Racionalizar la supervisión asegurando la resiliencia
Unos bancos estables son la base de una economía fuerte. Desde la creación de la supervisión bancaria europea, los bancos de la zona del euro son más estables, están mejor capitalizados y presentan niveles más bajos de préstamos dudosos. El actual marco de supervisión y regulación ha contribuido a que el sector bancario mantenga su capacidad de resistencia, por lo que ha podido seguir prestando servicio a los hogares y a las empresas, incluso en momentos de tensión.
Los progresos logrados desde la crisis financiera mundial son una base sólida, pero el entorno en el que los bancos operan está cambiando rápidamente. Ante la transformación tecnológica y la evolución del panorama de riesgos, la supervisión debe ser receptiva y adaptarse a los nuevos retos para seguir siendo lo más eficaz y eficiente posible. Los bancos y los supervisores deben contar con las capacidades analíticas necesarias para afrontar los riesgos emergentes.
En este contexto, estamos trabajando con las autoridades nacionales de supervisión en un amplio programa de reformas para racionalizar y simplificar la supervisión bancaria europea, reorientando nuestros recursos sin comprometer la resiliencia de los bancos. Las cuatro iniciativas de reforma específicas se describen con más detalle en nuestro informe «Streamlining supervision, safeguarding resilience».
El programa de reformas de la supervisión bancaria europea
Reforma de los controles periódicos de la solidez de los bancos
En 2022, la supervisión bancaria europea encargó a un grupo de expertos una evaluación externa independiente de sus controles periódicos de la solidez de las entidades de crédito: el proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES). Sobre la base de las recomendaciones de esa evaluación, hemos introducido reformas para que el PRES sea más eficaz y eficiente, reforzando la supervisión basada en el riesgo.
Los cambios han permitido acortar el calendario del PRES, adelantar las decisiones sobre las entidades de crédito, lograr una mayor proporcionalidad en el seguimiento de las medidas y mejorar la transparencia de la comunicación con las entidades. Más información sobre estos cambios en nuestro informe y en nuestras preguntas frecuentes sobre el futuro PRES.
Más información sobre la reforma del PRES:
Reforma del PRES: hacia una supervisión más eficaz y eficiente ICAAP: mejora de la evaluación supervisora para reforzar la gestión del capital de las entidades de crédito Nueva metodología para los requerimientos de Pilar 2Supervisión innovadora: reforma de otras actividades supervisoras
Además de la reforma del PRES, hemos iniciado un segundo conjunto de reformas amplio en el marco del proyecto de supervisión innovadora, con el objetivo de seguir mejorando la eficacia y eficiencia de todas las actividades de supervisión fundamentales, manteniendo al mismo tiempo un enfoque centrado claramente en el riesgo. Este proyecto también contempla un aumento del uso de herramientas digitales en nuestro trabajo de supervisión.
Se pondrán en marcha otras iniciativas, incluida la revisión de la aplicación del principio de proporcionalidad en la supervisión de las entidades de crédito pequeñas y no complejas.
Más información sobre el proyecto de supervisión innovadoraFomento de una cultura supervisora centrada en el riesgo
El BCE y los supervisores nacionales colaboran en la supervisión bancaria europea. Los equipos conjuntos de supervisión, compuestos por personal del BCE y de las autoridades nacionales, supervisan a las entidades significativas, mientras que las autoridades nacionales supervisan a las entidades menos significativas, bajo la vigilancia del BCE.
Para cumplir nuestro programa de reformas, fomentamos una cultura de supervisión basada en el riesgo en el conjunto del sistema, facultando a los equipos para que apliquen su juicio experto y determinen las áreas que requieren mayor atención supervisora. De este modo se garantiza la aplicación coherente y eficaz de las reformas en toda la unión bancaria.
Para aumentar la coherencia de la supervisión bancaria europea, hemos puesto en marcha una iniciativa para impulsar un cambio cultural. El objetivo es desarrollar una cultura supervisora más integrada, que sea eficaz y eficiente y esté basada en el riesgo. Una cultura supervisora unificada reforzará nuestra supervisión y se traducirá en procesos más ágiles para los bancos.
Más información acerca de la iniciativa sobre cultura supervisoraMedición de la eficacia de la supervisión
Evaluar la eficacia de la supervisión es un elemento clave de nuestro programa de reformas. Pero para ello necesitamos algo más que indicadores financieros, ya que, por ejemplo, las ratios financieras de las entidades pueden mejorar por motivos diversos, entre ellos la mejora de las condiciones macroeconómicas.
En consecuencia, la supervisión bancaria europea está desarrollando metodologías para evaluar la eficacia supervisora, con el fin de fomentar una supervisión más orientada a los resultados y fortalecer la rendición de cuentas.
Más información sobre cómo evaluamos la eficacia de la supervisión¿Cómo estamos contribuyendo a las iniciativas de simplificación a escala europea?
Queremos una supervisión eficaz, eficiente y centrada claramente en el riesgo. Para ello, aunque no somos reguladores ni legisladores, apoyamos a las autoridades competentes en sus estudios para simplificar los marcos de regulación y supervisión.
El informe sobre nuestras iniciativas de supervisión se publicó al mismo tiempo que las recomendaciones del Grupo de Trabajo de Alto Nivel sobre Simplificación creado por el Consejo de Gobierno del BCE, que propone cambios legislativos para simplificar los marcos regulatorio, supervisor y de presentación de información. Nuestras iniciativas supervisoras complementan estas recomendaciones, pero también pueden llevarse a cabo con independencia de ellas.
Las recomendaciones del Grupo de Trabajo constituyeron la base de la respuesta del Eurosistema a la consulta de la Comisión Europea sobre la competitividad del sector bancario de la UE. En la respuesta se expone claramente cómo las medidas para simplificar y armonizar el marco regulatorio pueden dar respuesta a llamamientos más generales a impulsar la competitividad de los bancos europeos.