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ENTREVISTA

Entrevista en Radio Nacional

Entrevista a Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del BCE, realizada por Cristina Ganuza el 22 de octubre

30 de octubre de 2019

¿Cómo afrontan los bancos españoles este momento de desaceleración de la economía y de elevada incertidumbre?

En primer lugar, hay que decir que los bancos españoles han hecho un esfuerzo tremendo por mejorar sus balances y los han saneado de manera significativa. Han vendido préstamos dudosos, por lo que ahora la calidad de sus activos ha mejorado mucho. Actualmente las entidades supervisadas directamente por el BCE se encuentran en condiciones similares a las de las otras entidades de la zona del euro. Todavía queda trabajo por hacer, pero el avance ha sido considerable. El principal problema es la baja rentabilidad. Como ocurre con otros bancos de la zona del euro, las entidades españolas están sufriendo por la reducida rentabilidad. Hasta cierto punto, esto también es motivo de preocupación para nosotros como supervisores, así que esta es la principal debilidad que observamos en estos momentos en el sector bancario.

Durante la última crisis financiera, el Estado tuvo que rescatar algunas entidades. Hace solo dos años Banco Popular fue intervenido. ¿Volveremos a ver situaciones similares si la economía se ralentiza a un ritmo mayor del esperado o si nos azota otra crisis?

Sin duda la situación actual es muy diferente de la anterior a la crisis. No se observan burbujas crediticias, es decir, un exceso de concesión de crédito muy barato, de muy mala calidad y con garantías muy deficientes. En estos momentos estamos llevando a cabo un estudio sobre los criterios de concesión de crédito en las entidades de la zona del euro, y en los países donde la crisis ha sido significativa, como en España, los bancos son más conservadores en sus políticas de préstamo que en otros Estados miembros. Así que no vemos que se den las mismas condiciones ahora mismo.

Sé que usted ha dicho que no puede hablar sobre bancos concretos, pero ¿cómo podría el asunto de BBVA afectar a la reputación y la imagen del sector financiero en su conjunto?

Como bien ha dicho, no puedo hacer comentarios sobre casos concretos. Pero diría que, en general, las entidades de la zona del euro han hecho un buen trabajo en términos de reparación de su situación financiera, aumento de su capital, reducción de préstamos dudosos y mejora de su posición de liquidez. Sin embargo, no lo han hecho igual de bien en lo que se refiere a reforzar su gobernanza, abordar cuestiones de conducta o cambiar su propia cultura. En estas áreas hemos visto una serie de escándalos relacionados también con el blanqueo de capitales o las ventas abusivas de productos, y los bancos tienen que tomar más medidas.

¿Están preparados los bancos españoles para el Brexit?

Hemos acordado con los bancos españoles —y con todos los bancos que tienen presencia en el Reino Unido y la zona del euro— unas condiciones concretas que han de cumplirse para readaptar el negocio en relación con el Brexit. Es lo que llamamos el modelo operativo objetivo que queremos que adopten en relación con el Brexit. Y aquí se incluyen también las entidades españolas. Los bancos están preparados. Las entidades de crédito españolas presentes en el Reino Unido desarrollan sobre todo actividad de banca minorista en dicho país, por lo que su riesgo principal relacionado con el Brexit es el posible deterioro de la economía británica, especialmente en el caso de un Brexit desordenado.

Usted se ha referido a la baja rentabilidad. El Fondo Monetario Internacional ha avisado sobre el riesgo de un exceso de estímulo monetario. ¿Están asumiendo los bancos demasiados riesgos para mejorar su rentabilidad en el actual entorno de política monetaria?

El estímulo monetario es acorde con la situación económica, que es más débil de lo que nos gustaría, con una inflación más baja y un crecimiento más reducido. En cierta medida, en tanto que el estímulo monetario ayuda a mejorar las perspectivas macroeconómicas, también ayuda a las entidades de crédito, porque los deudores podrán reembolsar sus préstamos. Asimismo, los bancos tendrán la oportunidad de acabar de limpiar sus balances de préstamos dudosos. Así pues, hay un aspecto positivo, pero ciertamente tiene usted razón. Cuando las condiciones monetarias son muy acomodaticias, los bancos podrían verse incentivados a buscar rentabilidad y asumir riesgos excesivos. La supervisión tiene que estar muy atenta a este respecto y es donde estamos centrando el foco ahora mismo.

Pero ¿está pasando?

En algunas áreas, vemos focos de riesgo en aumento. Los mercados inmobiliarios de algunos países —entre los que no se incluye España— están, por decirlo así, calentándose significativamente. Hay algunos mercados, por ejemplo para préstamos muy apalancados, que se han ampliado en gran medida. En este ámbito, hemos pedido ya a las entidades europeas que refuercen su gestión del riesgo frente a este tipo de producto. Por tanto, sí, en algunas áreas, vemos focos de riesgo en aumento.

En su última evaluación del riesgo para 2020, dice también que algunos bancos están relajando sus criterios de concesión de préstamos para la compra de vivienda. En España, esto ya ha ocurrido en el pasado, ¿está pasando otra vez?

Como he dicho, lo que vemos en España es una contracción del volumen de préstamos. De acuerdo con los resultados preliminares del estudio sobre los criterios de concesión de crédito que hemos llevado a cabo, parece que en España los bancos son más conservadores que en otros países. Aunque en este momento no vemos que estos criterios se hayan relajado, es cierto que, en algunos casos, los bancos están intentando ganar cuota de mercado y mantener rentabilidad adoptando criterios más laxos, y esto es una práctica que intentamos desincentivar.

¿Cree que los bancos españoles tendrían que fusionarse?

Una de las principales causas de la baja rentabilidad de los bancos de la zona del euro es que sigue habiendo un exceso de capacidad en el sistema, que no ha desaparecido tras la crisis. Es probable que la concentración pueda ayudar a los bancos a recuperar eficiencia y a aumentar su rentabilidad, por tanto, son ellos los que tienen que decidir en qué mercados y en qué condiciones se beneficiarían de una fusión. No obstante, en general, deseamos señalar que, desde la perspectiva supervisora, no existen impedimentos para que se inicie este proceso. De hecho, pensamos que será positivo para el sistema en su conjunto.

Dentro de diez días, Christine Lagarde tomará las riendas del BCE. ¿Cómo ve este momento? ¿Espera algún cambio en la política monetaria? ¿Cómo podría afectar al sistema bancario?

Operamos sobre la base del principio de separación estricta previsto en la legislación. Existe una separación completa entre la función de supervisión y la función de política monetaria del BCE. Tengo que decir que, durante mis nueve primeros meses de trabajo, incluso yo mismo me he sorprendido de ver hasta qué punto es riguroso el principio de separación. La interrelación es muy escasa, pero un presidente que respalde con fuerza la actuación de la supervisión bancaria del BCE es un elemento importante. Con Mario Draghi ha funcionado muy bien y, a juzgar por mis primeros contactos con Christine Lagarde, espero el mismo apoyo en el futuro.

Ha hablado de la baja rentabilidad de los bancos. ¿Cree que en España llegaremos a pagar por tener nuestros ahorros en el banco?

Sería totalmente inapropiado que, en mi función de supervisor, les dijera a los bancos los precios que deben aplicar a sus productos, ya sean depósitos, hipotecas o cualquier otro producto que oferten a sus clientes. Son ellos los que tienen que decidir el precio de sus productos. Lo que nosotros vigilamos es el efecto que estas decisiones pudiera tener en la movilidad de los depositantes entre entidades. Ya estamos observando cierta movilidad de depositantes entre países a través de estas nuevas plataformas que se están creando. Por tanto, aunque seguimos esta cuestión, las políticas de precios siguen estando en manos de los bancos.

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