¿Qué es AnaCredit?

11 de noviembre de 2015 (actualizado el 10 de julio de 2019)

AnaCredit es una base de datos con información detallada sobre préstamos bancarios individuales en la zona del euro. AnaCredit es el acrónimo de analytical credit datasets (base de datos analítica de créditos). El BCE puso en marcha este proyecto en 2011 en colaboración con los bancos centrales nacionales de la zona del euro y otros bancos centrales no pertenecientes a la zona. AnaCredit utiliza información y registros de las centrales nacionales de información de riesgos para crear una base de datos armonizada que servirá de apoyo a diversas funciones de banca central, como la adopción de decisiones de política monetaria y la supervisión macroprudencial.

Proyecto AnaCredit

¿Por qué es necesario AnaCredit?

La adopción de decisiones acertadas requiere datos de calidad. La necesidad de disponer de estadísticas mejores y más detalladas ha aumentado con la crisis financiera por dos motivos:

  1. La crisis ha mostrado que los diferentes sectores económicos, al igual que las empresas y los hogares de la zona del euro, han reaccionado de forma muy distinta a las perturbaciones económicas. El BCE debe conocer, entender y seguir de cerca esta evolución a efectos de la política monetaria.
  2. El BCE y las autoridades y bancos centrales nacionales de la zona del euro han asumido nuevas funciones en materia de supervisión macroprudencial que requieren nuevos instrumentos y conocimientos. El diseño inicial de AnaCredit permite obtener la información adicional necesaria para las funciones de política monetaria y estabilidad financiera. Más adelante, podrán considerarse también otras necesidades de supervisión bancaria.

AnaCredit se basa en conceptos y definiciones armonizados y en una cobertura completa de (al menos) todos los Estados miembros de la zona del euro, garantizando de este modo una mayor comparabilidad. Por tanto, mejora significativamente la base de información estadística del Eurosistema.

¿Cómo puede beneficiarme AnaCredit?

Para adoptar buenas decisiones es fundamental tener una visión clara de la realidad. Por eso los bancos centrales necesitan buenas estadísticas. AnaCredit permite un análisis profundo de las estadísticas que contribuirá a que se disponga de información más clara y detallada para la adopción de decisiones de política monetaria y a mantener la transparencia y el adecuado funcionamiento del sistema financiero. Esto será muy beneficioso para todos: los responsables de las políticas, los supervisores, las entidades de crédito y, en última instancia, los ciudadanos.

¿Qué hace diferente a AnaCredit?

AnaCredit ofrece datos muy detallados para todos los Estados miembros de la zona del euro, que además son plenamente comparables, puesto que se basan en definiciones y conceptos armonizados. En consecuencia, AnaCredit permite llevar a cabo análisis y comparaciones que no pueden realizarse con los datos agregados que existían anteriormente. Dicho análisis es clave para funciones fundamentales de banca central, como la definición y ejecución de la política monetaria y la supervisión macroprudencial.

Por ejemplo, AnaCredit ofrece datos detallados sobre la disponibilidad de crédito para las empresas, incluidas las pymes, de las que anteriormente solo teníamos información parcial basada en algunas encuestas. Ahora pueden verse diferencias en las condiciones de oferta o de demanda entre distintos sectores económicos o tipos de empresas (por ejemplo, pequeñas o grandes, manufactureras o de servicios), que antes estaban ocultas en los datos agregados. La disponibilidad de información fiable sobre el acceso de las pymes a los préstamos bancarios es muy importante para las decisiones de política monetaria, puesto que son la columna vertebral de la economía europea y los principales creadores de empleo, y sus condiciones de financiación dependen casi exclusivamente de los bancos. Los datos granulares recopilados por AnaCredit también se utilizan para valorar la evolución de la deuda empresarial y su sostenibilidad en el caso de esta categoría de empresas, un factor de gran importancia para la valoración del riesgo asociado a ciertos tipos de exposiciones de las entidades de crédito.

Los expertos también necesitan información detallada para valorar los posibles riesgos para la estabilidad financiera. Por ejemplo, si el sistema bancario de un país miembro no está adecuadamente diversificado y está demasiado expuesto a regiones o sectores específicos, AnaCredit puede ponerlo de manifiesto y permitir un análisis más preciso de los riesgos de crédito (sectoriales o regionales) y de la posibilidad de que se conviertan en riesgos sistémicos en el sector financiero.

La información armonizada de AnaCredit también permite valorar la exposición crediticia total de una empresa frente a todos los bancos de la zona del euro, incluidas sus exposiciones transfronterizas, lo que antes era imposible por falta de información completa o plenamente comparable. Los supervisores bancarios pueden ahora detectar señales de retraso en el pago de una empresa concreta a uno o más bancos, así como valorar la solvencia de esa empresa y el riesgo potencial a que están expuestas las entidades de crédito.

¿Por qué quiere tantos datos el BCE?

AnaCredit solo solicita y recopila los datos estrictamente necesarios. Actualmente, solo se solicita información sobre préstamos a empresas (u otras personas jurídicas) y únicamente cuando superan los 25.000 euros. El uso de este umbral relativamente bajo es especialmente relevante para cubrir importantes lagunas en los datos destinados al análisis de la financiación de las pymes en la zona del euro.

¿Podrá ver mi vecino cuánto debo al banco?

En general, el BCE no necesita ni desea conocer la identidad de los prestatarios particulares. Si, en un futuro, el Consejo de Gobierno del BCE considerase ampliar AnaCredit a los préstamos a hogares, por ejemplo, para la adquisición de bienes inmuebles, los datos se anonimizarían. Como salvaguarda, y para garantizar la idoneidad del acto jurídico a este respecto, el BCE también ha consultado al Supervisor Europeo de Protección de Datos, cuyas orientaciones se han tenido plenamente en cuenta.

¿Qué ocurriría si pirateasen sus sistemas?

Los bancos centrales tienen amplia experiencia en la protección de la confidencialidad de los datos, puesto que ello forma parte de su actividad diaria. El Eurosistema ya gestiona una gran cantidad de información muy sensible y dispone de los sistemas adecuados para ello. Las centrales de información de riesgos funcionan actualmente en varios países europeos y en algunos casos contienen volúmenes de información sensible mucho mayores de los aquí previstos. Se están y se seguirán tomando todas las medidas preventivas necesarias para proteger los datos personales de conformidad con el marco para la protección de datos de la UE, armonizado en la Directiva 95/46/CE y establecido en el Reglamento (CE) nº 45/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo.

¿Cuánto cuesta AnaCredit a las entidades de crédito? ¿No supone una carga excesiva para las de menor tamaño?

Dado el nivel de detalle requerido, el BCE es consciente de la carga que supone para los agentes informadores, especialmente en aquellos países en los que la presentación de información granular es un concepto nuevo. Por ello, el BCE llevó a cabo en 2014 un análisis exhaustivo de costes y beneficios a fin de minimizar la carga informadora. Gracias a este procedimiento, el Reglamento relativo a AnaCredit incluye solo aquellos requerimientos cuya relevancia o utilidad operativa contrastada resultó ser lo suficientemente elevada como para justificar la recogida de la información y los costes periódicos que conlleva. Este análisis de costes y beneficios se ha venido aplicando desde hace tiempo a todos los nuevos requerimientos estadísticos del BCE. En general, no cabe duda de que merece la pena recopilar estos datos, puesto que tanto los bancos centrales como las propias entidades de crédito necesitan información detallada y oportuna sobre las exposiciones crediticias para sus respectivos fines.

Asimismo, se ha tratado de limitar esta carga lo máximo posible, especialmente para las entidades más pequeñas. A fin de garantizar la proporcionalidad, los bancos centrales nacionales pueden conceder excepciones a las entidades de menor tamaño. En algunos países, esto puede significar que varios cientos de entidades queden totalmente exentas de la obligación de informar.

¿No es exagerado un formulario con más de 100 preguntas por préstamo?

Hay que ponerlo en perspectiva y ver qué tipo de datos se piden para los préstamos individuales. Estamos hablando de 94 atributos y 7 identificadores únicos que se repiten varias veces en las distintas plantillas. Si bien es cierto que se solicita cierta información sensible sobre las empresas (por ejemplo, nombre, domicilio social y forma jurídica), se trata de datos necesarios para consolidar la deuda total de una sociedad, que podría estar repartida por toda Europa en un gran número de entidades de crédito. Por consiguiente, la información debe ser granular, exacta y detallada.

¿Cómo aseguran que AnaCredit no representa un coste demasiado alto para los bancos?

Desde el inicio del proyecto, el BCE ha evaluado detenidamente el impacto de AnaCredit con vistas a minimizar su coste. Como siempre que inicia un nuevo ejercicio de recogida de información estadística, el BCE llevó a cabo en 2014 un análisis de costes y beneficios en el que se valoraron las ventajas esperadas de la nueva información para sus usuarios frente a los costes asociados, incluidos los costes estimados para los agentes informadores, es decir, las entidades de crédito. Los representantes del sector bancario participaron directamente en este proceso, principalmente a través de sus bancos centrales nacionales. Este procedimiento ya habitual garantiza que los requerimientos de información se definan de la forma más efectiva en términos de costes. El 4 de diciembre de 2015, el BCE inició una consulta pública informal acerca del proyecto de Reglamento del BCE sobre la recopilación de datos granulares de crédito y de riesgo crediticio (AnaCredit), que ofrecía al público en general la oportunidad de enviar comentarios sobre los requerimientos de información. Tras la consulta, el BCE analizó y consideró atentamente todos los comentarios recibidos. Si el Consejo de Gobierno del BCE se plantease ampliar el alcance de la base de datos de AnaCredit en el futuro, también consideraría cuál sería el proceso adecuado para implicar a las partes interesadas, incluida la posibilidad de una consulta pública sobre los requerimientos relativos a los datos que se recojan específicamente a efectos de supervisión bancaria.

Este artículo se actualizó el 10 de julio de 2019 tras el inicio de la aplicación de AnaCredit en la zona del euro.