientes de estas pruebas y de varias métricas relacionadas.
Para compartir los conocimientos adquiridos en las pruebas de resistencia, el BCE y las ANC organizaron seminarios periódicos sobre buenas prácticas, sobre determinados elementos metodológicos y sobre las herramientas de supervisión aplicables.
1.6 Funciones macroprudenciales del BCE
La función del BCE en la política macroprudencial es fundamental para abordar el riesgo sistémico con coherencia y eficacia en toda la zona del euro. A través de sus actividades de vigilancia y de otras funciones relacionadas, el BCE examina las medidas adoptadas por las autoridades nacionales para garantizar que los Estados miembros individuales y la Unión Europea en su conjunto estén bien preparados para hacer frente a las incertidumbres económicas y a los riesgos para la estabilidad financiera.
El BCE interactuó activamente con las autoridades nacionales en 2025, de acuerdo con las funciones macroprudenciales que le atribuye el artículo 5 del Reglamento del MUS. En este contexto, como en años anteriores, el BCE recibió y examinó notificaciones de las autoridades nacionales pertinentes relativas a cuestiones de política macroprudencial. Estas notificaciones se referían a decisiones sobre la fijación de colchones de capital anticíclicos (CCA), sobre la identificación y el tratamiento del capital de entidades de importancia sistémica mundial (EISM) o de otras entidades de importancia sistémica (OEIS), así como sobre otras medidas macroprudenciales, por ejemplo, la fijación de los colchones contra riesgos sistémicos y las ponderaciones de riesgo más estrictas para las exposiciones inmobiliarias de las entidades[40].
En 2023 y 2024, varias autoridades nacionales impusieron o aumentaron los colchones de capital cíclicos o estructurales. Esta tendencia continuó en 2025, lo que dio lugar a una situación en la que todas las autoridades macroprudenciales de la unión bancaria habían anunciado o implantado alguna forma de requerimiento de colchón liberable. Diez países habían adoptado marcos de políticas para aplicar un porcentaje positivo neutral para el CCA, que es un porcentaje positivo para dicho colchón aplicable cuando los riesgos sistémicos cíclicos aún no son elevados. Las autoridades nacionales también identificaron 125 OEIS y fijaron porcentajes de colchón de capital para ellas. Estos porcentajes estaban en consonancia con la metodología revisada para evaluar los colchones mínimos de las OEIS, como anunció el Consejo de Gobierno del BCE en diciembre de 2024[41], que tiene en cuenta la importancia sistémica de las OEIS para la unión bancaria en su conjunto.
La Supervisión Bancaria del BCE también participó activamente en varias áreas de trabajo de la Junta Europea de Riesgo Sistémico, como las evaluaciones periódicas de los riesgos y vulnerabilidades del sistema financiero de la UE, la evaluación de la capacidad de resistencia del sistema financiero de la UE a las variaciones de los tipos de interés, el análisis del riesgo sistémico en el sector de los criptoactivos, así como sus trabajos sobre titulizaciones y seguros de riesgo de crédito (CDS, por sus siglas en inglés).
1.7 Riesgos y prioridades supervisoras para el período 2026-2028
Las prioridades supervisoras reflejan la evaluación de la Supervisión Bancaria del BCE de los principales riesgos y vulnerabilidades para las entidades supervisadas que se basa en el panorama de riesgos existente, en información prospectiva, como las perspectivas macrofinancieras y los resultados de la prueba de resistencia a escala de la UE, y en el estado de subsanación de las deficiencias materiales detectadas durante sus actuaciones supervisoras.
Por el momento el sector bancario de la zona del euro ha logrado resistir el aumento de los retos geopolíticos y económicos de carácter más estructural derivados de distintos acontecimientos mundiales, como guerras y conflictos en distintas partes del mundo, incluida Europa, y la más reciente escalada de las tensiones comerciales globales. Todo ello provocó episodios de volatilidad elevada en los mercados financieros y empañó las perspectivas macrofinancieras. Aunque los indicadores financieros y prudenciales confirmaron la amplia capacidad de resistencia del sector bancario de la zona del euro, como también quedó ilustrado en las pruebas de resistencia a escala de la UE de 2025 (véase sección 1.1.1), los posibles factores adversos derivados de estos retos externos aún no han tenido un impacto significativo en el sector bancario, y siguen existiendo altos riesgos a la baja en vista de la persistencia de una incertidumbre elevada.
Por tanto, la Supervisión Bancaria del BCE introdujo ajustes específicos en sus prioridades supervisoras para el período 2026-2028, al tiempo que mantuvo su llamamiento a las entidades de crédito para que permanezcan alerta y aseguren una gestión de riesgos prudente y sólida tanto a corto como a medio plazo. Por consiguiente, las prioridades supervisoras para 2026-2028 ponen el foco en la necesidad de que las entidades mantengan su capacidad de resistencia ante los riesgos geopolíticos y la incertidumbre macrofinanciera, centrándose principalmente en una asunción de riesgos prudente, unos criterios de concesión de crédito sólidos, una aplicación coherente del RRC III y la gestión prudente de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza (prioridad 1). Conforme a la prioridad 2, el objetivo es asegurar una resiliencia operativa y capacidades de TIC sólidas, lo que también incluye el cumplimiento de las exigencias del nuevo Reglamento DORA y la subsanación oportuna de las deficiencias en las capacidades de presentación de informes de riesgos y en los sistemas de información correspondientes.
La Supervisión Bancaria del BCE también está desarrollando, con arreglo a la prioridad 2, una estrategia de medio a largo plazo que se centra en las estrategias digitales (y relacionadas con la IA), la gobernanza y la gestión de riesgos de las entidades supervisadas con el fin de identificar las tendencias estructurales y los factores de riesgo que configuran el futuro del sector bancario. Por tanto, los supervisores tienen previsto interactuar con las entidades de manera focalizada en relación con algunos de estos temas principales a lo largo de 2026. Se puede consultar información más detallada en las prioridades supervisoras 2026-2028.
2 Procedimientos de autorización, de idoneidad, de ejecución y sancionadores
2.1 Autorizaciones
2.1.1 Evaluaciones de significatividad
El BCE supervisa directamente 112 entidades de crédito desde el 1 de enero de 2026, tras la evaluación anual de significatividad y otras evaluaciones ad hoc.
Con arreglo a lo establecido en el Reglamento Marco del MUS[42], en noviembre de 2025 se finalizó la evaluación anual para determinar si un banco o grupo bancario cumple alguno de los criterios para ser considerado significativo[43]. Esta evaluación se complementó con evaluaciones de significatividad ad hoc que se realizaron al producirse cambios en las estructuras de los grupos y llevaron a adoptar 51 decisiones sobre significatividad.
En consecuencia, 112 entidades[44] fueron clasificadas como significativas a 1 de enero de 2026.
La evaluación anual de 2025 dio lugar a los siguientes cambios.
Cuadro 3
Cambios resultantes de la evaluación anual de 2025
Entidad | Razonamiento |
|---|---|
RBS Holdings N.V. | RBS Holdings N.V. siguió clasificándose como entidad significativa, pero el criterio para ser considerada como tal pasó de ser la facultad del BCE para decidir asumir la supervisión directa —takeover power— (artículo 6, apartado 5, letra b, del Reglamento del MUS y artículo 67 del Reglamento Marco del MUS) a ser el criterio de su tamaño, dado que sus activos superaban los 30 mm de euros (artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS y artículo 50 del Reglamento Marco del MUS). |
Revolut Holdings Europe UAB | Revolut Holdings Europe UAB siguió clasificándose como entidad significativa, pero el criterio para ser considerada como tal pasó de ser la facultad del BCE para decidir asumir la supervisión directa —takeover power— (artículo 6, apartado 5, letra b, del Reglamento del MUS y artículo 67 del Reglamento Marco del MUS) a ser el criterio de su importancia económica nacional, dado que sus activos superaban los 5 mm de euros y el 20 % del PIB (artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS y artículo 56 del Reglamento Marco del MUS). |
MDB Group Limited | MDB Group Limited siguió clasificándose como entidad significativa, pero el criterio para ser considerada como tal pasó de ser su clasificación como una de las tres entidades más significativas de Malta (artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS y artículo 65 del Reglamento Marco del MUS) a ser el de su importancia económica nacional, dado que sus activos superaban los 5 mm de euros y el 20 % del PIB (artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS y artículo 56 del Reglamento Marco del MUS). |
OTP Luxembourg S.à.r.l. | OTP Luxembourg S.à.r.l. siguió clasificándose como entidad significativa, pero el criterio para ser considerada como tal pasó de ser su clasificación como una de las tres entidades más significativas de Eslovenia (artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS y artículo 65 del Reglamento Marco del MUS) a ser el de su importancia económica nacional, dado que sus activos superaban los 5 mm de euros y el 20 % del PIB (artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS y artículo 56 del Reglamento Marco del MUS). |
AB Artea bankas (antes Akcinė bendrovė Šiaulių bankas) | AB Artea bankas (antes Akcinė bendrovė Šiaulių bankas) siguió clasificándose como entidad significativa, pero el criterio para ser considerada como tal pasó de ser su clasificación como una de las tres entidades más significativas de Lituania (artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS y artículo 65 del Reglamento Marco del MUS) a ser el de la facultad del BCE para decidir asumir la supervisión directa —takeover power— (artículo 6, apartado 5, letra b), del Reglamento del MUS y artículo 67 del Reglamento Marco del MUS). |
Además, se produjeron los siguientes cambios en las estructuras de algunos grupos, que afectaron al número de entidades significativas supervisadas.
Cuadro 4
Cambios en las estructuras de algunos grupos que afectaron al número de entidades significativas supervisadas
Entidad | Razonamiento |
|---|---|
BPER Banca S.p.A. | Con efectos a partir del 18 de julio de 2025, BPER Banca S.p.A. adquirió participaciones cualificadas superiores al 50 % del capital y de los derechos de voto de forma directa en Popolare di Sondrio, Società per Azioni (S.p.A.) y de forma indirecta en Banca della Nuova Terra S.p.A. |
BANCA MONTE DEI PASCHI DI SIENA S.p.A. | Con efectos a partir del 15 de septiembre de 2025, BANCA MONTE DEI PASCHI DI SIENA S.p.A. adquirió participaciones cualificadas superiores al 50 % del capital y de los derechos de voto de forma directa en Mediobanca – Banca di Credito Finanziario S.p.A. y de forma indirecta en Compass Banca S.p.A., Mediobanca International (Luxembourg) S.A. y Mediobanca Premier S.p.A. |
Por último, se produjeron los siguientes cambios en las estructuras de algunos grupos, que no afectaron al número de entidades significativas supervisadas.
Cuadro 5
Cambios en las estructuras de algunos grupos que no afectaron al número de entidades significativas supervisadas
Entidad | Razonamiento |
|---|---|
ALPHA BANK S.A. | ALPHA SERVICES AND HOLDINGS S.A. se fusionó con ALPHA BANK S.A., con efectos a partir del 27 de junio de 2025. |
Morgan Stanley Europe SE | Morgan Stanley Europe Holding SE se fusionó con Morgan Stanley Europe SE, con efectos a partir del 23 de septiembre de 2025. |
La lista de entidades supervisadas se actualiza con frecuencia y puede consultarse en el sitio web de supervisión bancaria del BCE.
Cuadro 6
Entidades significativas supervisadas a nivel consolidado e individual sujetas a la supervisión bancaria europea: evaluaciones anuales de significatividad entre 2015 y 2025
Activos totales | Número de entidades a nivel consolidado | Número de entidades a nivel individual | Tamaño medio a nivel consolidado | |
|---|---|---|---|---|
2015 | 21.818,10 | 129 | 1.117 | 169,13 |
2016 | 21.114,75 | 127 | 951 | 166,25 |
2017 | 21.171,80 | 119 | 869 | 177,91 |
2018 | 21.399,70 | 119 | 822 | 179,82 |
2019 | 21.377,50 | 117 | 1.004 | 182,71 |
2020 | 21.981,10 | 115 | 974 | 191,14 |
2021 | 23.784,40 | 115 | 935 | 206,82 |
2022 | 24.249,60 | 113 | 900 | 214,59 |
2023 | 25.134,76 | 113 | 879 | 222,43 |
2024 | 25.188,87 | 114 | 872 | 220,95 |
2025 | 26.111,72 | 112 | 820 | 233,14 |
Fuente: BCE.
Notas: La fecha de referencia de los activos totales es a casi un año antes que la relativa al número de entidades, dado que corresponde al 31 de diciembre del año previo a la evaluación. En cambio, el número de entidades refleja la información disponible al final del año de evaluación. Concretamente para 2025, «Activos totales» se refiere a los activos totales de las entidades incluidas en la lista de entidades supervisadas publicada en diciembre de ese año (con fecha de referencia de 30 de noviembre de 2025 para las decisiones sobre significatividad notificadas a las entidades supervisadas resultantes de la evaluación anual de significatividad, y de 1 de noviembre de 2025 para otros cambios y hechos que han afectado a las estructuras de determinados grupos significativos). La fecha de referencia de los activos totales es el 31 de diciembre de 2024 (o la última disponible que se haya utilizado en la evaluación de significatividad más reciente). En el número de entidades se consideran todos los hechos que han afectado a las estructuras de determinados grupos significativos hasta el 1 de noviembre de 2025, inclusive, y todos los cambios en las decisiones sobre significatividad hasta el 30 de noviembre de 2025, inclusive.
2.1.2 Análisis de la calidad de los activos
Los análisis de la calidad de los activos tienen por objeto garantizar que las entidades que están o van a estar sujetas a la supervisión directa del BCE estén adecuadamente capitalizadas. La metodología aplicada en estos análisis se describe en un manual específico[45].
En 2025, el BCE concluyó el análisis de la calidad de los activos de Raiffeisen-Holding Niederösterreich-Wien reg.Gen.m.b.H. en Austria. Está previsto que los análisis de dos entidades alemanas, LBS Landesbausparkasse Süd y Wüstenrot Bausparkasse Aktiengesellschaft, se completen a principios de 2026. En junio de 2025, el BCE inició los análisis correspondientes a dos entidades, KfW Beteiligungsholding GmbH en Alemania y Promontoria 19 Coöperatie U.A. en los Países Bajos. Cada una de las cinco entidades evaluadas cumplía el criterio del tamaño para ser supervisadas directamente por el BCE.
2.1.3 Entidades menos significativas de alto impacto
Debido al elevado número de entidades menos significativas, así como sus diferencias en cuanto a tamaño, complejidad y perfil de riesgo, la supervisión bancaria europea clasifica a estas entidades basándose en su impacto sobre el sistema financiero y en su perfil de riesgo. Las entidades menos significativas de alto impacto se identifican una vez al año para cada uno de los países que participan en la supervisión bancaria europea. Los criterios para la identificación de dichas entidades incluyen el tamaño, la importancia para la economía, las actividades transfronterizas, el modelo de negocio y la cobertura mínima por país[46]. A 1 de enero de 2026, 105 entidades menos significativas fueron clasificadas como de alto impacto. Esta cifra se ha mantenido prácticamente estable en los últimos años[47].
2.1.4 Procedimientos de autorización
En 2025 se notificaron 676 procedimientos
de autorización al BCE.
En 2025 se notificaron al BCE un total de 676 procedimientos de autorización (cuadro 7), que incluyeron 14 solicitudes de licencia, 11 revocaciones de licencia, 42 caducidades de autorización, 110 adquisiciones o incrementos de participaciones cualificadas, 496 procedimientos de pasaporte comunitario y 3 autorizaciones de sociedades financieras de cartera.
Cuadro 7
Procedimientos de autorización notificados al BCE por entidades significativas y menos significativas
Concesión de licencia | Revocación de licencia | Caducidad de autorización | Participaciones cualificadas | Pasaporte comunitario | Sociedades financieras de cartera | |
|---|---|---|---|---|---|---|
2021 | 29 | 24 | 52 | 111 | 404 | 31 |
2022 | 30 | 22 | 64 | 87 | 549 | 7 |
2023 | 25 | 10 | 61 | 112 | 558 | 11 |
2024 | 15 | 9 | 29 | 91 | 596 | 2 |
2025 | 14 | 11 | 42 | 110 | 496 | 3 |
Fuente: BCE.
En 2025 se emitieron 194 decisiones sobre procedimientos de autorización[48], que representaron el 7,7 % de todas las decisiones de supervisión individuales adoptadas por el BCE durante ese año.
Asimismo, se retiraron una solicitud de licencia y tres notificaciones de adquisiciones o incrementos de participaciones cualificadas antes de que se concluyese una decisión debido a una valoración negativa.
2.1.4.1 Evolución de los procedimientos comunes
En 2025, el número de procedimientos comunes notificados al BCE aumentó con respecto a 2024.
En conjunto, en 2025, el número de procedimientos comunes de concesión de licencia, de participaciones cualificadas y de revocación de licencia notificados al BCE aumentó con respecto al año anterior.
El BCE evaluó un número elevado de participaciones cualificadas. Algunos procedimientos de participaciones cualificadas se derivaron de reorganizaciones internas en grupos supervisados que estaban sujetos al método de análisis simplificado de este tipo de participaciones. En 2025, los procedimientos de participaciones cualificadas se refirieron mayoritariamente a operaciones de consolidación, la mayoría a escala nacional, aunque en algunos casos el objetivo era la consolidación transfronteriza. También se evaluaron varias adquisiciones hostiles —incluidas absorciones de entidades— que conllevaban ofertas públicas de adquisición.
En 2025, la mayoría de los procedimientos de concesión de licencia estuvieron relacionados con el establecimiento de nuevas entidades menos significativas. Los pocos procedimientos de concesión de licencia a entidades significativas se derivaron, sobre todo, de las solicitudes de ampliación de licencia para realizar actividades reguladas adicionales previstas por las entidades de crédito, como es preceptivo en determinados Estados miembros. En algunos casos, los procedimientos de concesión de licencia guardaron relación con el traslado de una entidad de crédito significativa a otro Estado miembro o con el establecimiento de una filial de una entidad significativa en otro Estado miembro.
En 2025, algunas solicitudes de licencia fueron presentadas al BCE por entidades de terceros países que tenían la intención de expandir su negocio en la UE. En estos casos, las evaluaciones se centraron en la buena reputación de las entidades y en su cumplimiento de la normativa en materia de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo.
Las autoridades nacionales competentes (ANC) iniciaron procedimientos de revocación de la licencia de dos entidades de crédito menos significativas (en Alemania y en Austria). En un caso, la entidad había pasado a estar inmersa en un procedimiento de insolvencia; en el otro, la revocación se debió a incumplimientos graves de los requerimientos en materia de prevención del blanqueo de capitales, incumplimientos relativos a los mecanismos de gobernanza y al hecho de que la entidad estaba sujeta a un procedimiento judicial de insolvencia.
En 2025, el BCE implementó una estrategia basada en el riesgo para los procedimientos comunes que se espera que beneficie tanto a las entidades supervisadas como a los adquirentes propuestos gracias a la reducción de las interacciones y la aceleración del plazo de tramitación de los casos menos complejos (véase sección 1.3.2).
2.1.4.2 Evolución de los procedimientos de pasaporte comunitario, sociedades financieras (mixtas) de cartera, y fusiones y escisiones
El BCE y las ANC tramitaron 496 procedimientos de pasaporte comunitario en 2025.
Tras un gran flujo de procedimientos relacionados con sociedades financieras de cartera en 2021 y 2022 a raíz de la transposición de la Directiva de Requerimientos de Capital (DRC V)[49], su número se estabilizó en 2023, 2024 y 2025. En 2025, el BCE recibió tres solicitudes de aprobación de sociedades financieras (mixtas) de cartera de grupos significativos.
En 2025, el BCE también se preparó para la aplicación de la Directiva de Requerimientos de Capital revisada (DRC VI)[50] a partir de enero de 2026. La DRC VI introduce determinados cambios en el tratamiento supervisor de las sociedades financieras (mixtas) de cartera mediante revisiones del artículo 21 bis de la Directiva. Estos cambios incluyen un nuevo requisito que exige que las autoridades de supervisión publiquen anualmente una lista de las sociedades financieras de cartera y las sociedades financieras mixtas de cartera a las que se haya concedido aprobación o que estén exentas de aprobación, en la que también figure la entidad supervisada designada de conformidad con el artículo 21 bis, apartado 4, letra c), de la DRC VI.
La DRC VI introduce también nuevos capítulos sobre adquisición o cesión de una participación significativa, transferencias significativas de activos y pasivos, y fusiones y escisiones, armonizando los regímenes anteriores de «competencias nacionales»[51]. En virtud de la DRC VI, el BCE es la única autoridad competente para evaluar esas operaciones cuando involucren a entidades significativas. Concretamente, en el caso de las fusiones, el BCE es competente para realizar la evaluación prudencial correspondiente si la entidad resultante cumple los criterios para ser considerada significativa. En cuanto a las escisiones, el BCE será competente si la entidad que se va a escindir es significativa.
2.2 Procedimientos de idoneidad
En 2025 se notificaron al BCE un total de 1.672 procedimientos de idoneidad individuales[52] relativos a entidades significativas (cuadro 8).
Cuadro 8
Procedimientos de idoneidad notificados al BCE
Ejercicio | Procedimientos de idoneidad presentados por entidades significativas |
|---|---|
2017 | 2.301 |
2018 | 2.026 |
2019 | 2.967 |
2020 | 2.828 |
2021 | 2.627 |
2022 | 2.445 |
2023 | 2.573 |
2024 | 1.557 |
2025 | 1.672 |
Fuente: BCE.
Notas: La muestra incluye a todas las entidades significativas sujetas a la supervisión bancaria europea que presentaron solicitudes de idoneidad. La disminución del número de evaluaciones de idoneidad entre 2023 y 2024 puede atribuirse, principalmente, a un cambio en el marco jurídico italiano, que excluye de las evaluaciones de idoneidad las renovaciones/reelecciones, salvo que se hayan producido nuevos hechos materiales.
En 2025, el 67,2 % de los procedimientos de idoneidad individuales se referían a miembros del órgano de administración en su función de supervisión, y el 24,9 % a miembros de este órgano en su función ejecutiva. Los restantes procedimientos individuales estuvieron relacionados con titulares de funciones clave (6,2 %), cargos no ejecutivos adicionales (1 %) y directores de sucursales de terceros países (0,7 %).
El tiempo medio necesario para llevar a cabo una evaluación de idoneidad —desde que se recibe la notificación hasta que el BCE adopta una decisión— ascendió a 113 días, frente a 109 días en 2023, lo que entra dentro del plazo máximo de cuatro meses establecido en el apartado 179 de las Directrices conjuntas de la ESMA y la EBA sobre la evaluación de la idoneidad de los miembros del órgano de administración y los titulares de funciones clave.
2.2.1 Evolución de los procedimientos de idoneidad
El BCE está explorando maneras de racionalizar la adopción de decisiones mediante el uso de herramientas digitales y la introducción de procesos basados en el riesgo. Ello debería reducir los tiempos de procesamiento, al tiempo que se mantiene el elevado nivel de calidad y coherencia de las decisiones de supervisión del BCE (véase sección 1.3).
El 27 de octubre de 2025, el BCE organizó un seminario conjunto con el European University Institute en Florencia para concienciar al sector bancario sobre la importancia de unas prácticas de gobernanza sólidas.
Una evaluación de idoneidad puede derivar en la imposición de medidas accesorias cuando, atendiendo a los cinco criterios de idoneidad, sea necesario abordar ciertas preocupaciones sobre la persona designada. En el 40,85 % de las evaluaciones realizadas, uno o varios de los criterios de idoneidad plantearon dudas al BCE. El porcentaje de decisiones que imponen medidas accesorias se redujo del 14,5 % en 2024 al 9,15 % en 2025. Las preocupaciones más habituales suscitadas en 2025 se referían a la dedicación de tiempo, la experiencia y los conflictos de intereses, y dieron lugar a 27 condiciones, 122 obligaciones y 4 recomendaciones, frente a 55, 151 y 20, respectivamente, en 2024.
Si existen dudas importantes sobre la idoneidad de la persona designada, el BCE puede estimar necesario realizar una evaluación más exhaustiva y, en último término, señalar su intención de adoptar una decisión negativa. Las entidades suelen retirar la solicitud durante el diálogo supervisor, como sucedió en 30 casos en 2025.
2.3 Medidas de ejecución y sancionadoras, y denuncia de infracciones
2.3.1 Medidas de ejecución y sancionadoras
En 2025, el BCE tramitó 16 procedimientos, diez de los cuales habían concluido al cierre del ejercicio.
De acuerdo con el Reglamento del MUS y el Reglamento Marco del MUS, la distribución de las potestades de ejecución y sancionadora entre el BCE y las ANC depende de la naturaleza de la supuesta infracción, de la persona responsable y de la medida que deba adoptarse. Las sanciones impuestas por el BCE en el ámbito de sus funciones de supervisión y las impuestas por las ANC a instancias del BCE se publican en el apartado sobre sanciones supervisoras del sitio web del BCE.
Las sanciones tienen por objeto castigar las infracciones en curso o pasadas cometidas por una entidad supervisada y actuar como elemento disuasorio de futuras infracciones en el sistema bancario. La finalidad de las medidas de ejecución, como los pagos periódicos coercitivos (PPP, por sus siglas en inglés), es obligar a que las entidades supervisadas cumplan los requerimientos prudenciales en caso de infracciones en curso.
En 2025, el BCE tramitó 16 procedimientos de ejecución y sancionadores. De estos, 14 fueron procedimientos sancionadores, que dieron lugar a nueve decisiones del BCE, y dos fueron procedimientos de ejecución, que se plasmaron en una decisión del BCE (cuadro 9).
Cuadro 9
Procedimientos de ejecución y sancionadores del BCE en 2025
Número de procedimientos | |
|---|---|
Procedimientos en curso al cierre de 2024 | 4 |
de los cuales, procedimientos sancionadores/procedimientos de ejecución | 3/1 |
Procedimientos abiertos en 2025 | 12 |
de los cuales, procedimientos sancionadores/procedimientos de ejecución | 11/1 |
Procedimientos totales tramitados en 2025 | 16 |
de los cuales, concluidos con decisiones del BCE de imposición de sanciones pecuniarias | 5 |
de los cuales, concluidos con decisiones del BCE de imposición de medidas de ejecución (pagos periódicos coercitivos) | 1 |
de los cuales, concluidos con solicitudes de apertura de procedimientos sancionadores remitidas por el BCE a las ANC | 4 |
de los cuales, cerrados sin imposición de sanciones | 0 |
de los cuales, en curso al cierre de 2025 | 6 |
de los cuales, procedimientos sancionadores/procedimientos de ejecución | 5/1 |
Fuente: BCE.
En 2025, el BCE impuso seis sanciones pecuniarias (incluidas tanto sanciones como medidas de ejecución) por importe de 8.772.650 euros.
De los 14 procedimientos sancionadores tramitados en 2025, diez estaban relacionados con infracciones de legislación de la UE directamente aplicable (incluidos reglamentos y decisiones del BCE) cometidas por nueve entidades significativas. Cinco de estos procedimientos seguían en curso al cierre del ejercicio, y cinco concluyeron en 2025 con cinco decisiones del BCE en las que se imponían sanciones por un importe total de 8.585.000 euros a cinco entidades supervisadas. Cuatro de estas decisiones se referían a incumplimientos de decisiones del BCE sobre modelos internos para el riesgo de crédito y una a la presentación de información errónea sobre los activos ponderados por riesgo para el riesgo de mercado.
De los otros cuatro procedimientos sancionadores tramitados en 2025, tres estaban relacionados con incumplimientos de los requerimientos relativos a la gobernanza y las participaciones cualificadas establecidos en la legislación nacional de transposición de la Directiva de Requerimientos de Capital y uno se refería a infracciones de legislación de la UE directamente aplicable en materia de fondos propios y obligaciones de información. Estos procedimientos concluyeron con cuatro solicitudes de apertura de procedimiento remitidas por el BCE a las ANC pertinentes para garantizar que se imponían las sanciones adecuadas a las partes responsables. Estas incluyen una entidad significativa, empleados de las entidades significativas que cometieron las infracciones, así como entidades no supervisadas y personas físicas responsables de la adquisición de participaciones cualificadas en una entidad significativa.
El BCE tramitó dos procedimientos de ejecución y emitió una decisión combinada en el ámbito de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza.
Los dos procedimientos de ejecución tramitados en 2025 se referían al incumplimiento por parte de dos entidades significativas de decisiones del BCE que les exigían que reforzasen sus procesos de identificación de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza en un plazo específico en 2024. Uno de los procedimientos estaba en curso al cierre de 2025 y el otro concluyó con una decisión del BCE en la que se fijaba un importe total de 187.650 euros en concepto de devengo de pagos periódicos coercitivos.
El gráfico 5 presenta un desglose, por área de infracción, de los procedimientos de ejecución y sancionadores tramitados por el BCE en 2025, así como de los procedimientos concluidos entre 2020 y 2024.
Gráfico 5
Procedimientos de ejecución y sancionadores, por área de infracción, entre 2020 y 2025
(número de procedimientos)

Fuente: BCE.
En 2025, una ANC impuso dos sanciones pecuniarias por importe de 30.000.000 de euros.
En respuesta a solicitudes de apertura de procedimientos formuladas previamente por el BCE, y tras valorar los casos de acuerdo con su legislación nacional, una ANC impuso dos sanciones pecuniarias por importe de 30.000.000 de euros en 2025. Se puede consultar más información sobre las sanciones pecuniarias impuestas por las ANC a instancias del BCE en el apartado sobre sanciones supervisoras del sitio web del BCE.
En el Informe Anual sobre las Actividades Sancionadoras en el MUS en 2025 se presentará información detallada, incluidas estadísticas completas sobre las actividades sancionadoras relacionadas con incumplimientos de los requerimientos prudenciales llevadas a cabo en 2025 por el BCE y las ANC. El informe se publicará en el sitio web de supervisión bancaria del BCE en el segundo trimestre de 2026.
En 2025, el BCE emitió una decisión combinada que impone requerimientos supervisores y contempla el devengo de pagos periódicos coercitivos en caso de incumplimiento.
Asimismo, en 2025, el BCE emitió una decisión de supervisión vinculante que contempla el devengo de pagos periódicos coercitivos por cada día de infracción en caso de que la entidad afectada no cumpla los requerimientos prudenciales establecidos en dicha decisión. Esta decisión incluía requerimientos prudenciales relativos al reforzamiento del proceso de identificación de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza.
Si el BCE tiene motivos para sospechar que puede haberse cometido un delito, solicita a la ANC pertinente que remita el asunto a las autoridades competentes para su investigación y posible enjuiciamiento por la vía penal, de conformidad con la legislación nacional. En 2025 se presentaron dos solicitudes de estas características a las ANC pertinentes.
2.3.2 Denuncia de infracciones
En 2025, el BCE recibió 416 denuncias de infracciones —cifra similar a la registrada en 2024—, mientras que el porcentaje de denuncias relacionadas con supuestas infracciones de la legislación de la UE aplicable aumentó del 30 % al 40 %.
En virtud del artículo 23 del Reglamento del MUS, el BCE debe garantizar que se establezcan mecanismos eficaces para que cualquier persona pueda denunciar infracciones de la legislación de la UE aplicable, proceso generalmente conocido como whistleblowing. En consecuencia, el BCE tiene habilitada una plataforma digital de denuncia de infracciones.
El BCE garantiza la total confidencialidad de las denuncias de infracciones recibidas a través de la plataforma digital o de otros canales (como correo electrónico o postal) y tiene en cuenta toda la información disponible en el desempeño de sus funciones de supervisión.
En 2025, el BCE recibió 416 denuncias de infracciones, cifra similar a las 421 recibidas en 2024 y superior a las 355 de 2023. De estas denuncias, 165 guardaban relación con supuestas infracciones de la legislación de la UE aplicable, y se consideró que 155 de ellas entraban en el ámbito de las funciones de supervisión del BCE y diez en el de las funciones de supervisión de las ANC. Las denuncias restantes se referían principalmente a supuestas infracciones de requerimientos no prudenciales (por ejemplo, la protección de los consumidores) y, por consiguiente, quedaban fuera del ámbito del mecanismo de denuncia de infracciones.
Las supuestas infracciones más comunes comunicadas en el ámbito de las funciones de supervisión del BCE estaban relacionadas con la gobernanza (80 %), la presentación y divulgación pública de información (6 %) y los requerimientos de fondos propios y de capital (6 %). Las denuncias relativas a la gobernanza se referían principalmente a la gestión de riesgos y los controles internos, y a las funciones del órgano de administración y los requisitos de idoneidad. En el gráfico 6 se presenta el detalle completo.
Gráfico 6
Supuestas infracciones reportadas a través del mecanismo de denuncia de infracciones
(porcentajes)

Fuente: BCE.
La información recibida a través del mecanismo de denuncia de infracciones se trasladó a los equipos conjuntos de supervisión correspondientes y estos decidieron las medidas de seguimiento adecuadas.
Entre las principales investigaciones realizadas en 2025 en relación con las denuncias de infracciones de la legislación de la UE pertinente recibidas a lo largo del año, o anteriormente, se incluyeron las siguientes:
- evaluación interna basada en la documentación disponible (38 %);
- solicitud de aportación de documentos o explicaciones a la entidad supervisada (35 %);
- solicitud de auditoría interna o de inspección in situ (24 %);
- entrevista a las personas acusadas (3 %).
3 Contribución a la gestión de crisis
3.1 Casos de crisis en 2025
En 2025 no hubo casos de crisis de entidades significativas.
En 2025 no se determinó la inviabilidad o previsible inviabilidad en un futuro próximo (failing or likely to fail) de ninguna entidad significativa según lo dispuesto en el artículo 18, apartado 1, letra a), y apartado 4, del Reglamento del Mecanismo Único de Resolución[53]. El entorno macroeconómico en dicho año siguió siendo, en general, favorable para las entidades de crédito, en particular en lo que respecta a su rentabilidad. No obstante, en adelante, las entidades se enfrentan a factores adversos que pueden lastrar los beneficios futuros. Entre ellos figuran un posible deterioro de la calidad de los activos, una compresión continuada de los márgenes y unos volúmenes reducidos de préstamos.
3.2 Interacción con la Junta Única de Resolución
El BCE y la JUR siguieron colaborando estrechamente en 2025.
El BCE y la Junta Única de Resolución (JUR) siguieron cooperando estrechamente en 2025. La presidenta del Consejo de Supervisión del BCE y el presidente de la JUR mantuvieron contactos periódicos y realizaron visitas conjuntas a varias autoridades nacionales competentes (ANC) y a autoridades nacionales de resolución. El personal del BCE y de la JUR tuvieron contactos frecuentes y trabajaron conjuntamente en diversos temas de interés común y en casos de crisis de entidades menos significativas.
La interacción regular entre los equipos conjuntos de supervisión del BCE y los equipos internos de resolución de la JUR siguió siendo una parte fundamental de dicha cooperación, que fue particularmente estrecha respecto de las entidades sujetas al marco de gestión de crisis del BCE. Esta colaboración está basada en el memorando de entendimiento bilateral entre el BCE y la JUR sobre cooperación e intercambio de información y en el memorando de entendimiento específico sobre el intercambio de información estadística confidencial que se firmó en 2023.
El BCE y la JUR continuaron cooperando en temas de regulación de interés común. Ambas organizaciones se aseguraron de estar estrechamente alineadas respecto a la simplificación de la agenda de reformas desde la perspectiva de la supervisión y la resolución. Asimismo, el BCE y la JUR siguieron colaborando en relación con la medición y la presentación de información sobre liquidez. En 2025 concluyeron el tercer ejercicio conjunto anual de liquidez, que pone a prueba el grado de preparación de las entidades de crédito para hacer frente a una crisis utilizando la plantilla de liquidez que elaboraron conjuntamente. Por último, el BCE y la JUR colaboraron en el desarrollo de sus respectivas estrategias de digitalización y cultura digital basándose en experiencias e iniciativas de formación comunes y compartiendo herramientas específicas del BCE de tecnologías aplicadas a la supervisión.
En 2025, el BCE y la JUR participaron en ejercicios de simulación (dry-run) como parte de su objetivo común de evaluar las capacidades existentes y mejorar la preparación para afrontar crisis. También participaron en el ejercicio trilateral de nivel sénior (Trilateral Senior Staff Level Exercise) que se celebró en la sede de la JUR en Bruselas. En este ejercicio intervinieron las autoridades de resolución y de supervisión, los bancos centrales y los ministerios de Finanzas de Estados Unidos, Reino Unido y la unión bancaria. Además, el BCE y la JUR colaboraron en varios ejercicios de simulación de crisis en entidades concretas con el fin de someter a prueba su preparación ante una posible situación de crisis.
Con arreglo a lo dispuesto en el marco regulatorio, se consultó a la JUR sobre los planes de recuperación presentados al BCE por las entidades significativas. A su vez, la JUR consultó al BCE sobre los proyectos de planes de resolución y sobre el cálculo de las propuestas de actualización de las aportaciones que las entidades significativas deben realizar al Fondo Único de Resolución de conformidad con el Reglamento del Mecanismo Único de Resolución.
3.3 Gestión de crisis de entidades menos significativas
La gestión de crisis de entidades menos significativas exige una cooperación estrecha entre la ANC pertinente y el BCE. Aunque la responsabilidad supervisora en la gestión de crisis de entidades menos significativas recae en las ANC, son necesarios una cooperación y un intercambio de información más intensos cuando una de estas entidades se acerca al punto de no viabilidad, ya que el BCE es responsable de revocar las licencias. Los aspectos procedimentales de esta cooperación se recogen en un marco revisado de gestión de crisis de entidades menos significativas que se introdujo el 1 de enero de 2024.
En las fases iniciales de una crisis desencadenada por el deterioro de la situación financiera de una entidad menos significativa, la ANC pertinente informa al BCE mediante una notificación oficial. En 2025, el BCE recibió 11 notificaciones de este tipo de las ANC.
Una vez presentada la notificación del deterioro financiero, se crean grupos de contacto de gestión de crisis, salvo que la ANC responsable o el BCE identifiquen motivos justificados para no establecerlos. Estos grupos —que están integrados por representantes del BCE, de la ANC y, dependiendo de la situación, de las autoridades nacionales de resolución competentes— pueden crearse tras detectarse incumplimientos de los requerimientos de capital, un deterioro de la calidad de los activos o de la posición de liquidez, o deficiencias graves en la gobernanza o los controles internos.
A lo largo del año estuvieron operativos 14 grupos de contacto de gestión de crisis, frente a 12 en 2024. Estos grupos siguieron desempeñando un papel fundamental para asegurar que las situaciones de tensión en las entidades menos significativas individuales se abordaran de manera eficaz y coherente, y que se adoptaran medidas supervisoras de forma oportuna y coordinada. Esto contribuyó a que el efecto de contagio a otras partes del sistema financiero fuera lo más limitado posible.
4 Cooperación interinstitucional
4.1 Cooperación europea e internacional
4.1.1 Cooperación con otras autoridades supervisoras de la UE y con autoridades de países no pertenecientes a la UE
En 2025, el BCE reforzó aún más su cooperación con otros supervisores de distintos países y sectores, por ejemplo negociando memorandos de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) adicionales.
4.1.1.1 Cooperación con autoridades de la UE que no participan en el MUS y con autoridades del Espacio Económico Europeo
La cooperación en los colegios de supervisores es clave para la supervisión eficaz de los grupos bancarios significativos con operaciones transfronterizas.
A través de los colegios de supervisores, el BCE puede desarrollar enfoques y decisiones de supervisión coordinados con otras autoridades supervisoras que intervienen en la supervisión del mismo grupo bancario transfronterizo, y asegurar la aplicación de programas de trabajo comunes. Conforme a la normativa europea, el BCE establece colegios de supervisores en los casos en los que, como supervisor de origen, es la autoridad responsable de la supervisión en base consolidada de un grupo bancario. En otros casos, cuando la autoridad de la UE que actúa como supervisor en base consolidada no forma parte de la supervisión bancaria europea, el BCE participa en el colegio correspondiente como supervisor de acogida de entidades concretas sujetas a su supervisión directa.
En 2025, el BCE y las autoridades competentes de los Estados miembros de la UE que no forman parte de la supervisión bancaria europea y Noruega reafirmaron su compromiso de fomentar la cooperación y la convergencia supervisoras en dos seminarios específicos organizados por el BCE en marzo y octubre. Ambos eventos ofrecieron la oportunidad de compartir buenas prácticas y de promover la eficiencia y la eficacia de la supervisión en el contexto de la reforma del SREP que está llevando a cabo el BCE. Mientras tanto, la entrada en vigor de dos reglamentos europeos sobre el funcionamiento de los colegios de supervisores[54] permitió que el BCE siguiera promoviendo el intercambio de información sobre sucursales de entidades de crédito con sede en terceros países y agilizara la cooperación entre los supervisores prudenciales y otras autoridades, como los supervisores en materia de prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
4.1.1.2 Cooperación con supervisores bancarios no pertenecientes a la UE
Asimismo, el BCE coopera con supervisores internacionales a través de otros foros como los grupos de gestión de crisis de entidades de importancia sistémica mundial (EISM).
En los casos en los que el BCE es responsable de la supervisión en base consolidada de grupos que también operan fuera de la Unión Europea, se invita a las autoridades competentes de terceros países a participar en los colegios de supervisores pertinentes, siempre que la EBA haya determinado que sus regímenes de confidencialidad y secreto profesional son equivalentes al de la UE.
El BCE suscribió un nuevo MoU en materia de supervisión con el Banco Central de la República Argentina. Además de mantener un diálogo regular y estructurado con autoridades como la Autoridad de Regulación Prudencial del Reino Unido y la Reserva Federal de Estados Unidos, el BCE también celebró varias reuniones temáticas y bilaterales e impulsó iniciativas de creación de capacidades con autoridades de supervisión bancaria de otros países no pertenecientes a la UE con el objetivo de analizar cuestiones que son motivo de preocupación común, como la supervisión de los conglomerados financieros, los riesgos financieros relacionados con el clima, la transformación digital y la resiliencia operativa.
En 2025, el BCE continuó reforzando su cooperación con supervisores prudenciales de países de fuera de la UE en relación con el uso de tecnologías aplicadas a la supervisión. Por ejemplo, copresidió con el Banco de Inglaterra el grupo de trabajo de la Red de Innovación del BIS sobre tecnologías aplicadas a la supervisión (suptech), a la regulación (regtech) y a la política monetaria (monetary policy tech), que está explorando el uso de grandes modelos de lenguaje y promoviendo un ecosistema de innovación global. El BCE también intensificó la colaboración que mantiene desde hace tiempo con la Autoridad Monetaria de Singapur mediante intercambios importantes de conocimientos.
4.1.1.3 Cooperación con autoridades nacionales de los mercados de valores y con otros supervisores sectoriales
El BCE mantiene su compromiso de cooperar con las autoridades de los mercados de valores y con otros supervisores sectoriales.
El BCE colabora con las autoridades nacionales de los mercados de valores conforme a la legislación de la UE e intercambia información sobre las operaciones de los grupos bancarios significativos en los mercados de instrumentos financieros. En concreto, el BCE ha suscrito MoU bilaterales con las autoridades nacionales de los mercados de valores de seis países que participan en la supervisión bancaria europea. El intercambio de información con estas autoridades se intensificó en 2025 en respuesta al aumento del número de fusiones, adquisiciones y otras operaciones de consolidación en las que participaron entidades significativas, y a los desarrollos en los mercados que exigieron la adopción de medidas supervisoras coordinadas.
En su calidad de coordinador designado de los grupos bancarios significativos identificados como conglomerados financieros, el BCE reforzó su cooperación con la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación (EIOPA, por sus siglas en inglés) y con las autoridades competentes responsables de la supervisión de las entidades reguladas pertenecientes a estos conglomerados —en su mayor parte ajenas al sector bancario—. La adopción de acuerdos de coordinación con las autoridades competentes pertinentes contribuyó a mejorar y ampliar los colegios de conglomerados financieros. Las reuniones anuales de los colegios son una importante plataforma para el intercambio de información entre dichas autoridades.
4.1.1.4 Participación del BCE en la prevención del blanqueo de capitales
La supervisión de las entidades de crédito y financieras en el ámbito de la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo (PBC/FT) es responsabilidad de los supervisores en materia de PBC/FT, incluida la Autoridad Europea de Lucha contra el Blanqueo de Capitales y la Financiación del Terrorismo (AMLA, por sus siglas en inglés), creada recientemente. Las autoridades prudenciales y las autoridades de PBC/FT colaboran estrechamente para cumplir sus respectivos mandatos.
En su condición de supervisor prudencial, el BCE ha compartido las lecciones extraídas de la creación del Mecanismo Único de Supervisión (MUS) con la AMLA, también a través de su participación en el grupo de trabajo de esta autoridad. La firma de un MoU entre el BCE y la AMLA el 27 de junio de 2025, según lo previsto en el artículo 92, apartado 3, del Reglamento de la AMLA, fue un hito para establecer las modalidades de cooperación e intercambio de información entre las dos organizaciones.
Como en años anteriores, el BCE tuvo en cuenta las implicaciones prudenciales de los riesgos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo en su supervisión[55] y brindó apoyo en los trabajos preparatorios relacionados con la AMLA. Asimismo, contribuyó a los desarrollos regulatorios en materia de PBC/FT y abogó por un marco legislativo que facilite una cooperación y un intercambio de información eficaces entre las autoridades competentes cuyo ámbito de actuación es el sector financiero y otras autoridades supervisoras pertinentes que no pertenecen al ámbito de la PBC/FT.
Asimismo, en 2025, el BCE continuó intercambiando información supervisora con las autoridades de PBC/FT. Por ejemplo, participó como observador en 66 colegios de PBC/FT establecidos para entidades significativas[56], intercambió información a través de esos colegios y de otros canales, e informó sobre deficiencias importantes relacionadas con la PBC/FT en EuReCa, la base de datos central de la EBA.
Además, el BCE participó como observador en el Comité Permanente de PBC/FT de la EBA y en la Junta General de la AMLA en su composición de supervisión. De forma paralela, el BCE contribuyó a los trabajos preparatorios liderados por la EBA y la AMLA para elaborar normas técnicas de regulación y directrices con arreglo al nuevo marco de PBC/FT.
4.1.1.5 El papel del BCE en la supervisión de proveedores terceros esenciales de servicios tras la introducción del Reglamento sobre resiliencia operativa digital
El Reglamento sobre resiliencia operativa digital (DORA, por sus siglas en inglés) introdujo un marco integral de supervisión[57] de los proveedores terceros esenciales de servicios (CTPP, por sus siglas en inglés) de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC). El marco de supervisión incluye a 19 CTPP[58] designados por las Autoridades Europeas de Supervisión. El supervisor principal (una de las tres autoridades de supervisión), asistido por los equipos conjuntos de examinadores, lleva a cabo todas las actividades de supervisión a distancia e in situ, y puede formular recomendaciones dirigidas a los CTPP basándose en dichas actividades.
En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE apoyó el establecimiento del marco de supervisión. Desde el inicio de las operaciones en enero de 2026, ha contribuido con 21 expertos a los equipos conjuntos de examinadores. Además, el BCE también velará por que las entidades supervisadas que utilizan los servicios de los CTPP aborden adecuadamente los riesgos específicos identificados en sus recomendaciones.
La supervisión de los CTPP refuerza la resiliencia operativa digital del conjunto del sector financiero de la UE. Su objeto es complementar, más que sustituir, la gestión adecuada del riesgo derivado de terceros por parte de las entidades y las actuaciones supervisoras relacionadas del BCE. Las entidades de crédito y otras entidades financieras siguen siendo plenamente responsables de gestionar todos los aspectos del riesgo de TIC.
4.1.1.6 Programas de evaluación del sector financiero del FMI
Los programas de evaluación del sector financiero (PESF) del Fondo Monetario Internacional (FMI) consisten en un análisis integral y profundo del sector financiero de un país.
El segundo PESF de la zona del euro se concluyó en 2025.
En 2025, el FMI concluyó el segundo PESF de la zona del euro (véase recuadro 3), que incluyó una evaluación completa de cómo se alinean las prácticas de supervisión del MUS con los Principios Básicos del Comité de Basilea. Esta evaluación fue la primera que se basó en la metodología revisada de dichos principios (véase recuadro 3). En los próximos años se llevarán a cabo trabajos de seguimiento de la aplicación de las recomendaciones formuladas en el contexto del PESF.
En los PESF nacionales no se evalúa la supervisión de las entidades significativas.
En 2025, el FMI finalizó el PESF de Francia y Eslovaquia e inició los de Austria, Grecia, Italia y Portugal. En los PESF nacionales se examinan cuestiones no bancarias, como los marcos nacionales macroprudenciales y relacionados con el sector de seguros, y solamente se valoran cuestiones bancarias de forma global, sobre todo las que son competencia de las autoridades nacionales que supervisan a las entidades menos significativas o aspectos relacionados con la PBC/FT. Al mismo tiempo, se tiene en cuenta que es necesario seguir trabajando para completar la unión bancaria.
El BCE interviene en las consultas nacionales previstas en el Artículo IV del FMI.
La Supervisión Bancaria del BCE también interviene en las consultas nacionales del Artículo IV del FMI que afectan a los países que participan en la supervisión bancaria europea. Facilita información a los equipos del FMI sobre aspectos micro- y macroprudenciales, en consonancia con las responsabilidades del BCE en estos ámbitos.
Recuadro 3
Programa de evaluación del sector financiero de la zona del euro de 2025
En 2024-2025, el FMI llevó a cabo el segundo programa de evaluación del sector financiero (PESF) de la zona del euro, que incluyó una prueba de resistencia. En la prueba de resistencia agregada (top-down) se analizaron dos escenarios macrofinancieros severos: uno que prevé una escalada de las tensiones geopolíticas y otro en el que se simula una recesión profunda y generalizada.
Como resultado de este PESF se publicó un informe de evaluación de la estabilidad del sistema financiero, una evaluación detallada del cumplimiento de los principios básicos para una supervisión bancaria eficaz del Comité de Basilea y varias notas técnicas. En estos informes se pone de relieve la resiliencia del sistema bancario de la zona del euro a importantes perturbaciones adversas, incluido un riesgo geopolítico grave, y se menciona que la rigurosidad de la supervisión bancaria ha mejorado de forma significativa desde el PESF anterior, que se llevó a cabo en 2018. No obstante, también se observa que la fragmentación continúa limitando el pleno potencial de la unión bancaria y obstaculiza la creación de un sistema financiero más diversificado e integrado que promueva el crecimiento económico y la inversión.
La nota técnica sobre ciberriesgo subraya la creciente dependencia e interconexión de los sistemas de TIC, una situación que hace que este riesgo sea uno de los principales motivos de preocupación desde el punto de vista operativo y sistémico. El FMI elogió la supervisión del MUS basada en el riesgo, la proporcionalidad, las detalladas revisiones horizontales y las inspecciones in situ intrusivas para abordar estos riesgos de manera eficaz.
En la nota técnica sobre las redes de seguridad del sector financiero se reconoce que se han realizado avances en la gestión de entidades de crédito vulnerables y que la cooperación entre el Mecanismo Único de Supervisión y el Mecanismo Único de Resolución ha mejorado. Con todo, también se indica que existen deficiencias en el marco institucional de la zona del euro y se insta a que se complete la unión bancaria.
El BCE acogió favorablemente las conclusiones globales positivas del ejercicio en lo que respecta a la supervisión bancaria, así como el espíritu constructivo y de cooperación con el que se llevó a cabo. La Supervisión Bancaria del BCE continúa con los trabajos para subsanar las deficiencias relacionadas con su mandato.
4.2 Contribución al desarrollo del marco regulatorio europeo e internacional
4.2.1 Contribución a los trabajos del Consejo de Estabilidad Financiera
Como miembro del Plenario del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), la Supervisión Bancaria del BCE participó activamente en las actividades del Comité Permanente sobre Cooperación Supervisora y Regulatoria, el Comité Permanente sobre Aplicación de Normas, el Grupo Director sobre Resolución y el Grupo Consultivo Regional para Europa, así como en varias de sus subestructuras. La Supervisión Bancaria del BCE desempeñó un papel fundamental en la consecución de avances en varias iniciativas de importancia estratégica del FSB, entre las que destacan la hoja de ruta del FSB para abordar los riesgos financieros derivados del cambio climático, los trabajos para estandarizar la notificación de ciberincidentes y de incidentes operativos (Format for Incident Reporting Exchange) y la revisión temática inter pares de criptoactivos. Asimismo, la Supervisión Bancaria del BCE continuó contribuyendo a los trabajos del FSB sobre la definición del perímetro regulatorio y la evaluación de las posibles oportunidades y riesgos asociados a la innovación financiera.
4.2.2 Contribución al proceso de Basilea
Como miembro del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, la Supervisión Bancaria del BCE aportó una perspectiva europea a los trabajos del Comité y participó activamente en los debates sobre cómo seguir reforzando la regulación y la supervisión de las entidades de crédito.
La Supervisión Bancaria del BCE contribuyó a la labor desarrollada por las subestructuras del Comité de Basilea y copresidió el Grupo de Trabajo sobre riesgos financieros relacionados con el clima (TFCR, por sus siglas en inglés) y el Grupo de Políticas y Normas (PSG, por sus siglas en inglés). Entre los logros más importantes de estas subestructuras se incluyen la publicación del marco de divulgación voluntaria de información sobre el riesgo financiero relacionado con el clima y de los principios para la buena gestión del riesgo de terceros, así como la puesta en marcha de una consulta sobre un nuevo formato estándar para la información legible por máquina divulgada en el marco del Pilar 3.
Asimismo, la Supervisión Bancaria del BCE lideró una revisión de la literatura sobre la eficacia de la supervisión en el contexto de los trabajos de seguimiento de las turbulencias bancarias de 2023 llevados a cabo por el Comité de Basilea.
Además, en diciembre de 2025, la Supervisión Bancaria del BCE organizó una conferencia conjunta con el Grupo de Investigación (Research Group) del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y el Centre for Economic Policy Research sobre las innovaciones tecnológicas en los mercados financieros y los riesgos y las oportunidades para el sector bancario y la regulación.
Por último, el BCE ha sido un firme defensor de la implementación internacional del acuerdo de Basilea, que proporciona sólidas salvaguardias para mantener la resiliencia del sector bancario global. Estos estándares comunes sientan las bases de la igualdad de condiciones y garantizan que las entidades de crédito puedan conceder créditos y proporcionar liquidez también en épocas de tensión.
4.2.3 Contribución a los trabajos de la Autoridad Bancaria Europea y a la adopción de políticas europeas
En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE siguió colaborando estrechamente con la EBA para desarrollar el código normativo único, promover una supervisión homogénea en el sector bancario de la UE y fomentar la seguridad y la solidez de las entidades de crédito, así como la estabilidad del sistema financiero.
El BCE y la EBA trabajaron conjuntamente en la elaboración de la metodología, las plantillas y los escenarios de la prueba de resistencia a escala de la UE de 2025, cuyos resultados se publicaron el 1 de agosto de 2025. En este contexto, el BCE también contribuyó a los debates sobre las estrategias a largo plazo y el desarrollo de modelos centralizados de riesgo de crédito para las futuras pruebas de resistencia a escala de la UE.
Como parte de los esfuerzos de simplificación que se están realizando a nivel de la UE, el BCE participó en el grupo de trabajo de la EBA sobre la eficiencia del marco regulatorio y supervisor (Task Force on the Efficiency of the Regulatory and Supervisory Framework), que identificó en su evaluación cuatro áreas clave de mejora: i) el desarrollo de instrumentos regulatorios de nivel 2 y de nivel 3; ii) la carga informadora de las entidades financieras, iii) el papel de la EBA en la configuración del marco regulatorio prudencial de la UE y iv) acuerdos internos de trabajo. También propuso medidas para mejorar la eficiencia con distintos horizontes temporales: antes del final de 2025 (inmediato), antes del final de 2026 (corto plazo) y en años posteriores a 2026 (medio a largo plazo). Las conclusiones de la evaluación realizada por el grupo de trabajo y sus recomendaciones se presentaron en el informe sobre la eficiencia del marco regulatorio y supervisor y en el programa de trabajo de 2026 de la EBA.
En el contexto de las reformas de Basilea III, el BCE contribuyó a la elaboración de las normas técnicas para implementar las obligaciones de divulgación de información sobre el suelo de los activos ponderados por riesgo (output floor), el riesgo de crédito, el riesgo de mercado, el riesgo de ajuste de valoración del crédito, el riesgo operacional y la información que se debe divulgar transitoriamente sobre las exposiciones a criptoactivos.
El BCE participó en la consulta pública sobre la modificación de las obligaciones de divulgación de información relativa a los riesgos ASG, las exposiciones de renta variable y la exposición agregada a entidades bancarias en la sombra conforme al Reglamento de Ejecución de la Comisión Europea sobre la información divulgada en el marco del Pilar 3 con arreglo al RRC III, y en la consulta pública sobre el proyecto de directrices relativas a la buena gestión de los riesgos de terceros.
Asimismo, el BCE contribuyó al informe de la EBA sobre los modelos de marca blanca, que se publicó el 14 de octubre de 2025.
El BCE también pasó a participar como observador en el subgrupo del Consejo de IA que se dedica a la IA en los servicios financieros, lo que le permitirá contribuir a modelar el trabajo futuro en materia de cooperación entre supervisores y las autoridades pertinentes de conformidad con el Reglamento de IA.
Recuadro 4
Actualización de las políticas del BCE sobre opciones y facultades
El 25 de julio de 2025, el BCE actualizó sus políticas sobre opciones y facultades (discrecionalidades)[59] que ofrece el derecho de la UE[60]. El marco de opciones y facultades del BCE tiene por objeto asegurar que el BCE y las autoridades nacionales competentes apliquen las opciones y facultades de manera homogénea, promoviendo así la transparencia y la eficacia y fomentando la igualdad de condiciones para las entidades de crédito sujetas a la supervisión bancaria europea.
El BCE introdujo cambios en sus cuatro instrumentos de opciones y facultades, a saber: i) la Guía del BCE sobre las opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión, ii) el Reglamento (UE) 2016/445 del BCE, iii) la Recomendación BCE/2017/10 y iv) la Orientación (UE) 2017/697. Las modificaciones se refieren a cómo el BCE concede autorizaciones a las entidades de crédito en relación con el cálculo de los requerimientos de capital por riesgo operacional y de mercado, y a si los intereses minoritarios en las filiales pueden incluirse en el capital de un grupo bancario. Las políticas actualizadas también aclaran cómo debería aplicarse el Compromiso Danés[61] en la unión bancaria.
5 Organización de la Supervisión Bancaria del BCE
5.1 Personal de la Supervisión Bancaria del BCE
5.1.1 Contratación
Por norma general, la Supervisión Bancaria del BCE primero anuncia internamente los puestos de trabajo vacantes, excepto para los niveles iniciales, que se anuncian en el mercado de trabajo externo. En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE contrató a 22 candidatos de campañas externas con contratos de larga duración.
Gráfico 7
Número de nombramientos, por colectivo de empleados, en 2025

Fuente: BCE.
5.1.2 Programas de intercambio
El BCE promueve los intercambios de personal con organismos de la UE colaboradores. Los intercambios interinstitucionales con la Autoridad Europea de Seguros y Pensiones de Jubilación, la Junta Única de Resolución, la Autoridad Europea de Valores y Mercados, y el Banco Europeo de Inversiones han ofrecido a los empleados la posibilidad de trabajar en marcos organizativos diferentes, de ampliar sus competencias y de intensificar la cooperación en el conjunto del sistema europeo de supervisión financiera.
5.1.3 Desarrollo de capacidades
La Supervisión Bancaria del BCE evalúa periódicamente su grado de preparación para las tareas de supervisión y actualiza su plan de desarrollo de capacidades para priorizar el desarrollo del talento en áreas con un menor nivel de preparación. En 2025 se centró en las tareas de supervisión relacionadas con la externalización de TI, la seguridad tecnológica, los ciberriesgos y el mandato del BCE en virtud del Reglamento sobre resiliencia operativa digital.
El BCE siguió desarrollando su oferta de formación en todas las áreas de la supervisión bancaria. Reforzó el programa de acogida del MUS para empleados recién contratados (SSM Induction Programme) incluyendo en SSMnet un apartado específico para las nuevas incorporaciones. La segunda edición del programa de formación básica del MUS (SSM Foundation Programme) finalizó en junio de 2025 y aportó a los supervisores un nivel uniforme de conocimientos técnicos. También se introdujeron nuevos itinerarios formativos sobre activos virtuales y riesgos geopolíticos para reflejar la importancia de estos temas de supervisión. Por último, se mejoró el itinerario de aprendizaje digital del MUS para impartir formación en materia de IA, supervisión del riesgo tecnológico y digitalización a supervisores, desarrolladores y directivos (véase sección 5.2.1).
En 2026, la formación en áreas de riesgo consideradas prioritarias, como el riesgo de crédito, el riesgo tecnológico/operacional y el riesgo geopolítico, incorporará los desarrollos más recientes del ámbito de la supervisión bancaria para reflejar las tendencias y retos fundamentales y emergentes.
5.1.4 Diversidad e inclusión
La Supervisión Bancaria del BCE se esfuerza por crear una cultura de trabajo que aproveche el poder de la diversidad y la inclusión y permita a todos los compañeros aportar sus perspectivas únicas y contribuir a la institución con autenticidad. Como parte de este enfoque, conseguir el equilibrio de género sigue siendo una prioridad estratégica fundamental. En la Supervisión Bancaria del BCE, el 43 % de los empleados y becarios son mujeres. La representación femenina varía en los distintos niveles jerárquicos. En el nivel de analista, las mujeres suponen el 47 % de la plantilla y en el de experto, el 44 %. A nivel de jefe de equipo y en puestos de dirección, la proporción es del 33 %, mientras que ocupan el 37 % de los cargos de alta dirección. El BCE seguirá intensificando sus esfuerzos por conseguir el equilibrio de género.
Figura 1
Plantilla de la Supervisión Bancaria del BCE en cifras

Fuente: BCE.
Notas:
1) A 31 de diciembre de 2025.
2) El desglose por bandas salariales se refiere únicamente a empleados con contrato indefinido o de duración determinada. El porcentaje total de cada género se refiere a todos los empleados y becarios.
3) Empleados en comisión de servicio de un banco central nacional del Sistema Europeo de Bancos Centrales, de instituciones/organismos públicos europeos y de organizaciones internacionales.
4) Incluye 14 participantes en el programa de postgrado del BCE.
5.2 Tecnología, innovación y marco de presentación de información
5.2.1 Evolución de la tecnología aplicada a la supervisión
En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE siguió avanzando en el uso de la tecnología en consonancia con la estrategia tecnológica del MUS para 2024-2028, cuya finalidad es apoyar la supervisión basada en el riesgo, reforzar las capacidades de datos y promover una cultura digital. Se registraron avances significativos en tres ámbitos: se actualizaron los sistemas de supervisión fundamentales, se introdujeron innovaciones basadas en la IA y se simplificaron los procesos para reducir su complejidad para los supervisores y las entidades de crédito.
Se realizaron actualizaciones importantes en IMAS, el sistema tecnológico principal utilizado por todos los supervisores en el ámbito de la supervisión bancaria europea. Estas mejoras reforzaron la capacidad de los supervisores para vigilar los riesgos de TIC y los ciberriesgos de conformidad con el Reglamento DORA y optimizaron el proceso de notificación de incidentes relacionados con las TIC. En IMAS, un nuevo enfoque gradual aplicado a las medidas supervisoras permite a los supervisores priorizar las deficiencias graves y simplificar el tratamiento de las que son menos críticas. Asimismo, las entidades pueden ahora gestionar las medidas de seguimiento de forma digital a través del portal del MUS y confirmar online que han subsanado la cuestión de que se trate. Ello reduce la carga administrativa para las entidades y los supervisores, dado que las deficiencias de carácter menor pueden cerrarse con mayor rapidez, y garantiza que el seguimiento se base más en el riesgo y sea más proporcionado.
También se introdujeron nuevas herramientas analíticas y basadas en la IA. La plataforma de análisis de textos Athena se actualizó con grandes modelos de lenguaje, de modo que los supervisores pueden usar IA avanzada para analizar y resumir textos y para recuperar información. Asimismo, se está desarrollando un amplio conjunto de asistentes de IA, y ya están disponibles los utilizados para consultar datos y revisar documentos. Además, Navi, la plataforma de análisis de redes, se está empleando para evaluar riesgos y canales de contagio en un contexto de mayor incertidumbre geopolítica.
Estas innovaciones amplían el conjunto de herramientas analíticas, proporcionando un acceso más rápido a la información, mejorando la coherencia del análisis supervisor y permitiendo a los supervisores centrarse en las decisiones basadas en el juicio experto.
Como parte de los esfuerzos que está realizando el BCE para simplificar y armonizar las interacciones entre las entidades de crédito y los supervisores, el proyecto del portal del MUS comenzó a consolidar los canales existentes de envío de información y comunicación. Este portal fusionará el actual portal IMAS y la plataforma STAR (Stress Test Account Reporting) en un canal único y lo integrará además con la plataforma centralizada de recogida de datos (CASPER). El portal del MUS proporcionará una plataforma unificada para el intercambio de datos, la consulta del estado de los procesos y el diálogo supervisor. De esta forma se racionalizarán los flujos de trabajo tanto de las entidades como de los supervisores y se sentarán las bases para que las interacciones con el sector bancario sean más fluidas, seguras y transparentes.
Más allá de la tecnología, la Supervisión Bancaria del BCE siguió invirtiendo en una cultura y competencias digitales a través de la formación y comunidades de práctica para apoyar el uso de nuevas tecnologías. También mantuvo contactos con el sector bancario con ocasión de la Conferencia de Innovadores de la Supervisión (Supervision Innovators Conference). Esta conferencia anual reunió a unos 1.200 participantes del sector bancario y de las áreas de supervisión y tecnología para debatir acerca de la adopción responsable de la IA en el ámbito de la supervisión bajo el lema «La IA en acción» (AI in action).
En 2025, el BCE puso en marcha el proyecto de supervisión innovadora (next-level supervision) —véase sección 1.3.2—, que incluye iniciativas para seguir digitalizando los procesos de supervisión de principio a fin y fomentar una supervisión más eficaz, eficiente y basada en el riesgo.
5.2.2 Evolución del marco de presentación de información
En 2025, el BCE y las ANC terminaron de aplicar el marco actualizado de presentación de información de la EBA, que refleja los nuevos requerimientos derivados del RRC III y de la DRC VI. Los cambios metodológicos asociados se recogen en las estadísticas supervisoras trimestrales sobre el sector bancario del BCE a partir del período de referencia correspondiente al primer trimestre de 2025. Estos cambios afectan principalmente al cálculo del importe de la exposición total al riesgo y de sus componentes de riesgo de crédito, de mercado y operacional. Asimismo, como parte de su compromiso con la mejora de la comunicación y la innovación, el BCE optimizó dichas estadísticas presentándolas por primera vez como informes interactivos, lo que ofrece a los usuarios una mayor flexibilidad y más opciones de personalización.
Además de la remisión de información supervisora con arreglo al marco de la EBA, las autoridades supervisoras solicitan información ad hoc a las entidades para realizar el seguimiento de los riesgos emergentes. El BCE mantiene una base de datos de estas solicitudes para gestionar la carga informadora y ayudar a racionalizar las obligaciones de información como parte de su proyecto de supervisión innovadora (véase sección 1.3.2). Esta base de datos incluirá próximamente recopilaciones de datos dirigidas a las entidades menos significativas y, en colaboración con la EBA, recopilaciones iniciadas en países de la UE que no participan en el Mecanismo Único de Supervisión. Como parte de sus esfuerzos sostenidos por reducir los costes asociados a la presentación de información, el BCE completó una evaluación temática de datos recopilados sobre los modelos de negocio y la adecuación del capital de las entidades. Esta evaluación se tradujo en una reducción de los datos revisados, una mayor estandarización y la introducción de principios más estrictos de disciplina y rendición de cuentas que deben cumplir los solicitantes cuando soliciten información.
En junio de 2025, el BCE comenzó a recabar explicaciones de las entidades supervisadas sobre la naturaleza y las causas de cualquier cambio significativo en sus informes de supervisión en el marco de las normas técnicas de ejecución (NTE) de la EBA. La metodología utilizada para identificar esos cambios se basa en las conclusiones extraídas de un ejercicio piloto realizado por el BCE en 2023. Esta metodología fue desarrollada en 2024 y se comunicó a las entidades significativas, que se espera que la apliquen internamente.
En 2025, el BCE compartió con las entidades de crédito su informe de gestión anual sobre gobernanza y calidad de los datos (véase sección 1.2.3.2). El informe, que incluye un conjunto de indicadores cuantitativos y un cuestionario dirigido a los bancos, tiene por objeto reforzar la rendición de cuentas del órgano de administración. También ayuda a los supervisores y a las entidades a identificar y subsanar las deficiencias en la agregación de datos sobre riesgos y la presentación de informes de riesgos. En el informe se señala que persisten ciertas deficiencias en la calidad de los datos identificadas con anterioridad, debidas principalmente a la interpretación errónea de las obligaciones de información, a problemas con los sistemas de TI internos o con proveedores externos de software, y a errores operativos o humanos.
En febrero de 2025, el BCE estableció un nuevo canal de comunicación que le permite hacer un seguimiento e interactuar directamente con las entidades significativas para subsanar problemas de calidad en los datos remitidos de conformidad con las NTE. Las interacciones se canalizan ahora a través de ASTRA, la plataforma del BCE para el intercambio de información documental y la comunicación con sus interlocutores externos. Las ANC siguen teniendo pleno acceso, lo que garantiza la transparencia y la participación conjunta a lo largo de todo el proceso.
Por último, en 2025, el BCE llevó a cabo su ejercicio anual de conciliación entre información divulgada en el marco del Pilar 3 y la información remitida con fines de supervisión. Este ejercicio de comparación ha dado como resultado mejoras sustanciales en la coherencia y la calidad de los datos. Los datos extraídos se publicaron en el apartado relativo a las estadísticas supervisoras sobre el sector bancario (Supervisory banking statistics) del sitio web de supervisión bancaria del BCE, junto con una nota en la que se destacan los resultados principales. El ejercicio de 2025 se centró en los procesos de automatización, que permitirán ampliar el alcance de la conciliación una vez se ponga en marcha el hub de datos de Pilar 3 (Pillar 3 data hub) de la EBA.
6 Gobernanza de la Supervisión Bancaria del BCE
6.1 Obligación de rendir cuentas
En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE continuó interactuando estrechamente con el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE.
Este Informe Anual constituye uno de los principales canales de rendición de cuentas de la Supervisión Bancaria del BCE ante el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea, de conformidad con el Reglamento del MUS, que dispone que, en lo que respecta a sus funciones de supervisión, el BCE está sujeto a obligaciones de adecuada transparencia y rendición de cuentas. El BCE concede gran importancia al mantenimiento y la plena aplicación del marco de rendición de cuentas, que se establece de forma pormenorizada en el acuerdo interinstitucional entre el Parlamento Europeo y el BCE, y en el memorando de entendimiento entre el Consejo de la UE y el BCE. A lo largo de los años, el BCE ha ido ampliando sus interacciones con el Parlamento Europeo más allá de lo exigido en el acuerdo interinstitucional, lo que pone de relieve el compromiso del BCE con respecto a la rendición de cuentas.
En 2025, la presidenta del Consejo de Supervisión compareció ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo en tres audiencias públicas ordinarias. En la audiencia pública del 27 de marzo, la presidenta presentó el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2024. Las otras dos audiencias ordinarias se celebraron el 15 de julio y el 13 de octubre. Los debates se centraron en los retos a los que se enfrentan las entidades de crédito, la incertidumbre macroeconómica, la digitalización, el riesgo geopolítico y los resultados de las pruebas de resistencia de 2025. La presidenta también describió las iniciativas recientes para reforzar y simplificar la supervisión. Otros temas incluyeron el marco regulatorio y los expedientes legislativos para completar la unión bancaria, concretamente la revisión del marco de gestión de crisis bancarias y garantía de depósitos, y el sistema europeo de garantía de depósitos.
En 2025, la presidenta del Consejo de Supervisión respondió a seis preguntas escritas remitidas por eurodiputados.
En 2025, la presidenta del Consejo de Supervisión respondió a seis preguntas escritas remitidas por eurodiputados sobre temas de supervisión bancaria. Todas las cartas de respuesta se publicaron en el sitio web de supervisión bancaria del BCE. Las cartas se referían a consideraciones de estabilidad financiera en la evaluación de las adquisiciones bancarias, la protección de los consumidores, los sistemas institucionales de protección y las implicaciones de un euro digital para el sector bancario[62].
Además, de conformidad con el acuerdo interinstitucional, el BCE puso a disposición del Parlamento Europeo las actas de las reuniones del Consejo de Supervisión y los resúmenes de los temas tratados en los seminarios organizados por este.
Asimismo, para seguir impulsando el diálogo con el Parlamento Europeo, la Supervisión Bancaria del BCE contestó a los comentarios y sugerencias formulados por el Parlamento Europeo en su Resolución sobre la unión bancaria: informe anual 2024. En su respuesta, el BCE aludió a la evolución del sector bancario y a los expedientes legislativos relevantes para la supervisión bancaria. Entre los temas tratados se incluyeron la resiliencia de las entidades de crédito, el marco regulatorio y la culminación de la unión bancaria.
En cuanto a las interacciones con el Consejo de la UE en 2025, la presidenta del Consejo de Supervisión participó en dos intercambios de puntos de vista con el Eurogrupo, los días 12 de mayo y 12 de noviembre. La presidenta analizó diversos temas de regulación, entre ellos el papel de una supervisión y regulación sólidas en el fortalecimiento de la capacidad de resistencia del sector bancario de la zona del euro en un contexto de intensificación de los riesgos geopolíticos; las herramientas para poner a prueba la resiliencia, como las pruebas de resistencia, y las maneras de aumentar la eficiencia y la eficacia de la supervisión.
6.2 Transparencia y comunicación
En 2025, la Supervisión Bancaria del BCE aplicó estándares rigurosos de transparencia y comunicación para explicar y comunicar a las partes interesadas sus actividades de supervisión a través de distintos canales y productos. La Supervisión Bancaria del BCE utilizó una comunicación transparente y clara para ayudar al público a entender el impulso por hacer que la supervisión sea más eficaz, eficiente y basada en el riesgo.
En 2025, la presidenta y el vicepresidente del Consejo de Supervisión pronunciaron 23 discursos, mientras que los representantes del BCE en el Consejo de Supervisión pronunciaron 18. En conjunto, ofrecieron 14 entrevistas y publicaron 14 entradas en el blog. La presidenta y el vicepresidente también celebraron una conferencia de prensa sobre los resultados del proceso de revisión y evaluación supervisora (SREP, por sus siglas en inglés) de 2025. La Supervisión Bancaria del BCE publicó dos podcasts y 23 notas de prensa, y otros documentos de distinta índole, como cartas dirigidas a eurodiputados, guías para las entidades de crédito y estadísticas supervisoras. La Supervision Newsletter, una publicación digital trimestral con más de 11.000 suscriptores, proporcionó información y actualizaciones sobre proyectos de supervisión en curso y deficiencias detectadas. El BCE también destaca temas de supervisión bancaria relevantes en sus canales en las redes sociales a través de juegos de preguntas y explicaciones sencillas donde se describen conceptos básicos a un público más joven.
Un objetivo clave de las comunicaciones del BCE en 2025 fue facilitar información detallada sobre cómo la institución estaba incorporando el riesgo geopolítico en sus trabajos y qué esperaba de las entidades en lo que respecta a la identificación y gestión de este riesgo (véase sección 1.2.2). En las comunicaciones del BCE se explicó la agenda de reforma supervisora, que se describió en un informe exhaustivo que complementó las recomendaciones formuladas por el Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Simplificación del BCE (véase sección 1.3).
Para fomentar el diálogo con los analistas del mercado y los profesionales del sector, el BCE celebró dos reuniones del Grupo de Contacto de Mercado de Supervisión Bancaria y organizó el sexto foro sobre supervisión bancaria (ECB Forum on Banking Supervision). En estos eventos los debates se centraron en las perspectivas de riesgo para el sector bancario de la zona del euro, en las interconexiones entre las entidades de crédito y el sector financiero no bancario, así como en los riesgos geoeconómicos y su impacto en la regulación y en las estrategias de las entidades. Además, en sus visitas a las autoridades nacionales competentes de 12 países, la presidenta del Consejo de Supervisión también se reunió con directivos de entidades de crédito nacionales y representantes de organizaciones de la sociedad civil.
En 2025, el BCE respondió a 915 preguntas de los ciudadanos sobre temas de supervisión bancaria, así como a consultas diarias de los medios de comunicación. Estas preguntas se refirieron a diversos aspectos de la Supervisión Bancaria del BCE, entre ellos las pruebas de resistencia, la ciberresiliencia, los riesgos operacionales, las licencias y autorizaciones bancarias, las políticas y marcos de supervisión, y la resolución bancaria. En el Centro de Visitantes, el BCE organizó charlas sobre supervisión bancaria a las que asistieron 688 participantes, y explicó sus funciones principales a 14.860 visitantes.
6.3 Adopción de decisiones
6.3.1 Reuniones y decisiones del Consejo de Supervisión y del Comité Director
El Consejo de Supervisión se reunió en 16 ocasiones en 2025.
En 2025, el Consejo de Supervisión del BCE se reunió en 16 ocasiones. Se celebraron cuatro reuniones en Frankfurt y una en Malta. Las demás reuniones se mantuvieron por videoconferencia.
Además, por invitación del Finantsinspektsioon, el Consejo de Supervisión celebró un retiro estratégico en Tallin en octubre de 2025.
El Comité Director[63] del Consejo de Supervisión se reunió en seis ocasiones en 2025, en todos los casos por videoconferencia.
Consejo de Supervisión
Presidenta | Claudia Buch |
Vicepresidente | Frank Elderson |
Representantes del BCE | Anneli Tuominen |
Bélgica | Tom Dechaene (Nationale Bank van België/Banque Nationale de Belgique) |
Bulgaria | Radoslav Milenkov (Българска народна банка [Banco Nacional de Bulgaria]) |
Alemania | Mark Branson (Bundesanstalt für Finanzdienstleistungsaufsicht) |
Estonia | Kilvar Kessler (Finantsinspektsioon) |
Irlanda | Mary-Elizabeth McMunn (Central Bank of Ireland) (desde el 1 de enero de 2025) |
Grecia | Christina Papaconstantinou (Banco de Grecia) |
España | Mercedes Olano (Banco de España) |
Francia | Denis Beau (Banque de France) |
Croacia | Tomislav Ćorić (Hrvatska narodna banka) |
Italia | Alessandra Perrazzelli (Banca d’Italia) (hasta el 9 de mayo de 2025) Paolo Angelini (Banca d’Italia) (desde el 26 de mayo de 2025) |
Chipre | George Ioannou (Central Bank of Cyprus) |
Letonia | Santa Purgaile (Latvijas Banka) |
Lituania | Simonas Krėpšta (Lietuvos bankas) (hasta el 31 de mayo de 2025) Julita Varanauskienė (Lietuvos bankas) (desde el 4 de junio de 2025) |
Luxemburgo | Claude Wampach (Commission de Surveillance du Secteur Financier) |
Malta | Michelle Mizzi Buontempo (Malta Financial Services Authority) |
Países Bajos | Steven Maijoor (De Nederlandsche Bank) |
Austria | Helmut Ettl (Finanzmarktaufsicht) |
Portugal | Rui Pinto (Banco de Portugal) |
Eslovenia | Primož Dolenc (Banka Slovenije) (hasta el 31 de agosto de 2025) Marko Pahor (Banka Slovenije) (desde el 1 de septiembre de 2025) |
Eslovaquia | Vladimír Dvořáček (Národná banka Slovenska) |
Finlandia | Tero Kurenmaa (Finanssivalvonta) |
En 2025, el BCE emitió 2.549 decisiones de supervisión[64] dirigidas a entidades supervisadas concretas (figura 2). De estas decisiones, 1.395 fueron adoptadas por jefes de unidades de trabajo del BCE en consonancia con el régimen general de delegación de facultades de decisión respecto de instrumentos jurídicos relativos a las funciones de supervisión. El Consejo de Gobierno adoptó 1.154 decisiones conforme al procedimiento de no objeción sobre la base de un proyecto de propuesta del Consejo de Supervisión. Entre estas decisiones se incluyen 128 operaciones (como el establecimiento de sucursales) que el BCE aprobó implícitamente al no presentar objeciones dentro de los plazos legales.
La mayor parte de las decisiones de supervisión estuvieron relacionadas con evaluaciones de idoneidad (48,8 %), fondos propios (11,2 %), modelos internos (8,1 %), procedimientos comunes (7,7 %), presentación de información con fines de supervisión (7,5 %), competencias nacionales (6,8 %) y el SREP (4 %).
El Consejo de Supervisión decidió sobre varios asuntos horizontales, entre ellos la supervisión eficiente, eficaz y centrada en el riesgo.
Además de los proyectos de decisión final sobre entidades concretas remitidos al Consejo de Gobierno para su adopción, el Consejo de Supervisión decidió sobre varios asuntos horizontales. En particular, estas decisiones estuvieron relacionadas con la supervisión eficiente y eficaz, la gestión del impacto de los riesgos geopolíticos en las entidades de crédito, la prueba de resistencia del BCE de 2025, la aplicación del Reglamento sobre resiliencia operativa digital en el marco de supervisión, el fortalecimiento de la evaluación supervisora del riesgo de crédito, cuestiones relacionadas con el clima y el medio ambiente, la reforma del SREP, la evolución de la supervisión de los modelos internos tras los nuevos desarrollos en la regulación y la propuesta preliminar de prioridades supervisoras para 2026-2028. Algunas de estas decisiones fueron preparadas por estructuras temporales con un mandato del Consejo de Supervisión. Estas estructuras estaban integradas por representantes del BCE y de las autoridades nacionales competentes, que llevaron a cabo los trabajos preparatorios sobre los temas pertinentes.
Asimismo, algunas decisiones adoptadas por el Consejo de Supervisión se plasmaron en guías públicas, informes y revisiones, como la Guía del BCE sobre la externalización de servicios en la nube a proveedores de servicios en la nube, la actualización de la Guía del BCE sobre las opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión y la revisión de la Guía del BCE sobre modelos internos.
El Consejo de Supervisión adoptó la mayor parte de sus decisiones por procedimiento escrito[65].
De los 113 grupos bancarios supervisados directamente por el BCE desde enero de 2025, 32 solicitaron recibir las decisiones formales del BCE en una lengua oficial de la UE distinta del inglés.
Figura 2
Decisiones adoptadas por el Consejo de Supervisión en 2025

Fuente: BCE.
Notas:
1) Además de las reuniones, el Consejo de Supervisión celebró dos seminarios en 2025.
2) Esta cifra incluye procedimientos escritos sobre decisiones de supervisión individuales y sobre otras cuestiones como las metodologías comunes y consultas al Consejo de Supervisión. Un procedimiento escrito puede contener varias decisiones de supervisión.
3) Número de decisiones de supervisión individuales dirigidas a entidades supervisadas, o a sus adquirentes potenciales, y de instrucciones a las autoridades nacionales competentes sobre entidades significativas o menos significativas. Una decisión puede contener varias aprobaciones del supervisor.
6.3.2 Actividades del Comité Administrativo de Revisión
El Comité Administrativo de Revisión (ABoR, por sus siglas en inglés) es un órgano del BCE cuyos miembros son independientes del BCE, tanto individual como colectivamente, y tienen encomendada la tarea de examinar las decisiones del BCE sobre asuntos de supervisión cuando se presenta una solicitud de examen admisible.
En 2025, el Comité celebró 35 reuniones, de las que 31 fueron virtuales y cuatro presenciales, incluida una reunión externa en Helsinki (Finlandia).
En 2025, este Comité emitió dictámenes sobre cinco solicitudes de examen administrativo de decisiones de supervisión del BCE (cuadro 10). Una solicitud se refería a la clasificación de los solicitantes como entidades significativas supervisadas. La segunda solicitud estaba relacionada con cuestiones relativas a la facultad del BCE de adoptar medidas supervisoras basadas en legislación nacional. En las otras tres solicitudes, los solicitantes recurrieron decisiones del BCE en materia de sanciones y medidas de ejecución. En todos estos casos, tras una audiencia con los solicitantes, el Comité propuso al Consejo de Supervisión sustituir la decisión del BCE por otra de contenido idéntico.
El presidente del Comité presentó sus actividades y habló de cómo el Comité puede proporcionar una vía de recurso pragmática y discreta en dos conferencias jurídicas celebradas en 2025: el SSM Senior Forum organizado por A&O Shearman en junio y la 11th Banking Union Conference que organizó Freshfields en colaboración con el Institute for Law and Finance y el Center for Financial Studies de la Universidad Goethe de Frankfurt en septiembre.
En 2025, el Comité Administrativo de Revisión estuvo presidido por Pentti Hakkarainen e integrado además por Ilias Plaskovitis (vicepresidente), Edouard Fernandez-Bollo, Christiane Campill y Verica Trstenjak. Damir Odak fue miembro suplente. La composición actual del Comité y los CV de sus miembros se pueden consultar en la página web del Comité Administrativo de Revisión del BCE.
Cuadro 10
Número de exámenes realizados por el Comité Administrativo de Revisión
2025 | 2024 | 2023 | 2022 | 2021 | 2020 | 2019 | 2018 | 2017 | 2016 | 2015 | 2014 | |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
Dictámenes del Comité emitidos | 5 | 3 | 3 | 2 | 1 | 2 | 5* | 4 | 4 | 6 | 6 | 3 |
Dictámenes del Comité en los que propuso la sustitución de la decisión impugnada por otra de contenido idéntico | 5 | 2 | 3** | - | - | 1 | 1 | 3 | 4 | 1 | 2 | 2 |
Dictámenes del Comité en los que propuso la sustitución de la decisión impugnada por otra modificada o con motivación mejorada | - | - | - | 1 | - | - | 1 | 1 | - | 2 | 4 | 1 |
Dictámenes del Comité en los que propuso la derogación de la decisión impugnada y su sustitución por otra nueva | - | - | - | - | - | - | 1 | - | - | - | - | - |
Dictámenes del Comité en los que propuso la derogación de la decisión impugnada | - | - | - | - | 1 | - | - | - | - | - | - | - |
Dictámenes de inadmisibilidad de la solicitud | - | 1 | - | 1 | - | 1 | 2 | - | - | 3 | - | - |
Solicitudes retiradas | - | 1 | 1 | 1 | - | - | - | 1 | - | 1 | 2 | 1 |
Propuesta de suspensión presentada por el Comité | - | - | - | - | - | 1 | - | - | - | - | - | - |
Fuente: BCE.
* Un dictamen incluyó dos decisiones del BCE.
** En uno de los tres dictámenes, el Comité propuso que el Consejo de Supervisión sustituyera la decisión impugnada por otra que estableciera las mismas medidas supervisoras.
6.4 Aplicación del código de conducta
Con arreglo al artículo 19, apartado 3, del Reglamento del MUS, el BCE ha establecido un régimen deontológico para los altos cargos, la dirección y el personal del BCE. Se compone del Código de Conducta para altos cargos del BCE, de un capítulo específico en el Reglamento del personal del BCE y de la Orientación por la que se establecen los principios del Régimen Deontológico para el Mecanismo Único de Supervisión. El Comité Deontológico del BCE, la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza y el Comité de Ética y Cumplimiento contribuyen a aplicar y a seguir desarrollando este régimen.
Con arreglo a su mandato, el Comité Deontológico realizó la evaluación anual de las declaraciones de intereses presentadas por los miembros del Consejo de Supervisión. Estas declaraciones se publican en el apartado de rendición de cuentas del sitio web de supervisión bancaria del BCE. El Comité también contesta a las consultas presentadas por altos cargos del BCE dedicados a la supervisión bancaria y, en este contexto, emitió 18 dictámenes, la mayoría relacionados con notificaciones de actividades profesionales tras el cese en el cargo. Los dictámenes del Comité Deontológico se publican normalmente en el sitio web del BCE seis meses después de la fecha de su emisión. En 2025, el procedimiento para la presentación de las declaraciones de intereses de los altos cargos se digitalizó, aumentando así la eficiencia y eficacia de su tramitación.
El número de consultas que requirieron la participación de empleados de la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza aumentó ligeramente en 2025 y el 41 % de estas consultas fueron formuladas por personal de la Supervisión Bancaria del BCE.
La Oficina de Cumplimiento y Gobernanza prosiguió sus trabajos de digitalización en 2025 y actualizó sus herramientas internas para proporcionar asesoramiento ético al personal de manera más rápida y sencilla. En 2025, 3.532 consultas requirieron la participación de empleados de la Oficina, frente a 3.070 en 2024. Aproximadamente el 41 % de las consultas fueron formuladas por personal de la Supervisión Bancaria del BCE.
Gráfico 8
Consultas recibidas de empleados de la Supervisión Bancaria del BCE en 2025
(número de consultas)

Fuente: BCE.
Además de las sesiones de bienvenida impartidas a los empleados recién contratados, los cursos de formación y los programas obligatorios de aprendizaje electrónico, la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza organizó campañas de información sobre el régimen deontológico. Entre las actividades de la Ethics Awareness Season de 2025 para todos los empleados, que se celebró en torno al Día Mundial de la Ética, se instalaron stands para concienciar sobre cuestiones de ética y se ofrecieron sesiones de actualización sobre las normas que se aplican a las operaciones financieras privadas. En 2025, la Oficina también organizó formación especializada sobre conflictos de intereses dirigida a los inspectores in situ del BCE y de las autoridades nacionales competentes. Estas sesiones se centraron en reforzar la concienciación sobre las normas éticas dentro de la supervisión bancaria europea.
Para evitar «puertas giratorias», la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza continuó aumentando la comunicación y la formación sobre las normas relativas a las excedencias no remuneradas y al empleo posterior al BCE.
Para evitar «puertas giratorias», la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza estudió posibles conflictos de intereses de empleados que estaban considerando ofertas de trabajo del sector privado, les asesoró sobre las normas aplicables y les impuso medidas mitigadoras, en su caso. A un empleado que cesó en 2025 se le impuso una prohibición temporal de realizar otra actividad profesional, de conformidad con el régimen deontológico. A seis empleados se les aplicaron medidas de salvaguardia adicionales, como la reasignación de funciones, el traslado a otros puestos o la suspensión de los derechos de acceso, para evitar una situación de puertas giratorias, internalizando esencialmente el período de incompatibilidad.
La Oficina de Cumplimiento y Gobernanza organizó su ejercicio anual de vigilancia del cumplimiento con respecto a las operaciones financieras privadas de los empleados y de los altos cargos del BCE. Como en años anteriores, en dicho ejercicio solo se identificó un número limitado de casos de incumplimiento, de los que aproximadamente el 55 % afectaba a empleados de la Supervisión Bancaria del BCE. Ninguno de estos casos se refería a conductas intencionadamente inadecuadas u otros incumplimientos graves.
El Comité de Ética y Cumplimiento elaboró principios rectores para el uso ético y responsable de la IA.
El Comité de Ética y Cumplimiento —foro para la colaboración sobre cuestiones de ética e integridad en el seno del Eurosistema y del MUS— creó un grupo de trabajo especializado en ética e inteligencia artificial (IA). Mediante esta iniciativa, el Comité elaboró principios rectores no vinculantes dirigidos a fomentar el diseño y uso éticos y responsables de los sistemas de IA y proporcionar orientaciones prácticas para las entidades en todo el Eurosistema y la supervisión bancaria europea. En consonancia con su compromiso de promover la concienciación sobre cuestiones de ética e integridad, y basándose en las aportaciones de un grupo de trabajo, el Comité organizó un test para poner a prueba los conocimientos sobre ética en el Eurosistema/MUS, así como una ponencia sobre ética, confianza del público y comportamiento humano desde la perspectiva de las ciencias del comportamiento. La participación en ambas iniciativas fue elevada y las entidades del Eurosistema y de la supervisión bancaria Europea mostraron un alto grado de implicación.
6.5 Principio de separación entre las funciones de política monetaria y de supervisión
Durante 2025, el principio de separación entre las funciones de política monetaria y de supervisión se aplicó principalmente al intercambio de información entre los distintos ámbitos funcionales.
En línea con la Decisión BCE/2014/39 sobre la aplicación de la separación entre las funciones de política monetaria y supervisión del BCE[66], dicho intercambio de información estuvo sujeto al principio de la «necesidad de conocer», es decir, cada función tuvo que demostrar que la información que solicitaba a la otra función se precisaba para alcanzar sus objetivos.
Con arreglo a la Decisión BCE/2014/39, se requiere la autorización del Comité Ejecutivo para el intercambio de datos del marco de información común (COREP) y del marco de información financiera (FINREP) no anónimos, otros datos brutos e información que contenga valoraciones o recomendaciones de política. Las áreas operativas de las dos funciones del BCE intercambiaron dicha información conforme al marco aprobado y revisado periódicamente por el Comité Ejecutivo.
Cuando la información solicitada se refería a datos anónimos o a información no sensible sobre políticas, el acceso a la información confidencial fue concedido directamente por la función del BCE que poseía la información, en consonancia con la Decisión BCE/2014/39.
En vista de la intensificación de las tensiones geopolíticas, en 2025 se activó la disposición relativa a situaciones de urgencia del artículo 8 de la Decisión BCE/2014/39 para permitir un intercambio de información limitado en el tiempo entre las funciones de política monetaria y de supervisión.
La separación de funciones en la toma de decisiones no suscitó dudas, por lo que no fue necesaria la intervención de la Comisión de Mediación.
Recuadro 5
Transición del Българска народна банка (Banco Nacional de Bulgaria) de una cooperación estrecha a la participación plena en el Mecanismo Único de Supervisión
El 8 de julio de 2025, el Consejo de la Unión Europea aprobó formalmente la incorporación de Bulgaria a la zona del euro, que pasó a ser el Estado miembro veintiuno a partir del 1 de enero de 2026.
La Supervisión Bancaria del BCE y el Banco Nacional de Bulgaria han trabajado juntos para asegurar una transición fluida de una cooperación estrecha a la participación plena en el Mecanismo Único de Supervisión. Con arreglo al marco de cooperación estrecha, que se estableció el 1 de octubre de 2020, el BCE era responsable de la supervisión directa de las entidades significativas de Bulgaria, los procedimientos comunes de todas las entidades supervisadas y la vigilancia de las entidades menos significativas. El BCE daba instrucciones al Banco Nacional de Bulgaria, que posteriormente adoptaba y notificaba las decisiones supervisoras nacionales a las entidades búlgaras correspondientes. En el caso de tres entidades significativas de Bulgaria —filiales de grupos bancarios de Bélgica, Grecia e Italia ya supervisados por el BCE—, los supervisores del Banco Nacional de Bulgaria se unieron a los equipos conjuntos de supervisión que ya existían y contribuyeron de forma eficaz a la supervisión directa de esas entidades significativas. Se creó un nuevo equipo conjunto de supervisión para DSK Bank AD, entidad significativa búlgara y filial de un grupo bancario húngaro.
Desde el 1 de enero de 2026, el BCE ya no da instrucciones al Banco Nacional de Bulgaria porque puede ejercer directamente sus facultades de supervisión y dirigir inspecciones in situ de las entidades supervisadas en Bulgaria. El BCE ahora adopta las decisiones supervisoras y las notifica directamente a las entidades búlgaras. Asimismo, el Banco Nacional de Bulgaria se ha integrado plenamente en el proceso de planificación de inspecciones in situ de 2026 de la supervisión bancaria europea. De este modo se agilizan en mayor medida las misiones de supervisión, se refuerza la cooperación transfronteriza y se simplifican los procedimientos administrativos, lo que permite al BCE llevar a cabo misiones en Bulgaria de manera más eficaz.
7 Información sobre el consumo presupuestario
El Reglamento del MUS establece que el BCE debe dedicar los recursos adecuados a desempeñar sus funciones de supervisión con eficacia. Estos recursos se financian con las tasas de supervisión que abonan las entidades sujetas a la supervisión directa e indirecta del BCE. El BCE hace todo lo posible por reajustar las prioridades y optimizar sus recursos para garantizar que la función de supervisión pueda desarrollar sus tareas en un entorno en constante cambio. Esto le permite mejorar su eficacia y contener sus costes previstos, en consonancia con el compromiso de estabilización de costes asumido en toda la organización.
Los gastos incurridos en el ejercicio de las funciones de supervisión se identifican por separado en el presupuesto del BCE. Dichos gastos comprenden los gastos directos de la función de supervisión del BCE. La función de supervisión utiliza asimismo los servicios comunes que prestan las áreas de apoyo del BCE[67]. Dado que el BCE se ha comprometido firmemente con la mejora continua de la eficiencia, ajusta regularmente sus mecanismos de imputación de costes para asegurar una asignación precisa de los costes que refleje la mejora de la eficiencia y la evolución de las funciones en toda la institución.
La autoridad en materia presupuestaria del BCE recae en su Consejo de Gobierno. Este órgano aprueba el presupuesto anual del BCE a propuesta del Comité Ejecutivo, previa consulta con el presidente y el vicepresidente del Consejo de Supervisión sobre cuestiones relacionadas con la supervisión bancaria. El Comité de Presupuestos, compuesto por representantes de todos los bancos centrales nacionales del Eurosistema y del BCE, asiste al Consejo de Gobierno evaluando los informes del BCE sobre planificación y seguimiento presupuestarios.
7.1 Gastos correspondientes a 2025
Los gastos del BCE en 2025 siguieron en línea con el presupuesto previsto.
En 2025, los gastos anuales reales de las funciones de supervisión del BCE ascendieron a 689,8 millones de euros, 14 millones de euros menos que la estimación de 703,8 millones de euros de gasto comunicada en marzo de 2025, lo que refleja una tasa de utilización del gasto previsto en las funciones de supervisión del 98 %.
Las clasificaciones del cuadro 11 se utilizan para identificar la distribución de los costes anuales que han de recuperarse mediante las tasas anuales de supervisión que deben abonar las entidades supervisadas en función de si son entidades significativas o menos significativas, de acuerdo con el artículo 8 del Reglamento de Tasas[68] [69].
Cuadro 11
Coste de las funciones de supervisión del BCE, por función (2024-2025)
(millones de euros)
Gastos reales | ||
|---|---|---|
2024 | 2025 | |
Supervisión directa de entidades significativas | 340,8 | 346,3 |
Vigilancia de entidades menos significativas | 15,3 | 16,2 |
Funciones horizontales y servicios especializados | 324,6 | 327,3 |
Total gastos incurridos en las funciones de supervisión del BCE | 680,6 | 689,8 |
Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.
El cuadro 12 proporciona información más granular de los gastos en función de la actividad realizada.
Cuadro 12
Gastos incurridos en las funciones de supervisión del BCE
(millones de euros)
Gastos reales | ||
|---|---|---|
2024 | 2025 | |
Supervisión prudencial, de la cual: | 541,9 | 555,7 |
Supervisión y vigilancia a distancia | 272,0 | 258,0 |
Inspecciones in situ | 84,1 | 104,5 |
Funciones de política, consultivas y de regulación | 185,0 | 191,7 |
Gestión de crisis | 0,8 | 1,5 |
Funciones macroprudenciales | 19,6 | 17,2 |
Estadísticas supervisoras | 57,5 | 54,2 |
Consejo de Supervisión, secretaría, legislación en materia de supervisión | 61,6 | 62,8 |
Total gastos incurridos en las funciones de supervisión del BCE | 680,6 | 689,8 |
Fuente: BCE.
Notas: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo. Como parte del ajuste continuo de las métricas de imputación de costes, 16,7 millones de euros correspondientes a costes asociados a actividades de supervisión fueron reclasificados de supervisión y vigilancia a distancia a inspecciones in situ en 2025.
En 2025, los gastos incurridos en las funciones de supervisión aumentaron un 1,3 % en comparación con 2024. Este incremento interanual de 9,1 millones de euros en el gasto total puede atribuirse a las pruebas de resistencia bienales a escala de la UE que se realizaron en 2025 (véase sección 1.1.1), a los costes adicionales relacionados con el nuevo mandato en virtud del Reglamento sobre resiliencia operativa digital (DORA) (véanse las secciones 1.2.2.3 y 4.1.1.5), así como a la inversión continuada en tecnologías aplicadas a la supervisión (véase sección 5.2).
Los incrementos de costes fueron compensados por la reducción de la amortización de los gastos iniciales que se realizaron en el sistema de gestión de la información (IMAS, por sus siglas en inglés) y la plataforma STAR (Stress Test Account Reporting) al comienzo de la supervisión bancaria europea. El gasto por amortización, que se aplicó por última vez en 2025, se redujo de 19 millones de euros en 2024 a 3,8 millones de euros en 2025. Asimismo, la disminución de los costes relacionados con las iniciativas de supervisión y los servicios comunes siguió compensando el incremento total (gráfico 9).
Además de emplear sus recursos internos, el BCE contrata servicios de consultoría externa que proporcionan conocimientos especializados o asesoramiento integral, bajo las directrices de personal cualificado, sobre todo en períodos de mayor carga de trabajo. En 2025, los gastos del BCE en servicios de consultoría relacionados con las funciones básicas de supervisión se cifraron en 37,1 millones de euros, lo que supone un descenso de 5 millones de euros con respecto a 2024, principalmente debido a las menores necesidades de consultoría externa para las iniciativas de supervisión y las inspecciones in situ.
El desglose de los costes entre gastos directamente atribuibles a las funciones de supervisión del BCE y gastos de servicios comunes siguió siendo bastante similar al del año anterior (gráfico 9).
Gráfico 9
Coste de las funciones de supervisión del BCE, por tipo de coste
(millones de euros)

Fuente: BCE.
Notas: Como parte del ajuste continuo de las métricas de imputación de costes, 5,1 millones de euros fueron reclasificados de gastos de personal a otros gastos corrientes en 2025. Esto refleja los costes de desplazamiento que habían sido clasificados anteriormente como gastos de personal.
Los gastos directamente atribuibles incluyen gastos de personal dedicado a las funciones básicas de supervisión, costes de iniciativas de supervisión (incluidos los relacionados con los análisis de la calidad de los activos), gastos de tecnologías de la información especializadas y otros gastos corrientes, como los de desplazamiento y formación.
El total de gastos directamente atribuibles aumentó 14,7 millones de euros en 2025 con respecto a 2024, debido al incremento de 30,4 millones de euros en los gastos de personal que fue compensado por los descensos registrados en otros tipos de coste. Los mayores costes reflejan, sobre todo, los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo adicionales aprobados por el Consejo de Gobierno para: i) las pruebas de resistencia bienales; ii) finalizar la internalización de los costes de consultoría asociados a inspecciones in situ y a investigaciones de modelos internos, y iii) el nuevo mandato en virtud del Reglamento DORA, así como la dotación de personal adicional para proyectos dedicados a la supervisión bancaria cuyos costes se imputan directamente a esta categoría.
Cabe destacar que los aumentos del gasto en tecnología supervisora especializada y del nuevo mandato derivado del Reglamento DORA se vieron compensados con creces por la disminución de 15,2 millones de euros en el gasto por amortización de IMAS y STAR. En 2025, se registró un incremento en los proyectos de desarrollo de sistemas de TI dedicados a la supervisión bancaria (entre ellos el Proyecto Olympus y la plataforma de supervisión unificada [single supervisory cockpit]), al tiempo que el gasto en el mantenimiento de sistemas de TI específicos se redujo con respecto a 2024. El gasto en actividades relacionadas con las iniciativas de supervisión también descendió en comparación con 2024, dado que solo se llevaron a cabo los análisis periódicos de la calidad de los activos.
En la categoría de servicios comunes, que engloba servicios utilizados tanto por la función de banca central como por la función de supervisión bancaria, los gastos se cifraron en 264,6 millones de euros[70]. Estos costes se reparten entre las dos funciones utilizando un mecanismo de imputación que aplica métricas estándar del sector, como empleados equivalentes a tiempo completo (FTE, por sus siglas en inglés), espacio de oficinas y número de solicitudes de traducción.
Los gastos de los servicios comunes disminuyeron en 2025: los menores costes asociados a las inversiones en hardware y servicios tecnológicos y a las aportaciones del BCE a la Escuela Europea de Frankfurt redujeron el gasto en las categorías de tecnologías de la información y servicios de recursos humanos.
Estos descensos se vieron contrarrestados por los incrementos de los costes de equipamiento y mantenimiento resultantes del mantenimiento de dos edificios en 2025[71], así como por la puesta en marcha de una estrategia de activos a largo plazo relacionada con la sustitución de los activos al final de su ciclo de vida. Está previsto que esta estrategia se complete en 2029. Además, se registró un aumento en los servicios jurídicos, de auditoría y administrativos, principalmente como resultado de una reorganización interna de la función de auditoría interna del BCE, destinada a reforzar más la separación entre las funciones de supervisión y otras funciones del BCE dentro de los servicios compartidos.
7.2 Perspectivas de gasto en las funciones de supervisión del BCE para 2026
El BCE espera que el presupuesto previsto vuelva a utilizarse casi íntegramente en 2026.
El techo presupuestario previsto para 2026 para las funciones de supervisión asciende a 706,7 millones de euros, un aumento de 2,9 millones de euros con respecto al presupuesto previsto para 2025 (703,8 millones de euros). El presupuesto del BCE se elabora teniendo en cuenta las funciones esperadas y equilibrando los principios de reajuste de prioridades y optimización de recursos con el fin de mantener el compromiso del BCE de estabilización de costes. En consonancia con la tendencia observada en 2024 y 2025, el BCE espera que el presupuesto previsto se utilice casi íntegramente en 2026, lo que implica que existe menos flexibilidad financiera para reaccionar a factores exógenos que podrían surgir durante el período presupuestario.
Cuadro 13
Coste estimado de las funciones de supervisión del BCE para 2026, por función
(millones de euros)
Gastos reales 2024 | Gastos reales 2025 | Gastos estimados 2026 | |
|---|---|---|---|
Supervisión directa de entidades significativas | 340,8 | 346,3 | 351,6 |
Vigilancia de entidades menos significativas | 15,3 | 16,2 | 15,4 |
Funciones horizontales y servicios especializados | 324,6 | 327,3 | 339,7 |
Total gastos de las funciones de supervisión del BCE | 680,6 | 689,8 | 706,7 |
Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.
La estimación para 2026 refleja la inversión continuada en tecnologías aplicadas a la supervisión y necesidades presupuestarias adicionales derivadas del Reglamento DORA. A partir de enero de 2026, los costes asociados a la participación de los expertos del BCE en equipos conjuntos de examinadores implicados en la supervisión de proveedores terceros esenciales de servicios de TIC (véase sección 4.1.1.5) serán reembolsados por el supervisor principal, por lo que no están incluidos en las tasas de supervisión del BCE.
Asimismo, se han ajustado las pautas de contratación en relación con las pruebas de resistencia bienales a escala de la UE y ahora los recursos necesarios para las tareas de preparación se presupuestan en los años en los que no se realizan las pruebas. Esta modificación debería contribuir a suavizar el impacto de las variaciones bienales en el número de empleados. Los costes previstos para 2026 no contienen ningún gasto por amortización de IMAS o de STAR. Además, los incrementos de costes se compensan con la reducción de gastos lograda al haber pasado el BCE de ocupar tres edificios a dos.
La tasa anual de supervisión para 2026, que se exigirá en 2027, no se calculará hasta el final del período de la tasa de 2026 e incluirá los gastos reales de todo el año 2026 ajustados por los importes reembolsados o recibidos de las distintas entidades relacionados con períodos anteriores, intereses de demora recibidos y tasas incobrables.
Se estima que el importe total de 2026 se distribuirá en una proporción del 95,8 % para las entidades significativas y del 4,2 % para las entidades menos significativas.
Cuadro 14
Coste estimado de las funciones de supervisión del BCE para 2026, según significatividad de la entidad
(millones de euros)
Gastos reales 2024 | Gastos reales 2025 | Gastos estimados 2026 | |
|---|---|---|---|
Entidades o grupos significativos supervisados | 651,4 | 659,0 | 677,0 |
Entidades o grupos menos significativos supervisados | 29,2 | 30,8 | 29,7 |
Total gastos de las funciones de supervisión del BCE | 680,6 | 689,8 | 706,7 |
Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.
7.3 El marco de las tasas en 2025
7.3.1 Importe total a exigir para el período de la tasa de 2025
La tasa anual de supervisión correspondiente al período de la tasa de 2025, que asciende a 690 millones de euros, se compone casi íntegramente de los gastos reales de 2025. Estos gastos se cifran en 689,8 millones de euros, a los que se aplicó un ajuste total de 245.194 euros correspondiente a reembolsos (netos) a entidades individuales relativos a períodos anteriores por importe de 275.638 euros y a intereses de demora recibidos por importe de 30.444 euros.
Cuadro 15
Importe total a exigir
(millones de euros)
Importe a exigir | ||
|---|---|---|
2024 | 2025 | |
Tasas a exigir a las entidades o grupos significativos supervisados | 651,4 | 659,1 |
Tasas a exigir a las entidades o grupos menos significativos supervisados | 29,2 | 30,9 |
Importe total a exigir | 680,6 | 690,0 |
Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.
El importe que debe recuperarse por medio de tasas anuales de supervisión se divide en dos partes, atendiendo a si la entidad supervisada ostenta la condición de significativa o menos significativa y, en consecuencia, al alcance de las actividades de supervisión del BCE. Los gastos se asignan a la entidad significativa o menos significativa con arreglo a una metodología que se revisa continuamente sobre la base de las tareas de supervisión realmente realizadas. Para 2025, los importes exigidos para las entidades significativas y para las menos significativas representan el 95,5 % y el 4,5 %, respectivamente, de la tasa anual total de supervisión.
En perspectiva, las tasas de supervisión del BCE representan el 0,16 % de los gastos totales de administración y amortizaciones de las entidades supervisadas, directa o indirectamente, por el BCE[72] (el 0,19 % en el caso de las entidades significativas y el 0,04 % en el de las menos significativas).
7.3.2 Tasas de supervisión individuales
Las tasas aplicables a cada entidad o grupo se calculan de acuerdo con su importancia y perfil de riesgo, utilizando los factores de la tasa anual de las entidades supervisadas.
En el sitio web de supervisión bancaria del BCE puede encontrarse más información sobre las tasas de supervisión.
7.4 Otros ingresos relacionados con las funciones de supervisión bancaria
El BCE tiene derecho a imponer sanciones administrativas a las entidades supervisadas cuando no cumplen la legislación bancaria aplicable de la UE sobre requerimientos prudenciales (incluidas las decisiones de supervisión del BCE). En el cálculo de las tasas anuales de supervisión no se tienen en cuenta los ingresos por este concepto, ni tampoco los reembolsos de las sanciones cuando se modifican o anulan decisiones sancionadoras anteriores. Estos importes se registran en la cuenta de pérdidas y ganancias del BCE. En 2025, los ingresos obtenidos por sanciones impuestas a entidades supervisadas ascendieron a 28,5 millones de euros.
8 Instrumentos jurídicos adoptados por el BCE
Los instrumentos jurídicos adoptados por el BCE incluyen reglamentos, decisiones, orientaciones, recomendaciones e instrucciones remitidas a las autoridades nacionales competentes. En esta sección se presentan los instrumentos jurídicos en materia de supervisión bancaria adoptados por el BCE en 2025 y publicados en el Diario Oficial de la Unión Europea y en EUR-Lex. Se incluyen los instrumentos jurídicos adoptados en virtud del artículo 4, apartado 3, del Reglamento del MUS y otros instrumentos jurídicos pertinentes.
8.1 Reglamentos del BCE
BCE/2022/24
Reglamento (UE) 2025/1520 del Banco Central Europeo, de 15 de julio de 2025, por el que se modifica el Reglamento (UE) 2016/445 sobre el ejercicio de las opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión (BCE/2016/4) (BCE/2025/24) (DO L, 2025/1520, 28.7.2025)
BCE/2025/31
Reglamento (UE) 2025/1958 del Banco Central Europeo, de 9 de septiembre de 2025, por el que se modifica el Reglamento (UE) 2015/534 sobre la presentación de información financiera con fines de supervisión (BCE/2015/13) (BCE/2025/31) (DO L, 2025/1958, 17.10.2025)
8.2 Instrumentos jurídicos del BCE distintos de los Reglamentos
BCE/2025/1
Decisión (UE) 2025/94 del Banco Central Europeo, de 10 de enero de 2025, por la que se establecen los criterios de notificación de las decisiones de supervisión con respecto a las pruebas supervisoras de resistencia (BCE/2025/1) (DO L, 2025/94, 16.1.2025)
BCE/2025/8
Decisión (UE) 2025/507 del Banco Central Europeo, de 7 de marzo de 2025, sobre el importe total de las tasas anuales de supervisión para 2024 (BCE/2025/8) (DO L, 2025/507, 27.3.2025)
BCE/2025/10
Decisión (UE) 2025/673 del Banco Central Europeo, de 24 de marzo de 2025, por la que se modifica la Decisión (UE) 2023/1681 sobre la presentación al Banco Central Europeo de los datos de supervisión transmitidos a las autoridades nacionales competentes por las entidades supervisadas (BCE/2023/18) (BCE/2025/10) (DO L, 2025/673, 4.4.2025)
BCE/2025/13
Decisión (UE) 2025/873 del Banco Central Europeo, de 24 de abril de 2025, por la que se modifica la Decisión (UE) 2022/1981 sobre el uso de los servicios del SEBC por las autoridades competentes (BCE/2022/33) (BCE/2025/13) (DO L, 2025/873, 12.5.2025)
BCE/2025/14
Decisión (UE) 2025/874 del Banco Central Europeo, de 24 de abril de 2025, por la que se modifica la Decisión (UE) 2022/1982 sobre el uso de los servicios del SEBC por las autoridades competentes y por las autoridades cooperantes (BCE/2022/34) (BCE/2025/14) (DO L, 2025/874, 12.5.2025)
BCE/2025/25
Orientación (UE) 2025/1521 del Banco Central Europeo, de 15 de julio de 2025, por la que se modifica la Orientación (UE) 2017/697 sobre el ejercicio por las autoridades nacionales competentes de las opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión respecto de las entidades menos significativas (BCE/2017/9) (BCE/2025/25) (DO L, 2025/1521, 28.7.2025)
BCE/2025/26
Recomendación del Banco Central Europeo, de 15 de julio de 2025, por la que se modifica la Recomendación BCE/2017/10 sobre las condiciones comunes para el ejercicio por las autoridades nacionales competentes de ciertas opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión respecto de las entidades menos significativas (BCE/2025/26) (DO C, C/2025/4190, 28.7.2025)
BCE/2025/40
Orientación (UE) 2025/2595 del Banco Central Europeo, de 10 de diciembre de 2025, sobre el enfoque supervisor de las autoridades nacionales competentes para la cobertura de las exposiciones dudosas mantenidas por entidades supervisadas menos significativas (BCE/2025/40) (DO L, 2025/2595, 19.12.2025)
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Traducción efectuada por el Banco de España. En caso de discrepancia, prevalece la versión original en inglés.
Puede consultarse terminología específica en el glosario del MUS (disponible solo en inglés).
HTML ISBN 978-92-899-7581-0, ISSN 2443-5856, doi:10.2866/0275978, QB-01-25-292-ES-Q
Antes de pasar a ser el Estado miembro número 21 de la zona del euro el 1 de enero de 2026, Bulgaria participaba en el Mecanismo Único de Supervisión mediante la cooperación estrecha. En el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2025, el término «sector bancario de la zona del euro» incluye a Bulgaria.
Todas las cifras de la sección 1.1 se refieren al tercer trimestre de 2025.
El 2,2 % excluidos saldos en efectivo.
Véase «Quarterly registrations of new businesses and declarations of bankruptcies - statistics», Statistics Explained, Eurostat, 14 de noviembre de 2025.
En su calidad de autoridad competente, el BCE está obligado a someter a las entidades que supervisa a pruebas de resistencia anuales en el contexto de su SREP, de conformidad con el artículo 100 de la Directiva 2013/36/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, relativa al acceso a la actividad de las entidades de crédito y a la supervisión prudencial de las entidades de crédito y las empresas de inversión, por la que se modifica la Directiva 2002/87/CE y se derogan las Directivas 2006/48/CE y 2006/49/CE (DO L 176 de 27.6.2013, p. 338) (Directiva de Requerimientos de Capital).
Los resultados publicados representan la implementación de las normas de Basilea III de conformidad con el Reglamento de Requerimientos de Capital (RRC III) revisado, que entró en vigor el 1 de enero de 2025.
C. Buch, «Global rifts and financial shifts: supervising banks in an era of geopolitical instability», discurso pronunciado en la octava conferencia anual de la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) sobre «New Frontiers in Macroprudential Policy», Frankfurt am Main, 26 de septiembre de 2024.
El BCE también está preparando en la actualidad una prueba de resistencia inversa (reverse stress test) para 2026 con el fin de explorar las vulnerabilidades específicas de las empresas ante acontecimientos geopolíticos.
«El BCE concluye la prueba de resistencia sobre ciberresiliencia», nota de prensa, BCE, 26 de julio de 2024.
Reglamento (UE) 2022/2554 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de diciembre de 2022, sobre la resiliencia operativa digital del sector financiero y por el que se modifican los Reglamentos (CE) n.º 1060/2009, (UE) n.º 648/2012, (UE) n.º 600/2014, (UE) n.º 909/2014 y (UE) 2016/1011 (DO L 333 de 27.12.2022, p. 1).
Véase «Complex exposures to private equity and credit funds require sophisticated risk management», Supervision Newsletter, BCE, noviembre de 2024.
Véase «Extinguishing sparks before the fire: credit crisis managed well», Supervision Newsletter, BCE, agosto de 2025.
Seminario sectorial del BCE sobre datos de seguros de garantía y prácticas relacionadas (septiembre de 2025), y la conferencia del BCE sobre datos climáticos del sector inmobiliario, buenas prácticas del sector (23 de septiembre de 2024).
En publicaciones anteriores, el BCE se refería a riesgos relacionados con el clima y medioambientales. A partir de ahora, el BCE se referirá, en general, a riesgos relacionados con el clima y la naturaleza. Las expresiones «riesgos medioambientales» y «riesgos relacionados con la naturaleza» se utilizan indistintamente en este informe.
En 2023 y 2024, el BCE emitió, en total, 37 decisiones de supervisión vinculantes en el ámbito de los riesgos relacionados con el clima y la naturaleza, 31 de las cuales fueron decisiones combinadas. En la gran mayoría de los casos, las entidades habían cumplido los requerimientos antes del plazo.
Datos al cierre de 2024. Véase también F. Elderson, «Banks have made good progress in managing climate and nature risks – and must continue», The Supervision Blog, BCE, 11 de julio de 2025.
Véase «Sound risk data reporting: key to better decision-making and resilience», Supervision Newsletter, BCE, febrero de 2025.
Reglamento (UE) n.º 1024/2013 del Consejo, de 15 de octubre de 2013, que encomienda al Banco Central Europeo tareas específicas respecto de políticas relacionadas con la supervisión prudencial de las entidades de crédito (DO L 287 de 29.10.2013, p. 63).
Véase Decisión (UE) 2025/94 del Banco Central Europeo, de 10 de enero de 2025, por la que se establecen los criterios de notificación de las decisiones de supervisión con respecto a las pruebas supervisoras de resistencia (BCE/2025/1) (DO L, 2025/94, 16.2.2025).
El ejercicio del informe de gestión anual sobre gobernanza y calidad de los datos consiste en una firma formal por parte del órgano de administración de las entidades significativas, por la que reconoce su responsabilidad de asegurar la calidad de los datos presentados, acompañada de una lista prepoblada de métricas e indicadores de calidad de los datos y de un cuestionario destinado a recopilar información cualitativa sobre la gobernanza de datos.
Véase «AI’s impact on banking: use cases for credit scoring and fraud detection», Supervision Newsletter, BCE, noviembre de 2025.
Véase C. Buch, «Reforming the SREP: an important milestone towards more efficient and effective supervision in a new risk environment», The Supervision Blog, BCE, 28 de mayo de 2024.
Véase «Assessment of the European Central Bank’s Supervisory Review and Evaluation Process – Report by the Expert Group to the Chair of the Supervisory Board of the ECB», BCE, 2023.
Véase la sección 2 del informe titulado «Streamlining supervision, safeguarding resilience: the ECB’s agenda for more effective, efficient and risk-based European banking supervision» para una descripción destallada de los avances logrados en cada uno de los seis objetivos.
Véanse las secciones 2.5 y 2.6 de «Supervisory methodology 2025», BCE, noviembre de 2025.
Véase «Medidas de supervisión – Marco de escalado del BCE», BCE, 2025.
Véase «SREP reform: towards more efficient and effective supervision», Supervision Newsletter, BCE, mayo de 2025.
Ibid.
Véase «¿Cómo se determina el requerimiento de Pilar 2?», BCE, 2025.
La puesta en marcha fue precedida de la SSM Supervisory Culture Conference (conferencia sobre cultura supervisora del MUS) que se celebró el 17 de septiembre de 2024.
En este contexto, las «medidas supervisoras» se refieren tanto a las recomendaciones no vinculantes como a los requerimientos cualitativos que emite el supervisor tras la identificación de deficiencias en la gestión y cobertura de los riesgos de la entidad supervisada que requieren medidas correctoras; es decir, no se incluye el establecimiento periódico de requerimientos cuantitativos (por ejemplo, el requerimiento de Pilar 2) en el ámbito del SREP anual.
Véanse «Sound risk data reporting: key to better decision-making and resilience», Supervision Newsletter, BCE, febrero de 2025; «Supervision of internal models evolves with regulatory developments», Supervision Newsletter, BCE, agosto de 2025, y «On-site insights: good practices for CRE bullet loan lenders», Supervision Newsletter, BCE, noviembre de 2025.
Véase S. Donnery, «Resilience, risk and regulation: anchoring stability in a rules-based international order», discurso pronunciado en el 10.º Foro Económico de Delfos, Delfos, 10 de abril de 2025.
Véase P. Montagner, «Information and Communications Technology resilience and reliability», discurso pronunciado en la Frankfurt Banking Summit, Frankfurt am Main, 2 de julio de 2025.
Independientemente del tipo de riesgo investigado, las categorías que tenían el mayor número de deficiencias eran «descripción del modelo», «procesos» y «validación».
Reglamento Delegado (UE) 2025/1201 de la Comisión, de 12 de junio de 2025, por el que se modifica el Reglamento Delegado (UE) 2025/530 en lo que respecta a su fecha de aplicación (DO L, 2025/1201, 11.7.2025).
«Targeted consultation on the application of the market risk prudential framework», Comisión Europea, 2025.
Orientación (UE) 2025/2595 del Banco Central Europeo, de 10 de diciembre de 2025, sobre el enfoque supervisor de las autoridades nacionales competentes para la cobertura de las exposiciones dudosas mantenidas por entidades supervisadas menos significativas (BCE/2025/40) (DO L, 2025/2595, 19.12.2025).
Las medidas macroprudenciales de ponderación de riesgo se toman con arreglo al artículo 458 del Reglamento (UE) n.º 575/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre los requisitos prudenciales de las entidades de crédito, y por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 648/2012 (DO L 176 de 27.6.2013, p. 1).
«Comunicado del Consejo de Gobierno sobre políticas macroprudenciales: el marco del BCE para evaluar los colchones de capital de otras entidades de importancia sistémica», BCE, 20 de diciembre de 2024.
Estos criterios se establecen en el artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS.
La lista de las entidades significativas y menos significativas publicada el 19 de diciembre de 2025 refleja: i) las decisiones sobre significatividad notificadas a las entidades supervisadas antes del 30 de noviembre de 2025 y ii) otros cambios y hechos que han afectado a las estructuras de determinados grupos significativos antes del 1 de noviembre de 2025.
«Asset Quality Review – Phase 2 Manual», BCE, Frankfurt am Main, mayo de 2023.
Para información más detallada, véase el recuadro 1 titulado «LSI supervision report 2022», BCE, diciembre de 2022.
Véase «LSI supervision report 2024», BCE, diciembre de 2024.
Algunas decisiones se refieren a más de una evaluación de autorización (por ejemplo, adquisiciones de participaciones cualificadas en distintas filiales mediante una sola operación). Algunos procedimientos de autorización, como los relacionados con procedimientos de pasaporte comunitario y de caducidad de licencia, no requieren una decisión formal del BCE.
Directiva (UE) 2019/878 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de mayo de 2019, por la que se modifica la Directiva 2013/36/UE en lo que respecta a los entes exentos, las sociedades financieras de cartera, las sociedades financieras mixtas de cartera, las remuneraciones, las medidas y las facultades de supervisión y las medidas de conservación del capital (DO L 150 de 7.6.2019, p. 253).
Directiva (UE) 2024/1619 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de mayo de 2024, por la que se modifica la Directiva 2013/36/UE en lo referente a las facultades de supervisión, las sanciones, las sucursales de terceros países y los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (DO L, 2024/1619, 19.6.2024).
In 2025, el BCE colaboró con la Autoridad Bancaria Europea en la elaboración del proyecto de normas técnicas sobre operaciones significativas desde el punto de vista prudencial en el marco de la Directiva de Requerimientos de Capital. Estas normas incluyen las normas técnicas de regulación y las normas técnicas de ejecución sobre adquisiciones significativas, transferencias significativas de activos y pasivos, y fusiones y escisiones que involucren a entidades de crédito o sociedades financieras (mixtas) de cartera.
En esta cifra no se incluyen las evaluaciones de idoneidad que forman parte de las decisiones sobre concesión de licencias y participaciones cualificadas.
Reglamento Delegado (UE) 2025/791 de la Comisión, de 23 de abril de 2025, por el que se completa la Directiva 2013/36/UE del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a las normas técnicas de regulación que especifican las condiciones generales de funcionamiento de los colegios de supervisores y por el que se deroga el Reglamento Delegado (UE) 2016/98 de la Comisión (DO L, 2025/791, 8.8.2025) y Reglamento de Ejecución (UE) 2025/790 de la Comisión, de 23 de abril de 2025, por el que se establecen normas técnicas de ejecución para la Directiva 2013/36/UE del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta al funcionamiento operativo de los colegios de supervisores (DO L, 2025/790, 8.8.2025).
Las implicaciones prudenciales de los riesgos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo se tienen en cuenta en el SREP (se pueden llegar a establecer, por ejemplo, medidas cualitativas para reforzar los marcos de control de las entidades de crédito), así como en las (re)evaluaciones de idoneidad, las autorizaciones y las inspecciones in situ.
Se establece un colegio de PBC/FT cuando una entidad opera, como mínimo, en tres Estados miembros de la UE.
Las Autoridades Europeas de Supervisión (AES) publicaron una exhaustiva guía sobre las actividades de supervisión de los CTPP en julio de 2025.
Las Autoridades Europeas de Supervisión publicaron la primera lista de CTPP designados el 18 de noviembre de 2025.
«El BCE aclara el enfoque armonizado relativo a las opciones de políticas contempladas en la legislación de la UE», nota de prensa, BCE, 25 de julio de 2025.
El BCE actualiza periódicamente estas políticas con el fin de recoger los cambios regulatorios y otros desarrollos.
El Compromiso Danés es una norma específica de la normativa de la UE que permite que las entidades de crédito, en determinadas circunstancias, ponderen por riesgo sus inversiones en filiales de seguros en lugar de deducirlas de su capital.
Véanse las respuestas a los eurodiputados Sr. de Masi (4 de marzo de 2025), Sra. Zacharia (18 de marzo de 2025), Sr. Ferber (28 de marzo de 2025), Sr. Zijlstra (19 de mayo de 2025), Sr. Flanagan (15 de julio de 2025) y Sr. Ferber (2 de septiembre de 2025).
El Comité Director apoya al Consejo de Supervisión en sus actividades y prepara sus reuniones. Está integrado por el presidente y el vicepresidente del Consejo de Supervisión, un representante del BCE y cinco representantes de supervisores nacionales. Estos cinco representantes son nombrados por el Consejo de Supervisión por un período de un año de acuerdo con un sistema de rotación que asegura una representación equitativa de los países.
Estas decisiones se refieren a decisiones concluidas o adoptadas en el período de referencia (es decir, decisiones emitidas). En el número total se incluyen 42 procedimientos aprobados por el Consejo de Supervisión mediante el procedimiento por el que «toma nota» sin emitir una decisión de supervisión. El número de decisiones de supervisión no se corresponde con el número de procedimientos de autorización que fueron notificados oficialmente al BCE en el período de referencia (es decir, procedimientos de notificación recibidos). Una decisión puede contener varias aprobaciones del supervisor.
Conforme al artículo 6.7 del Reglamento Interno del Consejo de Supervisión, las decisiones pueden adoptarse también por procedimiento escrito, salvo que se opongan al menos tres miembros del Consejo de Supervisión con derecho de voto, en cuyo caso el asunto se incluirá en el orden del día de la siguiente reunión del Consejo de Supervisión. Normalmente, el procedimiento escrito requerirá que se concedan al menos cinco días hábiles a los miembros del Consejo de Supervisión para examinar el asunto.
Decisión del Banco Central Europeo, de 17 de septiembre de 2014, sobre la aplicación de la separación entre las funciones de política monetaria y supervisión del Banco Central Europeo (BCE/2014/39) (2014/723/UE) (DO L 300 de 18.10.2014, p. 57).
Estos servicios comunes se desglosan en equipamiento y mantenimiento, servicios de recursos humanos, servicios comunes de tecnologías de la información, servicios comunes jurídicos, de auditoría y administrativos, comunicación y servicios de traducción, y otros servicios.
Reglamento (UE) n.º 1163/2014 del Banco Central Europeo, de 22 de octubre de 2014, sobre las tasas de supervisión (BCE/2014/41) (DO L 311 de 31.10.2014, p. 23).
Los gastos relacionados con las funciones horizontales y los servicios especializados se asignan de forma proporcional, en función del coste total de la supervisión directa de las entidades significativas y del correspondiente a la vigilancia de la supervisión de las entidades menos significativas. Los costes indicados para cada grupo incluyen la imputación de los servicios comunes prestados por las áreas de apoyo del BCE.
Estos servicios comunes se agrupan como sigue: equipamiento y mantenimiento, servicios de recursos humanos, servicios comunes de tecnologías de la información, servicios comunes jurídicos, de auditoría y administrativos, comunicación y servicios de traducción, y otros servicios.
Como anunció el BCE el 12 de marzo de 2024, los supervisores que trabajaban en la Eurotower y en el Japan Center fueron trasladados al edificio Galileo situado en Frankfurt en 2025. Este cambio permitirá, en última instancia, que el BCE reduzca su huella física y medioambiental, aunque la transición supondrá algunos costes adicionales.
El cálculo se basa en los flujos anualizados linealmente de los gastos de administración y amortizaciones correspondientes al tercer trimestre de 2025 publicados como parte de las estadísticas supervisoras sobre el sector bancario.

