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Prólogo de Christine Lagarde, presidenta del BCE

En 2021 seguimos luchando contra los efectos de la pandemia de coronavirus (COVID-19) en nuestras economías y en nuestras vidas. Las medidas contundentes y coordinadas aplicadas en respuesta a la crisis de la pandemia, junto con el avance de las vacunaciones, apoyaron el rápido ritmo de recuperación durante el año. El producto de la economía de la zona del euro alcanzó su nivel anterior a la pandemia a finales de 2021.

A diferencia de lo ocurrido en crisis anteriores, el sector bancario tenía una situación financiera fuerte que le permitió respaldar la economía y ayudar a reforzar nuestras políticas de respuesta. Las medidas adoptadas por la Supervisión Bancaria del BCE garantizaron que las entidades de crédito pudieran transmitir de forma fluida nuestras actuaciones de política monetaria, dirigidas a mantener unas condiciones de financiación favorables para todos los sectores de la economía. Se estima que las respuestas de la política monetaria y de la supervisión bancaria han salvado, conjuntamente, más de un millón de puestos de trabajo.

Pero a pesar del ritmo inusualmente rápido de la recuperación, ahora tenemos que prepararnos para los retos poscrisis. El impacto pleno de la pandemia se irá materializando gradualmente. La calidad de los activos podría verse afectada a medida que vaya saliendo a la luz la verdadera salud financiera de las empresas de algunos sectores más vulnerables a la pandemia. Por tanto, la supervisión europea está vigilando de cerca la acumulación de riesgos de crédito.

Al mismo tiempo, la pandemia ha provocado más cambios fundamentales en el entorno en el que operan los bancos. La digitalización se ha acelerado y la urgencia de abordar el cambio climático es mayor. Cuestiones estructurales relacionadas con la escasa rentabilidad y el exceso de capacidad podrían limitar la capacidad de algunas entidades para adaptarse y mantener su competitividad ante las transiciones digital y verde. La respuesta necesaria tiene dos partes.

La primera es que las entidades de crédito mejoren su eficiencia de costes y reorienten sus modelos de negocio hacia la resiliencia y la creación de valor a más largo plazo. Este planteamiento supone seguir avanzando en la incorporación de los riesgos climáticos y medioambientales en sus actuales estrategias y procesos de gestión de riesgos. Los bancos están aún lejos de cumplir nuestras expectativas supervisoras en este ámbito.

La segunda parte es la culminación de la unión bancaria. Un sector financiero más robusto, integrado y diversificado ayudaría a desbloquear la gran cantidad de inversión privada en Europa que es necesaria para acelerar las transiciones digital y verde.

Confío en que esto es posible. El sector bancario ha contribuido a solventar satisfactoriamente esta crisis y, del mismo modo, puede ayudar también a preparar nuestra economía para un futuro más verde y más digital.

Entrevista introductoria con Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión

¿Cómo fue 2021 para la Supervisión Bancaria del BCE?

En 2021 la pandemia continuó planteándonos retos a todos, incluidos los supervisores. Me ha impresionado la resiliencia operativa que ha mostrado el BCE, como institución, durante la pandemia. Aunque seguimos sin poder realizar tantas inspecciones in situ como nos hubiera gustado, nuestra supervisión mantuvo su eficacia. Nuestras interacciones con las entidades de crédito también fueron relativamente constantes, aun cuando tuvieron lugar en remoto en su mayoría. Los debates en el seno del Consejo de Supervisión fueron fructíferos y alcanzamos fácilmente un consenso sobre el grueso de los asuntos. Pese a las dificultades derivadas de la pandemia, logramos intensificar la colaboración y el trabajo en equipo entre las distintas áreas operativas del BCE, dentro de la supervisión bancaria europea, así como entre el BCE y las autoridades nacionales competentes (ANC). Con todo, estoy deseando volver a encontrarme en persona con nuestros colegas y reanudar las visitas a las ANC, las reuniones presenciales con representantes de las entidades y las inspecciones in situ.

Dado que la incertidumbre sobre el futuro disminuyó y las perspectivas macroeconómicas mejoraron a lo largo de 2021, retiramos la mayoría de las medidas extraordinarias que habíamos adoptado para permitir a los bancos afrontar el impacto inmediato de la crisis. También reanudamos el proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES) ordinario, tras el enfoque pragmático que aplicamos en 2020 para centrarnos en los retos planteados por la pandemia. Por primera vez, examinamos los riesgos climáticos de una manera estructurada y determinamos hasta qué punto subsisten divergencias en las prácticas de las entidades respecto a nuestras expectativas supervisoras. Y, tras cinco años de intenso trabajo, terminamos nuestra revisión específica de modelos internos, lo que marcó un hito en el restablecimiento de la fiabilidad y la coherencia en el uso de modelos internos con fines regulatorios. 2021 también fue el año en el que asumimos la supervisión de las empresas de servicios de inversión de importancia sistémica de países que participan en la unión bancaria. Nuestra labor de supervisión estuvo en todo momento acompañada de esfuerzos para comunicar con claridad nuestras expectativas a las entidades de crédito y a otros participantes en el mercado, con el fin de incrementar la transparencia de nuestras políticas y de dar a conocer los avances realizados en la consecución de nuestros objetivos de supervisión. Por último, pusimos a prueba un proceso innovador para el establecimiento de las prioridades del trabajo de supervisión, que debería permitir a nuestros equipos concentrarse más en los riesgos principales y menos en gravosas tareas administrativas.

Ahora que se cumplen dos años de pandemia, ¿cómo cree que les ha ido a los bancos durante este período?

Desde el estallido de la pandemia, las entidades de crédito europeas han mostrado una gran capacidad de resistencia en general. A mi juicio, este es el resultado de las reformas emprendidas tras la crisis financiera, de los esfuerzos que venimos realizando desde hace tiempo para reforzar el capital, la calidad de los activos y los colchones de liquidez de los bancos, y del rápido despliegue de medidas extraordinarias de apoyo público. Las ratios de capital de las entidades de crédito se han mantenido sólidas durante todo este período, y las entidades han podido continuar concediendo crédito a los hogares y a las pequeñas y grandes empresas. Por el momento, no hay evidencias claras de un deterioro de la calidad de los activos.

Aunque las proyecciones macroeconómicas para la zona del euro son positivas en términos generales, persiste la incertidumbre acerca de la evolución futura de la pandemia. En particular, se han observado indicios de riesgo de crédito latente en algunos sectores que son más vulnerables a sus efectos. Además, las disrupciones en las cadenas de suministro están lastrando el comercio y la actividad económica en general. El apalancamiento también ha ido en aumento en el sistema financiero y, dado que algunos de nuestros bancos están expuestos a él, tenemos que permanecer alerta. Los ajustes de los tipos de interés y de los diferenciales de crédito durante el proceso de recuperación podrían incrementar el riesgo de crédito de muchos bancos y también perjudicar a los prestamistas que están especialmente expuestos a entidades financieras no bancarias muy apalancadas. Esta cuestión merece una atención especial.

Pero, en conjunto, diría que los bancos europeos han demostrado capacidad de resistencia ante una crisis sumamente grave y que están mucho mejor posicionados que después de la crisis de 2008.

¿Cuáles son, en su opinión, los principales desafíos que deberán afrontar las entidades de crédito europeas? ¿Se deben mayoritariamente a la crisis del COVID-19?

Afortunadamente, las perspectivas macroeconómicas mejoraron en 2021, y ya no esperamos la ola de préstamos dudosos que temíamos al comienzo de la pandemia. Dicho esto, los bancos no deberían bajar la guardia. La evolución positiva de 2021 llevó a las entidades a reducir considerablemente sus provisiones con respecto a los niveles máximos observados en 2020. Pero sigue siendo difícil evaluar el nivel de riesgo, y las perspectivas continúan apuntando a indicios de riesgo de crédito latente. La proporción de préstamos en vigilancia especial no disminuyó en 2021. En la hostelería, así como en el transporte aéreo y los sectores relacionados con los viajes, estos préstamos continuaron aumentando sustancialmente durante el año. Así que seguiremos recomendando a los bancos que aborden los riegos de crédito de forma proactiva y que vigilen de cerca sus carteras de préstamos para detectar cualquier deterioro potencialmente material de la calidad de sus activos.

Además, algunas entidades de crédito han incrementado sus exposiciones a empresas muy apalancadas, por encima del nivel de nuestras expectativas supervisoras comunicadas previamente, y otras tienen una exposición indirecta al apalancamiento a través de hedge funds y otras entidades financieras no bancarias. Estas entidades de crédito están especialmente expuestas a ajustes repentinos de los tipos de interés y de los diferenciales, que podrían materializarse si la salida del entorno de tipos de interés bajos resulta abrupta. Si esto ocurre, podrían producirse correcciones significativas de los precios de los activos y de los diferenciales, costosos procesos de desapalancamiento y canales inesperados de contagio directo e indirecto.

Además, demasiadas entidades de crédito europeas están lidiando todavía con una rentabilidad reducida y estructuras de costes pesadas —en términos agregados, la dinámica de la ratio de eficiencia desde 2015 apunta a un problema persistente de ineficiencia en el sector bancario europeo—.

Entre los aspectos positivos, cabe mencionar que varios bancos se han embarcado recientemente en programas integrales de optimización de costes mediante el uso de tecnologías, aunque estas iniciativas tardarán tiempo en traducirse en mejoras de los indicadores de rentabilidad y de eficiencia de costes. Hemos instado a las entidades a reorientar sus modelos de negocio hacia la creación de valor a largo plazo, ya que una capacidad de generación de ingresos sólida y constante es la primera línea de defensa en entornos de negocio complicados. La sostenibilidad de los modelos de negocio de los bancos continúa siendo una de nuestras prioridades supervisoras. En 2021 iniciamos una serie de inspecciones centradas en los modelos de negocio y la rentabilidad, que continuarán a lo largo de 2022.

En cuanto a la digitalización de los sectores bancario y no bancario, ¿cómo están haciendo frente las entidades de crédito a la mayor competencia que conlleva este proceso, por una parte, y al aumento de la demanda de productos digitales por parte de su clientela, por otra?

La transformación digital se ha acelerado durante la pandemia y está cambiando definitivamente el panorama competitivo. Habrá ganadores y perdedores, también en el sector bancario. Una gestión estratégica eficaz, el volumen y la calidad de las inversiones en tecnologías de la información y la adopción de medidas contundentes para mejorar la eficiencia de costes han demostrado ser ingredientes clave del éxito. Más concretamente, los bancos que han triunfado en su proceso de digitalización son los que han invertido en la modernización de sus infraestructuras tecnológicas y la optimización de procesos, y han simplificado y digitalizado varios procedimientos internos.

Al mismo tiempo, el uso de nuevas tecnologías plantea nuevos retos, no solo para las entidades de crédito, sino también para los supervisores y los reguladores. Los bancos están cada vez más expuestos a los riesgos tecnológicos y cibernéticos. Para que el BCE tenga una idea clara de estos riesgos, es necesario que nuestros supervisores estén plenamente formados también en esta área. Y, en la misma línea, la supervisión también debería apostar por la transformación digital: en 2021 continuamos implantando una serie de herramientas suptech con el objetivo de que la labor de los supervisores en toda la unión bancaria sea más eficaz y eficiente.

Los riesgos climáticos y medioambientales cobraron más relevancia en 2021. ¿Considera que las entidades de crédito europeas están preparadas para afrontar el incremento esperado de estos riesgos?

En 2021, el BCE logró avances considerables animando a los bancos a ser más proactivos en su gestión de los riesgos climáticos. Les pedimos que realizaran una autoevaluación de su grado de preparación para afrontar estos riesgos, y llevamos a cabo un ejercicio de comparación de sus respuestas. Discutimos nuestras conclusiones con las entidades en el marco de la supervisión continuada y publicamos un informe que describe algunas de las mejores prácticas identificadas durante este ejercicio. La mala noticia es que, según las estimaciones de los propios bancos, el 90 % de sus prácticas cumplen solo parcialmente o incumplen nuestras expectativas supervisoras.

Pero las entidades de crédito han empezado a reflejar los riesgos climáticos y medioambientales en sus estructuras actuales, y aproximadamente la mitad de ellas están adaptando sus procedimientos de gobernanza en consecuencia. En 2022 continuaremos nuestra labor relacionada con estos riesgos y realizaremos una revisión temática específica en el marco del PRES y una prueba de resistencia climática supervisora. Ambas iniciativas serán ejercicios de aprendizaje tanto para nosotros como supervisores como para los bancos, y sentarán las bases para incluir los riesgos climáticos y medioambientales en la metodología del PRES de manera más estructurada.

Ha mencionado que el BCE ha dado nuevos pasos para aumentar su transparencia. ¿Qué progresos se lograron en 2021?

La Supervisión Bancaria del BCE ha estado siempre comprometida con este objetivo, y en 2021 incrementamos la transparencia de nuestros métodos y resultados de supervisión de varias formas.

En el contexto de las pruebas de resistencia de 2021, dimos dos pasos importantes hacia una mayor transparencia. Publicamos por primera vez los resultados individuales principales de las pruebas de resistencia realizadas a las entidades que no se incluyeron en la muestra de la prueba de resistencia de la EBA a escala de la UE, así como los resultados de la recomendación de Pilar 2 de los bancos por categorías. Esperamos que los detalles adicionales que facilitamos sobre la nueva metodología para la recomendación de Pilar 2 ayuden a entender mejor el uso de los resultados de las pruebas de resistencia en el marco del PRES.

Asimismo, proporcionamos información más detallada sobre cómo hemos definido nuestras prioridades supervisoras para los próximos tres años. Hemos trazado claramente nuestro mapa de riesgos para el futuro, asociando cada vulnerabilidad identificada a una prioridad de supervisión concreta. Este mapa también sirve de guía al conjunto de la Supervisión Bancaria del BCE a la hora de asignar sus recursos para el citado período.

Además, hemos tratado de mejorar la transparencia de nuestra labor en materia de riesgos climáticos y medioambientales publicando los resultados del ejercicio de comparación del grado de preparación de las entidades de crédito que he mencionado antes y difundiendo buenas prácticas en el sector. Esto es especialmente importante para una categoría de riesgos que está en sus albores y en la que es preciso que se logren avances sustanciales muy pronto.

Por otra parte, revisamos nuestra Guía para la evaluación de idoneidad. Además de introducir el concepto de responsabilidad individual, centramos nuestra atención en la experiencia en materia de riesgos climáticos y medioambientales de los miembros de los órganos de administración de las entidades de crédito e hicimos hincapié en la importancia de la diversidad —incluida la de género— en la composición de esos órganos.

Por último, renovamos el sitio web de supervisión bancaria del BCE con el fin de facilitar y hacer más intuitiva la navegación tanto para el público como para las entidades, con un portal simplificado para los bancos y una plataforma de comunicación de supuestas infracciones más eficiente.

En general, estoy muy satisfecho con los progresos logrados en 2021, sobre todo si tenemos en cuenta que estábamos haciendo frente a una crisis excepcional trabajando a distancia la mayor parte del tiempo.

1 La supervisión bancaria en 2021

1.1 Entidades de crédito supervisadas en 2021: resultados y riesgos principales

1.1.1 Resiliencia general del sector bancario

Las entidades significativas comenzaron la crisis del COVID-19 con posiciones de capital fuertes, que mantuvieron en 2021

Las entidades significativas sujetas a la supervisión bancaria europea comenzaron la crisis del coronavirus (COVID-19) con posiciones de capital fuertes. Tras un ligero descenso en el primer trimestre de 2020, la ratio de capital de nivel 1 ordinario (CET1) agregada se situó en el 15,6 % en el cuarto trimestre de 2020 y se estabilizó en este nivel en 2021 (gráfico 1). La resiliencia de las entidades de crédito durante la crisis puede atribuirse a diversos factores, en particular a las medidas de apoyo público implementadas para proteger la solvencia de los clientes y facilitar el acceso al crédito, el tono muy acomodaticio de la política monetaria, y las medidas supervisoras y regulatorias adoptadas en el momento oportuno en respuesta a la crisis. Además, en marzo de 2020, la Supervisión Bancaria del BCE recomendó a las entidades que se abstuvieran de repartir dividendos o de recomprar acciones y, en diciembre de 2020, que limitasen tales repartos. Estas medidas permitieron a los bancos reforzar su base de capital en un entorno de relativa incertidumbre acerca de la magnitud de las pérdidas crediticias potenciales. En junio de 2021, dado que las previsiones macroeconómicas indicaban un repunte de la economía y una disminución de la incertidumbre, el BCE decidió no prolongar su recomendación más allá de septiembre de 2021. Por otro lado, los supervisores retomaron la práctica prepandémica de evaluar los planes de capital y de reparto de dividendos de cada entidad como parte del diálogo supervisor regular. Se espera que los bancos mantengan la prudencia al tomar sus decisiones sobre dividendos y recompra de acciones y que consideren detenidamente sus proyecciones de capital a medio plazo y la sostenibilidad de sus modelos de negocio.

Gráfico 1

Ratios de capital de las entidades significativas (definición en el período transitorio)

(escala izquierda: mm de euros; escala derecha: porcentajes)

Fuente: BCE
Nota: La muestra incluye todas las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (muestra variable).

La ratio de apalancamiento agregada siguió una tendencia similar durante la pandemia y se estabilizó en el 5,9 % en el tercer trimestre de 2021, tras aumentar desde el 5,3 % registrado en el segundo trimestre de 2020. Las entidades de crédito se prepararon adecuadamente para la aplicación del requerimiento de la ratio de apalancamiento en junio de 2021. Además, en 2022 se aplicará la nueva metodología de evaluación del riesgo de apalancamiento excesivo —cuyo fin es capturar el apalancamiento contingente originado por el uso extensivo de los derivados, las operaciones de financiación de valores, las partidas fuera de balance o el arbitraje regulatorio—, con el fin de identificar aquellos bancos para los que pueden ser necesarias medidas cualitativas o requerimientos de Pilar 2 para dicha ratio. De esta forma se limitará más la acumulación de un apalancamiento excesivo, lo que contribuirá a reforzar la resiliencia del sistema bancario de la zona del euro. Sin embargo, los riesgos para la adecuación del capital permanecen y las entidades no deberían infravalorar el riesgo de que las pérdidas adicionales aún puedan tener un impacto en su trayectoria de capital a medida que se vayan retirando las medidas de apoyo.

Gráfico 2

Ratio de apalancamiento de las entidades significativas

(porcentajes)

Fuente: BCE
Nota: La muestra incluye todas las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (muestra variable).

Las medidas de apoyo extraordinarias relacionadas con el COVID-19 han contribuido a evitar un aumento notable de los préstamos dudosos, pero el impacto pleno de la pandemia podría materializarse a medio plazo

El BCE continuó promoviendo la resiliencia de las entidades poniendo a prueba su capacidad global de recuperación (ORC, por sus siglas en inglés), es decir, la medida en la que un banco puede salir de una situación de tensión grave aplicando las opciones de recuperación previstas en su plan[1].

Las entidades respaldaron el crédito a la clientela durante la crisis y, hasta ahora, no se ha producido ningún impacto significativo sobre la calidad de los activos. La tendencia general positiva de la calidad de los activos (gráfico 3) obedece a varios factores, como la reducción continuada de los préstamos dudosos (NPL, por sus siglas en inglés) preexistentes en los bancos con altos niveles de estos préstamos y el aumento del crédito sustentado en los avales públicos y en otras medidas de apoyo a los prestatarios. A este respecto, las distintas medidas de apoyo extraordinarias relacionadas con el COVID-19 que se adoptaron para relajar las condiciones de financiación y proporcionar respaldo a los hogares y a las pequeñas y grandes empresas en 2020 y 2021 han contribuido a evitar un incremento notable de las quiebras y de los préstamos dudosos. No obstante, la Supervisión Bancaria del BCE sigue preocupada por la calidad de los activos de las entidades a medio plazo, dado que el pleno impacto de la pandemia podría materializarse una vez que se haya retirado la mayor parte de las medidas de ayuda pública de emergencia. El volumen de préstamos clasificados como en vigilancia especial (underperformingstage 2—) sigue siendo más elevado que antes de la pandemia y parece que los préstamos que se han beneficiado de las medidas de apoyo relacionadas con el COVID-19 tienen un perfil de riesgo ligeramente más alto. Además, el sustancial incremento de los niveles de deuda en varios segmentos de la economía podría traducirse en riesgos de solvencia más elevados, particularmente en sectores económicos o en países que se han visto afectados más gravemente por la pandemia. En este contexto, como parte del trabajo de supervisión del riesgo de crédito realizado en 2021, el BCE puso de relieve la necesidad de poner un foco especial en la solidez de las prácticas de gestión del riesgo de crédito[2].

Gráfico 3

Evolución de los préstamos dudosos (préstamos totales) de las entidades significativas

(escala izquierda: mm de euros; escala derecha: porcentajes)

Fuente: BCE
Nota: La muestra incluye todas las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (muestra variable).

Pese a los retos de continuidad de negocio, el impacto de la pandemia en el riesgo operacional ha sido limitado hasta ahora

A pesar de los excepcionales retos de continuidad de negocio y operativos que han afrontado las entidades de crédito desde el estallido de la pandemia, el importe de las pérdidas por riesgo operacional materializadas en 2021 en relación con la pandemia fue significativamente más bajo que en 2020. Este resultado está en línea con la expectativa de que las pérdidas por riesgo operacional asociadas al COVID-19 se incurrirían sobre todo en las primeras fases de la pandemia, dado que dichas pérdidas incluyen importantes elementos de carácter extraordinario[3].

Después de la activación inicial de los planes de continuidad de negocio en respuesta a la pandemia, los modelos de teletrabajo se estabilizaron a partir del verano de 2020, y, en 2021, entre el 40 % y el 50 % de la plantilla de las entidades significativas trabajaba a distancia (gráfico 4).

El número de ciberincidentes importantes comunicados al BCE aumentó moderadamente (9,8 %) en la primera mitad de 2021, pero el impacto en la disponibilidad de los sistemas de TI y el importe de las pérdidas causadas por estos ataques fueron muy limitados[4].

Gráfico 4

Trabajo a distancia en las entidades significativas

(porcentaje de la plantilla que teletrabaja)

Fuente: BCE
Nota: Los datos incluyen una muestra uniforme de entidades significativas que comunicaron todos los puntos de datos en el período considerado.

Sin embargo, los riesgos operacionales y tecnológicos siguen siendo elevados, dados los retos continuados que afrontan los bancos y sus proveedores de servicios en todo el mundo. Como consecuencia de la pandemia, han aumentado las amenazas de ciberseguridad, los retos de gestión del cambio y la dependencia de las infraestructuras tecnológicas y de los proveedores de servicios tecnológicos. Es fundamental que las entidades gestionen adecuadamente los riesgos asociados para garantizar la prestación ininterrumpida de servicios financieros.

Pese a algunas mejoras, persisten varias debilidades estructurales relacionadas con los órganos de administración y las funciones de control interno de las entidades

Al mismo tiempo, el BCE ha continuado haciendo hincapié en la necesidad de que las entidades supervisadas mejoren sus marcos de gobernanza. La crisis del COVID-19 ha mostrado la importancia de contar con procedimientos de gobernanza, funciones de control interno y capacidades de agregación de datos que sean sólidos. Aunque se han observado mejoras, persisten algunas debilidades estructurales.

Las entidades han avanzado algo en lo que respecta a la composición de sus órganos de administración, mejorando poco a poco el conjunto de competencias de los miembros del consejo y nombrando consejeros formalmente independientes. No obstante, continúa habiendo algunas deficiencias, a saber: i) el escaso nivel de participación del órgano de administración en su función de supervisión y su limitada capacidad para cuestionar las decisiones estratégicas en las áreas más afectadas por la crisis del COVID-19; ii) la insuficiente experiencia en banca y en gestión de riesgos de los consejeros no ejecutivos de algunos bancos; iii) la falta de una política de diversidad y el fomento insuficiente de la diversidad en varias entidades, lo que perjudica a la idoneidad colectiva del consejo, y iv) la baja proporción de consejeros independientes en determinados bancos, lo que merma más la capacidad del órgano de administración en su función de supervisión para cuestionar de forma constructiva a los consejeros ejecutivos.

La crisis del COVID-19 agudizó también las debilidades preexistentes en varias áreas de gobernanza y de gestión de riesgos. En primer lugar, persisten las deficiencias en la agregación de datos y la presentación de información debido a la fragmentación y la falta de armonización de los entornos tecnológicos, la falta de automatización, el uso generalizado de controles manuales, y las deficiencias en la gobernanza de datos (como, por ejemplo, una validación independiente insuficiente de la calidad de estos). Ello dificulta los procesos de toma de decisiones de las entidades. En segundo lugar, varios bancos tienen que mejorar aún más sus funciones de control interno, especialmente para hacer frente a la escasez de personal, al insuficiente nivel de la función y a las deficiencias en los procesos (como los programas de vigilancia del cumplimiento y la definición del apetito de riesgo de las entidades).

Las políticas monetaria y prudencial contribuyeron significativamente al aumento de la financiación y la liquidez disponibles en 2021

Las condiciones de liquidez y de financiación de las entidades significativas continuaron mejorando, gracias en gran parte a las medidas de política monetaria. Se permitió que los bancos operaran por debajo del nivel mínimo general de la ratio de cobertura de liquidez (LCR, por sus siglas en inglés) del 100 % hasta el final de 2021[5]. Sin embargo, la liquidez de las entidades continuó su tendencia al alza, y la LCR alcanzó el 173,8 % en el tercer trimestre de 2021, la cota más alta registrada desde la puesta en marcha de la supervisión bancaria europea (gráfico 5). Esta evolución puede atribuirse, sobre todo, al amplio recurso a las operaciones de financiación a plazo más largo con objetivo específico (TLTRO, por sus siglas en inglés) por parte de las entidades de crédito, que les permitió obtener fondos y crear reservas de liquidez sin generar cargas sobre sus activos líquidos de alta calidad. El volumen total de fondos obtenidos en las TLTRO a septiembre de 2021 se situó en 2,2 billones de euros, que representa aproximadamente la mitad del exceso de liquidez del Eurosistema.

Gráfico 5

Evolución del colchón de liquidez, de las salidas de liquidez netas y de la LCR

(escala izquierda: mm de euros; escala derecha: porcentajes)

Fuente: BCE
Nota: La muestra incluye todas las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (muestra variable).

Al igual que la LCR, la ratio de financiación estable neta (NSFR, por sus siglas en inglés) también registró un aumento constante a partir del segundo semestre de 2020 y alcanzó su nivel máximo del 129,3 % en septiembre de 2021 (gráfico 6). El requerimiento de NSFR del 100 % de forma continuada pasó a ser un requerimiento mínimo obligatorio el 28 de junio de 2021. Aunque los bancos tienen que cumplir, en general, la NSFR a nivel tanto consolidado como individual, en 2021 el BCE eximió de su cumplimiento a nivel individual a algunas entidades que satisfacían las condiciones establecidas en la normativa y, en particular, que aplicaban una rigurosa gestión del riesgo de liquidez.

Gráfico 6

Evolución de la financiación estable disponible, la financiación estable requerida y la NSFR

(escala izquierda: mm de euros; escala derecha: porcentajes)

Fuente: BCE
Nota: La muestra incluye todas las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (muestra variable).

Las condiciones generales de los mercados para las entidades de crédito de la zona del euro siguieron relajándose desde la segunda mitad de 2020 tras la intervención excepcional de los Gobiernos y los bancos centrales, que se tradujo en una menor volatilidad, un estrechamiento de los diferenciales de crédito y un auge de los mercados de renta variable. En consecuencia, algunos indicadores generales del riesgo de mercado, como el valor en riesgo y los activos ponderados por riesgo (APR), descendieron. En este contexto, los riesgos de mercado potenciales —relacionados principalmente con el riesgo de contraparte y las perturbaciones en los tipos de interés y los diferenciales de crédito— se han identificado como prioridades supervisoras para el período 2022-2024.

1.1.2 Resultados generales de las entidades de crédito sujetas a la supervisión bancaria europea

El repunte de la rentabilidad bancaria en 2021 estuvo impulsado principalmente por la disminución de los deterioros de valor a medida que la economía se fue recuperando de la pandemia

Tras registrar un mínimo en 2020 durante el pico de la pandemia, la rentabilidad de las entidades significativas sujetas a la supervisión bancaria europea repuntó en 2021. La rentabilidad anualizada agregada de sus recursos propios se elevó hasta el 7,2 % (gráfico 7), el nivel más alto observado en varios años, pero continuó situándose por debajo de su coste de capital medio. Este aumento estuvo determinado, principalmente, por una disminución cíclica de las dotaciones por deterioros de valor, que se redujeron a menos de la mitad en comparación con el ejercicio anterior. Las entidades de crédito tuvieron que registrar provisiones significativas por precaución en 2020, debido a la incertidumbre sin precedentes sobre el impacto de la pandemia. En 2021, se puso fin a esta práctica o, en algunos casos, incluso se revirtió, como consecuencia del repunte económico observado durante el año.

Gráfico 7

Rentabilidad agregada de los recursos propios de las entidades significativas, por fuente de resultados

(porcentaje de los recursos propios)

Fuente: Estadísticas supervisoras del BCE.
Nota: La muestra incluye todas las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (muestra variable).

El repunte de la economía también favoreció a los ingresos antes de deterioros de valor, provisiones e impuestos, que recuperaron los niveles previos a la pandemia impulsados, principalmente, por los ingresos de la cartera de negociación y de las actividades de inversión y por los ingresos netos por comisiones, con una contribución importante de las comisiones relacionadas con la gestión de activos. En cambio, el margen de intereses se mantuvo contenido y por debajo de los niveles anteriores a la pandemia, debido a la persistencia de las presiones sobre los márgenes de los préstamos de las entidades de crédito. En general, los bancos consiguieron incrementar sus ingresos netos de explotación un 15 % (gráfico 8). Este aumento de los ingresos fue esencial para mejorar la eficiencia de costes de las entidades —la ratio de eficiencia disminuyó más de 2 puntos porcentuales en 2021, hasta situarse en el 63,5 %—.

Gráfico 8

Ratios de eficiencia de las entidades significativas y componentes indexados

(porcentajes)

Fuente: Estadísticas supervisoras del BCE.
Nota: La muestra incluye todas las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (muestra variable).

Los ingresos de la cartera de negociación contribuyeron positivamente a la rentabilidad de las entidades de crédito sujetas a la supervisión bancaria europea y alcanzaron un máximo en la primera mitad de 2021, especialmente en las entidades de importancia sistémica mundial (EISM) (gráfico 9). Los bancos también consiguieron incrementar de forma sustancial sus ingresos netos por comisiones, ya que las comisiones relacionadas con la gestión de activos se beneficiaron de los elevados precios de estos.

Gráfico 9

Ingresos de la cartera de negociación e inversiones[6], por modelos de negocio seleccionados

(flujos trimestrales en mm de euros)

Fuente: BCE.
Notas: La muestra de la «media del MUS» incluye todas las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión (muestra variable); los gráficos de «EISM», «banca universal y de inversión» y «otros» representan la submuestra con los respectivos modelos de negocio.

En cuanto a los costes, los gastos de administración y las amortizaciones aumentaron un 3,3 %, debido principalmente al crecimiento de los gastos de personal y de los costes de tecnología. Sin embargo, las entidades mantuvieron sus objetivos estratégicos más amplios de reducir gastos e invertir en iniciativas tecnológicas y digitales. Estas estrategias conllevan costes significativos que deben soportarse al inicio, pero las entidades esperan obtener los beneficios de esta transformación a medio plazo. Asimismo, con el mayor uso de los canales digitales por parte de los clientes como consecuencia de la pandemia, los bancos podrían seguir reduciendo su exceso de capacidad y racionalizar en mayor medida sus estructuras de costes, mejorando aún más su eficiencia de costes.

Parece que las fusiones y adquisiciones (M&A) bancarias, generalmente consideradas la forma de consolidación más audaz y transformadora, actúan de catalizador para que el sector mejore la eficiencia y recupere niveles de rentabilidad más sostenibles[7]. Estas operaciones habrían adquirido cierto impulso en los dos últimos años. En particular, las entidades de crédito han sido más activas en las operaciones de consolidación específicas a nivel de una línea de negocio. En las áreas de gestión de activos, operaciones de valores, servicios de custodia y tecnología de pagos, algunas entidades se han expandido o diversificado, mientras que otras han reducido sus actividades para redirigir sus recursos.

Gráfico 10

Activos totales de los bancos objetivo y número de fusiones y adquisiciones en la zona del euro

Fuente: Cálculos del BCE basados en Dealogic y Orbis BankFocus.
Notas: La muestra incluye las fusiones y adquisiciones en las que han participado entidades significativas y menos significativas de la zona del euro y excluye algunas operaciones privadas y operaciones entre bancos pequeños no recogidas en Dealogic. Las operaciones asociadas a la resolución de entidades de crédito o las fusiones con entidades en dificultades financieras se han eliminado de la muestra. Las operaciones se incluyen en función del año en el que se anunciaron.

Las fusiones y adquisiciones plenas siguen siendo, principalmente, de carácter nacional, pero algunas de las operaciones con carácter más parcial tienen una dimensión transfronteriza y, por tanto, también contribuyen a la integración financiera en la UE. Otra vía para la integración transfronteriza sería que las entidades de crédito revisaran sus estructuras organizativas transfronterizas. En particular, un planteamiento que permitiría desarrollar negocios transfronterizos en la unión bancaria y el mercado único sería recurrir de forma más extensiva a las sucursales y a la libre prestación de servicios, en vez de a las filiales.

Los esfuerzos por aumentar la rentabilidad de forma sostenible también podrían desencadenar más iniciativas de consolidación bancaria, lo que podría traducirse en una mayor diversificación de las fuentes de ingresos y una mejora de la eficiencia si van acompañadas de una dirección operativa clara y de una estrategia de negocio adecuada. Sin embargo, estas actuaciones estratégicas han de ser diseñadas y gestionadas por los propios bancos, y sus consejos de administración deberían asegurarse de que tienen establecidos procedimientos de gobernanza sólidos, capaces de identificar, gestionar y mitigar adecuadamente todos los riesgos relevantes para la ejecución de estas operaciones de consolidación. Para facilitar la planificación de las entidades a este respecto, en enero de 2021 el BCE publicó una guía sobre el tratamiento supervisor de las fusiones y adquisiciones[8] con el fin de aportar transparencia sobre la forma en la que el BCE evalúa las operaciones de fusión, de manera que las entidades sepan qué esperar de su supervisor.

La rentabilidad de las entidades menos significativas también mejoró en 2021, debido, fundamentalmente, a la disminución de los deterioros de valor

La rentabilidad de las entidades menos significativas sujetas a la supervisión bancaria europea siguió una tendencia similar a la de las entidades significativas y también mostró signos de recuperación en 2021. Al final de septiembre de 2021, la rentabilidad media de los recursos propios era del 3,3 %, lo que representa un aumento con respecto al 1,7 % al cierre de 2020. Este incremento fue resultado principalmente de la disminución de los deterioros de valor en comparación con 2020, cuando las entidades menos significativas tuvieron que dotar un importe significativo de provisiones para impedir un deterioro acusado de sus carteras de préstamos. Al igual que las entidades significativas, en 2021 algunas entidades menos significativas liberaron parte de las provisiones que habían registrado previamente, lo que ayudó a restablecer su rentabilidad en niveles prepandémicos.

Las entidades menos significativas han compensado la presión sobre sus márgenes crediticios aumentando las actividades generadoras de comisiones. En conjunto, los ingresos netos de explotación de estas entidades se elevaron un 9,7 % en términos interanuales. Este incremento de sus fuentes de ingresos propició la mejora de su ratio de eficiencia media, que pasó del 70,3 % al cierre de 2020 al 66,7 % al final de septiembre de 2021. En lo que respecta a los costes, las entidades menos significativas no fueron capaces de reducir efectivamente sus gastos de administración.

Recuadro 1
Pruebas de resistencia de 2021

Como en años anteriores, el BCE participó en la preparación y la ejecución de la prueba de resistencia a escala de la UE de 2021, que coordinó la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés). Como parte del trabajo preparatorio, el BCE intervino en el diseño de la metodología de la prueba, así como del escenario base y del escenario adverso. Este último se elaboró junto con la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS) y la EBA, y en estrecha colaboración con los bancos centrales nacionales y las autoridades nacionales competentes. El BCE también generó los parámetros de referencia oficiales del riesgo de crédito para la prueba de resistencia a escala de la UE. Estos parámetros proporcionan a las entidades sendas de proyección del comportamiento de los parámetros de este riesgo (como probabilidad de impago, tasas de transición y pérdida en caso de impago), y se espera que las entidades de crédito los apliquen a aquellas carteras para las que no dispongan de modelos de riesgo de crédito adecuados.

Tras el inicio de la prueba de resistencia el 29 de enero de 2021, la Supervisión Bancaria del BCE llevó a cabo el proceso de control de calidad de las entidades sujetas a su supervisión directa con el fin de asegurar que aplicaban adecuadamente la metodología de la EBA. De las 50 entidades de crédito sometidas a la prueba de resistencia a escala de la UE, 38 son supervisadas directamente por la Supervisión Bancaria del BCE y representan el 70 % de los activos del sector bancario de la zona del euro. El 30 de julio de 2021, la EBA publicó los resultados individuales de las 50 entidades participantes, junto con información detallada de sus balances y sus exposiciones al cierre de 2020.

Además de la prueba realizada a escala de la UE, el BCE sometió a su propia prueba de resistencia a 51 entidades de tamaño medio que supervisa directamente, pero que no estaban incluidas en el ejercicio de la EBA. Por primera vez, el BCE publicó también los resultados individuales principales de estas entidades.

Las 38 entidades de la zona del euro que participaron en la prueba de resistencia a escala de la UE y las 51 entidades de tamaño medio de la zona supervisadas por el BCE representan, en conjunto, algo más del 75 % de los activos bancarios totales de la zona del euro.

Escenarios

En el escenario adverso de la prueba de resistencia de 2021 se asumía un impacto prolongado de la perturbación del COVID-19 en un entorno de tipos de interés más bajos durante más tiempo. En este escenario, la incertidumbre en torno a la evolución de la pandemia provocaría una contracción económica duradera, caracterizada por una caída sostenida del PIB y un fuerte aumento del desempleo. Las quiebras empresariales y la reducción del tamaño de los negocios obligarían a realizar ajustes considerables en las valoraciones de los activos, los diferenciales de crédito y los costes de la financiación. Por último, los precios de los inmuebles residenciales y, en particular, de los comerciales descenderían sustancialmente.

Resultados[9]

En el escenario adverso, la ratio de CET1 final de las 89 entidades supervisadas directamente por el BCE se situó en el 9,9 %, en promedio, 5,2 puntos porcentuales por debajo del punto de partida del 15,1 %. En cuanto a las 38 entidades incluidas en la prueba de la EBA, la ratio de capital CET1 media descendió 5 puntos porcentuales, del 14,7 % al 9,7 %. En las 51 entidades de tamaño medio sometidas únicamente a la prueba del BCE, el capital descendía una media de 6,8 puntos porcentuales, hasta el 11,3 %, desde el punto de partida del 18,1 %. Estas entidades registraron una mayor disminución del capital en el escenario adverso porque fueron las más afectadas por la reducción del margen de intereses, de los ingresos netos por comisiones y de los ingresos de la cartera de negociación en el horizonte de tres años.

En general, las entidades se encontraban en mejor situación cuando comenzó la prueba de 2021 que al inicio de la anterior prueba de resistencia a escala de la UE en 2018[10], debido al descenso sustancial de los costes operativos y a la importante reducción de los volúmenes de préstamos dudosos en muchos países. Con todo, la disminución del capital en el conjunto del sistema fue mayor en 2021, dado que el escenario adverso utilizado en la prueba de resistencia de 2021 fue más severo que el empleado en la de 2018.

El primer factor determinante de la disminución del capital sería el riesgo de crédito, dado que la grave perturbación macroeconómica contemplada en el escenario adverso provocaría pérdidas crediticias sustanciales. Además, y pese a la capacidad de resistencia general del sistema bancario incluso en condiciones adversas, este escenario arrojaba pérdidas significativas por riesgo de mercado para las entidades más grandes de la zona del euro en particular, ya que se encuentran más expuestas a perturbaciones en los diferenciales de crédito y en la renta variable. El tercer determinante principal de la disminución del capital sería la limitada capacidad de las entidades para generar ingresos en condiciones económicas adversas, pues sufrirían una reducción significativa de su margen de intereses, de sus ingresos de la cartera de negociación y de sus ingresos netos por comisiones.

Integración de la prueba de resistencia en el trabajo de supervisión regular

Los resultados cualitativos (es decir, la exactitud y la puntualidad de la información remitida por las entidades) y los resultados cuantitativos (es decir, la disminución del capital y la capacidad de resistencia de los bancos frente a condiciones adversas en los mercados) de la prueba de resistencia se utilizaron para el proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES) anual. El impacto cuantitativo del escenario adverso también fue utilizado por los supervisores para determinar el nivel de la recomendación de Pilar 2 (Pillar 2 Guidance o P2G), mediante un nuevo sistema de categorías de dos fases. La información facilitada sobre la nueva metodología para determinar la P2G debería ayudar a entender mejor cómo se utilizan los resultados de la prueba de resistencia en el marco del PRES.

1.2 Prioridades supervisoras y proyectos en 2021

1.2.1 Prioridades supervisoras en 2021

En 2021, las prioridades supervisoras del BCE se centraron en áreas significativamente afectadas por la pandemia

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE concentró sus esfuerzos de supervisión principalmente en cuatro áreas prioritarias que se habían visto afectadas de forma significativa por la pandemia de COVID-19: gestión del riesgo de crédito, fortaleza del capital, sostenibilidad de los modelos de negocio y gobernanza. Las actividades y los proyectos de supervisión llevados a cabo durante el año tuvieron la finalidad de reforzar la capacidad de resistencia y las prácticas de las entidades supervisadas, prestando especial atención a las vulnerabilidades que se consideraron críticas en el contexto de la pandemia.

Riesgo de crédito

Una característica singular de la crisis del COVID-19 es que, en el contexto de una acusada caída de la producción económica, los préstamos dudosos han seguido disminuyendo, gracias también a las medidas excepcionales adoptadas para apoyar la economía real. Estas medidas sin precedentes han restado claridad a la solvencia de los prestatarios y, por tanto, han puesto a prueba la capacidad de las entidades de crédito para gestionar el riesgo de crédito. Con este trasfondo, el trabajo acometido por la Supervisión Bancaria del BCE en 2020 para evaluar la adecuación de los marcos de gestión del riesgo de crédito de los bancos continuó durante 2021. El objetivo era reforzar el grado de preparación operativa de las entidades de crédito para gestionar oportunamente los deudores en dificultades, así como su capacidad para identificar, evaluar y mitigar adecuadamente posibles deterioros de la calidad de los activos de los prestatarios, sobre todo en sectores especialmente vulnerables al impacto de la pandemia. Las iniciativas llevadas a cabo en 2021 para conseguir este objetivo incluyen análisis exhaustivos (deep dives) de las exposiciones de las entidades al sector de hostelería y restauración, actividades específicas in situ, y el seguimiento por parte de los equipos conjuntos de supervisión (ECS) de los bancos que se identificó que se desviaban considerablemente de las expectativas supervisoras.

Fortaleza del capital

La preocupación por el aumento del riesgo de crédito hizo que para los supervisores fuera esencial evaluar la fortaleza del capital de las entidades significativas e identificar las vulnerabilidades específicas de cada entidad en una fase temprana, a fin de poder adoptar medidas correctoras en caso necesario. En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE examinó las prácticas de planificación de capital de las entidades de crédito para evaluar su capacidad para elaborar previsiones de capital realistas que tengan en cuenta las incertidumbres económicas derivadas de la pandemia. La prueba de resistencia a escala de la UE de 2021 permitió evaluar en profundidad las posiciones de capital de los bancos y mostró que el sector bancario de la zona del euro mantendría su capacidad de resistencia incluso en un escenario adverso.

En julio, el BCE decidió no prolongar más allá de septiembre de 2021 su recomendación de que todas las entidades de crédito limitaran el reparto de dividendos. Por otro lado, los planes de capital y de reparto de dividendos de cada entidad se evaluarían dentro del proceso de supervisión normal. Se espera que los bancos mantengan la prudencia al tomar sus decisiones sobre dividendos y recompra de acciones y que consideren detenidamente la sostenibilidad de su modelo de negocio y el riesgo de pérdidas adicionales que puedan afectar a su trayectoria de capital una vez que se retiren las medidas de apoyo público. En este momento, el BCE no espera prorrogar sus medidas de alivio prudenciales referentes al uso de los colchones de capital por parte de las entidades más allá de finales de 2022.

Sostenibilidad de los modelos de negocio

La rentabilidad y la sostenibilidad del modelo de negocio de las entidades de crédito siguieron estando bajo presión en 2021, en un entorno económico caracterizado por bajos tipos de interés, exceso de capacidad y baja eficiencia de costes en el sector bancario europeo, así como por la creciente competencia procedente de las entidades financieras no bancarias. La Supervisión Bancaria del BCE continuó reforzando su conjunto de herramientas supervisoras para evaluar las estrategias de negocio de las entidades dirigidas a afrontar estos retos, así como su capacidad para implementarlas de forma efectiva, prestando especial atención a las estrategias de digitalización. En este contexto, los ECS entablaron un diálogo estructurado con los órganos de administración de las entidades sobre el seguimiento de sus estrategias de negocio. Por último, se realizaron análisis exhaustivos e inspecciones in situ en entidades concretas para investigar los determinantes de la rentabilidad y las debilidades asociadas.

Gobernanza

Para mitigar los riesgos que afrontan las entidades en períodos de normalidad, y sobre todo en tiempos de crisis, es esencial contar con unas prácticas de gobernanza sólidas y unos controles internos estrictos. En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE realizó diversas actividades supervisoras en el área de gobernanza. En primer lugar, examinó los procedimientos de las entidades para responder a una crisis, lo que supuso evaluar su capacidad para elaborar planes de recuperación eficaces y demostrar de forma creíble su capacidad global de recuperación. En segundo lugar, realizó un seguimiento de la revisión temática sobre la agregación de datos sobre riesgos y la presentación de informes de riesgos y puso en marcha revisiones específicas en entidades de crédito concretas, en un intento por promover que la dirección de los bancos tenga acceso a la información sobre riesgos y cuestione su exactitud. Por último, continuaron los trabajos de supervisión relativos a los riesgos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo, que incluyeron una actualización de las metodologías supervisoras del proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES) e investigaciones in situ para reflejar estos riesgos.

1.2.2 Gestión del riesgo de crédito

La Supervisión Bancaria del BCE evaluó el cumplimiento de las expectativas supervisoras sobre gestión del riesgo de crédito por parte de los bancos, y los ECS han realizado un seguimiento de la subsanación de las deficiencias identificadas

En épocas de incertidumbre, como durante la pandemia de COVID-19, la gestión del riesgo de crédito —y, en particular, la identificación, clasificación y medición adecuadas y oportunas de este riesgo— es fundamental para asegurar que las entidades de crédito puedan ofrecer soluciones viables y rápidas a los deudores en dificultades. El 4 de diciembre de 2020, el BCE envió una carta dirigida al Consejero Delegado de todas las entidades significativas en la que exponía sus expectativas supervisoras a este respecto. Durante 2021, la Supervisión Bancaria del BCE evaluó las prácticas de gestión de riesgos de los bancos contrastándolas con estas expectativas y concluyó que el 40 % de las entidades significativas presentan deficiencias considerables. Las más importantes se detectaron en los sistemas de alerta temprana, en la clasificación (incluyendo reestructuraciones y refinanciaciones, y evaluaciones de la capacidad de pago - UTP, por sus siglas en inglés), en las prácticas de dotación de provisiones y, en algunas entidades, en las prácticas de valoración de las garantías y las previsiones financieras (gráfico 11). Las cuestiones identificadas son estructurales y son relevantes tanto en el contexto de la crisis del COVID-19 como en condiciones normales. Cabe destacar que también se identificaron deficiencias que tendrán que ser subsanadas en entidades que no habían registrado un aumento significativo del riesgo de crédito en años anteriores. Los ECS han realizado un seguimiento de la aplicación de medidas correctoras por parte de los bancos.

Gráfico 11

Deficiencias en la gestión del riesgo de crédito de las entidades significativas

(porcentaje de entidades significativas)

Fuente: BCE. La muestra incluye 108 entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión.
Nota: El gráfico presenta la opinión de los ECS sobre la materialidad de los incumplimientos de las expectativas supervisoras expuestas en la carta dirigida a su Consejero Delegado con fecha 4 de diciembre de 2020 en referencia a la gestión del riesgo de crédito por parte de las entidades significativas.

Recuadro 2
Análisis de sectores vulnerables

La pandemia de COVID-19 ha aumentado las vulnerabilidades de las empresas en determinados sectores. El impacto inmediato de la perturbación provocada por la pandemia se vio mitigado, en gran medida, por la implementación de programas sustanciales de apoyo a las empresas de menor tamaño, mientras que las empresas más grandes pudieron recurrir a los mercados de capitales para hacer frente a los efectos iniciales de esta perturbación. Con todo, conforme se vayan retirando las medidas de apoyo extraordinarias, es posible que algunas empresas experimenten dificultades financieras a medida que venza la deuda acumulada durante la crisis del COVID-19. En algunos sectores, la persistencia de problemas en las cadenas de suministro está incrementando los costes y mermando la liquidez, por lo que el riesgo de crédito sigue aumentando. En el gráfico A se muestra la exposición de las entidades significativas a todos los sectores de actividad.

Gráfico A

Exposición de las entidades significativas a las sociedades no financieras, por sector de actividad económica

(en porcentaje del importe bruto en libros de los préstamos y anticipos totales a las sociedades no financieras)

Fuente: Información FINREP.
Notas: La categorización de los sectores económicos se basa en la clasificación NACE a un dígito. «Otros sectores» incluye otros servicios; información y comunicaciones; actividades sanitarias y de servicios sociales; industrias extractivas; suministro de agua; actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento; educación; Administración Pública y defensa y Seguridad Social obligatoria.

A la luz del aumento de las vulnerabilidades en algunos sectores, a principios de 2021 la Supervisión Bancaria del BCE inició una revisión específica del sector de la hostelería, a partir de un análisis de las exposiciones de una muestra de entidades significativas a este sector. El objetivo que se perseguía con esta revisión era comprender y evaluar la forma en que las entidades estaban gestionando el riesgo de crédito en uno de los sectores más afectados por la pandemia de COVID-19. La Supervisión Bancaria del BCE identificó diversas áreas de preocupación en las distintas etapas del ciclo del riesgo crediticio, siendo las pequeñas y medianas empresas prestatarias motivo de especial inquietud.

En septiembre de 2021, la Supervisión Bancaria del BCE continuó con su trabajo relativo a los sectores vulnerables iniciando una revisión específica del sector inmobiliario comercial, con especial atención al mercado de oficinas y locales comerciales. Esta revisión prosigue en 2022. Aunque el nivel de exposición varía de unos Estados miembros a otros, el sector inmobiliario comercial[11] es el que genera la mayor exposición sectorial para las entidades significativas de la zona del euro, al representar alrededor del 22 % de la exposición total de las entidades de crédito a las sociedades no financieras.

1.2.3 Riesgo tecnológico y ciberriesgo

El riesgo tecnológico y el ciberriesgo continuaron siendo un importante factor de riesgo para el sector bancario en 2021

El riesgo tecnológico y el ciberriesgo continuaron siendo un importante factor de riesgo para el sector bancario en 2021 dada la tendencia hacia la digitalización, que se ha visto acelerada por la pandemia. Esta tendencia ha obligado a las entidades de crédito a adoptar modalidades de teletrabajo generalizado y ha aumentado su exposición a los ciberataques y su dependencia de proveedores externos. En la primera mitad de 2021, el número de ciberincidentes significativos comunicados al BCE se incrementó ligeramente —un 9,8 %— en comparación con el mismo período de 2020, pero su impacto siguió siendo relativamente limitado. Aunque algunos de los incidentes comunicados entrañan mayor complejidad, muchos continúan reflejando fallos en medidas básicas de ciberseguridad, lo que sugiere que los bancos todavía no aplican prácticas de ciberseguridad exhaustivas.

En julio de 2021, la Supervisión Bancaria del BCE publicó su Informe anual sobre los resultados del cuestionario sobre riesgo tecnológico del PRES de 2020, que presenta las principales observaciones del BCE sobre las respuestas de las entidades significativas al cuestionario. En el informe se señala que: i) las entidades significativas dependen cada vez más de proveedores de servicios externos, incluidos los servicios en la nube; ii) hay margen para mejorar la forma en la que las entidades de crédito aplican medidas básicas para mantener la integridad y la seguridad de sus sistemas; iii) el número de sistemas que han llegado al final de su ciclo de vida está aumentando, y iv) la gestión de la calidad de los datos sigue siendo el área de control de riesgos menos madura. Aunque muchas entidades se embarcaron en programas de gran escala para mejorar sus capacidades de gestión de datos, los progresos han sido dispares. Esta disparidad se debe a las dificultades para gestionar las complejas interdependencias de los programas con los proyectos operativos y tecnológicos de carácter estratégico y regulatorio, así como los cambios estructurales que los programas conllevan en el entorno tecnológico de las entidades. La pandemia también ha ralentizado los avances en esta área.

Para hacer frente al riesgo tecnológico y al ciberriesgo, la Supervisión Bancaria del BCE ha seguido reforzando el uso de sus instrumentos de supervisión, como el PRES anual, el proceso de comunicación de ciberincidentes del MUS, las inspecciones in situ y otras actividades horizontales específicas.

Asimismo, en 2021, la Supervisión Bancaria del BCE contribuyó a las actividades de grupos de trabajo internacionales en esta materia, incluidos los dirigidos por la EBA, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea y el Consejo de Estabilidad Financiera.

1.2.4 Seguimiento del Brexit

El período de transición —durante el que el Derecho de la Unión Europea siguió siendo aplicable al Reino Unido– terminó el 31 de diciembre de 2020, lo que marcó el final de los preparativos de las entidades de crédito para el Brexit.

La Supervisión Bancaria del BCE continuará realizando un seguimiento del cumplimiento de sus expectativas pos-Brexit por parte de los bancos y, si fuera necesario, ajustará más su postura para lograr que sus estructuras y su gobernanza sean adecuadas

En este contexto, y como parte de su supervisión continuada, la Supervisión Bancaria del BCE realizó un seguimiento de la aplicación de los modelos operativos previstos para después del Brexit por las entidades significativas afectadas por la salida del Reino Unido de la UE, para asegurarse de que avanzaban en línea con los plazos acordados previamente. Los ejercicios horizontales de seguimiento se complementaron con otros individuales de cada entidad y, cuando se identificaron deficiencias, se adoptaron medidas supervisoras. Para cumplir las expectativas supervisoras del BCE, los bancos tomaron medidas en las áreas de gobierno interno, creación de negocio, modelos de registro contable y financiación, revisión de los contratos con clientes de la UE y de los acuerdos intragrupo, e infraestructura tecnológica y de presentación de información.

Para asegurar que después del Brexit las entidades de crédito sean independientes operativamente y no dependan en exceso de entidades del grupo ubicadas fuera de la UE, el BCE se centró en evitar que las nuevas filiales en la UE de grupos bancarios internacionales estén vacías de contenido. En este contexto, puso en marcha una revisión del mapeo de las mesas de negociación de las entidades (desk-mapping review) —una evaluación armonizada de los modelos de registro contable de las entidades significativas— para asegurar que la estructura organizativa de los bancos refleje suficientemente el tamaño, la naturaleza y la complejidad de su negocio y de sus riesgos. Además, el BCE inició una revisión específica de los sistemas de gestión del riesgo de crédito y de financiación de estos bancos para verificar que pueden gestionar de forma independiente todos los riesgos materiales que podrían afectarles a escala local (es decir, en la UE) y que tienen el control de su balance y sus exposiciones.

La Supervisión Bancaria del BCE también siguió los desarrollos regulatorios pos-Brexit para anticiparse a cualquier posible impacto en el sector financiero. En concreto, pidió a las entidades que prestaran especial atención a las comunicaciones de la Comisión Europea sobre los riesgos derivados de una dependencia excesiva de las entidades de contrapartida central del Reino Unido a largo plazo.

De conformidad con el marco de cooperación suscrito en 2019, la Supervisión Bancaria del BCE y las autoridades de supervisión del Reino Unido continúan colaborando estrechamente en la supervisión de las entidades de crédito que operan tanto en los países participantes en la supervisión bancaria europea como en el Reino Unido. La Supervisión Bancaria del BCE mantiene contactos estrechos con las autoridades británicas sobre temas de interés común, tanto a alto nivel como a nivel operativo.

La Supervisión Bancaria del BCE continuará realizando un seguimiento de los desarrollos regulatorios posteriores al Brexit y del cumplimiento de sus expectativas pos-Brexit por parte de los bancos y, si fuera necesario, volverá a modificar su postura para prestar mayor atención a la adecuación de las estructuras y el gobierno de las entidades.

1.2.5 Fintech y digitalización

A medida que los bancos continúan su transformación digital, la Supervisión Bancaria del BCE está configurando activamente los marcos regulatorio y supervisor europeos en materia de tecnología y digitalización

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE continuó trabajando en temas de fintech y de digitalización. Entre otras actividades, organizó un seminario con los ECS de las entidades significativas de mayor tamaño sobre los aspectos estratégico, de gobernanza y de gestión de riesgos de la transformación digital. También puso en marcha la revisión de la metodología del PRES sobre modelos de negocio con vistas a reflejar mejor las cuestiones relacionadas con la transformación digital en los próximos ciclos de supervisión. Asimismo, la Supervisión Bancaria del BCE siguió desarrollando sus herramientas para evaluar sistemáticamente los marcos de transformación digital de los bancos. En esta evaluación se examinan los indicadores clave de rendimiento y el uso de nuevas tecnologías por parte de las entidades de crédito, poniendo el foco en la relevancia de estos aspectos para sus modelos de negocio.

La pandemia de COVID-19 ha demostrado la importancia de la transformación digital y de la tecnología para que los bancos puedan mantener su resiliencia operativa en un contexto de trabajo a distancia. Dada la relevancia que puede tener la tecnología en la reducción de costes y el cumplimiento de las expectativas de una clientela bancaria cada vez más orientada al mundo digital, es fundamental que las entidades continúen innovando y acometiendo la transformación digital para mantener su competitividad ahora y en el futuro.

La Supervisión Bancaria del BCE también continuó dando pasos para configurar activamente los aspectos relacionados con la digitalización del futuro marco regulatorio europeo contribuyendo a los dictámenes del BCE sobre los proyectos de propuestas legislativas relativas a los mercados de criptoactivos[12], el régimen piloto de las infraestructuras del mercado basadas en la tecnología de registro descentralizado[13], y la norma de resiliencia operativa digital[14]. Asimismo, contribuyó al dictamen del BCE acerca del marco jurídico sobre inteligencia artificial. La Supervisión Bancaria del BCE también participó en los debates con las Autoridades Europeas de Supervisión sobre la regulación de las fintech y las big tech y el ámbito de consolidación prudencial.

1.3 Supervisión directa de las entidades significativas

1.3.1 Supervisión a distancia

La Supervisión Bancaria del BCE trata de supervisar a las entidades significativas en función del riesgo y de forma proporcionada, aplicando asimismo rigor y coherencia. Para ello, cada año define un conjunto de actividades esenciales de supervisión continuada. Estas actividades se basan en los requerimientos regulatorios existentes, en el Manual de Supervisión del MUS y en las prioridades supervisoras del MUS, y se incluyen en el programa de examen supervisor (SEP, por sus siglas en inglés) continuado de cada entidad significativa.

Además de estas actividades que se centran en los riesgos sistémicos, se pueden incluir en el SEP otras labores de supervisión adaptadas a las especificidades de cada entidad, lo que permite a los ECS analizar y abordar riesgos idiosincrásicos.

Entre las actividades a distancia del SEP se incluyen: i) actividades relacionadas con el riesgo (como el PRES); ii) otras actividades relacionadas con requisitos organizativos, administrativos o legales (por ejemplo, la evaluación anual de significatividad), y iii) actividades adicionales planificadas por los ECS para adaptar en mayor medida el SEP continuado a las características específicas del grupo o de la entidad supervisada (por ejemplo, análisis del modelo de negocio o de la estructura de gobernanza de la entidad). Mientras que los dos primeros grupos de actividades se definen centralizadamente, el tercero es específico para cada entidad y lo define el ECS correspondiente.

Proporcionalidad

Las actuaciones de supervisión planeadas para 2021 siguieron el principio de proporcionalidad, adecuando la intensidad de la supervisión a la importancia sistémica y al perfil de riesgo de las entidades de crédito supervisadas

El SEP sigue el principio de proporcionalidad, es decir, la intensidad de la supervisión depende del tamaño, la importancia sistémica, el riesgo y la complejidad de cada entidad.

Como en años anteriores, en 2021 el número medio de actividades de supervisión planeadas por entidad significativa refleja este principio de proporcionalidad, que garantiza que los ECS tengan suficiente margen para abordar los riesgos específicos de cada entidad (gráfico 12).

Gráfico 12

Número medio de tareas planeadas por entidad significativa en 2021

Fuente: BCE.
Nota: Datos extraídos a 29 de diciembre.

Enfoque basado en el riesgo

El SEP sigue un enfoque basado en el riesgo y se centra en las categorías de riesgo más relevantes para cada entidad significativa. Por ejemplo, el porcentaje de tareas relacionadas con el riesgo de crédito es superior para las entidades de crédito con altos niveles de préstamos dudosos que para la entidad media. Asimismo, el porcentaje de tareas relacionadas con el riesgo de mercado es más elevado para las entidades con grandes exposiciones a actividades de mercado y de negociación que para la entidad media (gráfico 13).

Gráfico 13

Actuaciones del SEP en 2020 y 2021: peso de las actuaciones relacionadas con los riesgos de crédito y de mercado en relación con las actuaciones totales

Riesgo de crédito

(porcentajes)

Riesgo de mercado

(porcentajes)

Fuente: BCE.
Notas: La muestra incluye todas las actuaciones de supervisión bancaria llevadas a cabo por los ECS (muestra variable). Datos extraídos a 29 de diciembre. Solo se han considerado las actuaciones planeadas relacionadas con las categorías de riesgo específicas. Las actividades con múltiples categorías de riesgo (como el PRES y las pruebas de resistencia) se incluyen dentro de «Otras categorías de riesgo».

Aspectos más destacados de la supervisión a distancia en 2021

Como consecuencia de la reorganización de la Supervisión Bancaria del BCE, de la pandemia de COVID-19 y de los esfuerzos de simplificación, la Supervisión Bancaria del BCE revisó y cambió las prioridades de sus procesos y actuaciones de supervisión para que los ECS pudieran centrarse debidamente en el seguimiento de la situación de las entidades de crédito supervisadas. El conjunto de actuaciones a distancia previstas para 2021 también se revisó y se calibró en función de los riesgos priorizados. Algunos ejemplos de actividades centralizadas llevadas a cabo en 2021 son la evaluación del PRES, las revisiones de las prácticas de gestión del riesgo de crédito y de las vulnerabilidades sectoriales, la prueba de resistencia a escala del MUS, la evaluación de la estrategia de NPL y la autoevaluación del riesgo climático.

El número de actuaciones realizadas en 2021 fue ligeramente inferior al previsto originalmente a comienzos del año (gráfico 14). Ello se debió, principalmente, a la cancelación durante el año de un reducido número de tareas administrativas, como ocurrió en ejercicios anteriores.

Gráfico 14

Número medio de tareas por entidad significativa en 2021

Fuente: BCE
Nota: Datos extraídos a 29 de diciembre.

Evaluación del PRES

En 2020, la Supervisión Bancaria del BCE adoptó un enfoque pragmático para el PRES a la luz de la pandemia de COVID-19, y en 2021 retomó la evaluación completa del PRES. Los resultados del PRES indican que las puntuaciones se han mantenido ampliamente estables a pesar de los retos planteados por la crisis del COVID-19, dado que, por lo general, las entidades habían comenzado la pandemia con posiciones de capital fuertes y recibieron el apoyo de las medidas de alivio, que se mantuvieron en 2021. En consonancia con los ciclos del PRES anteriores y con las prioridades supervisoras de 2021, la mayoría de las medidas abordaron las deficiencias en las áreas de riesgo de crédito y gobierno interno.

La evaluación del PRES se centró principalmente en el riesgo de crédito. Se evaluaron los marcos de control de riesgos de las entidades contrastándolos con las expectativas supervisoras comunicadas en la carta dirigida al Consejero Delegado de las entidades de fecha 4 de diciembre de 2020. La evaluación puso de relieve un aumento del número de deficiencias, que reflejaban principalmente preocupaciones sobre la calidad de los procesos de los bancos. En algunos casos, la gravedad de las deficiencias generó preocupación sobre la idoneidad de los procesos de dotación de provisiones, incluso en entidades que no habían destacado anteriormente por su riesgo de crédito.

Pese a los retos generados por la pandemia, el capital mostró capacidad de resistencia: los supervisores revisaron detenidamente los planes de dividendos de las entidades y mantuvieron un diálogo supervisor con aquellas cuyos planes se consideraba que no eran acordes a su perfil de riesgo. En promedio, los requerimientos de Pilar 2 (P2R) y la recomendación de Pilar 2 (P2G) se mantuvieron básicamente estables y en línea con años anteriores: un ligero incremento de los P2R medios se debió a recargos impuestos en estos requerimientos a las entidades de crédito en las que las provisiones para exposiciones dudosas preexistentes no se ajustaban aún a las expectativas de cobertura comunicadas previamente. La P2G media aumentó levemente debido a la mayor disminución del capital en la prueba de resistencia a escala de la UE de 2021. La metodología para determinar la P2G se revisó para el PRES de 2021.

Deficiencias detectadas en la supervisión

Los supervisory findings son uno de los principales resultados de las actividades periódicas de supervisión y reflejan las deficiencias detectadas en la supervisión que han de ser remediadas por las entidades de crédito. Los ECS son responsables de vigilar las medidas adoptadas por los bancos para subsanar estas deficiencias. A 29 de diciembre de 2021, el número total de deficiencias aumentó en comparación con 2020 y alcanzó un nivel similar al observado antes de la pandemia. Este aumento se debió, principalmente, a la reanudación parcial de las inspecciones in situ (OSI, por sus siglas en inglés) y de las investigaciones de modelos internos (IMI)[15]. El grueso de ellas se detectó en IMI, en OSI y en actividades relacionadas con autorizaciones. El mayor número de deficiencias se identificó en el área de riesgo de crédito (gráfico 15).

Gráfico 15

Deficiencias detectadas en la supervisión

Fuente: BCE.
Notas: La muestra incluye las deficiencias detectadas por todos los ECS que trabajan en la supervisión bancaria (muestra variable). Se han excluido 23 deficiencias de ECS anteriores. Datos extraídos a 29 de diciembre.

1.3.2 Supervisión in situ

En 2021, la mayoría de las misiones se llevaron a cabo a distancia

En 2021, la pandemia de COVID-19 siguió afectando significativamente a la forma en que se llevaron a cabo las OSI y las IMI. La mayoría de las misiones[16] se realizaron a distancia, como en 2020. A partir de octubre de 2021 se adoptó un enfoque híbrido para algunas inspecciones, que combina la presencia in situ tradicional en las instalaciones de la entidad supervisada con un mayor recurso al trabajo a distancia probado durante la pandemia.

Tras la disminución experimentada en 2020, en 2021 se pusieron en marcha 123 OSI y 96 IMI, por lo que los números se acercan más a los observados antes de la pandemia (gráfico 16)[17].

En relación con las OSI, el concepto de campañas utilizado en años anteriores continuó aplicándose[18] y complementó a las OSI en bancos específicos solicitadas por los ECS. En línea con las prioridades supervisoras para 2021, las campañas principales puestas en marcha por el BCE fueron: i) la campaña del sector inmobiliario comercial, para evaluar la calidad de las exposiciones de las entidades de crédito a este sector cuestionando las valoraciones de las garantías; ii) la campaña de grandes pymes y grandes empresas, que se centró en la gestión, el seguimiento y el control de las medidas de alivio adoptadas en respuesta a la crisis; iii) la campaña de carteras granulares, en la que se revisaron los marcos de provisiones con arreglo a la NIIF 9; iv) la campaña de riesgo de mercado sobre el riesgo de valoración; v) la campaña de seguridad tecnológica y ciberseguridad; vi) la campaña del proceso de evaluación de la adecuación del capital interno (ICAAP, por sus siglas en inglés), y vii) la campaña de modelos de negocio y rentabilidad.

En el caso de las IMI, los principales temas abordados en 2021 fueron la implementación de los nuevos instrumentos regulatorios de la EBA, la tolerancia temporal de modelos en el contexto del Brexit y los seguimientos de la revisión específica de modelos internos (TRIM, por sus siglas en inglés). Además, en 2021 se adoptó por primera vez un nuevo enfoque de investigación a distancia para dar respuesta a las solicitudes de modificaciones menos importantes o menos complejas en modelos. Estas investigaciones tienen un alcance muy focalizado y se basan en un concepto de evaluación con pocos recursos.

Gráfico 16

OSI e IMI iniciadas en 2019, 2020 y 2021

(número de investigaciones)

Fuente: Supervisión Bancaria del BCE.

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE empezó a estudiar nuevos enfoques para enriquecer el modelo de investigaciones

in situ

Aunque se mantendrá la primacía del enfoque in situ para las misiones, el retorno gradual a un entorno de trabajo normal incorporará las valiosas lecciones extraídas y las buenas prácticas adquiridas durante la pandemia en lo referente a las modalidades de trabajo a distancia. Con este fin, la Supervisión Bancaria del BCE empezó a estudiar formas de enriquecer el tradicional modelo in situ integrando modalidades de trabajo híbridas que pueden mejorar la eficiencia, la agilidad y la resiliencia generales de las investigaciones, al tiempo que se mantiene su exhaustividad, grado de intrusión y calidad. El objetivo de estos enfoques también es reducir el impacto medioambiental de las investigaciones y, a la vez, promover más la cooperación con equipos transfronterizos[19] y mixtos[20], fomentar la integración en la supervisión bancaria europea y apoyar la diversidad y la inclusión.

1.3.2.1 Principales deficiencias detectadas en las inspecciones in situ

El análisis siguiente ofrece una descripción general de las deficiencias más importantes identificadas en las inspecciones in situ (OSI)[21].

Riesgo de crédito

En el contexto de la pandemia de COVID-19, las OSI de riesgo de crédito se llevaron a cabo principalmente a distancia, aplicando un enfoque cualitativo. Su finalidad era evaluar la solidez de la gestión y el control del riesgo de crédito, así como la implementación de las medidas de alivio. En la muestra considerada para este análisis, solo un número limitado de investigaciones se basaron en un enfoque más cuantitativo centrado en las revisiones de expedientes de crédito. Estas investigaciones dieron lugar a reclasificaciones adicionales de exposiciones por un importe de 855 millones de euros y a provisiones adicionales por un importe de 1 mm de euros.

En 2021, las inspecciones del riesgo de crédito pusieron de relieve las siguientes debilidades importantes en la forma en que las entidades de crédito realizan y supervisan los principales procesos de gestión del riesgo de crédito en el entorno de la pandemia.

  • Infravaloración de las pérdidas crediticias esperadas: sobrevaloración de las garantías y cálculos inadecuados de las pérdidas crediticias esperadas debido a deficiencias en la estimación de los parámetros clave.
  • Concesión de créditos y préstamos: controles deficientes en los criterios de admisión en relación con la concesión de medidas de alivio frente al COVID-19.
  • Clasificación incorrecta de los deudores: deficiencias en la evaluación de las dificultades financieras que llevan a clasificaciones de probable impago (UTP, por sus siglas en inglés) o de reestructuración o refinanciación y a la identificación como fase 2 (stage 2) de conformidad con la NIIF 9.
  • Procesos de seguimiento débiles: supervisión inadecuada del riesgo de crédito por parte de los órganos de administración de las entidades supervisadas y deficiencias en la adaptación de los sistemas de alerta temprana y de los modelos de calificación crediticia a la evolución del COVID-19 y a las medidas de apoyo público.
Gobierno interno

Las deficiencias más importantes relativas a la gobernanza[22] se identificaron en las áreas siguientes.

  • Funciones de control interno (incluidas las de cumplimiento, gestión de riesgos y auditoría interna): deficiencias graves en el estado, los recursos y el alcance de la actividad de todas las funciones de control interno.
  • Agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos: informes sobre gestión de riesgos insuficientemente exhaustivos y debilidades en la arquitectura de datos y en la infraestructura de TI.
  • Externalización: evaluación de riesgos inadecuada para tomar decisiones de externalización y fallos en la prestación y el seguimiento de servicios externalizados, especialmente en relación con los servicios de TI.
  • Estructura societaria y organización: débil cultura de riesgos a nivel global de la entidad, deficiencias en los marcos de control interno y recursos humanos y técnicos insuficientes.
Riesgo de mercado

La campaña de riesgo de mercado sobre el riesgo de valoración finalizó en 2021. Esta iniciativa de tres años de duración se puso en marcha con el objetivo de promover la igualdad de condiciones para las entidades de crédito sobre la base de una metodología común y de realizar un seguimiento coherente de las deficiencias detectadas en las misiones in situ. Las principales debilidades identificadas en 2021 se referían a la medición a valor razonable y a los ajustes de valor adicionales (insuficiente cobertura independiente para la verificación de precios, metodologías inadecuadas de la jerarquía de valor razonable y los ajustes de valor adicionales, y prácticas inapropiadas de reconocimiento de las ganancias de primer día —day one profit—). También se identificaron deficiencias en la gestión de los datos de mercado para asegurar la disponibilidad de datos fiables para las valoraciones.

Riesgo tecnológico

En 2021, el foco de las OSI de riesgo tecnológico se centró en la ciberseguridad. Las deficiencias más graves estaban relacionadas en su mayor parte con los siguientes aspectos:

  • Gestión de la ciberseguridad en las entidades para identificar posibles amenazas y riesgos cibernéticos y mantener un inventario adecuado de todos los activos tecnológicos.
  • Mecanismos de las entidades para salvaguardar sus activos tecnológicos y facilitar suficiente formación a sus empleados para que tomen conciencia de la ciberseguridad.
  • Capacidad de restauración de las entidades tras disrupciones causadas por ciberincidentes.
Capital regulatorio e ICAAP

Las principales deficiencias relativas al capital regulatorio (Pilar 1) estaban relacionadas con: i) la infravaloración de los activos ponderados por riesgo (APR) como consecuencia de la asignación incorrecta de clases de exposición; ii) el uso de activos de garantía no admitidos en las técnicas de mitigación del riesgo de crédito, y iii) la baja calidad de los datos (por ejemplo, para el reconocimiento de garantías). Asimismo, se identificaron diversas debilidades en el marco de control, como la limitada capacidad para identificar el uso incorrecto de las ponderaciones de riesgo para los riesgos de Pilar 1.

Las cuestiones más graves identificadas en las inspecciones relativas al ICAAP estaban relacionadas con: i) las metodologías de cuantificación interna (por ejemplo, riesgos de crédito, de mercado o de pensiones); ii) la definición de capital interno; iii) el incorrecto diseño y nivel de severidad de los escenarios adversos, y iv) procesos de planificación del capital incompletos.

Riesgo de tipo de interés en la cartera de inversión (IRRBB)

La mayoría de las deficiencias más graves estaban relacionadas con debilidades en el perímetro y la identificación del IRRBB y deficiencias en el plan de auditoría de las funciones de gestión del IRRBB y en la medición y seguimiento del IRRBB. Se detectó que las hipótesis de modelización del comportamiento, las funciones de validación de modelos y los sistemas de límites eran particularmente insuficientes o inadecuados.

Riesgo operacional

Las deficiencias más graves estaban relacionadas con la gestión de los riesgos operacionales, con deficiencias en los procesos de seguimiento de estos riesgos, evaluaciones inadecuadas de la calidad de los datos sobre riesgo operacional, prevención de riesgos y acciones correctoras al hacer frente a eventos de riesgo operacional.

Riesgo de liquidez

La mayoría de las deficiencias más graves se referían a debilidades identificadas en el marco de pruebas de resistencia (escenarios de las pruebas de resistencia con cobertura insuficiente de todas las fuentes importantes de riesgo de liquidez, uso limitado de pruebas de resistencia inversas y medidas de mitigación insuficientemente conservadoras) y en la medición y el seguimiento del riesgo (deficiencias en la fijación de límites internos).

Modelo de negocio y rentabilidad

Las deficiencias más importantes detectadas se referían a la asignación de ingresos, costes y capital (deficiencias que contribuyen a generar una imagen distorsionada de la rentabilidad de las distintas líneas de negocio) y a los análisis de sensibilidad de las proyecciones financieras (por ejemplo, capacidad limitada para anticipar cambios en los principales factores de riesgo, como el coste del crédito).

1.3.2.2 Temas principales de las investigaciones de modelos internos

En abril de 2021, el BCE publicó los resultados del TRIM[23], cuya finalidad era evaluar la adecuación de los modelos internos de Pilar 1 utilizados por las entidades significativas a la luz de los requisitos regulatorios aplicables, así como la fiabilidad y comparabilidad de sus resultados.

En el marco del TRIM se realizaron 200 investigaciones de modelos internos (IMI) in situ en 65 entidades significativas entre 2017 y 2019. En conjunto, los resultados de las investigaciones del TRIM confirmaron que los modelos internos de las entidades significativas pueden seguir utilizándose para el cálculo de los requerimientos de fondos propios. Sin embargo, en algunos modelos eran necesarias limitaciones para asegurar un nivel adecuado de fondos propios para cubrir el riesgo subyacente. En total, se identificaron más de 5.800 deficiencias en todos los tipos de riesgos, de las cuales en torno a un 30 % eran de alta gravedad. Estas deficiencias hacen que sea necesario que las entidades dediquen esfuerzos significativos a remediarlas antes de que finalicen los plazos preestablecidos.

Si bien las entidades han comenzado a subsanar las deficiencias identificadas en el TRIM y la evaluación de las actividades de subsanación se ha incluido en el alcance de algunas IMI, en 2021 un número significativo de solicitudes relacionadas con modelos internos se originó por la necesidad de las entidades de modificar sus modelos para cumplir con nuevos instrumentos de la EBA.

En cuanto al riesgo de crédito, un número significativo de solicitudes de modificación de modelos estaba relacionado con las directrices de la EBA sobre la aplicación y definición de default[24] y con su programa de revisión del método basado en calificaciones internas (IRB)[25], que las entidades tienen que cumplir a más tardar el 1 de enero de 2021 y el 1 de enero de 2022, respectivamente. Asimismo, un número elevado de solicitudes se refería al retorno a métodos menos sofisticados, especialmente en el contexto de las iniciativas emprendidas por las entidades para simplificar los modelos que utilizan. Para el riesgo de mercado, además del seguimiento de las deficiencias detectadas en el TRIM, se llevaron a cabo varias investigaciones para evaluar las modificaciones de modelos relacionadas con la inclusión de ajustes de valoración en los modelos internos para riesgo de mercado, así como otras solicitudes de modificación de modelos específicas. Por último, las aprobaciones iniciales de modelos internos que anteriormente se acogieron a medidas temporales de tolerancia (por ejemplo, nuevas entidades significativas como consecuencia del Brexit o entidades sujetas a consolidación) se incluyeron en el alcance de las evaluaciones de la Supervisión Bancaria del BCE.

En total, en 2021 se emitieron 214 decisiones de supervisión sobre IMI[26] (incluidas las del TRIM).

1.4 Supervisión indirecta de las entidades menos significativas

En 2021, la «cuota de mercado» del sector de entidades menos significativas no varió

El número de entidades menos significativas cayó en 2021, pero este sector consiguió mantener su «cuota de mercado», con un 18,4 % de los activos bancarios totales del MUS. Sin embargo, el peso del sector de entidades menos significativas varía ampliamente entre los países que participan en la supervisión bancaria europea (gráfico 17). Mientras que las entidades menos significativas representan alrededor del 40 % de los activos bancarios totales en Luxemburgo y en Alemania, su importancia es sustancialmente menor en otros países, sobre todo en Grecia y en España (3,4% y 5,7 %, respectivamente), cuyos sistemas bancarios están dominados por las entidades significativas. En relación con el tamaño de su economía nacional, el sector de entidades menos significativas más grande se encuentra en Luxemburgo, donde estas entidades se centran principalmente en la banca privada y la banca de custodia y acumulan activos que representan el 210,8 % del PIB. Le siguen en tamaño del sector con respecto al PIB Austria (94,4 %) y Alemania (88 %).

Gráfico 17

Cuota de mercado de las entidades significativas y menos significativas por país

(porcentaje de los activos totales)

Fuente: BCE.
Notas: Datos a 30 de junio de 2021. Datos al máximo nivel de consolidación, excepto para Bulgaria, Croacia y Eslovaquia. Para estos tres países, los datos incluyen filiales locales de entidades transfronterizas para evitar distorsionar sustancialmente las cuotas de mercado de las entidades significativas y menos significativas.

El número total de entidades menos significativas disminuyó en 2021[27], pese a que 27 entidades nuevas se sumaron a la lista de entidades menos significativas del BCE tras el establecimiento de la cooperación estrecha entre el BCE y el Българска народна банка (Banco Nacional de Bulgaria) y el Hrvatska narodna banka (Banco Nacional de Croacia). A finales de diciembre de 2021, dicha lista contenía 2.187 entidades menos significativas, un descenso del 4,2 % con respecto al año anterior. En esa fecha, el 81,5 % de las entidades menos significativas estaban domiciliadas en Alemania, Austria e Italia, lo que refleja la presencia de grandes sistemas descentralizados de cajas de ahorro o bancos cooperativos en dichos países. En términos de peso en relación con los activos bancarios totales de las entidades menos significativas, Alemania concentraba el 53,6 %, mientras que Austria e Italia representaban el 6,5 % cada una.

En consonancia con las tendencias actuales en el sector bancario europeo, las operaciones de consolidación en el sector de entidades menos significativas siguieron avanzando en 2021, aunque a un ritmo más lento. En 2021, se adquirieron o fusionaron un total de 61 entidades de este sector, frente a 69 en 2020. Dado el mayor número de entidades menos significativas en Alemania, el grueso de las fusiones de los dos últimos años afectó a su sector de estas entidades (32 en 2020 y 49 en 2021). En Italia, la consolidación del sector de bancos cooperativos en dos grandes grupos concluyó en 2019, mientras que en Austria 26 entidades de crédito menos significativas se fusionaron en 2020. En 2021, este sector no registró cambios significativos en estos dos países.

Cuadro 1

Número de entidades menos significativas por país

Fuente: BCE.
Nota: Datos al máximo nivel de consolidación, excepto para Bulgaria, Croacia y Eslovaquia.

1.4.1 Algunas actividades de vigilancia de las entidades menos significativas

La ratio agregada de préstamos dudosos (NPL, por sus siglas en inglés) de las entidades menos significativas continuó descendiendo pese a la pandemia y se situó en el 2,1 % en junio de 2021, frente al 2,3 % registrado en junio de 2020. En la misma línea, el número de entidades menos significativas con altos niveles de préstamos dudosos[28] también siguió cayendo, hasta situarse en 217.

Si bien las ratios de NPL de las entidades menos significativas continuaron disminuyendo en 2021 a pesar de la pandemia, el fin de muchas medidas de apoyo nacionales a mediados de ese año justifica un examen más detenido en el futuro

En su función de vigilancia de las entidades menos significativas, el BCE se centró en evaluar, con el apoyo de las autoridades nacionales competentes (ANC), el impacto de la pandemia y de la retirada de las medidas de apoyo nacionales pertinentes sobre los perfiles de riesgo de crédito de estas entidades, así como su grado de preparación para hacer frente a un posible aumento de las exposiciones en default. Si bien parece que el sector de entidades menos significativas tiene amplia capacidad de resistencia a los efectos negativos de la crisis, el fin de la mayoría de las medidas de apoyo nacionales a mediados de 2021 justifica un examen más detenido en el futuro. Por tanto, en 2022, las actividades relativas al riesgo de crédito seguirán centrándose en evaluar el efecto de la pandemia en la calidad de los activos de estas entidades y en asegurar una respuesta supervisora coherente en todos los países que participan en el MUS.

En 2021, el BCE inició un diálogo con las ANC sobre las entidades menos significativas de mayor crecimiento en sus países. Las ANC facilitaron su evaluación de cada una de las entidades en rápido crecimiento y señalaron las medidas supervisoras que se estaban adoptando para asegurar que no estuvieran asumiendo riesgos excesivos. Se acordó que este ejercicio se llevaría a cabo anualmente para las entidades supervisadas menos significativas.

Las entidades menos significativas han incrementado el uso de plataformas para captar depósitos

Las entidades menos significativas han incrementado el uso de plataformas digitales para captar depósitos. El BCE ha trabajado de cerca con las ANC para entender mejor de qué manera utilizan los bancos estas plataformas y para obtener más información sobre los enfoques supervisores de las ANC en este ámbito. El objetivo del trabajo sobre las plataformas digitales de depósitos es adquirir mayor claridad sobre la cuestión y entender mejor los riesgos asociados.

La gobernanza es un área que centra la atención supervisora desde hace tiempo. En 2021, el BCE, en colaboración con las ANC, puso en marcha una revisión temática del gobierno interno de las entidades menos significativas.

El BCE, en colaboración con las ANC, puso en marcha una revisión temática del gobierno interno de las entidades menos significativas

Esta revisión temática tiene un doble foco y abarca:

  • los procedimientos de gobernanza de las entidades menos significativas en términos de composición y funcionamiento del órgano de administración en su función de supervisión (tamaño, competencias técnicas, independencia formal, estructura de comités, canales de comunicación, etc.), así como sus funciones de control interno;
  • las prácticas supervisoras de las ANC referentes a la gobernanza de las entidades menos significativas, prestando especial atención al establecimiento de normas y a las actividades de supervisión a distancia e in situ.

El BCE y la Autoridad de Mercados Financieros austriaca (Finanzmarktaufsicht) aprobaron el sistema institucional de protección (SIP) del grupo Raiffeisen en 2021. El SIP reorganizado se reconoce a efectos prudenciales desde el 28 de mayo de 2021. El BCE también realizó otras actividades de monitorización de SIP híbridos, algunos de los cuales están experimentando cambios significativos. En este contexto, el BCE y las ANC pertinentes están haciendo un seguimiento de las medidas correctoras adoptadas por un SIP para dar respuesta a las preocupaciones manifestadas por el Consejo de Supervisión del BCE.

La identificación de las sociedades financieras de cartera afecta directamente al alcance y a la ejecución de la supervisión consolidada y ha adquirido mayor relevancia a la luz de la introducción de un régimen de aprobación específico en la Directiva de Requerimientos de Capital revisada (DRC V)[29]. En 2021, el BCE colaboró estrechamente con las ANC para asegurar prácticas coherentes y rigurosas en esta área para las entidades de crédito menos significativas en toda la supervisión bancaria europea, y las actividades de seguimiento horizontal y específicas para cada entidad continuarán en 2022.

En los países que han recibido entidades menos significativas, este sector no parece haberse visto afectado de forma importante por el Brexit

En 2021, el BCE y las ANC analizaron el impacto del Brexit sobre el sector de entidades menos significativas. Los resultados indican que, en los cinco países que han recibido aproximadamente 20 entidades de crédito menos significativas, este sector no se ha visto afectado considerablemente por el Brexit. Los APR relacionados con exposiciones frente a entidades de crédito británicas han aumentado debido a la falta de equivalencia para el Reino Unido en el Reglamento de Requerimientos de Capital (RRC)[30], pero el impacto sobre el capital no ha sido importante dados el limitado volumen de exposiciones afectadas y el importe del capital disponible para absorber el incremento de APR. Asimismo, el análisis confirmó que, para la mayoría de los sectores nacionales de entidades menos significativas, el peso de los derivados OTC negociados con entidades de contrapartida central británicas no es relevante.

1.4.2 Metodologías de vigilancia

En 2021, la supervisión bancaria europea continuó trabajando en mejorar la metodología común del PRES para las entidades menos significativas y desarrolló nuevos elementos en áreas como controles del riesgo de crédito, evaluación de modelos de negocio y recomendación de Pilar 2 (P2G). Estos elementos se aplicarán a partir de 2022.

En 2021, el BCE y las ANC desarrollaron conjuntamente enfoques para medir la eficacia de la supervisión y la vigilancia de las entidades menos significativas

En línea con el objetivo más amplio de mejorar continuamente la coherencia de los resultados de la supervisión entre los países que participan en el MUS, en 2021 el BCE y las ANC desarrollaron conjuntamente enfoques para medir la eficacia de la supervisión y la vigilancia de las entidades menos significativas. Estos enfoques se están utilizando a modo de prueba en 2022 y los resultados servirán de base para las discusiones sobre la forma de perfeccionarlos y aplicarlos en el futuro.

Las entidades menos significativas de alto riesgo y alto impacto están sujetas a actividades de supervisión más frecuentes y exhaustivas

A partir de 2022, las entidades menos significativas se clasifican de forma separada atendiendo a criterios de impacto y de riesgo. Aquellas que cumplen uno de los criterios de impacto, que incluyen tamaño, importancia para la economía local, complejidad y modelo de negocio, se clasifican como de alto impacto. Las entidades menos significativas se consideran de alto riesgo en función de una evaluación de riesgos llevada a cabo por la ANC y de su cumplimiento de los requerimientos de capital y de apalancamiento. Las entidades clasificadas como de alto impacto están sujetas a actividades de supervisión más frecuentes y exhaustivas —como el PRES o inspecciones in situ— por parte de las ANC. Las entidades menos significativas de alto impacto y alto riesgo también están sometidas a mayor vigilancia del BCE, dado que las ANC tienen que comunicarle los procedimientos y decisiones que tienen la intención de adoptar en relación con estas entidades. La lista de entidades menos significativas de alto impacto correspondiente a 2022 se encuentra en el capítulo 2 de este informe y la de las entidades de alto riesgo no se hará pública.

El RRC II permite simplificar algunos requisitos a las entidades pequeñas y no complejas

El Reglamento de Requerimientos de Capital revisado (RRC II)[31] introdujo el nuevo concepto de «entidades pequeñas y no complejas» que permite simplificar algunos requisitos relativos a la aplicación del principio de proporcionalidad. Estas simplificaciones selectivas a disposición de las entidades pequeñas y no complejas consisten, por ejemplo, en requisitos de divulgación de información menos frecuentes y detallados, con la finalidad de reducir la carga administrativa de estas entidades. Otra simplificación es una versión simplificada, menos detallada, de la ratio de financiación estable neta (NSFR, por sus siglas en inglés). La NSFR simplificada reduce la complejidad del cálculo, pero se calibra de una forma más conservadora, asegurando de este modo que las entidades pequeñas y no complejas mantengan suficiente financiación estable.

1.5 Funciones macroprudenciales del BCE

El BCE continuó interactuando activamente con las autoridades nacionales en 2021, de acuerdo con las funciones macroprudenciales que le atribuye el artículo 5 del Reglamento del MUS[32].

En 2021 se recibieron más de 100 notificaciones de las autoridades nacionales relativas a cuestiones macroprudenciales

En 2021, el BCE recibió más de 100 notificaciones de las autoridades nacionales relativas a cuestiones de política macroprudencial. La mayoría de ellas se referían a decisiones adoptadas trimestralmente en relación con la fijación de colchones de capital anticíclicos (CCA) y a decisiones sobre la identificación y el tratamiento del capital de entidades de importancia sistémica mundial (EISM) o de otras entidades de importancia sistémica (OEIS). Varias autoridades nacionales decidieron liberar colchones en 2020 para respaldar el crédito durante la pandemia. En 2021, algunas autoridades nacionales decidieron volver a imponer los requerimientos del colchón de capital anticíclico para hacer frente al creciente riesgo cíclico. Asimismo, el BCE evaluó las notificaciones sobre otras medidas macroprudenciales, por ejemplo, la fijación de los colchones contra riesgos sistémicos o las medidas introducidas al amparo del artículo 458 del RRC.

Siguiendo la metodología desarrollada por el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, el BCE y las autoridades nacionales identificaron ocho EISM[33] sujetas a la supervisión bancaria europea que estarán obligadas a mantener colchones de capital adicionales de entre el 1 % y el 2 % en 2023. Para una EISM[34], el porcentaje de colchón aplicable aumentó en comparación con el ejercicio de identificación del año anterior. En noviembre de 2021, el Consejo de Estabilidad Financiera y el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea anunciaron que, en breve, el Comité de Basilea examinará cómo afectan los cambios relacionados con la unión bancaria europea a la metodología de las EISM. Este examen incluirá una revisión específica del tratamiento de las exposiciones transfronterizas dentro de la unión bancaria[35].

Las autoridades nacionales identificaron y fijaron los porcentajes de colchón de capital de 124 OEIS. Dichos porcentajes estaban en consonancia con la metodología para fijar los colchones de capital mínimos de OEIS, que el BCE aplica desde 2016.

En julio de 2021, el BCE recibió una solicitud de asesoramiento de la Comisión Europea en referencia a la revisión del marco macroprudencial. Esta solicitud iba dirigida también a la EBA y a la JERS. La Comisión Europea pidió a las tres instituciones que facilitaran sus respuestas antes del final de marzo de 2022.

La Supervisión Bancaria del BCE también participó activamente en varias áreas de los trabajos realizados por la JERS, que es responsable de la supervisión macroprudencial del sistema financiero de la UE. Entre otros, continuó participando en los trabajos de la JERS sobre la limitación de las distribuciones de capital. En mayo de 2020, la JERS adoptó la Recomendación JERS/2020/7[36], en la que se pedía a las autoridades pertinentes que solicitaran a las entidades financieras sujetas a su supervisión que se abstuvieran de repartir dividendos hasta el 1 de enero de 2021. La JERS revisó y modificó su recomendación en diciembre de 2020 y pidió que las distribuciones se mantuvieran dentro de unos umbrales conservadores[37]. El 24 de septiembre de 2021, la JERS anunció que había decidido que su recomendación expirara a finales de septiembre de 2021[38]. Como consecuencia de la estrecha colaboración entre la JERS y el BCE, el BCE se aseguró de que su propia postura con respecto a las distribuciones fuera plenamente coherente con la Recomendación de la JERS.

1.6 Perspectivas: riesgos y prioridades supervisoras para 2022

El proceso de identificación de riesgos y establecimiento de prioridades es esencial para elaborar y formular la estrategia de la Supervisión Bancaria del BCE para los tres próximos años

La Supervisión Bancaria del BCE evalúa y realiza un seguimiento continuo de los riesgos y vulnerabilidades que afrontan las entidades a las que supervisa directamente. El resultado de esta evaluación sirve de base para definir las prioridades supervisoras y las actividades correspondientes para los tres próximos años. El seguimiento continuo permite ajustar las prioridades cuando la situación lo requiera.

Tres prioridades supervisoras para el período 2022-2024 dirigidas a abordar las principales vulnerabilidades de las entidades

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE, en colaboración con las ANC, evaluó los principales riesgos y vulnerabilidades a los que se enfrentan las entidades significativas e identificó tres prioridades. Estas prioridades tienen por objeto garantizar que las entidades supervisadas: 1) salgan de la pandemia con buena salud financiera, 2) aprovechen la oportunidad para subsanar las deficiencias estructurales mediante estrategias de digitalización eficaces y una gobernanza reforzada, y 3) afronten los riesgos emergentes, incluidos los riesgos climáticos y medioambientales, y los riesgos tecnológicos y cibernéticos (figura 1). Para cada prioridad, la Supervisión Bancaria del BCE estableció un conjunto de objetivos estratégicos y programas de trabajo relacionados, que abarcan el período 2022-2024, con el fin de abordar las vulnerabilidades más importantes detectadas durante su evaluación de riesgos.

Figura 1

Las prioridades supervisoras para 2022-2024 abordan las vulnerabilidades identificadas en las entidades

Fuente: BCE
Notas: La figura muestra las tres prioridades supervisoras y las vulnerabilidades correspondientes que la Supervisión Bancaria del BCE debe afrontar mediante actividades específicas en los próximos años. Cada vulnerabilidad está asociada a su categoría general de riesgo. Las actividades de supervisión que se centran en posibles perturbaciones en los tipos de interés/diferenciales de crédito y en las exposiciones al riesgo de crédito de contraparte no deben considerarse aisladamente. Se complementarán e informarán mutuamente con vistas a afrontar preocupaciones más amplias de correcciones en los mercados financieros.

1.6.1 Prioridad 1: Que las entidades salgan de la pandemia con buena salud financiera

Las entidades supervisadas han podido resistir la perturbación económica adversa generada por el estallido de la pandemia y han mostrado una gran capacidad de resistencia en general. Dado que la pandemia sigue afectando a las perspectivas económicas, los bancos tienen que estar preparados para hacer frente a sus impactos a corto y medio plazo, especialmente los relacionados con el posible deterioro de la calidad de los activos y las posibles correcciones de las valoraciones en los mercados financieros.

Las entidades deben reforzar sus marcos de gestión del riesgo de crédito y subsanar las deficiencias detectadas

Las medidas de apoyo sin precedentes ayudaron a amortiguar el impacto de la acusada desaceleración de la actividad económica en 2020 en la calidad de los activos de los bancos. Sin embargo, estas medidas también han restado claridad a la solvencia de los prestatarios y han puesto a prueba la capacidad de las entidades de crédito para evaluarla de forma precisa. Por tanto, abordar las deficiencias identificadas por los supervisores el pasado año en los marcos de gestión del riesgo de crédito de las entidades sigue siendo una prioridad fundamental de la Supervisión Bancaria del BCE. La identificación y la clasificación de los prestatarios en dificultades, la valoración de las garantías y la adecuación de las prácticas de dotación de provisiones son motivo de especial preocupación. A este respecto, la Supervisión Bancaria del BCE colaborará con los bancos que hayan comunicado deficiencias importantes en el seguimiento de la iniciativa «Carta dirigida al Consejero Delegado» y se asegurará de que implementen planes de medidas correctoras con prontitud. Los supervisores también vigilarán y revisarán la aplicación por parte de las entidades de las Directrices de la EBA sobre concesión y seguimiento de préstamos, prestando especial atención a las carteras inmobiliarias.

Los supervisores prestarán mayor atención a las exposiciones de las entidades frente a los sectores vulnerables a la pandemia de COVID-19, incluido el de inmuebles comerciales

La mejora de las perspectivas económicas ha reducido el riesgo de insolvencias generalizadas en el sector empresarial, al menos a corto plazo. No obstante, las empresas con altos niveles de deuda de los sectores más sensibles al impacto de la pandemia de COVID-19 aún podrían verse afectadas negativamente por la retirada gradual de las medidas extraordinarias de apoyo público. En este contexto, las exposiciones de las entidades de crédito a empresas vulnerables, especialmente las de los sectores de hostelería y restauración, transporte aéreo, y turismo y viajes, continúan requiriendo un estrecho control por parte de las entidades y los supervisores. El sector inmobiliario comercial, que sufrió una desaceleración significativa durante la crisis, también merece especial vigilancia. Por tanto, la Supervisión Bancaria del BCE prestará mayor atención a las exposiciones de las entidades frente a dichas empresas vulnerables y realizará actividades específicas para comparar y examinar de forma crítica las prácticas de gestión de riesgos de los bancos en este ámbito.

Debe evitarse la acumulación de riesgos no mitigados relacionados con la financiación apalancada

La búsqueda de rentabilidad en un entorno caracterizado por tipos de interés permanentemente bajos, abundante liquidez y medidas de apoyo extraordinarias ha contribuido a que continúen acumulándose riesgos en el mercado de préstamos apalancados. En concreto, el creciente apetito de riesgo comunicado por algunas entidades supervisadas de gran tamaño —que se ha reflejado en una relajación de los criterios de concesión de préstamos y se ha visto acompañado de un aumento de las emisiones de préstamos apalancados— es motivo de preocupación y ha de ser vigilado estrechamente por los supervisores. En consecuencia, la Supervisión Bancaria del BCE redoblará sus esfuerzos para asegurar que las prácticas de gestión de riesgos de las entidades sean adecuadas para evitar la acumulación de riesgos no mitigados en el ámbito de la financiación apalancada. También promoverá que las entidades se ajusten a las expectativas supervisoras descritas en la guía del BCE Guidance on leveraged transactions.

Las entidades deben contar con mecanismos adecuados para gestionar el impacto de las perturbaciones en los tipos de interés y los diferenciales de crédito

La búsqueda continua de rentabilidad, respaldada por la abundancia de liquidez en el sistema y por las condiciones de financiación favorables, genera preocupación en torno a las valoraciones excesivas en varios segmentos del mercado que podrían incrementar la probabilidad de una corrección de precios en los mercados de renta fija o variable. Un ajuste repentino de los rendimientos, como consecuencia de un cambio en las expectativas de los inversores acerca de la inflación y los tipos de interés, podría provocar correcciones en los precios de los activos. Por tanto, es fundamental que las entidades estén preparadas para estas correcciones y puedan ajustar sus prácticas de gestión de riesgos con rapidez. Para asegurar que los bancos estén adecuadamente preparados para resistir estas perturbaciones en los mercados, la Supervisión Bancaria del BCE centrará más su atención supervisora en los riesgos generados por la excesiva búsqueda de rentabilidad mediante el trabajo regular de los ECS, revisiones específicas e inspecciones in situ.

1.6.2 Prioridad 2: Que las deficiencias estructurales se subsanen mediante estrategias de digitalización eficaces y una gobernanza reforzada

Para apoyar la resiliencia y la sostenibilidad de los modelos de negocio de las entidades es fundamental corregir las deficiencias estructurales tanto en la transformación digital como en las capacidades de dirección de sus órganos de administración.

Las entidades supervisadas deben acometer una transformación digital sólida

Los cambios en las preferencias de los clientes y la creciente competencia procedente de las fintech y las big tech están añadiendo presión a las entidades para que aceleren la adopción de tecnologías digitales. Además, las entidades supervisadas han estado lidiando con la baja rentabilidad desde la gran crisis financiera, debido a las vulnerabilidades estructurales relacionadas con el exceso de capacidad y las ineficiencias de costes. La aceleración de la transformación digital de los modelos de negocio de los bancos brinda una buena oportunidad para mejorar su sostenibilidad y ofrece nuevas vías para generar ingresos. Los supervisores intensificarán sus esfuerzos para evaluar las estrategias de digitalización de las entidades con el fin de asegurarse de que dispongan de mecanismos adecuados para incrementar su resiliencia y la sostenibilidad de sus modelos de negocio a largo plazo.

Las entidades supervisadas deben subsanar las deficiencias en el funcionamiento y la composición de sus órganos de administración

Las vulnerabilidades estructurales en el gobierno interno y en la gestión de riesgos de las entidades continúan preocupando a los supervisores. A pesar de algunos progresos logrados en los últimos años, un número elevado de entidades supervisadas sigue mostrando deficiencias estructurales en las funciones de control interno, el funcionamiento de los órganos de administración y las capacidades de agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos. Estas debilidades podrían afectar a la toma de decisiones y la gobernanza de riesgos y, a su vez, generar preocupaciones sobre la eficacia de los consejos de administración de los bancos y sus capacidades de dirección estratégica. Es esencial que las entidades supervisadas aborden con rapidez las deficiencias detectadas por los supervisores que estén pendientes de subsanación y refuercen la eficacia de sus consejos de administración. En este contexto, la Supervisión Bancaria del BCE llevará a cabo iniciativas específicas dirigidas a asegurar que las entidades aborden con eficacia las deficiencias detectadas en el funcionamiento y la composición de sus órganos de administración, prestando especial atención a su idoneidad colectiva y su diversidad.

1.6.3 Prioridad 3: Que las entidades afronten los riesgos emergentes

El panorama de riesgos está en constante evolución, lo que genera una serie de riesgos emergentes y cada vez más intensos para los bancos, tanto a corto como a largo plazo. El objetivo de los supervisores será asegurar que las entidades mitiguen proactivamente los riesgos climáticos y medioambientales, el creciente riesgo de contraparte frente a entidades financieras no bancarias con mayor riesgo y menos transparentes, y los riesgos de resiliencia operativa y tecnológica.

Las entidades deben incorporar los riesgos climáticos y medioambientales en sus estrategias de negocio y en sus marcos de gobernanza y de gestión de riesgos

Se espera que el impacto de los riesgos climáticos y medioambientales sea significativo, y las entidades supervisadas deben tomar medidas para afrontar los retos derivados de los riesgos físicos y de transición[39]. Por tanto, es fundamental que incorporen adecuadamente dichos riesgos en sus estrategias de negocio y en sus marcos de gobernanza y de gestión de riesgos. En este contexto, la Supervisión Bancaria del BCE llevará a cabo una revisión temática para analizar el progreso de las entidades hacia la consecución de este objetivo, así como una prueba de resistencia de riesgo climático para evaluar su capacidad de resistencia y de gestión de riesgos en este ámbito[40]. Dado que los bancos solo han logrado avances limitados en la adaptación de sus prácticas de divulgación de información a las expectativas supervisoras, los supervisores seguirán realizando un seguimiento de su evolución[41] y del cumplimiento por parte de las entidades de los requerimientos regulatorios que serán de aplicación próximamente.

Las entidades deben contar con marcos de gobernanza y de gestión de riesgos sólidos para hacer frente al aumento de las exposiciones al riesgo de contraparte

El mayor volumen de servicios en los mercados de capitales que las entidades de crédito prestan a entidades financieras no bancarias con más riesgo y menos transparentes (como hedge funds y oficinas familiares), así como el importante impacto que se derivaría de las posibles quiebras de estas entidades no bancarias, han puesto de relieve los riesgos de una gobernanza deficiente y prácticas inadecuadas de gestión de riesgos en esta área. La Supervisión Bancaria del BCE llevará a cabo revisiones e inspecciones in situ específicas en el área de la gobernanza y la gestión del riesgo de contraparte para detectar cualquier deficiencia relevante. Se prestará especial atención a las actividades de corretaje preferencial (prime brokerage) desarrolladas por algunas entidades muy centradas en este negocio. Los ECS realizarán un seguimiento de estas cuestiones para garantizar que las entidades apliquen medidas correctoras eficaces con prontitud.

Los supervisores fomentarán mecanismos de externalización tecnológica más sólidos y una mayor ciberresiliencia en los bancos intensificando el examen crítico de sus prácticas de gestión de riesgos

Aunque las entidades significativas han demostrado una fuerte resiliencia operativa a lo largo de la pandemia, el número de ciberincidentes notificados al BCE ha ido aumentando desde 2020[42]. La aceleración de las estrategias digitales de las entidades y su creciente dependencia de las tecnologías de la información hacen indispensable reforzar su resiliencia frente a las ciberamenazas. Además, los riesgos de externalización tecnológica, junto con la creciente dependencia de los bancos de proveedores externos de servicios tecnológicos, suscitan preocupaciones que reclaman una mayor atención supervisora. En este contexto, la Supervisión Bancaria del BCE se centrará cada vez más en evaluar las prácticas de las entidades de crédito en estas áreas y hará un seguimiento activo de las que muestren deficiencias importantes.

Recuadro 3
Seguimiento de la Guía del BCE sobre riesgos relacionados con el clima y medioambientales: balance de las autoevaluaciones y de los planes de acción de las entidades de crédito

En la Guía sobre riesgos relacionados con el clima y medioambientales publicada en noviembre de 2020, la Supervisión Bancaria del BCE incluyó 13 expectativas supervisoras sobre cómo deben integrar las entidades de crédito sujetas a su supervisión directa los riesgos climáticos en sus modelos de negocio, su gobernanza, su gestión de riesgos y la divulgación de información. Tras la publicación de la guía, el BCE pidió a las entidades que realizaran una autoevaluación del cumplimiento de estas expectativas y que presentaran planes de acción en los que se detallara cómo tenían previsto adecuar sus prácticas a la guía.

En noviembre de 2021, el BCE publicó los resultados de su evaluación supervisora de las prácticas de las entidades en un informe de situación sobre la gestión de los riesgos climáticos y medioambientales en el sector bancario. La evaluación, que incluyó 112 entidades de crédito supervisadas directamente por el BCE con activos combinados por valor de 24 billones de euros, fue un ejercicio de análisis sin precedentes del grado de preparación de los bancos europeos para gestionar y divulgar información sobre su exposición a los riesgos climáticos y medioambientales de una forma adecuada.

En el informe se ofrece una visión horizontal de las tendencias actuales a la hora de abordar los riesgos climáticos y medioambientales en el sector bancario de la zona del euro y de divulgar información sobre ellos, y se presentan algunas buenas prácticas identificadas en la gestión actual de estos riesgos.

En la evaluación supervisora se llegó a la conclusión de que, si bien las entidades han dado los primeros pasos para incorporar los riesgos climáticos en sus prácticas de gestión de riesgos, ninguna está cerca de cumplir todas las expectativas supervisoras (figura A). En promedio, el 90 % de las entidades participantes en el ejercicio han adaptado sus prácticas solo parcialmente —o no las han adaptado en absoluto— a las expectativas supervisoras del BCE. No obstante, muchas reconocen que los riesgos climáticos y medioambientales tendrán un impacto material en su perfil de riesgo en los próximos tres a cinco años, en especial en los riesgos de crédito, operacional y de modelo de negocio.

Casi todas las entidades han elaborado planes de acción para mejorar sus prácticas. El BCE evaluó su calidad y, en particular, examinó si subsanaban las deficiencias existentes en las prácticas de las entidades. La calidad de los planes variaba considerablemente de unos bancos a otros (figura A); algunas entidades contestaron al cuestionario con respuestas breves y sin justificar, mientras que otras presentaron largos documentos de proyectos en los que se detallaban todas las medidas previstas a lo largo del tiempo.

Figura A

Situación de la gestión de los riesgos climáticos y medioambientales en el sector bancario: cumplimiento de las expectativas por parte de las entidades y adecuación de sus planes para mejorar sus prácticas

(eje de ordenadas: nivel de adaptación de las prácticas de 112 entidades a las expectativas supervisoras recogidas en la Guía del BCE; eje de abscisas: nivel de adecuación de los planes de acción de 112 entidades para subsanar las deficiencias en sus prácticas)

Fuente: BCE.
Notas: Se presentan las puntuaciones medias ponderadas para las 13 expectativas supervisoras. La muestra incluye 112 entidades significativas al máximo nivel de consolidación en el marco del Mecanismo Único de Supervisión.

El BCE envió a todas las entidades cartas individuales con sus resultados, instándolas a subsanar las deficiencias detectadas en la evaluación supervisora. Algunas entidades podrían recibir un requerimiento cualitativo como parte del PRES.

Próximos pasos

El BCE reconoce que se producen cambios constantes en los retos asociados a la integración de los riesgos climáticos y medioambientales en las estrategias y en los marcos de gobernanza y de gestión de riesgos de las entidades de crédito y se ha comprometido a continuar su diálogo sobre este tema con ellas.

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE también investigó las prácticas de divulgación de información sobre riesgos climáticos y medioambientales de las entidades. Los resultados de la investigación se publicarán en un informe y cada entidad ha sido informada de los suyos individualmente.

Asimismo, en el primer semestre de 2022, el BCE llevará a cabo una revisión completa del grado de preparación de las entidades para gestionar los riesgos climáticos y medioambientales, que incluirá análisis exhaustivos sobre la manera de incorporarlos a su estrategia y a sus procedimientos de gobernanza y de gestión de riesgos. La Supervisión Bancaria del BCE también realizará una prueba de resistencia supervisora centrada en los riesgos relacionados con el clima. Los resultados de este ejercicio de supervisión serán de carácter cualitativo. Cualquier posible impacto en las entidades será indirecto, a través de las puntuaciones del PRES en los requerimientos de Pilar 2. No se publicarán los resultados individuales de cada entidad. Además, las nuevas disposiciones regulatorias sobre riesgos ambientales, sociales y de gobernanza, que forman parte de la revisión de la normativa bancaria de la UE propuesta por la Comisión Europea, prevén la inclusión uniforme de los riesgos climáticos y medioambientales en las Directrices de la ABE sobre procedimientos y metodologías comunes para el proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES) y las pruebas de resistencia supervisoras. Sobre esta base, el BCE integrará gradualmente estos riesgos en su metodología del PRES, lo que, con el tiempo, influirá en los requerimientos de capital de Pilar 2.

2 Autorizaciones y procedimientos sancionadores y de ejecución

2.1 Autorizaciones

2.1.1 Evaluaciones anuales de significatividad (incluidas las evaluaciones globales) e identificación de entidades menos significativas de alto impacto

2.1.1.1 Evaluación anual de significatividad

El BCE supervisa directamente 115 entidades de crédito desde el 1 de enero de 2022, tras la evaluación anual de significatividad y otras evaluaciones

ad hoc

Con arreglo a lo establecido en el Reglamento Marco del MUS[43], en noviembre de 2021 se finalizó la evaluación anual para determinar si un banco o grupo bancario cumple alguno de los criterios para ser considerado significativo[44]. Esta evaluación se complementó con evaluaciones de significatividad ad hoc que se realizaron al producirse cambios en las estructuras de determinados grupos y dieron lugar a 48 decisiones sobre significatividad.

En consecuencia, 115 entidades[45] estaban clasificadas como significativas a 30 de noviembre de 2021, igual que en la anterior evaluación anual de significatividad.

En 2021, tres entidades se incorporaron a la lista de entidades supervisadas significativas como resultado de la evaluación anual: Banca Mediolanum S.p.A. y Finecobank S.p.A., ambas establecidas en Italia, y Danske Bank A/S, Finland Branch, se clasificaron como significativas porque sus activos superaban los 30 mm de euros. El BCE supervisa directamente estas entidades desde el 1 de enero de 2022. Por lo que respecta a Danske Bank A/S, Finland Branch, el BCE desempeña las funciones de la autoridad competente del Estado miembro de acogida[46].

Asimismo, tres entidades se eliminaron de la lista de entidades significativas:

  • BFA Tenedora De Acciones S.A.U., la anterior sociedad holding de Bankia S.A., fue eliminada de la lista de entidades supervisadas como resultado de la fusión por absorción de su única filial, Bankia S.A., por CaixaBank S.A. con efectos a partir del 26 de marzo de 2021;
  • Liberbank S.A. también se suprimió de la lista de entidades supervisadas, debido a la fusión por absorción con Unicaja Banco S.A. con efectos a partir del 30 de julio de 2021;
  • C.R.H. - Caisse de Refinancement de l’Habitat fue clasificada como menos significativa porque no cumplió ninguno de los criterios para ser considerada significativa durante tres años naturales consecutivos; desde el 1 de enero de 2022, esta entidad es supervisada directamente por la Autoridad de Control Prudencial y de Resolución de Francia (Autorité de contrôle prudentiel et de résolution - ACPR).

Además, se produjeron los siguientes cambios en las estructuras de algunos grupos, que no afectaron al número de entidades supervisadas significativas:

  • como consecuencia de fusiones intragrupo, Precision Capital S.A. dejó de cumplir el criterio de las actividades transfronterizas significativas y, por tanto, el criterio para ser considerada significativa pasó a ser el de su importancia económica nacional (cumplía los umbrales pertinentes a 31 de diciembre de 2020);
  • Piraeus Bank S.A. y Alpha Bank AE se eliminaron como consecuencia de reestructuraciones del grupo y pasaron a ser sociedades financieras de cartera y a denominarse Piraeus Financial Holdings S.A. y ALPHA SERVICES AND HOLDINGS S.A., respectivamente (además, dos nuevas entidades de crédito, Piraeus Bank S.A. y ALPHA BANK S.A. obtuvieron la autorización para operar como filiales de Piraeus Financial Holdings S.A. y de ALPHA SERVICES AND HOLDINGS S.A., respectivamente).

La lista de entidades supervisadas se actualiza con frecuencia. La versión más reciente de la lista puede consultarse en el sitio web de supervisión bancaria del BCE.

Cuadro 2

Entidades individuales o grupos bancarios significativos y menos significativos sujetos a la supervisión bancaria europea después de la evaluación anual de 2021

Fuente: BCE.
Notas: «Activos totales» se refiere a los activos totales de las entidades incluidas en la lista de entidades supervisadas publicada en diciembre de 2021 (con fecha de referencia de 30 de noviembre de 2021 para las decisiones sobre significatividad notificadas a las entidades supervisadas resultantes de la evaluación anual de significatividad, y de 1 de noviembre de 2021 para otros cambios y hechos que han afectado a las estructuras de determinados grupos). La fecha de referencia de los activos totales es el 31 de diciembre de 2020 (o la última disponible que se haya utilizado en la evaluación de significatividad más reciente).
1) A 1 de noviembre de 2021.

2.1.1.2 Evaluaciones globales

En julio de 2021, el BCE concluyó las evaluaciones globales de dos grupos bancarios cooperativos italianos (Iccrea Banca S.p.A. – Instituto Centrale del Credito Cooperativo y Cassa Centrale Banca – Credito Cooperativo Italiano S.p.A.) y de dos entidades de crédito de países bálticos (Luminor Bank AS en Estonia y Akciné bendrové Siauliu bankas en Lituania).

Asimismo, en agosto de 2021, el BCE inició una evaluación global de tres entidades de crédito basándose en el hecho de que cada una cumple uno de los criterios para ser directamente supervisada por el BCE: Addiko Bank AG en Austria (actividades transfronterizas significativas), Agri Europe Cyprus Limited (se encuentra entre las tres entidades de crédito de mayor tamaño del Estado miembro, Eslovenia) y Barclays Bank Ireland PLC en Irlanda (tamaño). Está previsto que la evaluación se concluya hacia el final del primer semestre de 2022.

2.1.1.3 Entidades menos significativas de alto impacto

Debido al número elevado de entidades menos significativas, así como sus diferencias en cuanto a tamaño, complejidad y perfil de riesgo, la supervisión bancaria europea clasifica a estas entidades basándose en su impacto sobre el sistema financiero y en su perfil de riesgo. Desde 2022, los criterios de impacto y de riesgo se evalúan por separado. Las entidades menos significativas de alto impacto se identifican una vez al año para cada uno de los países que participan en la supervisión bancaria europea.

Una entidad menos significativa se considera de alto impacto si cumple uno de los criterios siguientes:

  • Tamaño
    Sus activos totales superan los 15 mm de euros.
  • Importancia para la economía
    Sus activos totales superan el 15 % del PIB del país, o es «otra entidad de importancia sistémica» (OEIS) en el sentido de la Directiva de Requerimientos de Capital (DRC).
  • Entidad potencialmente significativa
    Es una «entidad grande» en el sentido del RRC II (una entidad que cumple uno de los criterios para ser considerada significativa, pero no está clasificada como tal).
  • Actividades transfronterizas
    Posee una o más entidades de crédito en otro u otros países participantes.
  • Modelo de negocio
    Es una infraestructura de los mercados financieros con autorización bancaria, una caja de ahorros central, un banco cooperativo central o la entidad central de un sistema institucional de protección.
  • Regla de la cobertura mínima
    Si en una jurisdicción se identifican menos de tres entidades menos significativas de alto impacto utilizando los criterios anteriores, se aplica la regla de la cobertura mínima, que exige que se seleccionen entidades menos significativas adicionales en función de su tamaño hasta identificar tres entidades menos significativas de alto impacto.

Una entidad menos significativa que se considere una entidad pequeña y no compleja en el sentido del RRC II no puede ser designada entidad menos significativa de alto impacto, a menos que sea la entidad menos significativa de mayor tamaño en una jurisdicción donde todas las entidades menos significativas son entidades pequeñas y poco complejas.

2.1.1.4 Implicaciones de la designación como entidad menos significativa de alto impacto

La designación de una entidad menos significativa como de alto impacto es un factor que las autoridades nacionales competentes (ANC) tienen en cuenta a la hora de determinar la frecuencia y el nivel de detalle de sus actividades de supervisión, como el proceso del revisión y evaluación supervisora (PRES) y las inspecciones in situ, entre otras. Además, las ANC están obligadas a notificar al BCE cualquier procedimiento o decisión de supervisión relevante que tengan previsto aplicar con respecto a esas entidades, de conformidad con los artículos 97 y 98 del Reglamento Marco del MUS.

En el cuadro siguiente figura la lista de las entidades supervisadas menos significativas de alto impacto para 2022, adoptada por el Consejo de Supervisión del BCE. Con el fin de asegurar la transparencia de la clasificación, se indica el criterio aplicado a cada entidad para considerarla de alto impacto.

Cuadro 3

Lista de entidades supervisadas menos significativas de alto impacto para 2022

BélgicaBulgariaAlemaniaEstoniaIrlandaGreciaEspañaFranciaCroaciaItaliaChipreLetoniaLituaniaLuxemburgoMaltaPaíses BajosAustriaPortugalEsloveniaEslovaquiaFinlandia

Los activos totales de la entidad superaban los 15 mm de euros en el primer trimestre de 2022.

2.1.2 Procedimientos de autorización

En 2021 se notificaron un total de 651 procedimientos de autorización a la Supervisión Bancaria del BCE

En 2021 se notificaron un total de 651 procedimientos de autorización a la Supervisión Bancaria del BCE (cuadro 4), que incluyeron 29 solicitudes de licencia, 24 revocaciones de licencia, 52 caducidades de autorización, 111 adquisiciones o incrementos de participaciones significativas, 404 procedimientos de pasaporte comunitario y 31 autorizaciones de sociedades financieras de cartera. Tras la entrada en vigor del nuevo marco de supervisión de las empresas de servicios de inversión en junio de 2021, las ANC y el BCE participaron también en la autorización de estas empresas como entidades de crédito.

Cuadro 4

Procedimientos de autorización notificados al BCE

Fuente: BCE.

En 2021 se concluyeron 200 decisiones sobre procedimientos de autorización[47]. De ellas, el Consejo de Supervisión presentó 90 proyectos de decisiones, que posteriormente aprobó el Consejo de Gobierno. Las 110 restantes fueron aprobadas por altos cargos con arreglo al régimen de delegación de decisiones[48]. Estas 200 decisiones sobre procedimientos de autorización representan el 8 % de todas las decisiones de supervisión individuales adoptadas por el BCE en 2021.

En dos procedimientos de autorización se adoptaron decisiones negativas. Asimismo, se retiraron siete solicitudes de licencia y ocho notificaciones de adquisiciones o incrementos de participaciones significativas antes de que se concluyese una decisión debido a una valoración negativa.

En comparación con 2020, el número de procedimientos de autorización notificados en 2021 se mantuvo prácticamente sin variación, teniendo en cuenta las solicitudes presentadas en el contexto del nuevo marco de autorización de sociedades financieras (mixtas) de cartera.

2.1.2.1 Evolución de los procedimientos comunes

El número de procedimientos comunes notificados al BCE fue similar al del año anterior

En conjunto, en 2021 el número de procedimientos comunes de concesión de licencia, de participaciones significativas y de revocación de licencia notificados al BCE fue similar al del año anterior.

La Supervisión Bancaria del BCE evaluó un número elevado de participaciones significativas. En algunos procedimientos, después de las preocupaciones planteadas por los supervisores durante la evaluación inicial o de la emisión de una decisión negativa por parte del BCE, los solicitantes decidieron retirar sus solicitudes o ejercer su derecho de audiencia. En otros casos, los solicitantes decidieron retirar sus solicitudes debido a la prolongada incertidumbre del entorno macroeconómico o por motivos específicos del caso concreto. En algunos procedimientos de participaciones significativas derivados de reorganizaciones internas se aplicó el método de análisis simplificado de este tipo de participaciones. Al igual que en años anteriores, y pese a la tendencia emergente de transformación y consolidación activa, las operaciones de consolidación transfronteriza fueron limitadas.

La gran mayoría de los procedimientos de concesión de licencia de 2021 estuvieron relacionados con el establecimiento de nuevas entidades menos significativas. Como en años anteriores, el determinante principal de las nuevas solicitudes de licencia bancaria fue el mayor uso de innovaciones digitales para prestar servicios a clientes en la UE (por ejemplo, modelos de negocio fintech).

Desde la introducción de una «licencia bancaria especializada» en 2017, el número de solicitudes de licencia de Lituania ha seguido creciendo. En este contexto, el Lietuvos bankas y el BCE siguieron cuestionando los modelos de negocio presentados por los solicitantes, lo que se tradujo en un número significativamente más elevado de solicitudes retiradas por el solicitante o rechazadas por la ANC. Asimismo, en Alemania se retiraron algunas solicitudes de licencia relativas a tecnologías innovadoras durante la evaluación inicial.

Los pocos procedimientos de concesión de licencia a entidades significativas se derivaron, sobre todo, de la necesidad de ampliar licencias bancarias para realizar actividades reguladas adicionales previstas por las entidades de crédito.

La mayoría de los procedimientos de revocación de licencia surgieron de ceses voluntarios de actividad, fusiones u otros tipos de reestructuración. Cuatro entidades menos significativas salieron del mercado por procedimientos de liquidación involuntaria, incluidos procedimientos de insolvencia.

2.1.2.2 Evolución de los procedimientos de pasaporte comunitario, empresas de servicios de inversión y sociedades financieras (mixtas) de cartera

Por primera vez, las empresas de servicios de inversión clasificadas como entidades de crédito conforme a la DRC y el RRC revisados notificaron sus actividades de pasaporte comunitario conforme al nuevo régimen

El BCE y las ANC tramitaron 404 procedimientos de pasaporte comunitario en 2021. Por primera vez, las empresas de servicios de inversión clasificadas como entidades de crédito conforme a la DRC y el RRC revisados notificaron sus actividades de pasaporte comunitario conforme al nuevo régimen.

El BCE y las ANC también continuaron trabajando en la autorización de empresas de servicios de inversión. En junio de 2021 entró en vigor un nuevo marco de supervisión de las empresas de servicios de inversión que establece los criterios que obligan a estas empresas a solicitar autorización como entidades de crédito. Esa autorización ha de obtenerse sobre la base de criterios cualitativos (actividades realizadas) y cuantitativos (valor de los activos), ya sea a nivel individual o del grupo. En 2021 y 2022 se aplica un régimen transitorio (grandfathering) a las empresas de servicios de inversión que cumplen las condiciones para su autorización como entidades de crédito. Se espera que la exigencia de licencia bancaria sea aplicable a unas 20 entidades. Hasta la fecha, las ANC han informado al BCE de la presentación de 11 solicitudes.

El artículo 21 bis de la DRC V introdujo un nuevo régimen de supervisión para determinadas sociedades financieras (mixtas) de cartera matrices[49] de grupos supervisados. Cuando hayan sido aprobadas, estas sociedades financieras de cartera serán responsables de que el grupo supervisado cumpla los requerimientos prudenciales en base consolidada. En el caso de los grupos supervisados significativos, el BCE se encarga de conceder la aprobación a estas sociedades financieras (mixtas) de cartera matrices, o de eximirlas de la aprobación. En 2021, el BCE recibió 31 solicitudes y emitió 23 decisiones (que incluyen una sociedad financiera [mixta] de cartera nueva y 22 existentes de grupos supervisados): nueve sociedades financieras (mixtas) de cartera fueron aprobadas y 14 fueron eximidas de la aprobación.

2.1.2.3 Portal IMAS

En 2021, una proporción significativa de los procedimientos de idoneidad se tramitó a través del portal IMAS

El portal IMAS es la plataforma digital que facilita la interacción y el intercambio de información entre supervisores y entidades supervisadas o terceros. Este portal forma parte de la estrategia de digitalización de los procesos supervisores del MUS y abarca todo el ciclo de supervisión[50].

Desde enero de 2021, una proporción significativa de los procedimientos de idoneidad se tramita a través del portal IMAS. En 2021 se incorporaron las notificaciones de pasaporte comunitario y las adquisiciones o incrementos de participaciones significativas. En 2022 se añadirán al portal IMAS las solicitudes de concesión de licencia, las revocaciones voluntarias de licencia y las autorizaciones de sociedades financieras de cartera. Esto significa que las solicitudes y operaciones realizadas a través del portal IMAS están creciendo constantemente.

2.2 Procedimientos de idoneidad

En 2021 se notificó a la Supervisión Bancaria del BCE un total de 2.627 procedimientos de idoneidad[51] (evaluaciones individuales de miembros del órgano de administración en su función de gestión o de supervisión, titulares de funciones clave[52] y directores de sucursales de terceros países) (cuadro 5).

Cuadro 5

Procedimientos de idoneidad presentados al BCE

Fuente: BCE.
Notas: La muestra incluye a todas las entidades significativas (en el marco del Mecanismo Único de Supervisión) que presentaron solicitudes de idoneidad.

Alrededor del 67 % de los procedimientos de idoneidad recibidos en 2021 se referían a miembros del órgano de administración en su función de supervisión, y el 33 % restante a miembros de este órgano en su función de gestión (en torno al 28 %), a titulares de funciones clave (4 %) y a directores de sucursales de terceros países (1 %).

El tiempo de procesamiento total de los procedimientos de idoneidad completados en 2021 fue, en promedio, de 3,7 meses, plazo inferior al período máximo de cuatro meses establecido en el apartado 179 de las Directrices conjuntas de la AEVM y la EBA sobre la evaluación de la idoneidad de los miembros del órgano de administración y los titulares de funciones clave.

2.2.1 Evolución de las evaluaciones de idoneidad

Como reflejo del enfoque más estricto e intrusivo aplicado a las evaluaciones de idoneidad y de los esfuerzos por fortalecer la gobernanza de las entidades de crédito supervisadas, uno o varios criterios de idoneidad plantearon dudas al BCE en el 58 % de las evaluaciones de miembros de órganos de administración realizadas. Esta cifra supone un incremento del 8 % con respecto a 2020. Los problemas más habituales se referían a la experiencia, los conflictos de intereses y la dedicación de tiempo por parte de los miembros de dichos órganos. Como resultado, el BCE impuso condiciones u obligaciones o formuló recomendaciones a las entidades significativas para subsanar los aspectos que suscitaron dudas.

En sus evaluaciones de idoneidad, el BCE está en contacto con las ANC pertinentes y directamente con las entidades supervisadas. Cuando surgen dudas o preocupaciones sobre la idoneidad de una persona designada, la solicitud de idoneidad correspondiente suele retirarse. Este diálogo supervisor con las entidades de crédito evita que el BCE adopte decisiones negativas relativas a la idoneidad. En 2021 se retiraron 52 solicitudes de este modo, 30 más que en 2020.

El BCE llevó a cabo 17 reevaluaciones en 2021

En 2021, el BCE también llevó a cabo 17 reevaluaciones de varios miembros de los órganos de administración de entidades de crédito. Cinco de estas reevaluaciones estuvieron relacionadas con el marco de prevención del blanqueo de capitales, cuatro con procedimientos penales, dos con procedimientos civiles y seis con otras cuestiones como quiebras y fraudes.

Además, en la evaluación de la idoneidad de los miembros del órgano de administración se consideró también información relevante sobre blanqueo de capitales/financiación del terrorismo en un total de 36 solicitudes.

El BCE trata de aumentar la eficiencia de sus procesos de evaluación de idoneidad, en particular explorando el uso de herramientas suptech. El portal IMAS, que las entidades supervisadas utilizan para presentar sus solicitudes de idoneidad a las ANC y al BCE, ha demostrado ser una herramienta útil para mejorar la eficiencia.

Recuadro 4
La Guía de idoneidad revisada del BCE

La Supervisión Bancaria del BCE trata constantemente de elevar el nivel de exigencia de la supervisión de la gobernanza y de aumentar la transparencia en este ámbito. En este contexto, el BCE revisó recientemente su Guía para la evaluación de idoneidad (la «Guía de idoneidad») y elaboró un nuevo Cuestionario de idoneidad para mejorar la calidad y la eficiencia de los procesos y evaluaciones en esta materia.

La Guía de idoneidad revisada introduce el concepto de responsabilidad individual, según el cual las deficiencias graves detectadas en la supervisión pueden afectar a la idoneidad de una persona designada, incluso en los casos en los que no sea el responsable directo de esas deficiencias. Asimismo, en la Guía se detalla cómo volverán a ser evaluados los miembros del órgano de administración si aparecen nuevos hechos que arrojen dudas sobre su idoneidad.

También se anima a determinadas entidades de crédito que están obligadas por la legislación nacional a adoptar un sistema de evaluaciones ex post a que proporcionen al BCE información relacionada con sus evaluaciones de idoneidad de los miembros ejecutivos del órgano de administración antes de los nombramientos. En este sentido, 61 entidades de crédito de los Estados miembros participantes recibieron una carta del BCE en la que se formalizaba esta invitación.

Por último, en la Guía de idoneidad se hace referencia a la experiencia de los miembros en el ámbito de los riesgos relacionados con el clima y medioambientales y a la diversidad (incluida la diversidad de género), dada su creciente relevancia como áreas de atención supervisora.

El 15 de junio de 2021, el BCE publicó para consulta[53] los borradores de estos documentos con el fin de recibir comentarios de participantes en el mercado y de otras partes interesadas. El 15 de julio de 2021 se celebró una audiencia pública con 200 participantes y la consulta pública concluyó el 2 de agosto de 2021.

Las versiones finales de la Guía de idoneidad y del Cuestionario de idoneidad se publicaron el 8 de diciembre de 2021, junto con un informe de comentarios en el que se responde a los más de 700 comentarios recibidos de entidades de crédito, asociaciones de mercado y bancarias, y firmas de consultoría, entre otros. Estas publicaciones se anunciaron en la Supervision Newsletter de noviembre de 2021, y se analizaron con más detalle en varios discursos pronunciados por el presidente[54] y otros miembros del Consejo de Supervisión[55] del BCE, así como en un podcast del vicepresidente de diciembre de 2021[56].

2.3 Comunicación de posibles infracciones, procedimientos de ejecución y sancionadores y otras medidas pecuniarias

2.3.1 Medidas ejecutivas y sancionadoras

En 2021, el BCE tramitó ocho procedimientos, cinco de los cuales habían concluido al cierre del ejercicio

De acuerdo con el Reglamento del MUS y el Reglamento Marco del MUS, la distribución de las potestades ejecutiva y sancionadora entre el BCE y las ANC depende de la naturaleza de la supuesta infracción, de la persona responsable y de la medida que deba adoptarse (véase el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2014). De conformidad con el marco jurídico aplicable, las sanciones impuestas por el BCE en el ámbito de sus funciones de supervisión se publican en el sitio web de supervisión bancaria del BCE, al igual que las que imponen las ANC a solicitud del BCE.

En 2021, el BCE tramitó ocho procedimientos sancionadores, cuatro de los cuales estaban en curso en 2020 (cuadro 6). Estos ocho procedimientos dieron lugar a cinco decisiones del BCE.

Cuadro 6

Procedimientos de ejecución y sancionadores del BCE en 2021

Fuente: BCE.

En 2021, el BCE impuso dos sanciones pecuniarias por un importe de 615.000 euros

De los ocho procedimientos tramitados en 2021, siete estaban relacionados con supuestas infracciones de legislación de la UE directamente aplicable (incluidos reglamentos y decisiones del BCE) cometidas por siete entidades significativas. Dos de estos procedimientos concluyeron en 2021 con dos decisiones del BCE en las que se imponían sanciones por valor de 615.000 euros a dos entidades supervisadas del mismo grupo bancario. Dos procedimientos relacionados con infracciones de legislación de la UE directamente aplicable se cerraron en 2021, uno de ellos debido a consideraciones de proporcionalidad y el otro por ausencia de negligencia probada. Otros tres procedimientos seguían aún en curso al cierre de 2021.

El otro procedimiento tramitado en 2021 estaba relacionado con supuestas infracciones de la legislación nacional de transposición de una Directiva de la UE por parte de una entidad menos significativa, y concluyó con una solicitud de apertura de procedimiento remitida por el BCE a la ANC pertinente.

En el gráfico 18 se presenta el detalle completo, por áreas de infracción, de las supuestas infracciones sujetas a procedimientos de ejecución y sancionadores tramitados por el BCE en 2021.

Gráfico 18

Supuestas infracciones sujetas a procedimientos de ejecución y sancionadores en 2021

Fuente: BCE.

En respuesta a solicitudes de apertura de procedimientos formuladas previamente por el BCE, y tras valorar los casos de acuerdo con su legislación nacional, las ANC pertinentes impusieron dos sanciones pecuniarias por un importe de 24,7 millones de euros en 2021

En respuesta a solicitudes de apertura de procedimientos formuladas previamente por el BCE, y tras valorar los casos de acuerdo con su legislación nacional, las ANC pertinentes impusieron dos sanciones pecuniarias por un importe total de 24,7 millones de euros en 2021.

En el Informe Anual sobre las Actividades Sancionadoras en el MUS en 2021 se presentará información detallada, incluidas estadísticas completas sobre las actividades sancionadoras relacionadas con infracciones de los requerimientos prudenciales llevadas a cabo en 2021 por el BCE y las ANC en el contexto de la supervisión bancaria europea. El informe se publicará en el sitio web de supervisión bancaria del BCE en el segundo trimestre de 2022.

2.3.2 Otras medidas pecuniarias

De acuerdo con el Reglamento del MUS, con el fin exclusivo de desempeñar sus funciones de supervisión, el BCE también ejerce las competencias de que disponen las ANC con arreglo a lo establecido en la legislación nacional aplicable.

A este respecto, en 2021, el BCE impuso a dos entidades supervisadas significativas medidas administrativas para cuya imposición estaba facultada una ANC en virtud de su legislación nacional de transposición de la DRC. Las medidas administrativas nacionales impuestas no eran de carácter punitivo y consistieron en pagos de intereses por un importe aproximado de 21,5 millones de euros por el incumplimiento de los requerimientos relativos a los límites a las grandes exposiciones. Las entidades supervisadas han interpuesto recursos contra las decisiones del BCE ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

2.3.3 Comunicación de posibles infracciones

En 2021, el BCE recibió 152 comunicaciones de posibles infracciones, un 27 % menos que en 2020

En virtud del artículo 23 del Reglamento del MUS, el BCE debe garantizar que se disponga de mecanismos eficaces para que cualquier persona pueda comunicar supuestas infracciones de la legislación de la UE aplicable (proceso generalmente conocido como whistleblowing). En consecuencia, tiene habilitado un mecanismo para este fin que incluye una plataforma digital preestructurada a la que se puede acceder a través del sitio web de supervisión bancaria del BCE.

El BCE garantiza la total confidencialidad de las comunicaciones de supuestas infracciones recibidas a través de la plataforma web o de otros canales (como correo electrónico o postal) y tiene en cuenta toda la información disponible en el desempeño de sus funciones de supervisión.

En 2021, el BCE recibió 152 comunicaciones de infracciones, un 27 % menos que en 2020. De estas comunicaciones, 78 guardaban relación con supuestas infracciones de la legislación de la UE aplicable, y se consideró que 72 de ellas entraban en el ámbito de las funciones de supervisión del BCE y seis en el de las funciones de supervisión de las ANC. Las comunicaciones restantes se referían principalmente a supuestas infracciones de requerimientos no prudenciales (por ejemplo, la protección de los consumidores) y, por consiguiente, quedaban fuera del ámbito del mecanismo de comunicación de infracciones.

Las supuestas infracciones más comunes comunicadas estaban relacionadas con la gobernanza (72 %) y el cálculo inadecuado de los requerimientos de fondos propios y de capital (8 %). En el gráfico 19 se presenta el detalle completo. Las comunicaciones relativas a la gobernanza se referían principalmente a la gestión de riesgos y controles internos, a las funciones del órgano de administración, a los requisitos de idoneidad y a la estructura organizativa[57].

Gráfico 19

Supuestas infracciones comunicadas a través del mecanismo de comunicación de infracciones

(porcentajes)

Fuente: BCE.

La información recibida a través del mecanismo de comunicación de infracciones se comunicó a los equipos conjuntos de supervisión correspondientes. Esta información se estudió debidamente y el BCE realizó un seguimiento como parte de sus funciones de supervisión. Entre las principales investigaciones realizadas en 2021 en relación con las comunicaciones de supuestas infracciones de la legislación de la UE pertinente se incluyeron las siguientes:

  • evaluación interna basada en la documentación disponible (43 %);
  • solicitud de aportación de documentos o explicaciones a la entidad supervisada (27 %);
  • solicitud de auditoría interna o de inspección in situ (19 %).

3 Contribución a la gestión de crisis

3.1 Interacción con la Junta Única de Resolución

La Supervisión Bancaria del BCE y la JUR siguieron colaborando estrechamente durante 2021

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE y la Junta Única de Resolución (JUR) siguieron colaborando estrechamente a todos los niveles. El Consejo de Supervisión del BCE invitó a la presidenta de la JUR a asistir en calidad de observadora a sus reuniones sobre asuntos relacionados con las responsabilidades de la JUR. Del mismo modo, un representante del BCE participó como observador en todas las sesiones ejecutivas y plenarias de la JUR. Además, las presidentas, la alta dirección y cargos directivos intermedios del BCE y de la JUR mantuvieron contactos periódicos sobre temas de interés común, como el proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES), la planificación de la recuperación y la resolución, y las políticas relacionadas con la gestión de crisis. Por último, de acuerdo con el memorando de entendimiento suscrito entre la JUR y el BCE, ambas organizaciones compartieron entre sí un amplio conjunto de datos e información relevantes de que ya disponían, contribuyendo así a reducir la carga informadora de las entidades de crédito.

El BCE y la JUR también intercambiaron opiniones sobre posibles mejoras en el marco de gestión de crisis. Entre los temas analizados se incluyen, por ejemplo, el conjunto de herramientas que están a disposición de las autoridades competentes y el uso de fondos externos en los procesos de resolución. Estos intercambios periódicos con la JUR también contribuyeron a enriquecer la propia aportación del BCE a la consulta específica de la Comisión Europea sobre la revisión del marco de gestión de crisis y del sistema de garantía de depósitos[58].

Asimismo, como en el pasado, el BCE participó en los ejercicios de simulación (dry-run) de crisis de la JUR. La finalidad de estos ejercicios era someter a prueba los procedimientos y la cooperación internacional, así como mejorar el conocimiento de los procesos operativos y de toma de decisiones de las distintas autoridades en los colegios de resolución.

También se organizaron sesiones de formación conjuntas sobre diversos temas (como la planificación de la recuperación, la metodología del PRES y la revisión de la política de la JUR sobre el requerimiento mínimo de fondos propios y pasivos admisibles - MREL, por sus siglas en inglés). El objetivo de estas sesiones fue reforzar la colaboración y fomentar un entendimiento común entre las autoridades sobre distintos aspectos de su trabajo.

Además, la interacción regular entre los equipos conjuntos de supervisión del BCE y los equipos internos de resolución de la JUR siguió siendo una parte fundamental de la colaboración entre ambas organizaciones. Esta colaboración incluyó una cooperación estrecha respecto de las entidades sujetas al marco de gestión de crisis del BCE, es decir, aquellas que están sufriendo un deterioro de su situación financiera, y la participación de la JUR en los equipos de gestión de crisis respectivos para asegurar la plena sintonía entre los supervisores y las autoridades de resolución en una situación de crisis.

Con arreglo a lo dispuesto en el marco regulatorio, se consultó a la JUR sobre los planes de recuperación presentados por las entidades significativas a la Supervisión Bancaria del BCE. Las observaciones de la JUR se tuvieron en cuenta en la evaluación de estos planes y en la preparación de los comentarios dirigidos a las entidades supervisadas. Estas observaciones se referían, entre otros aspectos, a la viabilidad de las opciones de recuperación y la calibración de los umbrales de los indicadores de recuperación relacionados con el MREL.

Por último, la JUR consultó a la Supervisión Bancaria del BCE acerca de los proyectos de planes de resolución de conformidad con el Reglamento del MUR[59]. Como en el pasado, esta consulta incluyó, entre otros aspectos, la determinación del MREL y las evaluaciones de resolubilidad. Al igual que en años anteriores, la JUR también consultó a la Supervisión Bancaria del BCE sobre el cálculo de las aportaciones ex ante al Fondo Único de Resolución, y el BCE realizó sus observaciones desde una perspectiva supervisora y asumiendo el principio de empresa en funcionamiento.

3.2 Gestión de crisis de entidades menos significativas

La gestión de crisis de entidades menos significativas exige una cooperación estrecha entre la autoridad nacional competente (ANC) y el BCE. Aunque la ANC es directamente responsable de las actuaciones supervisoras dirigidas a las entidades menos significativas, la necesidad de una cooperación y un intercambio de información más intensos surge cuando una de estas entidades se acerca al punto de no viabilidad. En ese momento, el BCE, como autoridad competente en materia de procedimientos comunes, colabora con la ANC para la posible revocación de la licencia.

En 2021, el BCE y las ANC intensificaron su cooperación para afrontar 15 casos de crisis de entidades menos significativas

En 2021, el BCE y las ANC colaboraron estrechamente e intercambiaron información sobre diversas entidades menos significativas que se identificó que afrontaban un deterioro de su situación financiera o que estaban en crisis. Las ANC notificaron al BCE siete nuevos casos de deterioro financiero de entidades menos significativas. El BCE y las ANC también continuaron trabajando conjuntamente e intercambiando información sobre 29 casos activos de deterioro financiero. 15 fueron objeto de una cooperación más intensa entre el BCE y las ANC, y siete requirieron la creación de grupos de contacto de gestión de crisis especializados. Como en años anteriores, estos grupos aseguraron que las medidas y decisiones de supervisión se adoptaran de forma oportuna y coordinada.

En 2021, las ANC también notificaron al BCE doce casos relacionados con la revocación de autorizaciones a entidades menos significativas. De estos casos, dos estaban relacionados con fusiones e integraciones, tres con liquidaciones y siete eran ceses de actividad voluntarios. En cuatro de estos doce casos, el BCE adoptó una decisión de revocación de licencia, mientras que los otros ocho se siguen examinando.

Las principales causas del deterioro financiero de las entidades menos significativas en 2021 fueron la inviabilidad de los modelos de negocio, la rentabilidad persistentemente baja que genera problemas de solvencia y los sistemas de gobernanza deficientes (como la inadecuación de los marcos para la prevención del blanqueo de capitales); el fraude contable pasó a ser otra causa del deterioro financiero.

4 Cooperación transfronteriza

4.1 Cooperación europea e internacional

4.1.1 El BCE y los colegios de supervisores bancarios

El BCE ejerce de supervisor en base consolidada de los grupos bancarios europeos con sede en un país participante en el Mecanismo Único de Supervisión (MUS). Esto le permite aplicar una supervisión exhaustiva y coherente, en igualdad de condiciones, a todas las entidades (filiales o sucursales) de un grupo bancario, incluso si están situadas en Estados miembros de la UE que no participan en el MUS o en países no europeos.

Como supervisor en base consolidada de los grupos bancarios significativos, el BCE establece colegios de supervisores para interactuar con todas las autoridades supervisoras relevantes

Una de las responsabilidades del BCE es asegurar la interacción periódica con todas las autoridades supervisoras relevantes de los sectores bancario y no bancario, para lo cual establece colegios de supervisores. Cuando un grupo bancario tiene su sede fuera de la unión bancaria y el BCE supervisa al menos una de sus filiales o sucursales internacionales por encontrarse en un Estado miembro participante en el MUS, el BCE establece acuerdos de cooperación con las autoridades del país no perteneciente a la UE correspondiente. En la mayoría de los casos, el supervisor en base consolidada organiza la colaboración internacional a través de los colegios de supervisores, pero los plazos y procesos de toma de decisiones de cada autoridad pueden diferir debido a los requerimientos y las normas de confidencialidad locales.

Como autoridad de acogida, el BCE participa en los colegios de los grupos bancarios cuya matriz está radicada fuera del MUS

Un equipo transversal integrado por representantes de las tres Direcciones Generales verticales apoya de forma continuada a los equipos conjuntos de supervisión en el cumplimiento de sus obligaciones de cooperación según lo establecido en las directivas y los reglamentos europeos (por ejemplo, mapeo de las entidades del grupo, intercambio de indicadores financieros clave entre autoridades competentes y programa de examen supervisor para los colegios). El equipo transversal también fomenta la armonización y promueve buenas prácticas supervisoras en materia de cooperación internacional.

En 2021, este equipo contribuyó a revisar 13 acuerdos de cooperación escritos de los colegios de supervisores, con el fin de reflejar el cambio de condición de la Autoridad de Regulación Prudencial (PRA) del Reino Unido tras el Brexit, que pasó a ser autoridad de un tercer país.

4.1.2 Reforzamiento de la cooperación con las autoridades de terceros países

En 2021 la cooperación supervisora con terceros países se extendió a la APRA y al NYDFS a través de MoU

El BCE realiza un seguimiento continuo de la evolución de la actividad bancaria transfronteriza y evalúa la necesidad de reforzar los acuerdos de cooperación con las autoridades prudenciales de terceros países, ya sea a través de memorandos de entendimiento (MoU), colegios de supervisores o acuerdos individuales. A lo largo de 2021, el BCE suscribió MoU adicionales con el Departamento de Servicios Financieros del estado de Nueva York (NYDFS) y con la Autoridad de Regulación Prudencial de Australia (APRA). Estos acuerdos se consideran relevantes por los importantes vínculos internacionales existentes entre los sectores bancarios sujetos a la supervisión bancaria europea y los del estado de Nueva York y de Australia, respectivamente.

En ambos MoU se establece la cooperación entre las autoridades para el desempeño de sus respectivas funciones de supervisión respecto de las entidades de crédito transfronterizas. Los MoU prevén una cooperación lo más diligente posible, que puede iniciarse a solicitud de las autoridades o por iniciativa propia, según proceda. La cooperación abarca cualquier tipo de información que pueda ayudar a las autoridades a contribuir al funcionamiento seguro y adecuado de las entidades supervisadas.

4.1.3 Reforzamiento de la cooperación con las autoridades supervisoras de los mercados de valores

El MoU suscrito con la SEC permitió que los grupos bancarios significativos quedaran sujetos al régimen de cumplimiento sustitutivo de la SEC

El BCE y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) suscribieron un MoU el 16 de agosto de 2021 para preparar el registro de entidades significativas como security-based swap dealers (operadores del mercado de swaps de valores) o como major security-based swap participants (principales participantes en el mercado de swaps de valores) en Estados Unidos. La normativa estadounidense exigía que los security-based swap dealers y los major security-based swap participants no estadounidenses con actividades significativas en dicho país se registraran en la SEC a más tardar el 1 de noviembre de 2021 y el 1 de diciembre de 2021, respectivamente. La SEC puede permitir que esas entidades cumplan determinados requerimientos de Estados Unidos mediante el cumplimiento de requerimientos nacionales y de la UE comparables. Para ello, es necesario que la SEC y las autoridades de supervisión y de los mercados de valores pertinentes firmen acuerdos de cooperación.

De conformidad con este MoU, el BCE y la SEC comunicarán e intercambiarán información sobre las actividades relacionadas con swaps de valores que realicen las entidades supervisadas por el BCE en Estados Unidos. Esta cooperación sentará las bases para que las entidades del MUS correspondientes minimicen la duplicidad de los esfuerzos de cumplimiento y sigan centrándose en cumplir los requerimientos de la UE, asegurando al mismo tiempo el cumplimiento de los de Estados Unidos.

En el ámbito de la UE, en 2021 el BCE suscribió un MoU con la Autoridad de los Mercados Financieros (AMF) de Francia en su condición de autoridad competente responsable de los mercados de instrumentos financieros en ese país.

4.1.4 Publicación de memorandos de entendimiento en materia de supervisión

En 2021 se publicaron 21 MoU en materia de supervisión en el sitio web del BCE

En mayo de 2020, el BCE aprobó una política relativa a la publicación de los MoU actuales y futuros que el BCE haya suscrito o suscriba en su condición de supervisor bancario. La publicación de estos acuerdos está sujeta al consentimiento de las partes, así como a posibles restricciones en relación con el acceso a información confidencial de conformidad con la legislación aplicable. El 19 de febrero y el 30 de abril de 2021, el BCE publicó en su sitio web 18 MoU suscritos en su condición de supervisor bancario desde 2014, entre los que se incluían los MoU con supervisores bancarios y de mercado de terceros países, como el firmado en 2019 con el Banco de Inglaterra/la Autoridad de Regulación Prudencial británica en el contexto del Brexit. Además, en la segunda mitad del año, el BCE publicó tres MoU adicionales suscritos recientemente con la SEC, el NYDFS y la AMF.

4.1.5 Cooperación estrecha en el MUS

El BCE, el Hrvatska narodna banka y el Banco Nacional de Bulgaria colaboraron estrechamente en la supervisión diaria

En 2021, la cooperación con Bulgaria y Croacia —los dos miembros más recientes de la unión bancaria, tras su incorporación en octubre de 2020— fue muy fluida. El Hrvatska narodna banka (Banco Nacional de Croacia) y el Българска народна банка (Banco Nacional del Bulgaria) se integraron en la estructura del MUS y sus representantes contribuyeron a la toma de decisiones del Consejo de Supervisión, lo que se tradujo en una supervisión ágil por parte del BCE en toda la unión bancaria. El personal de ambas ANC colaboró estrechamente en la supervisión diaria no solo de las filiales de los bancos europeos ubicadas en Bulgaria y Croacia, sino también de sus matrices y respectivos grupos bancarios. El BCE también integró a las entidades menos significativas de Bulgaria y Croacia en sus actividades de vigilancia para promover la aplicación uniforme de estándares de supervisión de calidad a las entidades de crédito menos significativas de ambos países. A lo largo del año se llevaron a cabo seminarios y talleres para respaldar el trabajo conjunto. Esta supervisión colaborativa es clave para conseguir una mayor integración del sector bancario.

4.1.6 Programas de evaluación del sector financiero del FMI

Los programas de evaluación del sector financiero (PESF) del Fondo Monetario Internacional (FMI) consisten en un análisis integral y profundo del sector financiero de un país.

La Supervisión Bancaria del BCE ha aplicado muchas de las recomendaciones de los PESF del FMI relativos a la zona del euro

En el PESF de la zona del euro de 2018, el FMI examinó la arquitectura de supervisión y resolución bancarias de la zona. La Supervisión Bancaria del BCE ya ha incorporado a sus prácticas supervisoras muchas de las recomendaciones formuladas por el FMI; en paralelo, los colegisladores de la UE se han ocupado, y se están ocupando, de las recomendaciones que requieren que se modifique la legislación de la UE.

Los PESF nacionales no incluyen evaluaciones por parte de la supervisión bancaria europea

En 2021, el FMI inició los PESF nacionales de Alemania, Irlanda y Finlandia. En estos PESF nacionales se evalúan cuestiones no bancarias, como los marcos macroprudenciales y aseguradores nacionales, y se valoran globalmente cuestiones bancarias, sobre todo las que son competencia de las autoridades nacionales que supervisan a las entidades menos significativas o aspectos relacionados con la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo. Además, en 2021 el FMI completó la revisión periódica del PESF, que se plasmó en una lista actualizada de jurisdicciones con sectores financieros de importancia sistémica que están sujetos a evaluaciones obligatorias periódicas.

El BCE participa en las consultas nacionales previstas en el Artículo IV del FMI

La participación del BCE en las consultas nacionales previstas en el Artículo IV del FMI para países que participan en la supervisión bancaria europea se refiere a aspectos micro- y macroprudenciales, en consonancia con las responsabilidades del BCE en estos ámbitos.

4.2 Contribución al desarrollo del marco regulatorio europeo e internacional

4.2.1 Contribución a los trabajos del Consejo de Estabilidad Financiera

En 2021, el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) siguió centrándose en la cooperación internacional para abordar los retos derivados de la pandemia de coronavirus (COVID-19) y preservar la estabilidad financiera.

En 2021, el BCE contribuyó a la agenda del FSB en varios ámbitos, como la identificación de las lecciones extraídas de la pandemia de COVID-19

Como miembro del FSB, la Supervisión Bancaria del BCE contribuyó activamente, mediante la elaboración de un informe, a identificar las primeras lecciones en materia de estabilidad financiera extraídas de la pandemia de COVID-19.

El BCE también participó en cuestiones más amplias de la agenda del FSB, como i) la identificación anual de las entidades de importancia sistémica mundial (EISM), previa consulta con el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, incluida la revisión prevista de las implicaciones de los desarrollos relacionados con la unión bancaria para la metodología de las EISM; ii) la finalización del informe sobre la comunicación de ciberincidentes; iii) la coordinación de una hoja de ruta para abordar los riesgos financieros relacionados con el clima, y iv) la elaboración de propuestas de actuación para reforzar la capacidad de resistencia de los fondos del mercado monetario. En este contexto, la Supervisión Bancaria del BCE participó en las reuniones del Plenario del FSB, del Comité Permanente de Aplicación de Normas y del Comité Permanente de Cooperación Supervisora y Regulatoria, así como en el Grupo Director sobre Resolución y el Grupo Consultivo Regional para Europa del FSB.

La Supervisión Bancaria del BCE continuará contribuyendo al programa de trabajo del FSB en diversos ámbitos, como la cooperación internacional, la coordinación de la respuesta al COVID-19, la labor de seguimiento sobre innovación digital, y el abordaje de los riesgos financieros derivados del cambio climático.

4.2.2 Contribución al proceso de Basilea

Como miembro del BCBS, la Supervisión Bancaria del BCE promovió la cooperación internacional y la coordinación de medidas, por ejemplo en referencia a los riesgos financieros relacionados con el clima

En 2021, el Grupo de Gobernadores de Bancos Centrales y Autoridades de Supervisión —el órgano de vigilancia del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS o Comité de Basilea)— refrendó las prioridades estratégicas y el programa de trabajo del BCSB para 2021 y 2022. Se asignó alta prioridad a la aplicación y evaluación de las reformas acordadas previamente, a la detección y el análisis de riesgos y vulnerabilidades emergentes (como la digitalización y los riesgos financieros relacionados con el clima) y al desarrollo de la cooperación supervisora. El BCE contribuyó activamente a estos esfuerzos.

En este contexto, el BCE copreside el Grupo de Trabajo sobre riesgos financieros relacionados con el clima del Comité de Basilea y el Grupo de Políticas y Normas de este mismo Comité, que se encarga de desarrollar e implementar normas prudenciales comunes.

Además, el BCBS empezó a trabajar en la revisión de la metodología de evaluación de las entidades de importancia sistémica mundial (EISM). La Supervisión Bancaria del BCE contribuyó activamente a la decisión del Comité de analizar las implicaciones de los desarrollos relacionados con la unión bancaria para la metodología de las EISM (centrándose, en particular, en el tratamiento de las exposiciones transfronterizas dentro de la unión bancaria).

La Supervisión Bancaria del BCE también intervino en otros debates periódicos sobre políticas, aportando su experiencia y conocimientos a diversos grupos del Comité de Basilea, colaborando con miembros de este Comité en la UE y en el resto del mundo, y participando en los análisis de impacto pertinentes. Esta labor incluyó i) la evaluación y el desarrollo de posibles medidas para abordar los riesgos financieros relacionados con el clima para el sistema bancario mundial; ii) la publicación de los principios de resiliencia operativa, cuyo objetivo es reforzar la capacidad de los bancos para resistir, adaptarse y recuperarse de eventos adversos graves, y iii) una consulta pública sobre propuestas preliminares para el tratamiento prudencial de las exposiciones de las entidades de crédito a los criptoactivos.

4.2.3 Contribución a los trabajos de la EBA

El BCE colaboró estrechamente con la EBA en varios proyectos, como la prueba de resistencia a escala de la UE de 2021

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE continuó colaborando estrechamente con la Autoridad Bancaria Europea (EBA) para promover una supervisión coherente en el sector bancario europeo y fomentar la seguridad y solidez de las entidades de crédito, así como la estabilidad del sistema financiero. Los proyectos conjuntos incluyeron la prueba de resistencia de 2021 de la EBA a escala de la UE, en la que el BCE efectuó el control de calidad. La EBA y el BCE también trabajaron conjuntamente en el seguimiento de la crisis del COVID-19, la preparación de la respuesta a la solicitud de asesoramiento sobre finanzas digitales de la Comisión y el informe de la EBA sobre la independencia supervisora de las autoridades competentes. Asimismo, el BCE y la EBA difundieron una carta conjunta en septiembre, en la que reiteraban la importancia de terminar de implementar las normas de Basilea III pendientes en la UE de manera íntegra, oportuna y fiel.

Además, el BCE contribuyó a la conclusión de los ejercicios de transparencia realizados por la EBA a escala de la UE en 2021 garantizando la provisión oportuna información supervisora precisa de 99 entidades significativas bajo la supervisión directa del BCE. Este ejercicio proporcionó a los agentes del mercado información detalla sobre las condiciones financieras de las entidades de crédito que participan en la supervisión bancaria europea, incluido el impacto de la crisis del COVID-19.

El BCE también ayudó a la EBA a cumplir su mandato de elaborar un informe de viabilidad sobre la integración de la información estadística, de resolución y prudencial, según exige el artículo 430 quater del Reglamento de Requerimientos de Capital. En el informe, publicado el 16 de diciembre de 2021, se considera que un diccionario de datos común para todas las áreas que han de presentar información es un pilar esencial y una condición indispensable para reducir la carga informadora de las entidades, aumentar la calidad de los datos y allanar el camino de cara a una mayor integración del marco de presentación de información. También se recomienda la creación de un comité conjunto compuesto por autoridades europeas, autoridades nacionales competentes y, cuando proceda, la industria bancaria, para dirigir el proceso de integración. En este contexto, el BCE colaboró con la EBA y con otras partes interesadas promoviendo un entendimiento común y presentando propuestas concretas sobre cómo crear un diccionario de datos integrado semánticamente, a fin de impulsar la convergencia de las obligaciones de remisión de información.

En cuanto al principio de «cumplir o explicar»[60] establecido por la EBA, en 2021 la Supervisión Bancaria del BCE notificó a la EBA su grado de cumplimiento respecto de 23 directrices, tal como se muestra en el sitio web de supervisión bancaria del BCE. La Supervisión Bancaria del BCE se ha comprometido a cumplir todas las directrices aplicables publicadas por la EBA o el Comité Mixto de las Autoridades Europeas de Supervisión.

Recuadro 5
Actualización de las políticas del BCE sobre opciones y facultades

El 29 de junio de 2021 el BCE inició una consulta pública sobre las actualizaciones de sus políticas y orientaciones relativas a la forma en la que ejerce diversas opciones y facultades previstas en la legislación de la UE en la supervisión de las entidades de crédito. Las actualizaciones de las políticas sobre opciones y facultades del BCE se recogieron en cuatro proyectos de instrumentos:

  • un borrador de la versión revisada de la Guía del BCE sobre las opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión;
  • un proyecto de reglamento del BCE por el que se modifica el Reglamento (UE) 2016/445 del Banco Central Europeo sobre el ejercicio de las opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión;
  • un proyecto de recomendación por la que se modifica la Recomendación BCE/2017/10 sobre las condiciones comunes para el ejercicio por las autoridades nacionales competentes de ciertas opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión respecto de las entidades menos significativas;
  • un proyecto de orientación por la que se modifica la Orientación (UE) 2017/697 del Banco Central Europeo sobre el ejercicio por las autoridades nacionales competentes de las opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión respecto de las entidades menos significativas.

Las políticas del BCE sobre opciones y facultades se publicaron inicialmente en 2016 y 2017. La necesidad de analizarlas y revisarlas se debió, principalmente, a la nueva legislación adoptada desde entonces, en particular el Reglamento de Requerimientos de Capital (RRC II) y la Directiva de Requerimientos de Capital V (DRC V), que introdujeron varias opciones y facultades nuevas y modificaron y eliminaron otras. Además, el BCE propuso realizar algunos cambios en estas políticas a partir de la experiencia supervisora adquirida desde su publicación original.

La consulta incluyó el ejercicio de opciones y facultades en diversas áreas, como la liquidez, los fondos propios, el ámbito de consolidación prudencial, la ratio de apalancamiento, y las exenciones del límite a las grandes exposiciones. La mayoría de los cambios se refieren a la liquidez. Ello se debe en parte a que el RRC II introdujo la ratio de financiación estable neta como nuevo requerimiento de liquidez obligatorio, con diversas opciones y facultades nuevas para su ejercicio por las autoridades competentes.

La consulta pública finalizó el 30 de agosto de 2021 y brindó la oportunidad de recibir los comentarios de los participantes en el mercado y de otras partes interesadas. El BCE recibió comentarios de diez participantes, en su mayoría asociaciones sectoriales. Tras analizarlos, publicará las versiones finales de las políticas sobre opciones y facultades revisadas, junto con un informe de comentarios, el 28 de marzo de 2022.

5 Estructura organizativa de la Supervisión Bancaria del BCE

5.1 Cumplimiento de la obligación de rendir cuentas

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE continuó manteniéndose en estrecho contacto con el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE

Este Informe Anual constituye uno de los principales canales de rendición de cuentas de la Supervisión Bancaria del BCE ante el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea (Consejo de la UE), de conformidad con el Reglamento del MUS, que dispone que, en lo que respecta a sus funciones de supervisión, el BCE está sujeto a obligaciones de adecuada transparencia y rendición de cuentas. El BCE concede gran importancia al mantenimiento y la plena aplicación del marco de rendición de cuentas, que se establece de forma pormenorizada en el acuerdo interinstitucional entre el Parlamento Europeo y el BCE, y en el memorando de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) entre el Consejo de la UE y el BCE.

En 2021, todas las interacciones entre la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo y el presidente del Consejo de Supervisión tuvieron lugar de forma virtual como consecuencia de la pandemia de coronavirus (COVID-19). El presidente del Consejo de Supervisión intervino ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento en una audiencia pública para presentar el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2020 (el 23 de marzo de 2021), así como en dos audiencias públicas ordinarias (el 1 de julio y el 1 de octubre de 2021). Los debates se centraron, principalmente, en las medidas de supervisión adoptadas por el BCE en respuesta a la pandemia de COVID-19. También se abordaron los retos a los que se enfrenta el sector bancario, como la sostenibilidad de los modelos de negocio y la rentabilidad de las entidades de crédito, la gestión de los riesgos climáticos y el impacto de la digitalización. Otros temas tratados incluyeron el fortalecimiento de la unión bancaria, con especial hincapié en la aplicación de Basilea III, cuestiones relacionadas con las autoridades de los países de origen y de acogida, el marco de gestión de crisis bancarias y del sistema de garantía de depósitos, y la financiación apalancada.

El presidente del Consejo de Supervisión respondió a ocho preguntas escritas de miembros del Parlamento Europeo en 2021

En 2021, el presidente del Consejo de Supervisión respondió a ocho preguntas escritas remitidas por miembros del Parlamento Europeo sobre temas de supervisión bancaria y, en cumplimiento de la obligación del BCE de informar a los parlamentos nacionales, contestó dos preguntas escritas formuladas por miembros de dichos parlamentos. Todas las cartas de respuesta fueron publicadas. Las cartas se referían a distintos temas, como la gestión del riesgo de crédito, los riesgos tecnológicos y los ciberriesgos, cuestiones de gobernanza y el seguimiento prudencial de los sistemas institucionales de protección.

Además, de conformidad con el Acuerdo Interinstitucional, el BCE remitió las actas de las reuniones del Consejo de Supervisión al Parlamento Europeo.

En cuanto a la interacción con el Consejo de la UE en 2021, el presidente del Consejo de Supervisión participó en dos intercambios de puntos de vista con el Eurogrupo, los días 21 de mayo y 4 de octubre, ambos en formato virtual. El BCE publicó un resumen de las actividades de supervisión del BCE pertinentes antes de esos debates con el Eurogrupo. Las medidas de supervisión del BCE en relación con el riesgo de crédito y otros riesgos emergentes, como los que genera la financiación apalancada, fueron algunos de los principales temas abordados.

El BCE contribuyó a la auditoría de la política de lucha contra el blanqueo de capitales en el sector bancario de la UE

En 2021, el BCE también contribuyó, junto con la Comisión y la Autoridad Bancaria Europea (EBA), a las auditorías del Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) relacionadas con la supervisión bancaria, en concreto, a la auditoría del TCE de la política de lucha contra el blanqueo de capitales en el sector bancario de la Unión Europea, que concluyó en junio de 2021. El BCE está trabajando para aplicar las recomendaciones sobre la eficiencia del marco de la UE para la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo en la medida en que entren en el ámbito de sus funciones de supervisión. Asimismo, el BCE está colaborando con el TCE para prestar apoyo en la auditoría que el Tribunal está realizando actualmente de la eficiencia operativa del BCE en la supervisión de la gestión de los préstamos dudosos por parte de las entidades de crédito.

Recuadro 6
El BCE y la prevención del blanqueo de capitales: seguimiento del BCE de la auditoría realizada por el TCE en 2021 sobre la eficacia y exhaustividad de la política de la UE en materia de prevención del blanqueo de capitales

Aunque la responsabilidad de la supervisión de las entidades de crédito y financieras en materia de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo (PBC/FT) recae en el ámbito nacional, y las funciones del BCE excluyen explícitamente la supervisión de PBC/FT, el BCE debe tener en cuenta los resultados de la supervisión de PBC/FT cuando lleva a cabo sus tareas de supervisión prudencial y compartir con las autoridades de PBC/FT la información recabada o generada en el ejercicio de esas funciones[61]. En este contexto, en 2021 el BCE fue auditado por el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE).

En junio de 2021, el TCE publicó su informe de auditoría especial sobre la eficacia y la exhaustividad de la política de la UE en materia de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. En dicho informe, el TCE pone de relieve la buena labor desarrollada por el BCE para integrar el riesgo de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo en la supervisión prudencial y la forma en que el BCE intercambia activamente información con las autoridades encargadas de la PBC/FT. Asimismo, el TCE recomienda que el BCE simplifique sus procedimientos para el intercambio de información con las autoridades de PBC/FT y actualice sus procesos internos para la integración del riesgo de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo en la supervisión prudencial tras la publicación de las directrices revisadas de la EBA sobre el PRES.

El BCE ha trabajado activamente para aplicar las recomendaciones del TCE como se expone a continuación:

  • Se está aplicando un procedimiento mucho más simplificado para el intercambio de información con arreglo al acuerdo multilateral suscrito por el BCE y los supervisores nacionales de las entidades de crédito y financieras en materia de PBC/FT en virtud de lo previsto en la quinta Directiva sobre PBC[62].
  • Además, los procesos internos desarrollados para facilitar el intercambio de información en el seno de los colegios de PBC/FT, que las respectivas autoridades de supervisión de PBC/FT están estableciendo en la actualidad y en los que el BCE participará en calidad de observador[63], incluyen un procedimiento simplificado de adopción de decisiones para mejorar la puntualidad y la eficiencia del intercambio de información entre el BCE y las autoridades de supervisión de PBC/FT. El BCE está en proceso de formalizar su participación en todos estos colegios sobre la base de los términos de referencia que se han hecho llegar a todas las autoridades de PBC/FT pertinentes.
  • Otros trabajos en el ámbito de las políticas a escala de la EBA, como las directrices sobre la cooperación en virtud del artículo 117, apartado 6, de la Directiva 2013/36/UE que acaban de publicarse, y el proyecto de Normas Técnicas de Regulación sobre una base de datos central de PBC/FT con arreglo a lo previsto en el artículo 9 bis del Reglamento (UE) n.º 1093/2010, regularán adicionalmente los intercambios de información con las autoridades de PBC/FT y ayudarán al BCE a aplicar las recomendaciones del TCE.
  • El BCE actualizará su metodología del PRES tras la publicación de las directrices de la EBA sobre el PRES modificadas.

En este contexto, el BCE acoge con suma satisfacción la publicación de las propuestas legislativas de la Comisión para reforzar el marco de PBC/FT de la UE[64]. Pese a que ya se han llevado a cabo varias mejoras, el BCE comparte la opinión de que son necesarias nuevas modificaciones que ayuden a evitar que el sistema financiero de la Unión Europea se utilice para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo, y afiancen la posición de la UE en el sistema financiero global. El BCE emitirá sus dictámenes sobre la legislación propuesta a su debido tiempo.

El BCE está prestando apoyo a la auditoría del TCE sobre la eficiencia operativa del BCE en la supervisión de la gestión de los préstamos dudosos por parte de las entidades de crédito

Además, el MoU suscrito por el BCE y el TCE en 2019 habilitó mecanismos prácticos de intercambio de información entre las dos instituciones en el contexto del seguimiento de las auditorías de la Supervisión Bancaria del BCE realizadas por el TCE. El BCE sigue el estado de aplicación de las recomendaciones que le ha dirigido el TCE, y este también lleva a cabo ejercicios de seguimiento de la aplicación de recomendaciones anteriores. En este contexto, en el cuarto trimestre de 2021 el TCE revisó las medidas adoptadas por el BCE para dar respuesta a las deficiencias y recomendaciones recogidas en el primer informe del TCE sobre el funcionamiento del MUS y en el segundo informe del TCE sobre la gestión de crisis[65].

5.2 Transparencia y comunicación

El BCE intensificó el uso de elementos visuales y de un lenguaje sencillo y accesible y renovó su sitio web de supervisión bancaria

Ante la actual pandemia de COVID-19, la Supervisión Bancaria del BCE siguió utilizando profusamente canales y plataformas digitales para difundir información de manera oportuna, transparente y eficaz. Con el fin de conectar mejor con el público en general, el BCE intensificó el uso de elementos visuales, así como de un lenguaje sencillo y accesible. También empleó diversos formatos, como swipe posts en redes sociales, vídeos, podcasts y artículos de blog, para explicar la supervisión y la banca a públicos con diverso nivel educativo y experiencia profesional y con distintos niveles de conocimiento. Otro hito importante fue la renovación del sitio web de supervisión bancaria del BCE. La nueva web sigue planteamientos modernos de diseño digital y hace especial hincapié en la narrativa y los elementos visuales, en la mejora de la legibilidad y en una presentación más atractiva de los temas técnicos.

Estas herramientas de comunicación innovadoras también han contribuido a amplificar los principales mensajes difundidos por cauces tradicionales, como discursos y entrevistas. En 2021, el presidente y el vicepresidente pronunciaron 26 discursos, y los representantes del BCE en el Consejo de Supervisión, doce discursos; entre todos, ofrecieron 18 entrevistas a los medios de comunicación y publicaron seis entradas en el blog y artículos de opinión. El presidente del Consejo de Supervisión también celebró una conferencia de prensa sobre los resultados del proceso de revisión y evaluación supervisora de 2020 y los últimos acontecimientos relacionados con la situación del COVID-19. La Supervisión Bancaria del BCE publicó 23 notas de prensa y 44 documentos de distinta índole, incluidas cartas dirigidas a miembros del Parlamento Europeo, guías para las entidades de crédito y estadísticas supervisoras. La Supervision Newsletter, una publicación digital trimestral con casi 9.000 suscriptores, proporcionó información y actualizaciones sobre proyectos de supervisión en curso y deficiencias detectadas.

La Supervisión Bancaria del BCE publicó los resultados de la prueba de resistencia liderada por la EBA en julio de 2021. En esta ocasión y por primera vez, el BCE difundió puntos de datos principales relativos a entidades de tamaño mediano que no formaban parte de la muestra de la EBA. Además, el BCE comenzó a publicar memorandos de entendimiento (MoU) con autoridades nacionales e internacionales, En 2021 se publicaron 21 acuerdos de cooperación de este tipo.

La Supervisión Bancaria del BCE también inició tres consultas públicas, una de ellas sobre las actualizaciones de las políticas referidas a opciones y facultades y otra sobre la supervisión de la idoneidad. El ECB Forum on Banking Supervision, la emblemática conferencia bienal del BCE sobre supervisión bancaria, se celebró en 2021 en formato virtual, con ponencias y debates de expertos sobre temas como los riesgos de crédito y climáticos y la unión bancaria.

Con el fin de fomentar el diálogo entre la Supervisión Bancaria del BCE y los profesionales del mercado que trabajan en cuestiones relacionadas con el sector bancario, el BCE creó un nuevo Grupo de Contacto con el Mercado sobre Supervisión Bancaria (BSMCG, por sus siglas en inglés). El grupo, cuya primera reunión tuvo lugar en julio de 2021, está dirigido por el presidente del Consejo de Supervisión del BCE. En él se discuten las novedades del sector bancario, las tendencias estructurales y regulatorias y el impacto de las actividades de la Supervisión Bancaria del BCE. De esta forma, el grupo recopila información de mercado y contribuye así al análisis del BCE sobre los principales riesgos y vulnerabilidades de las entidades de crédito, al tiempo que ofrece un canal específico de comunicación con los agentes de los mercados en el sector bancario. La Supervisión Bancaria del BCE desea mantener una composición del grupo equilibrada, con la participación de una amplia variedad de entidades y agentes del mercado bancario y tiene previsto establecer un sistema de rotación periódica de los miembros. Los documentos relacionados con las actividades del grupo, incluidos los órdenes del día de las reuniones, las listas de participantes y las reseñas de las reuniones celebradas, se publicarán periódicamente en el sitio web de supervisión bancaria del BCE.

En 2021, el BCE respondió a 1.264 preguntas de los ciudadanos sobre temas de supervisión bancaria referentes, entre otros aspectos, a información general de supervisión, reclamaciones sobre entidades de crédito o denuncias de supuestas infracciones de la legislación europea, autorizaciones, la prueba de resistencia sobre riesgo climático y la respuesta a la crisis del COVID-19. Gracias a la introducción de actividades virtuales en el Centro de Visitantes, el BCE organizó seis charlas online sobre supervisión bancaria, a las que asistieron 176 participantes en total, y recibió a 892 visitantes virtuales, a quienes se explicaron las principales funciones del BCE y los aspectos básicos de la supervisión bancaria europea.

5.3 Finalización de la reorganización de la Supervisión Bancaria del BCE

Una iniciativa de gestión del cambio

Ante la entrada en vigor de la nueva estructura organizativa el 1 de octubre de 2020, se llevaron a cabo varias iniciativas de gestión del cambio destinadas a facilitar su aplicación, entre las que se incluyeron la creación del grupo de agentes del cambio y la búsqueda de personal para cubrir todos los puestos de trabajo vacantes en la nueva estructura.

El grupo de agentes del cambio estaba integrado por voluntarios de todas las áreas operativas de la Supervisión Bancaria del BCE y de todos los niveles jerárquicos. Los voluntarios participaron en cuatro líneas de trabajo con proyectos distintos.

  1. Colaboración con las ANC: destinada a facilitar la colaboración con las ANC, intercambiar experiencias y conocimientos y promover la transparencia en toda la supervisión bancaria europea. Para la implementación de este proyecto se recurrió a medidas como seminarios informales abiertos a todos los empleados de la supervisión bancaria europea, programas de intercambio de personal entre el BCE y algunas ANC, herramientas virtuales de colaboración a escala del MUS y mayor acceso a las herramientas informáticas del MUS en el entorno tecnológico.
  2. Claridad de responsabilidades y funciones: destinada a hacer inventario de todos los grupos de trabajo, redes y grupos de expertos estables del MUS, definir el modelo operativo objetivo y el mandato de todas las áreas operativas y crear un directorio funcional que permita identificar expertos en determinadas áreas de forma más sencilla. Las funcionalidades de SSMnet, una plataforma digital de intercambio de información y conocimiento para supervisores, facilitaron la consecución de los objetivos de esta línea de trabajo.
  3. Procesos: destinada a visualizar los principales pasos y plazos de todos los procesos internos de supervisión bancaria, junto con información sobre las herramientas y los expertos pertinentes implicados en esos procesos. La puesta en práctica de estas medidas está en curso y se basa en las funcionalidades de SSMnet.
  4. Colaboración entre Direcciones Generales: destinada a aumentar la visibilidad del trabajo realizado por distintas áreas operativas, así como sus logros, acabar con los compartimentos estancos y fomentar el espíritu de equipo entre áreas operativas. Para cumplir estos objetivos, la línea de trabajo recurrió a medidas como roadshows, ferias interactivas y visitas de trabajo internas.

Uno de los mayores esfuerzos de la reorganización fue el destinado a cubrir los puestos de trabajo vacantes en la nueva estructura. Para ello, en 2021 se llevaron a cabo diversas actividades de búsqueda de personal y se pusieron en marcha varias rondas de ofertas de movilidad laboral, un programa interno de intercambio de puestos de trabajo y varias campañas de selección de personal internas y externas. Además de encontrar el talento adecuado para cubrir las vacantes, este ejercicio de búsqueda también brindó a las áreas operativas de la Supervisión Bancaria del BCE una oportunidad para cumplir los objetivos de género establecidos en la estrategia de género del BCE[66].

Gráfico 20

Número de nombramientos por colectivo de empleados

(entre el 1 de enero y el 9 de diciembre de 2021)

Fuente: BCE.

5.4 Integración del MUS

Hay dos iniciativas para aumentar la integración del MUS: un programa de intercambio de personal entre el BCE y los supervisores nacionales, y un

hub

del MUS

En 2021 se redoblaron los esfuerzos para aumentar la integración de la supervisión bancaria europea por medio de dos iniciativas: un programa de intercambio de personal del MUS entre el BCE y los supervisores nacionales, y un hub del MUS.

El programa de intercambio de personal del MUS consiste en la realización de intercambios de empleados entre la Supervisión Bancaria del BCE y las ANC y los bancos centrales nacionales. El programa facilitará la movilidad en el seno de la supervisión bancaria europea y promoverá carreras profesionales dentro del MUS en consonancia con lo previsto en el artículo 31 del Reglamento del MUS, que encomienda al BCE velar por que se lleven a cabo de forma adecuada intercambios de personal y envíos de personal en comisión de servicios entre todas las ANC y el BCE, con el fin de establecer una cultura de supervisión común. Para la supervisión bancaria europea, la movilidad es un factor determinante para reforzar la colaboración, la versatilidad y la resiliencia de la institución, así como para la diversidad y la inclusión.

El programa de intercambio de personal tiene por objeto fomentar una cultura de supervisión común, así como reforzar la colaboración, la versatilidad y la resiliencia de la institución

Durante 2021, seis parejas de empleados, con distintos niveles jerárquicos, participaron en la primera prueba piloto de intercambio con la Autoridad de Supervisión Prudencial y de Resolución francesa (Autorité de contrôle prudentiel et de resolution - ACPR), cuya duración prevista es de dos años. Los empleados siguen sujetos al reglamento de personal de la institución de origen y deben cumplir las normas vigentes en la institución de acogida en lo que respecta a horarios de trabajo, teletrabajo, políticas organizativas y procedimientos. Al final del período de intercambio, los empleados volverán a su institución de origen con competencias adicionales y una perspectiva más amplia y podrán utilizar su experiencia para fomentar una cultura de supervisión común.

El primer

hub

del MUS coordinado por una ANC se creó para comprobar que las entidades de crédito que supervisa directamente el BCE cumplen los requisitos en materia de retención de riesgos, transparencia y retitulización

Además, se creó el primer hub del MUS coordinado por una ANC tras la aceptación por parte del BCE de nuevas competencias de supervisión del cumplimiento de los requisitos en materia de retención de riesgos, transparencia y prohibición de la retitulización, según lo previsto en los artículos 6, 7 y 8 del Reglamento de titulizaciones de la UE. El hub del MUS se estableció con el fin de ayudar al BCE a supervisar el cumplimiento de los citados requisitos, de conformidad con el artículo 6, apartado 7, del Reglamento del MUS[67]. Está liderado por personal de una «ANC coordinadora», que irá cambiando con el tiempo, y cuenta con un «equipo conjunto» integrado por empleados de ANC voluntarias[68] y por personal adicional del BCE.

El hub del MUS se encargará de la supervisión diaria y asistirá al BCE en sus funciones. La responsabilidad global seguirá recayendo en el BCE, que es la autoridad que adopta las medidas necesarias respecto de las entidades supervisadas con arreglo a sus procesos ordinarios de toma de decisiones, garantizando una aplicación uniforme de las disposiciones legales. El hub del MUS también proporcionará apoyo técnico cuando sea necesario y llevará a cabo revisiones de coherencia.

Como primer hito, se elaboró una Guía sobre la notificación de operaciones de titulización que sometió a consulta pública. Esta Guía no vinculante aclara la información que el BCE espera que las entidades de crédito bajo su supervisión directa que actúen como originadoras o patrocinadoras de titulizaciones presenten a sus supervisores. Se espera que las entidades sigan la Guía con respecto a todas las titulizaciones emitidas a partir del 1 de abril de 2022, que es cuando empezará a operar el hub del MUS.

5.5 Adopción de decisiones

5.5.1 Reuniones y decisiones del Consejo de Supervisión y del Comité Director

El Consejo de Supervisión del BCE está formado por un presidente (nombrado por un mandato de cinco años no renovable), un vicepresidente, cuatro representantes del BCE y los representantes de las ANC. Si la ANC no es un banco central nacional, su representante puede ir acompañado por un representante de su banco central nacional, en cuyo caso ambos se consideran un solo miembro a efectos del procedimiento de voto.

El Consejo de Supervisión celebró 16 reuniones en 2021, todas a distancia

En 2021, el Consejo de Supervisión del BCE se reunió en 16 ocasiones. Debido a la pandemia, todas las reuniones formales se mantuvieron por videoconferencia. No obstante, el formato virtual de las reuniones no supuso ninguna traba para las deliberaciones y los debates del Consejo de Supervisión. Además, y por invitación del Nationale Bank van België/Banque Nationale de Belgique, el Consejo de Supervisión celebró un retiro sobre estrategia en Bruselas en octubre de 2021, en el que los miembros se reunieron —cumpliendo todas las medidas relativas al COVID-19 impuestas por las autoridades locales— para intercambiar puntos de vista sobre los riesgos y las prioridades del MUS para 2022, los retos de la supervisión en el entorno pospandemia y la mejor forma de lograr una mayor integración del MUS. Con respecto a este último punto, se acordó lanzar algunas iniciativas para mejorar la colaboración dentro de la supervisión bancaria europea, centradas en áreas como cultura común y carreras profesionales, planificación integrada, colaboración más estrecha a lo largo del ciclo de supervisión, y herramientas, tecnología y formación.

El Comité Director[69] del Consejo de Supervisión se reunió en diez ocasiones en 2021, en todos los casos por videoconferencia.

El Comité Director celebró diez reuniones ordinarias, y otras catorce reuniones para deliberar sobre temas clave

El Comité Director celebró catorce reuniones adicionales centradas en la digitalización y en la simplificación de los procesos del MUS, así como en la integración del MUS. Todas se organizaron por videoconferencia y estuvieron abiertas a todos los miembros del Consejo de Supervisión que manifestaron interés.

Consejo de Supervisión

En 2021, el BCE emitió 2.362 decisiones de supervisión[70] dirigidas a entidades supervisadas concretas (figura 2). De estas decisiones, 1.162 fueron adoptadas por jefes de unidades de trabajo del BCE en consonancia con el régimen general de delegación de facultades de decisión respecto de instrumentos jurídicos relativos a las funciones de supervisión. El Consejo de Gobierno adoptó 1.200 decisiones conforme al procedimiento de no objeción sobre la base de un proyecto de propuesta del Consejo de Supervisión. Además de estas decisiones de supervisión, el BCE también aprobó implícitamente 177[71] operaciones (como el establecimiento de sucursales) al no presentar objeciones dentro de los plazos legales.

La mayor parte de las decisiones de supervisión estuvieron relacionadas con evaluaciones de idoneidad (49,2 %), modelos internos (11,2 %), fondos propios (9,5 %), facultades nacionales (9,5 %) y participaciones significativas (3,8 %).

El Consejo de Supervisión adoptó decisiones sobre algunos asuntos horizontales, en particular la aplicación de metodologías y marcos comunes en áreas de supervisión específicas

Además de los proyectos de decisión final sobre entidades concretas remitidos al Consejo de Gobierno para su adopción mediante el procedimiento de no objeción, el Consejo de Supervisión decidió sobre diversos asuntos horizontales, en particular la aplicación de metodologías y marcos comunes en áreas de supervisión específicas. Algunas de estas decisiones fueron preparadas por estructuras temporales con un mandato del Consejo de Supervisión. Estas estructuras, integradas por representantes de alto nivel del BCE y de las ANC, realizaron los trabajos preparatorios sobre temas como los requisitos en materia de titulizaciones de las entidades de crédito y el desarrollo de la metodología para la prueba de resistencia sobre riesgo climático que se llevará a cabo en 2022 con el fin de evaluar cómo podrían afectar a las entidades de crédito fenómenos meteorológicos extremos, la vulnerabilidad de las entidades a incrementos pronunciados del precio de las emisiones de carbono y cuál puede ser la respuesta de los bancos a distintos escenarios de transición durante los próximos 30 años.

Asimismo, algunas decisiones adoptadas por el Consejo de Supervisión se tradujeron en guías públicas e informes, como la Guía para la evaluación de idoneidad del BCE, la Guía sobre el método para establecer sanciones pecuniarias administrativas y el Informe sobre la revisión supervisora de las prácticas de las entidades en materia de gestión de riesgos climáticos y medioambientales.

Teniendo en cuenta la experiencia adquirida, en 2021 se llevó a cabo una revisión técnica de los procedimientos de delegación

Con el fin de simplificar el proceso de adopción de decisiones, el BCE ha establecido varios procedimientos de delegación de facultades para adoptar decisiones sobre idoneidad, significatividad y fondos propios, así como decisiones sobre facultades nacionales, pasaporte comunitario y procedimientos comunes. Teniendo en cuenta la experiencia adquirida con la aplicación práctica de los procedimientos de delegación existentes desde 2017, en 2021 se finalizó una revisión técnica de dichos procedimientos. Como consecuencia, se modificaron varios criterios de delegación, se ampliaron los procedimientos de delegación para incluir las instrucciones impartidas bajo el régimen de cooperación estrecha y se alinearon los distintos procedimientos, reforzando su eficiencia y su coherencia. Además, se adoptó un nuevo procedimiento de delegación para modelos internos, así como para la ampliación de plazos en general.

El Consejo de Supervisión adoptó la mayoría de sus decisiones por procedimiento escrito[72].

De los 115 grupos bancarios supervisados directamente por el BCE en 2021, 32 solicitaron recibir las decisiones formales del BCE en una lengua oficial de la UE distinta del inglés (frente a 33 en 2020).

Figura 2

Decisiones adoptadas por el Consejo de Supervisión en 2021

Notas:
1) Esta cifra incluye procedimientos escritos sobre decisiones de supervisión individuales y sobre otras cuestiones como las metodologías comunes y consultas del Consejo de Supervisión. Un procedimiento escrito puede contener varias decisiones de supervisión.
2) Número de decisiones de supervisión individuales dirigidas a entidades supervisadas, o a sus adquirentes potenciales, y de instrucciones a las ANC sobre entidades significativas o menos significativas. Además, se aprobaron implícitamente 177 operaciones. Una decisión puede contener varias aprobaciones del supervisor.
3) Las 1.249 decisiones sobre evaluaciones de idoneidad se refieren a 2.627 procedimientos individuales (véase sección 2.2).

5.5.2 Actividades del Comité Administrativo de Revisión

En 2021, el Comité Administrativo de Revisión[73] emitió un dictamen sobre una solicitud de examen administrativo que se presentó ante él (cuadro 7). En ese dictamen, el Comité propuso que el Consejo de Supervisión derogase la decisión impugnada.

El dictamen emitido se refería a la facultad del BCE de adoptar medidas de supervisión basadas en la legislación nacional, y el Comité subrayó la necesidad de aplicar el principio de proporcionalidad al adoptar cualquier decisión de supervisión, así como el principio de tomar las medidas en un plazo razonable.

El año 2021 estuvo marcado por varios cambios en la composición del Comité Administrativo de Revisión

El año 2021 también estuvo marcado por varios cambios en la composición del Comité Administrativo de Revisión. Tras una solicitud de expresiones de interés publicada en el Diario Oficial de la UE, el Consejo de Gobierno nombró a Pentti Hakkarainen nuevo miembro de dicho comité con efecto el 1 de febrero de 2022, y a Christiane Campill y Damir Odak nuevos suplentes con fecha efectiva 1 de diciembre de 2021. Por lo tanto, la composición del Comité Administrativo de Revisión es la siguiente: presidente: pendiente de designar, vicepresidenta: Concetta Brescia Morra, miembros: Javier Arístegui, André Camilleri, Pentti Hakkarainen y René Smits, y suplentes: Christiane Campill y Damir Odak.

Cuadro 7

Número de exámenes realizados por el Comité Administrativo de Revisión

Fuente: BCE.
* Un dictamen incluyó dos decisiones del BCE.

5.5.3 Selección de un nuevo representante del BCE en el Consejo de Supervisión

La sucesora de Pentti Hakkarainen como representante en el Consejo de Supervisión, Anneli Tuominen, ha sido nombrada y tomará posesión del cargo a principios de 2022

Con la finalización oficial del mandato de Pentti Hakkarainen el 31 de enero de 2022, quedó vacante un cargo de representante del BCE en el Consejo de Supervisión. En cumplimiento del Reglamento del MUS y de la Decisión BCE/2014/4[74], el Consejo de Gobierno del BCE se encargó de nombrar a la sucesora de Pentti Hakkarainen.

Tras una solicitud de expresiones de interés publicada en noviembre de 2021[75], el 16 de diciembre de 2021 el Consejo de Gobierno nombró a Anneli Tuominen, que actualmente es directora general de la Autoridad de Supervisión Financiera de Finlandia (Finanssivalvonta), representante del BCE en el Consejo de Gobierno por un mandato de cinco años no renovable. Anneli Tuominen se unirá a Edouard Fernandez-Bollo, Elizabeth McCaul y Kerstin af Jochnick en el equipo de representantes del BCE a partir del 1 de junio de 2022.

En su trabajo diario, Anneli Tuominen realizará labores de apoyo al presidente y al vicepresidente del Consejo de Supervisión y —a petición de su presidente— representará interna y externamente a la Supervisión Bancaria del BCE.

5.6 Aplicación del Código de Conducta

Con arreglo al artículo 19, apartado 3, del Reglamento del MUS, el BCE ha establecido un régimen deontológico para los altos cargos, la dirección y el personal del BCE. Se compone del Código de Conducta único para altos cargos del BCE, un capítulo específico en el Reglamento del personal del BCE y la Orientación por la que se establecen los principios de un Régimen Deontológico para el MUS[76]. El Comité Deontológico del BCE, la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza y el Grupo de Trabajo de expertos en ética y cumplimiento (Ethics and Compliance Officers Task Force - ECTF) han contribuido a aplicar y a seguir desarrollando el régimen deontológico.

En 2021, el Comité Deontológico emitió cuatro dictámenes relativos a altos cargos del BCE dedicados a la supervisión bancaria, la mayoría relacionados con conflictos de intereses

En 2021, con arreglo a su mandato, el Comité Deontológico evaluó las declaraciones de intereses presentadas por los miembros del Consejo de Supervisión antes de su publicación en el sitio web de supervisión bancaria del BCE. En consonancia con su política de transparencia, el BCE continuó publicando los dictámenes del Comité Deontológico para todos los casos de conflicto de intereses y de actividades remuneradas tras el cese en el cargo[77]. El Comité emitió cuatro dictámenes relativos a altos cargos del BCE dedicados a la supervisión bancaria, la mayoría relacionados con actividades privadas.

La Oficina de Cumplimiento y Gobernanza también organizó su ejercicio periódico de vigilancia del cumplimiento con respecto a las operaciones financieras privadas de los empleados y de los altos cargos del BCE. En dicho ejercicio se identificó un número limitado de casos de incumplimiento, de los cuales aproximadamente la mitad afectaba a empleados de la Supervisión Bancaria del BCE. Ninguno de estos casos se refería a conductas intencionadamente inadecuadas u otros incumplimientos graves.

Además de organizar cursos especializados de formación, programas de aprendizaje electrónico y campañas de información sobre el régimen deontológico, como la Ethics Awareness Week y los Open Ethics Days para empleados recién contratados, la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza respondió a unas 2.050 consultas sobre temas muy variados, de las que el 45 %, aproximadamente, fueron presentadas por personal de la Supervisión Bancaria del BCE. Alrededor del 54 % de estas consultas estaban relacionadas con operaciones financieras privadas de empleados, seguidas de preguntas sobre restricciones post-empleo y actividades externas (gráfico 21).

Gráfico 21

Resumen de las consultas recibidas de empleados de la Supervisión Bancaria del BCE en 2021

Fuente: BCE.

A uno de los empleados dedicados a la supervisión bancaria que cesaron en 2021 se le impuso un período de incompatibilidad, de conformidad con el régimen deontológico.

La Orientación revisada sobre el régimen deontológico del MUS seguirá reforzando y armonizando los regímenes deontológicos de las ANC

Como parte de sus esfuerzos por forjar una sólida cultura ética común, en 2021, el Grupo de Trabajo de expertos en ética y cumplimiento —que desde entonces se ha transformado en la Conferencia sobre Ética y Cumplimiento para reflejar mejor la creciente importancia de las cuestiones relacionadas con la buena conducta y el buen gobierno— dio pasos significativos para reforzar y armonizar los regímenes deontológicos de las ANC mediante una revisión sustancial de la Orientación sobre el régimen deontológico del MUS[78], que fue adoptada por el Consejo de Gobierno. Con el fin de abordar los conflictos de intereses de forma más eficaz, en la Orientación se refuerzan las normas relativas a los períodos previo y posterior al empleo, así como las relativas a las operaciones financieras privadas. El BCE y las ANC tienen de plazo hasta el final de junio de 2023 para aplicar estos nuevos requisitos.

5.7 Aplicación del principio de separación entre las funciones de política monetaria y de supervisión

Durante 2021, el principio de separación entre las funciones de política monetaria y de supervisión se aplicó principalmente al intercambio de información entre los distintos ámbitos funcionales.

En virtud de la Decisión BCE/2014/39 sobre la aplicación de la separación entre las funciones de política monetaria y supervisión del BCE[79], el intercambio de información estuvo sujeto al principio de la «necesidad de conocer», es decir, cada función tuvo que demostrar que la información solicitada era necesaria para alcanzar sus objetivos.

En la mayoría de los casos, el acceso a la información confidencial fue concedido directamente por la función del BCE que poseía la información, en consonancia con la Decisión BCE/2014/39, que prevé que el acceso a información con datos anónimos o a información no sensible sobre políticas lo concedan directamente las funciones correspondientes. No fue necesaria la intervención del Comité Ejecutivo para solucionar posibles conflictos de intereses.

En 2021, se aplicó una disposición relativa a situaciones de urgencia para solicitudes de acceso a datos sobre el COVID-19

Sin embargo, conforme a dicha Decisión, la participación del Comité Ejecutivo fue necesaria en algunas ocasiones para permitir el intercambio de información no anónima relativa a bancos concretos o evaluaciones sensibles sobre políticas. El acceso a los datos se autorizó con arreglo al principio de la «necesidad de conocer», tras un análisis de los motivos operativos, y por tiempo limitado, para garantizar que dicho principio se cumpliera en todo momento.

En lo que respecta a los datos relacionados con la pandemia de COVID-19, en marzo de 2020, el Comité Ejecutivo activó la disposición relativa a situaciones de urgencia prevista en el artículo 8 de la Decisión BCE/2014/39. Con esta activación se eliminó la necesidad de que el Comité Ejecutivo aprobase el intercambio de información relacionada con el COVID-19, que estuvo sujeto al principio estricto de la «necesidad de conocer». En 2021, esta excepción se aplicó a varios intercambios de datos bancarios recopilados en el contexto de la pandemia de COVID-19. Como en el resto de los casos, el acceso a los datos se autorizó con arreglo al principio de la «necesidad de conocer», tras un análisis de los motivos operativos, y por tiempo limitado, para garantizar que dicho principio se cumpliera en todo momento.

La separación de funciones en la toma de decisiones no suscitó dudas, por lo que no fue necesaria la intervención de la Comisión de Mediación.

5.8 Marco de presentación de información

5.8.1 Evolución del marco de presentación de información

Se implantaron nuevos marcos de información tras los cambios regulatorios

En 2021, el Reglamento de Ejecución de la Comisión entonces vigente[80] fue reemplazado por varios reglamentos nuevos[81] como consecuencia de las modificaciones introducidas en el marco de presentación de información con fines de supervisión de la UE. El BCE, en colaboración con las ANC, implementó con éxito los cambios especificados por la EBA en la taxonomía 3.0 y reflejó también las modificaciones realizadas a nivel de las entidades informantes. Estos cambios permiten recabar información sobre, entre otros aspectos, la ratio de apalancamiento revisada, la ratio de financiación estable neta revisada, el riesgo de contraparte, los nuevos requerimientos mínimos de capacidad total de absorción de pérdidas y de fondos propios y pasivos admisibles, y la revisión exhaustiva de la cartera de negociación.

Se introdujo una nueva plataforma centralizada para la recogida de datos

ad hoc

El BCE ha introducido un nuevo método para la recogida de datos de supervisión de terceros a través de una plataforma específica denominada CASPER, que utiliza el Portal de Gestión de Identidades del BCE para la identificación y autenticación centralizadas de los usuarios y la gestión centralizada de sus cuentas. CASPER permite a las organizaciones externas presentar datos estructurados al BCE de forma segura. Los datos se validan automáticamente y los resultados pueden discutirse con los equipos del BCE pertinentes a través de la plataforma. El BCE utilizará progresivamente CASPER para recoger datos de supervisión solicitados ad hoc a los bancos, que actualmente son recopilados por los equipos conjuntos de supervisión a través de distintas vías, como el correo electrónico o las carpetas compartidas. Se espera que esta nueva funcionalidad mejore notablemente la eficiencia de todo el proceso de recogida y validación de datos.

En 2021, el Grupo de Trabajo para la armonización del enfoque secuencial (Task Force on the Harmonisation of the Sequential Approach - TFHSA)[82] elaboró unos requisitos operativos detallados tras la aprobación por el Consejo de Supervisión de los principios rectores y los requisitos de alto nivel en octubre de 2020. Los requisitos operativos definitivos que deberán aplicar el BCE y las ANC tienen por objeto crear unos estándares mínimos comunes que permitan armonizar los enfoques adoptados en el MUS para la recogida, la validación y la divulgación de datos de supervisión, así como garantizar la igualdad de condiciones para todas las entidades supervisadas.

El objetivo de la base de datos de información recopilada en el MUS[83] es reducir la carga informadora de las entidades de crédito eliminando duplicidades en las solicitudes de información remitidas por los supervisores en el MUS. En 2021, la base de datos se modificó para recabar información adicional sobre el número de puntos de datos de cada solicitud de datos al objeto de continuar con el análisis. Con el fin de reducir la carga informadora de las entidades supervisadas y de permitir una identificación más sencilla de los puntos de datos duplicados, todas las solicitudes horizontales de datos del BCE se modelizaron utilizando el diccionario interno de datos del BCE.

El BCE publicó un nuevo cuadro de mando interactivo que recoge los principales indicadores del sector bancario, así como información de Pilar 3 sobre las medidas aplicadas en respuesta a la crisis del COVID-19

El BCE continuó incrementando la transparencia y la disponibilidad de datos de supervisión publicados en la sección de datos de supervisión del sitio web de supervisión bancaria del BCE: se introdujo un nuevo cuadro de mando interactivo que proporciona al púbico una visión general de los principales indicadores. Por primera vez, el BCE también publicó información de Pilar 3 a nivel de entidad sobre exposiciones sujetas a moratorias legislativas y no legislativas, y sobre nuevas exposiciones sujetas a programas de garantías públicas (en cumplimiento de las Directrices de la EBA sobre la presentación y divulgación de información de exposiciones sujetas a las medidas aplicadas en respuesta a la crisis de la COVID-19). El BCE llevó a cabo un ejercicio de conciliación de la información seleccionada divulgada en el marco del Pilar 3 y la información regulatoria presentada, lo que permitió mejorar sustancialmente la coherencia de los datos.

5.8.2 Gestión de la información

El sistema de gestión de la información del MUS (IMAS) es el sistema tecnológico principal que sirve de apoyo a las tareas que realizan diariamente los supervisores bancarios europeos y les facilita la información que necesitan. En 2021 se incorporaron al IMAS varios procedimientos de supervisión, incluida la nueva metodología para el proceso de revisión y evaluación supervisora, el enfoque para determinar los requerimientos de fondos propios adicionales para cada tipo de riesgo, la evaluación de los umbrales para la activación de medidas de actuación temprana y los nuevos procedimientos de autorización de sociedades financieras (mixtas) de cartera.

El portal IMAS constituye un importante paso en el proceso de digitalización del MUS, que incrementa la transparencia para las entidades supervisadas

El nuevo portal IMAS lanzado en octubre de 2020 permite la interacción y el intercambio de información online entre supervisores y entidades supervisadas. Desde enero de 2021, las entidades significativas utilizan el portal IMAS para presentar sus solicitudes de evaluaciones de idoneidad, consultar su estado e intercambiar información al respecto con los supervisores. En este sentido, el portal IMAS constituye un paso muy importante en el proceso de digitalización del MUS, que incrementa la transparencia para las entidades supervisadas, reduce el riesgo operacional tanto para los supervisores como para las entidades de crédito y aumenta la eficiencia. Además de las evaluaciones de idoneidad, en 2021 se incorporaron al portal IMAS otros procedimientos de supervisión, como la presentación de notificaciones de pasaporte comunitario, las solicitudes de adquisición de participaciones cualificadas y las notificaciones de modificaciones no importantes de los modelos.

Asimismo, se introdujeron varias modificaciones en el módulo de información IDRA (IMAS Data Reporting and Analytics), encaminadas a poner a disposición de los usuarios nuevos conjuntos de datos de supervisión para su extracción y exploración, así como a dotar al módulo de herramientas de información modernas para la visualización de los datos.

En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE inició la integración de los sistemas principales del MUS en el contexto de su agenda digital, con el objetivo de situar al MUS a la cabeza en la adopción de tecnologías avanzadas en el ámbito de la supervisión bancaria.

6 Información sobre el consumo presupuestario

6.1 Gastos correspondientes a 2021

Los gastos del BCE en 2021 fueron ligeramente inferiores a los estimados

El Reglamento del MUS establece que el BCE debe disponer de los recursos adecuados para desempeñar sus funciones de supervisión con eficacia. Estos recursos se financian con las tasas de supervisión que abonan las entidades sujetas a la supervisión del BCE.

Los gastos incurridos en el ejercicio de las funciones de supervisión se identifican por separado en el presupuesto del BCE. Dichos gastos comprenden los gastos directos de la función de Supervisión Bancaria del BCE. La función de supervisión utiliza asimismo los servicios comunes que prestan las áreas de apoyo existentes del BCE[84].

La autoridad en materia presupuestaria del BCE recae en su Consejo de Gobierno. Este órgano aprueba el presupuesto anual del BCE a propuesta del Comité Ejecutivo, previa consulta con el presidente y el vicepresidente del Consejo de Supervisión sobre cuestiones relacionadas con la supervisión bancaria. El Comité de Presupuestos (BUCOM), compuesto por representantes de todos los bancos centrales nacionales del Eurosistema y del BCE, asiste al Consejo de Gobierno evaluando los informes del BCE sobre planificación y seguimiento presupuestarios.

En 2021, los gastos anuales reales de las funciones de supervisión del BCE ascendieron a 577,5 millones de euros, un 2,9 % menos que la estimación de 594,5 millones de euros comunicada en marzo de 2021.

Los gastos de las funciones básicas de supervisión siguieron por debajo del nivel previo a la pandemia

En 2021, los gastos incurridos en las funciones básicas de supervisión continuaron en niveles inferiores a los habituales. El incremento del gasto en un 7,9 % en comparación con 2020 obedece fundamentalmente a la incorporación de nuevos sistemas de TI específicos para la supervisión bancaria, que están incluidos en la categoría de funciones horizontales y servicios especializados. En la sección 5.8 puede consultarse más información sobre estas actividades.

Cuadro 8

Coste de las funciones de supervisión del BCE, por actividad (2019-2021)

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

Las clasificaciones del cuadro 8 se utilizan para identificar la distribución de los costes anuales que han de recuperarse mediante las tasas anuales de supervisión que deben abonar las entidades supervisadas en función de si son entidades significativas o menos significativas. Según la metodología que se define en el artículo 8 del Reglamento de Tasas[85] para la distribución de las tasas anuales de supervisión, los gastos relacionados con las funciones horizontales y los servicios especializados se asignan de forma proporcional, en función del coste total de la supervisión de las entidades significativas y del correspondiente a la vigilancia de la supervisión de las entidades menos significativas, respectivamente. Los costes indicados incluyen, para cada grupo, la imputación de los servicios comunes prestados por las áreas de apoyo del BCE.

En línea con el compromiso del BCE con la transparencia y la rendición de cuentas, se ha modificado la presentación de la información sobre los gastos incurridos por el BCE en el ejercicio de sus funciones de supervisión. El cuadro 9 proporciona información más granular de los gastos en función de la actividad realizada, en particular:

  • supervisión y vigilancia a distancia, que incluye los costes de la participación del BCE en los equipos conjuntos de supervisión y de las actividades de vigilancia de entidades o grupos bancarios menos significativos;
  • participación del BCE en inspecciones in situ, incluidas las misiones transfronterizas;
  • funciones de política, consultivas y de regulación, incluidas evaluaciones de significatividad, autorizaciones, cooperación con otros organismos, metodología y planificación, control de calidad supervisora, y procedimientos sancionadores y de ejecución;
  • gestión de crisis;
  • funciones macroprudenciales, incluidas las relativas a pruebas de resistencia y políticas de supervisión;
  • estadísticas supervisoras relacionadas con el marco de presentación de información;
  • adopción de decisiones del Consejo de Supervisión, su Secretaría y los servicios jurídicos.

Cuadro 9

Gastos incurridos en las funciones de supervisión del BCE

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

Con respecto al desarrollo de sistemas de TI, el aumento de los gastos observado en las funciones de política, consultivas y de regulación y en las funciones macroprudenciales está relacionado con el sistema de gestión de la información del MUS (IMAS) y con la plataforma STAR (Stress Test Account Reporting). El principal incremento del gasto en el epígrafe de Consejo de Supervisión, secretaría y legislación en materia de supervisión se debió a la considerable inversión realizada en 2021 en tecnologías de supervisión (suptech), que aprovechan el potencial de la inteligencia artificial (IA) y de otras tecnologías suptech pioneras en el contexto de la supervisión bancaria, para su uso por partes interesadas internas y externas.

Para complementar sus recursos internos, el BCE contrata servicios auxiliares de consultoría externa que proporcionan conocimientos especializados o asesoramiento integral, bajo las directrices de personal interno cualificado, cuando necesita cubrir cualquier falta temporal de recursos. Los gastos totales del BCE en servicios de consultoría relacionados con las funciones básicas de supervisión se cifraron en 38,9 millones de euros en 2021, 8,5 millones de euros más que en 2020. De este importe, 23,7 millones de euros corresponden a recursos externos empleados en el desarrollo de sistemas de TI, 7,9 millones de euros a evaluaciones globales y 6,4 millones de euros a la realización de inspecciones in situ «periódicas», incluidas las misiones transfronterizas. En el capítulo 1 puede consultarse información más detallada sobre estas actividades.

En 2021, continuaron disminuyendo los gastos de desplazamiento relacionados con actividades de supervisión directa de entidades significativas y menos significativas, que se cifraron en 0,3 millones de euros, lo que refleja la persistencia de los efectos de la pandemia sobre los viajes.

En el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2020, el BCE introdujo un nuevo desglose de información atendiendo a la finalidad del gasto, que muestra la imputación de los costes por tipo de coste, sobre la base de los costes y los servicios comunes que son directamente atribuibles a la Supervisión Bancaria del BCE.

Gráfico 22

Coste de las funciones de supervisión del BCE, por tipo de coste

(millones de euros)

Fuente: BCE.

Los gastos directamente atribuibles incluyen gastos del personal específico de supervisión, costes de iniciativas de supervisión (incluidos los costes relacionados con las evaluaciones globales), otros gastos corrientes (como los de desplazamiento y formación), los costes de tecnologías de la información especializadas, como las plataformas IMAS y STAR y proyectos relacionados, y los costes de suptech.

La categoría de servicios comunes engloba servicios que son utilizados tanto por la función de banca central como por la función de supervisión bancaria, agrupados como sigue: equipamiento y mantenimiento, servicios de recursos humanos, servicios comunes de tecnologías de la información, servicios comunes jurídicos, de auditoría, y administrativos, comunicación y servicios de traducción, y otros servicios. El coste de estos servicios comunes se reparte entre las dos funciones utilizando un mecanismo de imputación de costes que aplica métricas estándar del sector, como los empleados equivalentes a tiempo completo (FTE, por sus siglas en inglés), el espacio de oficinas y el número de solicitudes de traducción. Dado que el BCE se ha comprometido firmemente con la mejora continua de la eficiencia, perfecciona regularmente sus métricas de imputación de costes.

Los gastos directamente atribuibles aumentaron, principalmente debido al desarrollo continuado de soluciones de TI

En 2021, los gastos totales reales ascendieron a 577,5 millones de euros, de los cuales 337,9 millones de euros correspondían a gastos directamente atribuibles y 239,6 millones de euros a servicios comunes (58,5 % y 41,5 %, respectivamente, de los gastos totales incurridos).

Las amortizaciones de IMAS y de STAR contribuyeron al ascenso del gasto directamente imputable en concepto de tecnología de la información y proyectos relacionados, que alcanzó los 17 millones de euros. Los gastos directamente atribuibles de suptech ascendieron a 14,9 millones de euros.

En 2021, los gastos de servicios comunes registraron un descenso de 11,2 millones de euros en comparación con 2020. Siguió habiendo una demanda elevada y sostenida de servicios de equipamiento y mantenimiento para garantizar un entorno de trabajo seguro en las instalaciones del BCE. Sin embargo, esto se compensó con creces con la reducción de los gastos por servicios comunes de tecnologías de la información y de recursos humanos gracias a la mejora en la imputación directa de estos servicios.

6.2 Perspectivas en relación con las tasas de supervisión bancaria en 2022

El BCE mantiene su enfoque conservador en la estimación de las tasas de supervisión para 2022

Dado que el coste real de las funciones de supervisión observado en los dos últimos años ha sido inferior al estimado, el BCE ha mantenido su enfoque conservador a la hora de calcular los gastos para 2022, y ha estimado las tasas de supervisión para dicho año en 624,1 mm de euros. Los gastos totales de las funciones de supervisión del BCE previstos para 2022 ascienden a 678,9 millones de euros. Esta previsión tiene en cuenta el retorno esperado a niveles de actividad más normales, la inversión continuada en el desarrollo de sistemas de tecnologías de la información relacionados con la supervisión bancaria, incluida la internalización de costes de consultoría relativos a la plataforma STAR, así como el aumento de los gastos de personal correspondientes a los 25 FTE aprobados por el Consejo de Gobierno en 2020 para el MUS y los servicios comunes conexos.

El BCE seguirá siendo flexible en su respuesta a factores externos en el caso de que la situación permita retornar a niveles de actividad más normales en 2022.

En consonancia con su compromiso de avanzar hacia la estabilidad de costes a medio plazo, el BCE prevé una estabilización de los gastos previstos para sus actuales mandatos relacionados con la supervisión bancaria europea a partir de 2023.

Cuadro 10

Coste estimado de la Supervisión Bancaria del BCE en 2022, por actividad

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

La tasa anual de supervisión para 2022, que se exigirá en 2023, no se conocerá hasta el final del período de la tasa e incluirá los gastos reales de todo el año 2022 ajustados por los importes reembolsados a las distintas entidades o recibidos de las mismas relativos a períodos de la tasa anteriores, los intereses de demora recibidos y las tasas incobrables. Se estima que el importe total a exigir se distribuirá en una proporción del 95,6 % para las entidades significativas y del 4,4 % para las entidades menos significativas.

Cuadro 11

Estimación de los gastos de las funciones de supervisión del BCE para 2022, por tasas a exigir

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

6.3 El marco de las tasas en 2021

El BCE finalizó la aplicación del nuevo marco de tasas de supervisión

Conjuntamente con el Reglamento del MUS, el Reglamento de Tasas establece el marco jurídico conforme al cual el BCE impone una tasa anual de supervisión para cubrir los gastos en que incurre en el desempeño de sus funciones de supervisión. Este Reglamento y la Decisión relacionada[86] establecen los métodos para: i) determinar el importe total de la tasa anual de supervisión; ii) calcular el importe que debe abonar cada entidad supervisada, y iii) cobrar la tasa anual de supervisión.

En 2021, el BCE finalizó la aplicación de los cambios derivados de la revisión del marco de tasas de supervisión que llevó a cabo en 2019. El nuevo régimen lingüístico, en virtud del cual el BCE emite los avisos de tasa en todas las lenguas oficiales de la UE, se puso en práctica en abril de 2021, de tal forma que las entidades recibieron el aviso de tasa correspondiente a 2020 en la lengua de la UE de su elección. El procedimiento relativo a la notificación de la intención de excluir los activos y/o exposiciones al riesgo de filiales radicadas en países no participantes se automatizó satisfactoriamente, lo que permitió a las entidades de crédito notificar su intención al BCE de forma eficiente antes de la fecha límite del 30 de septiembre de 2021. Asimismo, dado que el BCE adoptó un sistema de facturación a posteriori de los costes reales en 2020, ya no se trasladan superávits o déficits correspondientes a ejercicios anteriores.

6.4 Importe total a exigir para el período de la tasa de 2021

El BCE exigirá 577,5 millones de euros en tasas de supervisión correspondientes a 2021

La tasa anual de supervisión correspondiente al período de la tasa de 2021 asciende a 577,5 millones de euros. Esta cifra se compone casi en su totalidad de los gastos reales de 2021, que totalizaron 577,5 millones de euros, con un ajuste de 47.000 euros por intereses de demora recibidos.

La tasa anual de supervisión también puede ajustarse por i) los importes reembolsados a las distintas entidades en relación con períodos de la tasa anteriores y ii) los importes cancelados por incobrables. En 2021 no fue necesario realizar ajustes de este tipo.

El importe que ha de recuperarse mediante las tasas anuales de supervisión se divide en dos partes, atendiendo a si la entidad supervisada ostenta la condición de significativa o menos significativa, lo cual refleja los distintos grados de control supervisor que aplica el BCE.

Para el período de la tasa de 2021, el importe total que se exigirá a las entidades significativas asciende a 546,1 millones de euros, mientras que en el caso de las entidades menos significativas será de 31,4 millones de euros. La imputación del gasto cuenta con el respaldo de un sistema mejorado que permite que los costes se distribuyan con mayor precisión entre ambas categorías de entidades. Para el período de la tasa de 2021, las entidades significativas abonarán el 94,6 % del coste total de la supervisión bancaria y las entidades menos significativas pagarán el 5,4 %.

Cuadro 12

Total de ingresos relacionados con las funciones de supervisión bancaria

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

6.5 Tasas de supervisión individuales

Las tasas aplicables a cada entidad se calculan de acuerdo con su importancia y perfil de riesgo, utilizando los factores de la tasa anual de las entidades supervisadas. Para la mayoría de los bancos, la fecha de referencia de los datos es el 31 de diciembre del año anterior. En el caso de las entidades que comienzan a ser supervisadas al máximo nivel de consolidación durante el período de la tasa, el BCE tiene en cuenta los activos totales y la exposición total al riesgo comunicados por la entidad en la fecha de referencia más próxima al 31 de diciembre y utiliza estas cifras para calcular un componente variable de la tasa para todos los meses en los que el deudor devenga el pago de esta[87]. La tasa de supervisión calculada para cada entidad se cobra posteriormente mediante pagos anuales.

Figura 3

El componente variable de la tasa se determina según la importancia y el perfil de riesgo de la entidad

La tasa de supervisión, que se calcula al máximo nivel de consolidación dentro de los Estados miembros participantes en el MUS, tiene un componente variable y un componente mínimo. Este último se aplica por igual a todas las entidades de crédito y es el 10 % del importe total que se ha de recuperar. Para las entidades significativas de menor tamaño, con activos totales de hasta 10 mm de euros, el componente mínimo de la tasa se reduce a la mitad. Desde 2020, las entidades menos significativas pequeñas con activos totales de hasta 1.000 millones de euros también se benefician de una reducción a la mitad de este componente.

El artículo 7 del Reglamento de Tasas dispone que los siguientes cambios en la situación de una entidad concreta requieren que se modifique la tasa de supervisión correspondiente: i) cambia la condición de la entidad supervisada a efectos de supervisión, es decir, la entidad se reclasifica de significativa a menos significativa, o viceversa; ii) se concede autorización a una nueva entidad supervisada, o iii) se revoca una autorización existente. La adopción de un sistema de facturación a posteriori significó que la mayoría de las modificaciones relacionadas con el artículo 7 que se produjeron durante el ejercicio se incluyeron en el cálculo estándar de la tasa. Como consecuencia, en 2021 el BCE no adoptó decisiones para solicitar pagos de tasa adicionales para su inclusión en las tasas anuales de supervisión que se facturarán en 2022.

En el sitio web de supervisión bancaria del BCE puede encontrarse más información sobre las tasas de supervisión. Sus páginas se actualizan periódicamente con información útil y práctica en todas las lenguas oficiales de la UE.

6.6 Otros ingresos relacionados con las funciones de supervisión bancaria

El BCE tiene derecho a imponer sanciones administrativas a las entidades supervisadas cuando no cumplen las obligaciones establecidas en la regulación prudencial bancaria de la UE (incluidas las decisiones de supervisión del BCE). Los ingresos correspondientes no se tienen en cuenta en el cálculo de las tasas anuales de supervisión. De conformidad con el Reglamento de Tasas, ni las indemnizaciones que deban abonarse a terceros ni las sanciones administrativas que las entidades supervisadas han de pagar al BCE influyen en modo alguno en la tasa de supervisión. Las sanciones administrativas impuestas a las entidades supervisadas se registran como ingresos en la cuenta de pérdidas y ganancias del BCE. En 2021, los ingresos por sanciones impuestas a las entidades supervisadas ascendieron a 0,6 millones de euros.

Si el tribunal anula una sanción administrativa impuesta anteriormente a una entidad supervisada, el BCE procede a su reembolso. En 2021, se realizaron reembolsos por importe de 4,8 millones de euros relacionados con sanciones administrativas impuestas anteriormente por el BCE a tres entidades supervisadas del mismo grupo, respecto de las cuales el tribunal anuló parcialmente las decisiones pertinentes. Estos gastos no se incluyen en el cálculo de las tasas anuales de supervisión, pero se contabilizan en la cuenta de pérdidas y ganancias del BCE y reducen su resultado neto.

7 Instrumentos jurídicos adoptados por el BCE

Los instrumentos jurídicos adoptados por el BCE incluyen reglamentos, decisiones, orientaciones, recomendaciones e instrucciones remitidas a las ANC (mencionadas en el artículo 9, apartado 1, párrafo tercero, del Reglamento del MUS y en el artículo 22 del Reglamento Marco del MUS). En esta sección se presentan los instrumentos jurídicos en materia de supervisión bancaria adoptados por el BCE en 2021 y publicados en el Diario Oficial de la Unión Europea y/o en el sitio web del BCE. Se incluyen los instrumentos jurídicos adoptados en virtud del artículo 4, apartado 3, del Reglamento del MUS y otros instrumentos jurídicos pertinentes.

7.1 Reglamentos del BCE

BCE/2021/24
Reglamento (UE) 2021/943 del Banco Central Europeo, de 14 de mayo de 2021, por el que se modifica el Reglamento (UE) 2015/534 sobre la presentación de información financiera con fines de supervisión (DO L 210 de 14.6.2021, p. 1)

7.2 Instrumentos jurídicos del BCE distintos de los Reglamentos

BCE/2021/7
Decisión (UE) 2021/432 del Banco Central Europeo, de 1 de marzo de 2021, por la que se modifica la Decisión (UE) 2017/1198 sobre la presentación por las autoridades nacionales competentes al Banco Central Europeo de los planes de financiación de las entidades de crédito (DO L 86 de 12.3.2021, p. 14)

BCE/2021/8
Decisión (UE) 2021/490 del Banco Central Europeo, de 12 de marzo de 2021, sobre el importe total de las tasas anuales de supervisión para 2020 (DO L 101 de 23.3.2021, p. 107)

BCE/2021/27
Decisión (UE) 2021/1074 del Banco Central Europeo, de 18 de junio de 2021, sobre la exclusión temporal de ciertas exposiciones frente a los bancos centrales de la medida de la exposición total en vista de la pandemia de COVID-19 y por la que se deroga la Decisión (UE) 2020/1306 (DO L 230 I de 30.6.2021, p. 1)

BCE/2021/31
Recomendación del Banco Central Europeo, de 23 de julio de 2021, por la que se deroga la Recomendación BCE/2020/62 (DO C 303 de 29.7.2021, p. 1)

BCE/2021/33
Decisión (UE) 2021/1437 del Banco Central Europeo, de 3 de agosto de 2021, por la que se modifica la Decisión (UE) 2017/934 sobre la delegación de decisiones sobre la significatividad de las entidades supervisadas (DO L 314 de 6.9.2021, p. 1)

BCE/2021/34
Decisión (UE) 2021/1438 del Banco Central Europeo, de 3 de agosto de 2021, por la que se modifica la Decisión (UE) 2017/935 sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones de idoneidad y sobre la evaluación del cumplimiento de los requisitos de idoneidad (DO L 314 de 6.9.2021, p. 3)

BCE/2021/35
Decisión (UE) 2021/1439 del Banco Central Europeo, de 3 de agosto de 2021, por la que se modifica la Decisión (UE) 2018/546 sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones de fondos propios (DO L 314 de 6.9.2021, p. 8)

BCE/2021/36
Decisión (UE) 2021/1440 del Banco Central Europeo, de 3 de agosto de 2021, por la que se modifica la Decisión (UE) 2019/1376 sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones relativas al régimen de pasaporte, la adquisición de participaciones cualificadas y la revocación de la autorización de entidades de crédito (DO L 314 de 6.9.2021, p. 14)

BCE/2021/37
Decisión (UE) 2021/1441 del Banco Central Europeo, de 3 de agosto de 2021, por la que se modifica la Decisión (UE) 2019/322 sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones relativas a las competencias de supervisión conferidas por el derecho nacional (DO L 314 de 6.9.2021, p. 17)

BCE/2021/38
Decisión (UE) 2021/1442 del Banco Central Europeo, de 3 de agosto de 2021, sobre la delegación de la facultad para adoptar decisiones relativas a modelos internos y a la ampliación de plazos (DO L 314 de 6.9.2021, p. 22)

BCE/2021/39
Decisión (UE) 2021/1396 del Banco Central Europeo, de 13 de agosto de 2021, por la que se modifica la Decisión BCE/2014/29 sobre la presentación al Banco Central Europeo de los datos de supervisión transmitidos a las autoridades nacionales competentes por las entidades supervisadas conforme a los Reglamentos de Ejecución (UE) n.º 680/2014 y (UE) 2016/2070 de la Comisión (DO L 300 de 24.8.2021, p. 74)

BCE/2021/40
Decisión (UE) 2021/1443 del Banco Central Europeo, de 26 de agosto de 2021, por la que se designan jefes de unidades de trabajo que adopten decisiones delegadas sobre modelos internos y ampliación de plazos (DO L 314 de 6.9.2021, p. 30)

BCE/2021/42
Decisión (UE) 2021/1486 del Banco Central Europeo, de 7 de septiembre de 2021, por la que se adoptan normas internas sobre la limitación de los derechos de los interesados relacionada con las funciones del Banco Central Europeo respecto de la supervisión prudencial de las entidades de crédito (DO L 328 de 16.9.2021, p. 15)

Corrección de errores de la Decisión (UE) 2021/1074 del Banco Central Europeo, de 18 de junio de 2021, sobre la exclusión temporal de ciertas exposiciones frente a los bancos centrales de la medida de la exposición total en vista de la pandemia de COVID-19 y por la que se deroga la Decisión (UE) 2020/1306 (BCE/2021/27) (Diario Oficial de la Unión Europea L 230 I de 30 de junio de 2021) (DO L 234 de 2.7.2021, p. 102)

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Traducción efectuada por el Banco de España, con la participación del Banco Central Europeo. En caso de discrepancia, prevalece la versión original en inglés.

Puede consultarse terminología específica en el glosario del MUS (disponible solo en inglés).

HTML ISBN 978-92-899-5084-8, ISSN 2443-5856, doi:10.2866/9214, QB-BU-22-001-ES-Q


  1. Para más información sobre la evaluación de la capacidad global de recuperación de las entidades, véase «Challenging banks' capacity to recover from severe crises», Supervision Newsletter, Supervisión Bancaria del BCE, agosto de 2021.
  2. Véase la sección 1.2.2. Véanse también «COVID-19: gaps in credit risk management identified», Supervision Newsletter, Supervisión Bancaria del BCE, mayo de 2021; E. McCaul, «Who pays the piper calls the tune: The need for and benefit of strong credit risk management», The Supervision Blog, 4 de diciembre de 2020; y E. McCaul, «Credit risk: Acting now paves the way for sound resilience later», The Supervision Blog, 19 de julio de 2021.
  3. Para conocer los criterios utilizados para identificar los costes por riesgo operacional de carácter extraordinario, véase la sección 3.3.5. del informe EBA report on the implementation of selected COVID-19 policies.
  4. Para más información sobre el riesgo tecnológico y el ciberriesgo, véase la sección 1.2.3.
  5. Para más información sobre el fin de la medida de relajación de los requerimientos de liquidez, véase «El BCE no prorrogará las medidas de relajación de los requerimientos de liquidez después de diciembre de 2021», nota de prensa, Supervisión Bancaria del BCE, 17 de diciembre de 2021.
  6. Se aplican las definiciones estándar de ingresos de la cartera de negociación, en línea con las estadísticas supervisoras sobre el sector bancario.
  7. «Financial Stability Review», BCE, noviembre de 2021.
  8. «Guide on the supervisory approach to consolidation in the banking sector», Supervisión Bancaria del BCE, enero de 2021.
  9. Véase «SSM-wide stress test 2021 – final results», Supervisión Bancaria del BCE, julio de 2021.
  10. Véase «SSM-wide stress test 2018 – final results», Supervisión Bancaria del BCE, febrero de 2019.
  11. Sector inmobiliario comercial según se define en la Recomendación JERS/2016/14, modificada por la Recomendación JERS/2019/3, y se presenta en la plantilla FINREP F.18.2. Esta definición engloba las exposiciones a prestatarios de distintos sectores de la clasificación NACE e incluye, entre otros, aquellos con actividades adscritas al código 41 «Construcción de edificios» y al código 68 «Actividades inmobiliarias».
  12. Dictamen del Banco Central Europeo, de 19 de febrero de 2021, sobre una propuesta de reglamento relativo a los mercados de criptoactivos y por el que se modifica la Directiva (UE) 2019/1937 (CON/2021/4) (DO C 152 de 29.4.2021, p. 1).
  13. Dictamen del Banco Central Europeo, de 28 de abril de 2021, acerca de una propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre un régimen piloto de las infraestructuras del mercado basadas en la tecnología de registro descentralizado (CON/2021/15) (DO C 244 de 22.6.2021, p. 4).
  14. Dictamen del Banco Central Europeo, de 4 de junio de 2021, acerca de una propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo sobre la resiliencia operativa digital del sector financiero (CON/2021/20) (DO C 343 de 26.8.2021, p. 1).
  15. El BCE suspendió temporalmente el proceso de toma de decisiones relativas a las IMI entre marzo y septiembre de 2020 debido a la situación del COVID-19. En consecuencia, las decisiones sobre IMI que, en condiciones normales, se habrían emitido para los bancos en 2020 se emitieron en 2021.
  16. Para facilitar las referencias, en esta sección se utilizan los términos «misiones» o «inspecciones» para hacer referencia a las OSI y a las IMI conjuntamente.
  17. Debido a la persistencia de la pandemia de COVID-19, las OSI y las IMI solo se planificaron para tres trimestres en 2021, lo que significa que el número total de misiones, si bien fue más bajo que antes de la pandemia, es comparable en términos relativos. La pandemia obligó a cancelar o a aplazar inspecciones en 2020. En 2021, la rápida puesta en marcha de una estructura organizativa para llevar a cabo las inspecciones a distancia tuvo gran éxito, con el resultado de que la mayoría de ellas se realizaron según la planificación inicial y las cancelaciones fueron limitadas.
  18. Una campaña agrupa varias OSI en las que se examina el mismo tema, lo que proporciona un marco que facilita la coordinación y la colaboración entre los equipos de inspección al alinear sus objetivos y aprovechar las sinergias.
  19. En un equipo de inspección transfronterizo, el jefe de misión y al menos uno de los miembros del equipo no proceden de la ANC del país de origen/de acogida correspondiente.
  20. En un equipo de inspección mixto, el jefe de misión procede de la ANC del país de origen/de acogida correspondiente, y al menos dos de los miembros del equipo (uno en el caso de ANC más pequeñas) proceden de otro país.
  21. El análisis se llevó a cabo en una muestra de 89 OSI, cuyos informes finales se emitieron entre octubre de 2020 y septiembre de 2021.
  22. Algunas de las deficiencias más importantes referentes al gobierno interno se identificaron en OSI que se centraban principalmente en áreas de riesgo específicas (como riesgo de crédito, de mercado y tecnológico).
  23. Véase «Targeted Review of Internal Models – project report», BCE, abril de 2021.
  24. Directrices de la EBA sobre la aplicación de la definición de default de conformidad con el artículo 178 del Reglamento (UE) nº 575/2013 (EBA/GL/2016/07).
  25. Se refiere a las Directrices de la EBA sobre la estimación de la PD, la estimación de la LGD y el tratamiento de exposiciones en default (EBA/GL/2017/16), las Directrices de la EBA sobre la estimación de la LGD apropiada en un supuesto de desaceleración económica («estimación de la LGD downturn») (EBA/GL/2019/03), el Reglamento Delegado (UE) 2021/930 de la Comisión, de 1 de marzo de 2021, por el que se completa el Reglamento (UE) n.º 575/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a las normas técnicas de regulación que especifican la naturaleza, la gravedad y la duración de la desaceleración económica a que se hace referencia en el artículo 181, apartado 1, letra b), y el artículo 182, apartado 1, letra b), de dicho Reglamento (DO L 204 de 10.6.2021, p. 1), y el proyecto final de Normas Técnicas de Regulación de la ABE sobre la especificación de la metodología de evaluación para las autoridades competentes en lo que respecta al cumplimiento por parte de las entidades de los requisitos para utilizar el método IRB de conformidad con los artículos 144, apartado 2, 173, apartado 3, y 180, apartado 3, letra b), del Reglamento (UE) n.º 575/2013 (EBA/RTS/2016/03), que está pendiente de aprobación por la Comisión Europea.
  26. Se excluyen las decisiones de seguimiento sobre disposiciones complementarias.
  27. En 2021, el número de entidades menos significativas descendió también debido al Brexit, ya que las sucursales en el Reino Unido se consideran sucursales en un tercer país desde el 1 de enero de 2021, lo que significa que ya no forman parte del sector de entidades menos significativas del MUS.
  28. Las entidades con altos niveles de préstamos dudosos son aquellas cuya ratio de NPL se sitúa por encima del 5 %. Véanse las Directrices de la EBA relativas a la gestión de exposiciones dudosas y reestructuradas o refinanciadas.
  29. Directiva (UE) 2019/878 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de mayo de 2019, por la que se modifica la Directiva 2013/36/UE en lo que respecta a los entes exentos, las sociedades financieras de cartera, las sociedades financieras mixtas de cartera, las remuneraciones, las medidas y las facultades de supervisión y las medidas de conservación del capital (DO L 150 de 7.6.2019, p. 253).
  30. Reglamento (UE) n° 575/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre los requisitos prudenciales de las entidades de crédito y las empresas de inversión, y por el que se modifica el Reglamento (UE) n° 648/2012 (DO L 176 de 27.6.2013, p. 1).
  31. Reglamento (UE) 2019/876 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de mayo de 2019, por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 575/2013 en lo que se refiere a la ratio de apalancamiento, la ratio de financiación estable neta, los requisitos de fondos propios y pasivos admisibles, el riesgo de crédito de contraparte, el riesgo de mercado, las exposiciones a entidades de contrapartida central, las exposiciones a organismos de inversión colectiva, las grandes exposiciones y los requisitos de presentación y divulgación de información, y el Reglamento (UE) n.º 648/2012 (DO L 150 de 7.6.2019, p. 1).
  32. Reglamento (UE) n.º 1024/2013 del Consejo, de 15 de octubre de 2013, que encomienda al Banco Central Europeo tareas específicas respecto de políticas relacionadas con la supervisión prudencial de las entidades de crédito (DO L 287 de 29.10.2013, p. 63).
  33. BNP Paribas, Deutsche Bank, Groupe BPCE, Groupe Crédit Agricole, ING Bank, Santander, Société Générale y UniCredit.
  34. BNP Paribas.
  35. Véanse «Basel Committee advances work on addressing climate-related financial risks, specifying cryptoassets prudential treatment and reviewing G-SIB assessment methodology», nota de prensa, Comité de Supervisión Bancaria de Basilea, 9 de noviembre de 2021, y «FSB publishes 2021 G-SIB list», nota de prensa, Consejo de Estabilidad Financiera, 23 de noviembre de 2021.
  36. Recomendación de la Junta Europea de Riesgo Sistémico, de 27 de mayo de 2020, sobre la limitación de las distribuciones de capital durante la pandemia de COVID-19 (JERS/2020/7).
  37. Recomendación de la Junta Europea de Riesgo Sistémico, de 15 de diciembre de 2020, por la que se modifica la Recomendación JERS/2020/07 sobre la limitación de las distribuciones de capital durante la pandemia de COVID-19 (JERS/2020/15).
  38. «La Junta General de la Junta Europea de Riesgo Sistémico celebró su 43ª reunión ordinaria el 23 de septiembre de 2021», nota de prensa, JERS, 24 de septiembre de 2021.
  39. «Financial Stability Review», BCE, mayo de 2021.
  40. «Information on participation in the 2022 ECB Climate Risk Stress Test», Carta dirigida a las entidades participantes, Supervisión Bancaria del BCE, 18 de octubre de 2021.
  41. «The clock is ticking for banks to manage climate and environmental risks», Supervision Newsletter, Supervisión Bancaria del BCE, agosto de 2021.
  42. «IT and cyber risk: a constant challenge», Supervision Newsletter, Supervisión Bancaria del BCE, agosto de 2021.
  43. Reglamento (UE) n.º 468/2014 del Banco Central Europeo, de 16 de abril de 2014, por el que se establece el marco de cooperación en el Mecanismo Único de Supervisión entre el Banco Central Europeo y las autoridades nacionales competentes y con las autoridades nacionales designadas (Reglamento Marco del MUS) (BCE/2014/17) (DO L 141 de 14.5.2014, p. 1).
  44. Estos criterios se establecen en el artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS.
  45. La lista de las entidades significativas y menos significativas publicada en diciembre de 2021 refleja: i) las decisiones sobre significatividad notificadas a las entidades supervisadas antes del 30 de noviembre de 2021 y ii) otros cambios y hechos que han afectado a las estructuras de determinados grupos con fecha efectiva anterior al 1 de noviembre de 2021.
  46. De conformidad con el artículo 14 del Reglamento Marco del MUS y con arreglo al artículo 4, apartado 2, del Reglamento del MUS.
  47. Algunas decisiones se refieren a más de una evaluación de autorización (por ejemplo, adquisiciones de participaciones significativas en distintas filiales mediante una sola operación). Algunos procedimientos de autorización, incluidos los de pasaporte comunitario y de caducidad de licencia, no requieren una decisión formal del BCE.
  48. Se trata de procedimientos que están sujetos al régimen de delegación aprobado en la Decisión (UE) 2021/1438 del Banco Central Europeo, de 3 de agosto de 2021, sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones de idoneidad y sobre la evaluación del cumplimiento de los requisitos de idoneidad (BCE/2021/34), y la Decisión (UE) 2021/1440 del Banco Central Europeo, de 3 de agosto de 2021, sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones relativas al régimen de pasaporte, la adquisición de participaciones cualificadas y la revocación de la autorización de entidades de crédito (BCE/2021/36).
  49. Una «sociedad financiera mixta de cartera» se define como «una empresa matriz que no sea una entidad regulada y que, junto con sus filiales, de las cuales por lo menos una será una entidad regulada con sede en la Comunidad, y otras entidades, constituya un conglomerado financiero», con arreglo al artículo 2, apartado 15, de la Directiva sobre Conglomerados Financieros (2002/87/CE) —a la que se refiere el artículo 2, apartado 5, del RRC—. De conformidad con el artículo 2, apartado 20, letra c), del Reglamento Marco del MUS, una «sociedad financiera mixta de cartera» tiene la consideración de «entidad supervisada» si reúne las condiciones establecidas en el artículo 2, apartado 21, letra b), de dicho Reglamento.
  50. En 2022 los supervisores y las entidades de crédito también empezaron a usar el portal IMAS para otros procedimientos (por ejemplo, los cambios no materiales de los modelos, que se describen en la sección 5.8.2).
  51. Este número incluye también un número reducido de solicitudes relativas a cargos no ejecutivos adicionales.
  52. A partir del 30 de diciembre de 2020, Italia se unió a otros países del MUS y empezó a evaluar a los titulares de funciones clave con arreglo a la legislación italiana (Decreto ministerial 169/2020).
  53. Consulta pública sobre el proyecto de Guía de idoneidad y el nuevo Cuestionario de idoneidad.
  54. Véase, por ejemplo, «The effectiveness of European banks’ boards: progress and shortcomings», discurso pronunciado por Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del BCE, en el seminario virtual organizado por la Florence School of Banking and Finance titulado «Banks’ Board Members and Policy Makers: A Conversation», Frankfurt am Main, 28 de mayo de 2021.
  55. Véase, por ejemplo, «What does the ECB expect from banks’ leaders?», discurso pronunciado por Edouard Fernandez-Bollo, miembro del Consejo de Supervisión del BCE, en el seminario virtual organizado por la Florence School of Banking and Finance titulado «Fit and Proper Assessment: Better Boards for Better Banks?», Frankfurt am Main, 19 de febrero de 2021.
  56. «Making sure banks are run by the right people», The ECB Podcast, episodio 24, 10 de diciembre de 2021.
  57. En «gestión de riesgos y controles internos» se incluyen los mecanismos o procesos de los que deben disponer las entidades de crédito para identificar, gestionar y comunicar adecuadamente los riesgos a los que están o puedan estar expuestas. «Funciones del órgano de administración» se refiere a la medida en que las personas que dirigen de forma efectiva la actividad de una entidad ―o las que están facultadas para fijar la estrategia, los objetivos y la dirección general de la entidad, y se ocupan de la vigilancia y el control del proceso de toma de decisiones de gestión― cumplen sus responsabilidades.
  58. Véase «ECB contribution to the European Commission’s targeted consultation on the review of the crisis management and deposit insurance framework», BCE, Frankfurt am Main, 2021.
  59. Reglamento (UE) n.º 806/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de julio de 2014, por el que se establecen normas uniformes y un procedimiento uniforme para la resolución de entidades de crédito y de determinadas empresas de servicios de inversión en el marco de un Mecanismo Único de Resolución y un Fondo Único de Resolución y se modifica el Reglamento (UE) n.º 1093/2010 (DO L 225 de 30.7.2014, p. 1).
  60. Artículo 16 del Reglamento (UE) n.º 1093/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de noviembre de 2010, por el que se crea una Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Bancaria Europea), se modifica la Decisión n.º 716/2009/CE y se deroga la Decisión 2009/78/CE de la Comisión (DO L 331 de 15.12.2010, p. 12).
  61. En particular, el BCE comparte información con arreglo al acuerdo multilateral sobre las modalidades prácticas para el intercambio de información con arreglo al artículo 57 bis, apartado 2, de la Directiva (UE) 2015/849.
  62. Directiva (UE) 2018/843 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva (UE) 2015/849 relativa a la prevención de la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo, y por la que se modifican las Directivas 2009/138/CE y 2013/36/UE (DO L 156 de 19.6.2018, p. 43).
  63. Véanse las «Directrices conjuntas sobre la cooperación y el intercambio de información a los efectos de la Directiva (UE) 2015/849 entre las autoridades competentes de la supervisión de las entidades de crédito y financieras (JC 2019 81)», Comité Mixto de las Autoridades Europeas de Supervisión, 16 de diciembre de 2019.
  64. «Anti-money laundering and countering the financing of terrorism legislative package», Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de los Mercados de Capitales, Comisión Europea, 20 de julio de 2021.
  65. «El Mecanismo Único de Supervisión: buen comienzo, pero tiene que seguir mejorando», Informe Especial del TCE, n.º 29, 2016, y «La eficiencia operativa de la gestión por el BCE de las crisis de los bancos», Informe Especial del TCE, n.º 2, 2018.
  66. Los datos sobre los objetivos del BCE en materia de género se publican periódicamente en su sitio web.
  67. Aprobado por el Consejo de Supervisión el 25 de octubre de 2021 (SB/X/21/1110).
  68. ACPR, Banco de España, Banca d’Italia, Deutsche Bundesbank, De Nederlandsche Bank y la Autoridad de Mercados Financieros austriaca (Finanzmarktaufsicht).
  69. El Comité Director apoya al Consejo de Supervisión en sus actividades y prepara sus reuniones. Está integrado por el presidente y el vicepresidente del Consejo de Supervisión, un representante del BCE y cinco representantes de supervisores nacionales. Estos cinco representantes son nombrados por el Consejo de Supervisión por un período de un año de acuerdo con un sistema de rotación que asegura una representación equitativa de los países.
  70. Estas decisiones se refieren a decisiones concluidas o adoptadas en el período de referencia (es decir, decisiones emitidas). El número de decisiones de supervisión no se corresponde con el número de procedimientos de autorización que fueron notificados oficialmente al BCE en el período de referencia (es decir, procedimientos de notificación recibidos).
  71. De estas, 146 fueron aprobadas por altos cargos con arreglo al régimen de delegación.
  72. Conforme al artículo 6.7 del Reglamento Interno del Consejo de Supervisión, las decisiones pueden adoptarse también por procedimiento escrito, salvo que se opongan al menos tres miembros del Consejo de Supervisión con derecho de voto, en cuyo caso el asunto se incluirá en el orden del día de la siguiente reunión del Consejo de Supervisión. Normalmente, el procedimiento escrito requerirá que se concedan al menos cinco días hábiles a los miembros del Consejo de Supervisión para examinar el asunto.
  73. El Comité Administrativo de Revisión es un órgano del BCE cuyos miembros son independientes del BCE, tanto individual como colectivamente, y tienen encomendada la tarea de revisar las decisiones adoptadas por el Consejo de Gobierno sobre asuntos de supervisión cuando se presente una solicitud de examen admisible.
  74. Decisión del Banco Central Europeo, de 6 de febrero de 2014, sobre el nombramiento de representantes del Banco Central Europeo en el Consejo de Supervisión (BCE/2014/4).
  75. Véase el Anuncio de vacante: representante del BCE en el Consejo de Supervisión (en inglés).
  76. Orientación (UE) 2015/856 del Banco Central Europeo, de 12 de marzo de 2015, por la que se establecen los principios de un Régimen Deontológico para el Mecanismo Único de Supervisión (BCE/2015/12) (DO L 135 de 2.6.2015, p. 29).
  77. Artículos 11, 12 y 17 del Código de Conducta único para los altos cargos del BCE.
  78. Orientación (UE) 2021/2256 del Banco Central Europeo, de 2 de noviembre de 2021, por la que se establecen los principios de un Régimen Deontológico para el Mecanismo Único de Supervisión (BCE/2021/50) (DO L 454 de 17.12.2021, p. 21).
  79. Decisión (BCE/2014/39) del Banco Central Europeo, de 17 de septiembre de 2014, sobre la aplicación de la separación entre las funciones de política monetaria y supervisión del Banco Central Europeo (2014/723/UE) (DO L 300 de 18.10.2014, p. 57).
  80. Reglamento de Ejecución (UE) n.º 680/2014 de la Comisión.
  81. Reglamento de Ejecución (UE) 2021/451 de la Comisión, Reglamento de Ejecución (UE) 2021/453 de la Comisión y Reglamento de Ejecución (UE) 2021/763 de la Comisión.
  82. El TFHSA tiene el objetivo de garantizar la igualdad de condiciones en todo el MUS. Para ello, identifica las mejores prácticas de cada país y propone mejores prácticas armonizadas que pueden ser adoptadas por todas las ANC y por el BCE.
  83. La base de datos de información recopilada en el MUS es una iniciativa para racionalizar las obligaciones de remisión de información con fines de supervisión establecidas por el BCE y las ANC, y para mejorar el gobierno interno. Reúne la información sobre todas las solicitudes de datos enviadas a las entidades supervisadas directamente, que luego se utiliza para aumentar la transparencia de las solicitudes de datos remitidas a los bancos y para analizar la carga informadora.
  84. Estos servicios comunes se desglosan en equipamiento y mantenimiento, servicios de recursos humanos, servicios comunes de tecnologías de la información, servicios comunes jurídicos, de auditoría y administrativos, comunicación y servicios de traducción, y otros servicios.
  85. Reglamento (UE) n.º 1163/2014 del Banco Central Europeo, de 22 de octubre de 2014, sobre las tasas de supervisión (BCE/2014/41).
  86. Decisión (UE) 2019/2158 del Banco Central Europeo, de 5 de diciembre de 2019, sobre la metodología y los procedimientos para determinar y recopilar los datos relativos a los factores de la tasa utilizados para calcular las tasas anuales de supervisión (BCE/2019/38) (DO L 327 de 17.12.2019, p. 99).
  87. Para las entidades constituidas después del 1 de octubre, la tasa de supervisión cobrada comprende un componente mínimo únicamente para el número de meses completos de supervisión.