Resumen

Las prioridades supervisoras establecen las áreas en que se centrará la atención supervisora en 2019. Estas prioridades se definen a partir de una evaluación de los principales retos que afrontan las entidades de crédito supervisadas en el actual entorno económico, regulatorio y supervisor.

La Supervisión Bancaria del BCE ha identificado las fuentes de riesgo para el sector bancario en colaboración con las autoridades nacionales competentes, sobre la base de las contribuciones de los equipos conjuntos de supervisión (ECS), los análisis micro y macroprudenciales del BCE, así como informes de organismos internacionales. Los principales factores de riesgo para el sector bancario identificados son: las incertidumbres geopolíticas, el volumen de préstamos dudosos (NPL) y la posibilidad de que aumente en el futuro, la ciberdelincuencia y los fallos de los sistemas informáticos, la posible revaluación de los riesgos en los mercados financieros, el entorno de bajos tipos de interés, la reacción de las entidades de crédito a la regulación nueva y existente, las condiciones económicas y fiscales de la zona del euro, casos de conducta indebida, la evolución de los mercados inmobiliarios, los retos estructurales relacionados con el entorno operativo, la competencia de entidades no bancarias y los riesgos climáticos[1].

Para asegurar que las entidades puedan afrontar estos retos clave de manera efectiva, la Supervisión Bancaria del BCE ha revisado y concretado sus prioridades supervisoras. Considerando el contexto de riesgos expuesto, el Mecanismo Único de Supervisión (MUS) ha determinado que las siguientes áreas serán prioritarias en 2019:

  1. riesgo de crédito;
  2. gestión de riesgos;
  3. actividades que entrañan múltiples dimensiones del riesgo.

Estas áreas prioritarias son en gran parte las mismas que en 2018, a excepción de los modelos de negocio, puesto que las principales actividades supervisoras en esta área ya han concluido[2]. Los modelos de negocio seguirán supervisándose como parte de la supervisión diaria de los ECS, por ejemplo, en el contexto del proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES).

Se llevarán a cabo distintas actividades de supervisión en relación con cada una de las áreas prioritarias. La realización completa de estas actividades, que se describen detalladamente más adelante, podría durar más de un año.


1 Riesgo de crédito

Seguimiento de la Guía sobre préstamos dudosos

El riesgo de crédito seguirá siendo una prioridad supervisora importante en 2019. A pesar de los progresos logrados en la reducción del volumen de préstamos dudosos (NPL) en la zona del euro, su nivel agregado sigue siendo actualmente elevado en comparación con los estándares internacionales. La Supervisión Bancaria del BCE continuará centrándose en el volumen de NPL y seguirá el trabajo ya realizado colaborando con las entidades afectadas para definir las expectativas supervisoras para las entidades individuales en un marco armonizado. El objetivo es asegurar que se continúe avanzando en la reducción de los riesgos heredados y lograr un nivel de cobertura coherente de los volúmenes y flujos de préstamos dudosos a medio plazo.


Calidad de los criterios de concesión de crédito y de las exposiciones

La Supervisión Bancaria del BCE evaluará la calidad de los criterios de concesión de crédito aplicados por las entidades, con especial atención a los préstamos nuevos. Se examinará la calidad de las prácticas de concesión de crédito de las entidades y se analizarán los criterios que aplican con vistas a mitigar los posibles riesgos. Este trabajo podría plasmarse en medidas para entidades concretas. Asimismo, se examinará la calidad de las exposiciones a determinadas clases de activos mediante inspecciones in situ referidas a áreas específicas, como los sectores inmobiliario comercial y residencial y la financiación apalancada.


2 Gestión de riesgos

En esta área de gestión de riesgos se llevarán a cabo numerosas actividades como parte de la supervisión diaria, entre ellas, la evaluación de los procedimientos de gobernanza de las entidades. Se prestará especial atención a las siguientes iniciativas.


Revisión específica de modelos internos

La revisión específica de modelos internos (targeted review of internal models, TRIM) continuará en 2019 con el objetivo principal de reducir la variabilidad no justificada de los activos ponderados por riesgo (APR) y confirmar la adecuación de los modelos internos de Pilar 1 aprobados que utilizan las entidades. La Supervisión Bancaria del BCE tiene previsto continuar durante 2019 sus investigaciones in situ del TRIM, centrándose principalmente en los modelos utilizados para evaluar el riesgo de crédito de las exposiciones a medianas y grandes empresas y entidades así como a la financiación especializada. La Supervisión Bancaria del BCE llevará a cabo análisis horizontales sobre las investigaciones concluidas y comenzará a elaborar un informe final del proyecto. Asimismo, tiene previsto actualizar la Guía del BCE sobre modelos internos.


ICAAP e ILAAP

Los procesos de evaluación de la adecuación del capital interno y de la liquidez interna (ICAAP e ILAAP) son instrumentos clave para la gestión del riesgo de las entidades de crédito. La Supervisión Bancaria del BCE examina la calidad del ICAAP y el ILAAP de las entidades como parte fundamental del PRES. La versión final de las guías del BCE sobre el ICAAP y el ILAAP, que se han elaborado tras un diálogo intenso con las entidades de crédito, estarán disponibles para su utilización a partir de 2019. También continuará el trabajo para mejorar la transparencia sobre el desglose por riesgos de los requisitos de capital del Pilar II.


Riesgo tecnológico y riesgo cibernético

La Supervisión Bancaria del BCE continuará evaluando los riesgos tecnológico y cibernético que afrontan las entidades e iniciará una serie de inspecciones in situ sobre cuestiones relacionadas con el riesgo tecnológico. Por otra parte, las entidades significativas seguirán informando al BCE sobre cualquier ciberincidente importante en el marco del proceso de comunicación de ciberincidentes del MUS.


Prueba de resistencia de liquidez

Al igual que en 2017, la prueba de resistencia anual supervisora de 2019 tendrá un enfoque definido. La prueba de resistencia de 2019 estará dirigida a evaluar la resistencia de las entidades frente a perturbaciones de liquidez. Los resultados de las pruebas de resistencia de las entidades individuales se tendrán en cuenta en las evaluaciones del PRES.


3 Múltiples dimensiones del riesgo

Las actividades supervisoras que está previsto llevar a cabo en 2019 para abordar las múltiples dimensiones del riesgo incluyen los preparativos para el Brexit y el trabajo relacionado con el riesgo de la cartera de negociación y las valoraciones de activos.


Preparativos para el Brexit

Los preparativos de las entidades de crédito para la salida del Reino Unido de la Unión Europea, prevista para marzo de 2019, siguen siendo una de las prioridades fundamentales para la Supervisión Bancaria del BCE. Los supervisores seguirán de cerca la aplicación de los planes de las entidades para el Brexit, a fin de asegurar que cumplen las expectativas supervisoras. Es probable que este trabajo se vea afectado por el resultado de las negociaciones políticas y la decisión sobre si se establecerá un período de transición. En razón de las incertidumbres que persisten a este respecto, la Supervisión Bancaria del BCE ha insistido en que las entidades han de estar preparadas para cualquier contingencia y deben completar sus preparativos. Por otra parte, la Supervisión Bancaria del BCE seguirá preparándose para asumir la supervisión directa de una serie de entidades que han pasado a considerarse significativas como consecuencia de la relocalización de sus actividades del Reino Unido a un país del MUS a raíz del Brexit.


Riesgo de la cartera de negociación y valoraciones de activos

La Supervisión Bancaria del BCE continuará su diálogo supervisor con las entidades significativas para calibrar su grado de preparación respecto a las normas previstas en la revisión fundamental de la cartera de negociación (Fundamental Review of the Trading Book). El objetivo de este diálogo es asegurar que las entidades preparen sus sistemas de manera adecuada para adaptase al nuevo marco de riesgo de mercado. Asimismo, está previsto llevar a cabo una serie de misiones in situ con especial atención a diversos aspectos de los riesgos de la cartera de negociación y de mercado. En este contexto, los ECS pueden realizar de antemano análisis exhaustivos (deep dives) en entidades seleccionadas a fin de adaptar el ámbito de las misiones in situ a las áreas de riesgo pertinentes.


Los riesgos enumerados más arriba, así como las prioridades supervisoras, no deben considerarse una lista exhaustiva. Se están llevando a cabo de forma continuada diversas actividades no mencionadas explícitamente en este documento, por ejemplo, en relación con la aplicación de la NIIF 9, la vigilancia del riesgo y la evaluación de los planes de recuperación. Por otra parte, podría ser necesario llevar a cabo distintas actividades supervisoras para cada entidad en función de su perfil de riesgo específico. Con todo, las prioridades supervisoras son un instrumento esencial para coordinar las actuaciones supervisoras en las distintas entidades de crédito de manera armonizada, proporcionada y efectiva, contribuyendo con ello a la igualdad de trato y a un mayor impacto supervisor.

© Banco Central Europeo, 2018

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En el glosario del MUS puede consultarse la terminología específica utilizada en este documento.

HTML ISBN 978-92-899-3671-2, ISSN 2599-8439, doi:10.2866/75240, QB-BZ-18-001-ES-Q


[2]Por ejemplo, la revisión temática de los modelos de negocio y de los determinantes de la rentabilidad de las entidades concluyó en 2018.