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¿Qué son los modelos internos?

6 de abril de 2021

¿Qué son los modelos internos?

Los modelos internos son modelos estadísticos utilizados por los bancos para determinar la cantidad de capital que necesitan. Cuanto mayor es el riesgo al que está expuesto un banco, más capital necesita.

Las normas bancarias de la UE exigen que los bancos mantengan capital suficiente para cubrir pérdidas imprevistas derivadas de los riesgos que mantienen en sus carteras. Es lo que se denomina «requerimientos de capital».

Cuando un banco mide estos riesgos para determinar si cumple los requerimientos de capital, puede utilizar:

  • un enfoque estándar establecido por los reguladores; o
  • sus propios modelos internos, sujetos a ciertas condiciones establecidas también por los reguladores.
Los bancos necesitan la autorización expresa de su supervisor para utilizar modelos internos.

La supervisión, explicada. ¿Por qué deben mantener capital los bancos?

¿Cómo funciona?

Cálculo de la cantidad de capital necesario

Para saber si un banco tiene capital suficiente, utilizamos ratios de capital como la ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1). El CET1 es el capital de máxima calidad según la definición de la normativa bancaria. Normalmente incluye acciones, beneficios no distribuidos y otras reservas. La ratio de CET1 muestra la relación entre el capital CET1 de un banco y sus activos ponderados por riesgo.

Los activos ponderados por riesgo son una medida de los riesgos que un banco mantiene en sus carteras. Reflejan el nivel de riesgo de sus activos. Los activos de un banco incluyen habitualmente los préstamos que conceden a sus clientes, así como dinero en efectivo, es decir, todo lo que el banco posee.

La ratio CET1 aumenta cuando se incrementa el capital del banco (por ejemplo, emite acciones nuevas o no distribuye beneficios) o cuando disminuyen sus activos ponderados por riesgo (por ejemplo, reduce el riesgo de sus carteras vendiendo activos o sustituyéndolos por otros de menor riesgo).

En el enfoque estándar, los bancos aplican ponderaciones de riesgo estándar a sus activos. Los modelos internos, en cambio, permiten a los bancos estimar el riesgo por sí mismos. Estos modelos se adaptan a cada banco y, en consecuencia, permiten medir los riesgos de forma más precisa. El resultado es un uso más eficiente del capital y una mejor gestión de los riesgos. Los modelos internos para el riesgo de crédito permiten estimar parámetros de riesgo como la probabilidad de impago a un año o la pérdida incurrida si un acreditado no puede devolver un préstamo.

Los bancos que deciden utilizar modelos internos necesitan invertir en el desarrollo y mantenimiento de modelos de alta calidad y establecer procesos de validación y vigilancia sólidos.

Supervisión de los modelos internos

Los modelos internos pueden subestimar los riesgos de un banco si no se actualizan regularmente o supervisan atentamente. Los supervisores bancarios deben, por tanto, realizar un seguimiento minucioso.

Si un banco desea utilizar sus propios modelos necesita autorización del supervisor. Antes de concederla, el supervisor comprueba que el banco cumple las condiciones aplicables.

Entre 2016 y 2021 llevamos a cabo una revisión específica de los modelos internos (TRIM, por sus siglas en inglés) a gran escala. Uno de sus objetivos era verificar que los bancos cumplen los requerimientos de los reguladores, lo que reduce las incoherencias y la variabilidad no justificada (es decir, no basada en el riesgo) de los activos ponderados por riesgo.

Revisión específica de los modelos internos (proyecto TRIM)

También hemos explicado nuestras expectativas en relación con las normas sobre modelos internos establecidas en el derecho de la UE en nuestra Guía sobre modelos internos.

Salvaguardas adicionales

Los reguladores decidieron poner un suelo a las minoraciones como salvaguarda adicional. Cuando se aplique plenamente en 2027, el resultado que obtenga un banco después de utilizar los modelos internos (es decir, los activos ponderados por riesgo calculados con esos modelos) no podrá minorarse por debajo de un umbral determinado. Los reguladores establecen este suelo en el 72,5 % de los activos ponderados por riesgo de ese mismo banco calculados utilizando el enfoque estándar.

Este suelo se introdujo como salvaguarda para reducir la excesiva variabilidad de los activos ponderados por riesgo y facilitar la comparación de las ratios de capital ponderadas por riesgo.