Prólogo de Christine Lagarde, presidenta del BCE

La crisis financiera y la crisis de deuda soberana mostraron que los problemas del sector bancario pueden propagarse con rapidez y fuerza a toda la unión monetaria y afectar tanto a la economía como a las personas. Como parte de la respuesta a estas crisis, cuyo fin era asegurar la solvencia de los bancos y la resistencia del sistema bancario, se creó la supervisión bancaria europea, que se encuentra ahora en su sexto año.

En este breve período de tiempo, la supervisión bancaria europea ha pasado de ser un mecanismo totalmente nuevo a ser una institución más madura, consolidada como autoridad rigurosa y coherente. Desde 2014 los riesgos se han reducido sustancialmente: los volúmenes de préstamos dudosos han disminuido casi a la mitad y el capital de las entidades de crédito se ha incrementado de forma significativa en toda la zona del euro. La gestión de los préstamos dudosos es un excelente ejemplo de cómo un enfoque europeo ha ayudado a abordar los problemas heredados de las crisis que afectaron a muchas entidades de diferentes países.

Al mejorar la solvencia de las entidades de crédito, la supervisión bancaria europea también ha prestado apoyo a la política monetaria. Unos bancos más fuertes proporcionan más crédito a la economía, lo que ayuda a reforzar la transmisión de la política monetaria. Asimismo, respaldando una asunción de riesgos productiva y simultáneamente frenando la búsqueda excesiva de rentabilidad, la supervisión bancaria europea ayuda a contener los riesgos para la estabilidad financiera y permite que la orientación actual de la política monetaria cumpla con nuestro mandato de mantener la estabilidad de precios.

Pese a la significativa labor de supervisión llevada a cabo en los últimos años, sigue habiendo retos por delante en 2020 que requieren medidas más contundentes por parte de las entidades. La rentabilidad bancaria permanece baja, lo que, si se prolonga en el tiempo, puede afectar a la resiliencia del sector bancario en su conjunto. Una parte de la respuesta consiste en reducir el exceso de capacidad, rebajar el volumen remanente de préstamos dudosos y adaptar los modelos de negocio y los estándares tecnológicos a la era digital.

La otra parte de la respuesta es establecer el marco institucional adecuado para fomentar un mercado bancario más eficiente e integrado. El código normativo único, la base de la unión bancaria, continúa fragmentado por países. Además, a falta de uno de los pilares de la unión bancaria —el sistema europeo de garantía de depósitos—, la integridad del mercado único bancario puede seguir cuestionándose, dificultando así una mayor integración transfronteriza.

Además, hay retos a más largo plazo, como el cambio climático, que son universales y nadie puede obviarlos. El cambio climático afectará a todas las partes de la economía, incluido el sistema bancario. Por lo tanto, está claro que tenemos que abordar esta cuestión conjuntamente: entre fronteras, entre entidades y entre sectores.


Entrevista introductoria con Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión

Usted asumió la presidencia del Consejo de Supervisión del BCE a principios de 2019. Al cabo de un año ¿cuál es la principal conclusión a la que ha llegado y qué tareas quedan pendientes?

La principal conclusión es que la supervisión bancaria europea funciona. La idea de supervisar las entidades de crédito a escala europea es sensata y práctica, y los pilares de nuestro modelo supervisor son sólidos. Con todo, transcurridos cinco años, estamos pasando de la puesta en marcha a una fase más madura. Por tanto, debemos concluir los grandes proyectos fundacionales y centrarnos en estabilizar nuestro enfoque y nuestra supervisión basada en el riesgo. En el camino trataremos de simplificar más los procesos a fin de reducir la carga que suponen para los supervisores y las entidades, lo que también implica potenciar el uso de las nuevas tecnologías. Asimismo, trabajaremos para aumentar la transparencia y la predictibilidad de nuestras actuaciones. Todavía nos enfrentamos a un sector bancario que está lidiando con la baja rentabilidad y a una unión bancaria menos integrada de lo que debería. Ayudar a abordar estas importantes cuestiones es una de las prioridades en nuestra lista de tareas pendientes.

¿Qué persigue el objetivo de aumentar la transparencia de la supervisión bancaria europea y cómo puede lograrse?

Con la unión bancaria hemos implantado un nuevo modelo en toda la zona del euro. Mi impresión es que a las entidades y a los inversores les sigue resultando difícil entender del todo este nuevo modelo. Por tanto, los supervisores debemos explicar con más claridad qué hacemos, por qué lo hacemos y cómo lo hacemos. Esto también nos hará más predecibles, ya que, al fin y al cabo, la supervisión bancaria debe ser una fuente de estabilidad, no de sorpresas. Con arreglo al nuevo marco institucional de gestión de crisis, los inversores son los primeros en absorber pérdidas, en lugar de que los bancos confíen en el apoyo público. Por ello, los inversores deben estar mejor informados sobre la situación de las entidades en lo que respecta a los eventos desencadenantes de acción supervisora. En enero de 2020 dimos el primer paso para mejorar la transparencia con la publicación, por primera vez, de información individualizada por cada entidad sobre los requerimientos supervisores de capital resultantes de nuestro proceso de revisión y evaluación supervisora, y proporcionamos más detalles sobre nuestra metodología de supervisión. Esta transparencia permitió a las entidades y a los inversores entender mejor la evaluación supervisora de los bancos europeos.

En cuanto a los bancos, la rentabilidad sigue ocupando un lugar destacado en la lista de retos. ¿Ve luz al final del túnel?

Desafortunadamente, creo que todavía estamos en medio del túnel. No cabe duda de que la reducida rentabilidad de los bancos en la zona del euro me preocupa mucho como supervisor. Los bancos con pocos beneficios no pueden generar capital orgánicamente y, debido a sus bajas valoraciones de mercado, podrían tener dificultades para acceder a los mercados de renta variable cuando lo necesiten. En consecuencia, son más vulnerables. Es evidente que no es un buen momento para que las entidades ganen dinero de la forma tradicional, pero este difícil entorno exterior no va a cambiar en un futuro próximo. Por ello, los bancos han de aceptar la situación y adaptarse: deben aceptar la situación como es, y puede que tengan que adaptar sus modelos de negocio para seguir siendo viables. Las entidades más competitivas son eficientes en términos de costes, cuentan con lo que solemos llamar una «buena dirección estratégica» y están acometiendo algún tipo de transformación digital. Lamento decir que otros bancos se están moviendo con bastante lentitud. Por tanto, vigilaremos de cerca sus progresos y presionaremos a los rezagados.

¿La reducción de costes es una de las herramientas de que disponen las entidades? ¿Qué pueden hacer para rebajarlos?

La mejora de la eficiencia de costes debería ser una de las medidas esenciales para los bancos. Las entidades de la zona del euro siguen teniendo unas ratios de eficiencia elevadas, ya que, en promedio, gastan unos 65 céntimos para ganar un euro, mucho más que sus competidores internacionales. No obstante, lo más importante es que eviten ahorrar en las áreas equivocadas. La aplicación de recortes en la gestión de riesgos, por ejemplo, no es una opción. Asimismo, sigue siendo importante invertir en nuevas tecnologías porque pueden contribuir a reducir costes en el futuro. También se están planteando ideas más radicales. Por ejemplo, los bancos podrían agrupar servicios básicos. Ello les ayudaría a obtener economías de escala y, por ende, a rebajar sus costes. Evidentemente, la gran palanca que debe activarse son las fusiones. Las fusiones correctas entre los bancos adecuados también pueden contribuir a reducir costes y a reorientar el modelo de negocio.

Entonces, ¿necesitamos que aumente la concentración bancaria, es decir, que haya más fusiones entre entidades?

Bueno, creo que es evidente que el sector bancario de la zona del euro necesita concentrarse. El exceso de capacidad es parte del problema de rentabilidad, por lo que debe eliminarse. Así que la respuesta es sí, sería conveniente que se lleven a cabo fusiones bancarias, ya sea a escala nacional o transfronteriza. Las fusiones nacionales podrían comportar mayores ganancias de eficiencia, debido, por ejemplo, al solapamiento de las redes de distribución. En cambio, las fusiones transfronterizas pueden contribuir a diversificar las fuentes de ingresos y, en consecuencia, los riesgos. Como resultado, los bancos y el sistema financiero en su conjunto serían más resilientes ante perturbaciones. Entiendo que, desde el punto de vista de las entidades a nivel individual, la reducida rentabilidad y las bajas valoraciones de mercado hacen difícil justificar las fusiones, pero, desde la perspectiva del sistema en su conjunto, es poco probable que las causas de estos dos problemas puedan abordarse sin algún tipo de concentración en el sector.

¿Puede hacer algo el BCE a este respecto?

Aunque realmente creo que las concentraciones bancarias tienen su justificación económica, mi trabajo no consiste ni en impulsarlas ni en frenarlas. Lo único que puedo hacer es abordar los posibles obstáculos a las fusiones, sobre todo si entran en mi ámbito de responsabilidad. Al parecer, hay quienes piensan que el BCE trata de desalentar las fusiones exigiendo mayores niveles de capital a las entidades que se fusionan. Esta es una idea equivocada que estoy intentando erradicar desde hace ya un tiempo. Más adelante este mismo año explicaremos con más claridad nuestras políticas sobre fusiones. Intentaremos aclarar preguntas como, por ejemplo, ¿cómo tratamos el fondo de comercio negativo o badwill? o ¿cómo analizamos la adecuación del capital de los bancos en proceso de fusión?

¿Cabe la posibilidad de una mayor integración en Europa? ¿Por ejemplo, se completará la unión bancaria?

El mercado bancario sigue estando fragmentado por países, incluso en la zona del euro. Esto es, en gran medida, un legado de las medidas de protección interna (ring-fencing) aplicadas durante la crisis financiera, que han exacerbado el temor a que, si una perturbación afecta a un banco, el capital y la liquidez abandonen un país y dejen la factura a los contribuyentes nacionales. En este sentido, debemos seguir avanzando para completar la red de seguridad en la unión bancaria. Se han realizado algunos progresos para establecer un mecanismo de respaldo (backstop) del Fondo Único de Resolución, pero los problemas de liquidez en los procesos de resolución y, en particular, la creación de un sistema europeo de garantía de depósitos siguen siendo muy controvertidos. Espero que se logren avances en un futuro próximo, aunque soy consciente de lo difíciles que son estas discusiones.

Esto lleva a la pregunta de qué más podemos hacer. Si el marco no va a cambiar, ¿podemos hacer algo dentro de él? Una opción sería tener en cuenta las preocupaciones de los países de acogida al fijar los requerimientos prudenciales de los grupos bancarios: si un riesgo local no se diversifica o se compensa en la consolidación, podría reflejarse en los requerimientos del grupo. Otra alternativa sería hacer que los acuerdos de ayuda financiera intragrupo formen parte de los planes de recuperación de los bancos. Si queremos que haya una gestión integrada de activos y pasivos en épocas de bonanza, debemos garantizar esa misma integración en situaciones de crisis, a través de mecanismos creíbles cuya aplicación el BCE pueda exigir.

Entonces, ¿sirve de ayuda a este respecto el nuevo marco europeo de gestión de crisis?

Este nuevo marco constituye una clara mejora, pero sigue presentando algunas lagunas a escala europea. De hecho, en gran medida continúa siendo un marco nacional. Esta fragmentación hace que sea menos efectivo y eficiente de lo que debería. Por ejemplo, en la liquidación de entidades de crédito se aplican enfoques nacionales que todavía son bastante diferentes. Del mismo modo, los sistemas de garantía de depósitos y los sistemas de protección institucional desempeñan distintos papeles, al igual que las políticas en relación con el rescate de entidades con dinero público. Esta situación no solo no favorece la igualdad de condiciones, sino que dificulta la aplicación de las herramientas de las que disponemos los supervisores. Por lo tanto, debemos avanzar hacia un sistema más armonizado. Podríamos acercarnos algo más al enfoque que se sigue en Estados Unidos, por ejemplo, y establecer un mecanismo administrativo de liquidación a nivel europeo.

Es probable que para avanzar hacia la consecución del mercado bancario único europeo sea necesario que los países de acogida obtengan garantías adecuadas que les permitan aceptar sin recelo la reducción de las barreras nacionales. La resolución de estos problemas y la mejora de la gestión de crisis podrían rebajar los costes iniciales percibidos por la supresión de algunas de las barreras que todavía protegen a los sectores bancarios nacionales. Mientras tanto, tenemos la obligación de estudiar todas las vías disponibles para promover la aplicación del marco legislativo actual de forma que apoye más la gestión de activos y pasivos a nivel de todo el grupo dentro de la unión bancaria. Por ejemplo, deberíamos encontrar maneras de utilizar la libertad de criterio de que disponen los supervisores en algunas áreas (como las exenciones a los requerimientos de liquidez a nivel individual o las exenciones intragrupo al límite a los grandes riesgos) para facilitar la gestión de activos y pasivos a nivel de todo el grupo dentro de la unión bancaria, lo que ofrece garantías de que, en caso de crisis, estaría disponible el apoyo del grupo.

Los bancos afirman con frecuencia que la estricta regulación es parte de su problema de rentabilidad. ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

La reforma de la regulación era imprescindible, ya que la crisis financiera puso en evidencia las deficiencias del marco anterior. Por ello, cuando debatimos sobre los costes de la regulación, también debemos debatir sobre los costes de una crisis. Es cierto que los bancos asumen los primeros, pero no necesariamente los segundos, y esto fue parte del problema original. Creo que hemos reducido la probabilidad de crisis a un precio razonable. Por lo tanto, sí soy partidario de la reforma regulatoria, incluido el paquete final de Basilea III, y he instado reiteradamente a que se implemente fielmente aquí en Europa.

Dicho esto, reconozco la carga que se espera que soporten los bancos en lo que respecta a los requisitos de presentación de información. El BCE ya ha hecho notables esfuerzos por aliviar esta carga, en particular para los bancos de menor tamaño y complejidad. Con todo, hay dos problemas pendientes de resolver. El primero es la cantidad de autoridades que solicitan datos a las entidades. Si el BCE, los supervisores nacionales, los bancos centrales nacionales y las autoridades macroprudenciales se coordinaran mejor, la carga para las entidades podría reducirse. El segundo es que los bancos no solo deben presentar información periódicamente, sino que también están sujetos a peticiones de datos ad hoc. A este respecto, debemos mejorar la planificación, la priorización y la comunicación de futuras solicitudes de información.

Además de la rentabilidad, ¿qué otros problemas deben resolver los bancos?

En nuestras evaluaciones se detectan con frecuencia problemas de gobernanza que son un motivo de preocupación. Las buenas prácticas van desde contar con unos sistemas de remuneración acordes con el apetito por el riesgo de una entidad hasta proporcionar al órgano de administración información precisa y puntual sobre los riesgos. Y en vista de algunos casos destacados recientes, los controles y procedimientos de prevención del blanqueo de capitales siguen siendo insuficientes. Quiero dejar claro que esperamos que todas las entidades cuenten con marcos de gobernanza rigurosos y marcos de gestión de riesgos eficaces. Los problemas que surgen en estas áreas se propagan con rapidez a otros ámbitos y pueden generar muchas dificultades. El riesgo operacional es un buen ejemplo. La situación en relación con este riesgo empeoró en 2019, y la mayor parte de las pérdidas operativas tienen su origen en el riesgo de conducta, lo que a menudo vuelve a estar relacionado con problemas de gobernanza. Otra fuente de riesgo operacional son las tecnologías de la información (TI). A medida que los bancos se hacen más digitales, aumenta su exposición a ciberriesgos o a riesgos tecnológicos genéricos causados por sistemas obsoletos, por ejemplo. Esta es una cuestión que nos tomamos muy en serio y por ello llevamos a cabo inspecciones in situ centradas en el área de TI.

¿Preocupa el cambio climático a los bancos y los supervisores bancarios?

El cambio climático es motivo de preocupación para todos nosotros y, en consecuencia, se han presentado varias ideas de gran alcance. Hay quienes propugnan, por ejemplo, que la regulación incluya un factor de ponderación verde; en otras palabras, que se reduzcan los requerimientos de capital por los activos verdes. Desde el punto de vista supervisor, nuestro trabajo es asegurar que los bancos sean seguros y solventes. Por lo tanto, nuestras actuaciones tienen que basarse en los riesgos, y estos deben analizarse con detenimiento antes de llegar a conclusiones precipitadas en materia de políticas.

Por lo tanto, la pregunta clave es si hay actividades o activos que están más expuestos que otros a riesgos climáticos y medioambientales. En este contexto, la taxonomía de actividades sostenibles que está elaborando actualmente la UE constituye un primer paso importante, ya que permitirá que los bancos identifiquen e informen sobre riesgos climáticos y medioambientales. Ello, a su vez, contribuirá a aumentar la transparencia. El segundo paso sería dar cobertura a los riesgos de este tipo que se reflejen en la gestión de riesgos de las entidades o en nuestro proceso de revisión y evaluación supervisora. Por último, estos riesgos también podrían formar parte de las pruebas de resistencia supervisoras. Se está trabajando en todos estos ámbitos, y gran parte del trabajo se está desarrollando a nivel europeo o incluso global. Por ejemplo, el BCE es miembro de la Red para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS, por sus siglas en inglés), de la que forman parte más de 50 instituciones de todo el mundo.


1 La supervisión bancaria en 2019

1.1 El sector bancario de la zona del euro en 2019

1.1.1 Resiliencia general de las entidades de crédito de la zona del euro

Durante los períodos de información más recientes, las ratios de capital y de apalancamiento se han mantenido estables a nivel agregado

Durante los períodos de información más recientes, las ratios de capital se han mantenido estables a nivel agregado (véase gráfico 1). La ratio de capital total se situó en el 18,05 % en el tercer trimestre de 2019, ligeramente por encima del 17,83 % observado un año antes. Las ratios de capital de nivel 1 ordinario (CET1) y de Tier 1 muestran una evolución similar, con leves fluctuaciones.

Gráfico 1

Ratio de capital total de las entidades significativas (definición en el período transitorio)

(escala izquierda: mm de euros; escala derecha: porcentajes)

Fuente: BCE.

La ratio media ponderada de CET1 sin aplicar medidas transitorias (fully loaded) de las entidades significativas se mantuvo estable en el 14,1 % entre el cuarto trimestre de 2018 y el tercer trimestre de 2019 (véase gráfico 2). La ratio de apalancamiento aumentó ligeramente en los tres primeros trimestres de 2019 y se situó en el 5,42 % en el tercero, frente al 5,32 % observado un año antes (véase gráfico 3).

Gráfico 2

Ratio de CET1 de las entidades significativas

Fuente: BCE.

Gráfico 3

Ratio de apalancamiento de las entidades significativas

(porcentajes)

Fuente: BCE.

La ratio de cobertura de liquidez del grupo agregado de entidades significativas mantuvo su tendencia al alza

La ratio de cobertura de liquidez (LCR, por sus siglas en inglés) del grupo agregado de entidades significativas mantuvo su reciente tendencia al alza y se situó en el 145,16 % en el tercer trimestre de 2019, lo que supone un aumento de 4,23 puntos porcentuales con respecto al mismo período del año anterior (véase gráfico 4).

Gráfico 4

LCR de las entidades significativas

Fuente: BCE.

La prueba de resistencia de 2019 de la Supervisión Bancaria del BCE consistió en un análisis de sensibilidad del riesgo de liquidez

En 2019, la prueba de resistencia anual de la Supervisión Bancaria del BCE consistió en una evaluación exhaustiva del riesgo de liquidez a corto plazo de las entidades de crédito. Este análisis de sensibilidad del riesgo de liquidez – prueba de resistencia de 2019 evaluó la capacidad de las entidades significativas para resistir perturbaciones idiosincrásicas de liquidez. Su resiliencia ante una perturbación adversa y una extrema se analizó mediante factores hipotéticos de estrés calibrados sobre la base de recientes episodios de crisis, sin ninguna referencia a las decisiones de política monetaria.

El BCE confirmó que las entidades de crédito tenían una situación de liquidez holgada en general

La mayoría de las 103 entidades que participaron en el ejercicio declararon holgados colchones de liquidez y períodos de supervivencia relativamente largos (véase gráfico 5). De acuerdo con la información facilitada por las entidades, la mediana del período de supervivencia era de alrededor de seis meses en un escenario de perturbación adversa y de alrededor de cuatro meses en uno de perturbación extrema (véase gráfico 6). Los períodos de supervivencia prolongados en situaciones de tensión dejan más tiempo a las entidades para poner en marcha sus planes de financiación de contingencia.

Gráfico 5

Distribución de las entidades de crédito con un período de supervivencia inferior a seis meses para cada escenario

(días naturales; número de entidades)

Fuente: BCE.
Notas: El período de supervivencia se define como el período transcurrido hasta el primer día en el que las salidas de liquidez netas acumuladas superan la capacidad disponible para cubrir las necesidades de liquidez. Cuanto más largo sea el período de supervivencia, mejores serán las perspectivas de la entidad de sobrevivir a una perturbación de liquidez.

Gráfico 6

Mediana de la situación de liquidez neta

(días naturales; mediana de la situación de liquidez neta en porcentaje de los activos totales)

Fuente: BCE.
Notas: La situación de liquidez neta se refiere a la suma algebraica de las salidas netas acumuladas y la capacidad disponible para cubrir las necesidades de liquidez. El período de supervivencia es el período transcurrido hasta el primer día en el que la situación de liquidez neta pasa a ser negativa.

No obstante, algunas cuestiones requieren más atención

Las entidades significativas mantuvieron una situación de liquidez global holgada durante 2019, pero hay algunas cuestiones que requieren un mayor control supervisor: i) algunas entidades reportaron reducidos niveles de liquidez en algunas monedas extranjeras (como el dólar estadounidense); ii) determinadas entidades proporcionan liquidez neta a entidades del grupo que están radicadas fuera de la zona del euro, lo que las expone al riesgo de ring-fencing; iii) varias entidades utilizan estrategias de optimización que mejoran su cumplimiento con las ratios de liquidez, pero prestan un apoyo a la liquidez limitado en el tiempo; iv) las prácticas de gestión de garantías, que incluyen la capacidad para movilizar con rapidez reservas de liquidez libres de cargas, podrían mejorar en muchos casos, y v) las entidades podrían infravalorar el impacto negativo de una rebaja de la calificación crediticia sobre la liquidez. El ejercicio ayudó también a descubrir problemas en la calidad de los datos presentados sobre liquidez y los resultados contribuirán a mejorar la calidad de la información supervisora en el futuro.

Los resultados sirvieron de base para la evaluación anual de la liquidez de las entidades y serán objeto de seguimiento por parte de los supervisores

Los resultados del ejercicio se utilizaron en la evaluación de la adecuación de la liquidez y la gobernanza de los riesgos de las entidades de crédito. Sin embargo, no afectaron directamente a los requerimientos de capital supervisores. Los supervisores han adoptado las medidas de liquidez adecuadas, tanto cuantitativas como cualitativas, para abordar las cuestiones que se pusieron de manifiesto en la prueba de resistencia. Asimismo, comentaron las conclusiones del ejercicio con cada entidad como parte del proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES) y realizarán un seguimiento de determinadas deficiencias detectadas en caso necesario.

Las entidades menos significativas también gozaron de situaciones de liquidez y de capital holgadas en 2019

Las entidades menos significativas también gozaron de situaciones de liquidez y de capital holgadas en 2019, con una LCR media superior al 200 % en el segundo trimestre y una ratio media de CET1 de alrededor del 17 %. Sin embargo, se identificaron algunas cuestiones que requieren un seguimiento estrecho, como un desfase de vencimientos significativo y la dependencia de grupos de liquidez para compartir los colchones disponibles entre sus miembros.

La calidad de los activos bancarios continuó mejorando a lo largo de 2019

Por último, la calidad de los activos de las entidades de crédito mejoró, y la ratio de préstamos dudosos (NPL, por sus siglas en inglés) disminuyó de forma continuada, pasando del 4,17 % en el tercer trimestre de 2018 al 3,41 % en el mismo trimestre de 2019 (véanse gráfico 7 y sección 1.2.2). La dispersión de la ratio de NPL entre entidades también se redujo significativamente en el mismo período, como muestra el gráfico 8.

Gráfico 7

Calidad de los activos: préstamos y anticipos dudosos de las entidades significativas

(escala izquierda: mm de euros; escala derecha: porcentajes)

Fuente: BCE.

Gráfico 8

Distribución de las ratios de préstamos dudosos de las entidades significativas

Fuente: BCE.

1.1.2 Resultados generales de las entidades de crédito de la zona del euro

La rentabilidad de las entidades significativas se redujo en el segundo trimestre de 2019, mientras que las ratios de eficiencia se mantuvieron en un nivel relativamente elevado

En 2019 la rentabilidad de las entidades significativas de la zona del euro se mantuvo contenida. La rentabilidad anualizada agregada de sus recursos propios descendió ligeramente y se situó en el 5,8 % en el tercer trimestre de 2019, frente al 6,2 % del cuarto trimestre de 2018 (véase gráfico 9)[1]. En términos agregados, la rentabilidad de los recursos propios (ROE, por sus siglas en inglés) de las entidades significativas de la zona del euro fue menor que la de los bancos estadounidenses y, en muchos casos, también se situó por debajo del coste de capital declarado. Esto también se refleja en las reducidas valoraciones de la mayoría de las entidades significativas cotizadas en Bolsa, cuyas ratios cotización/valor en libros eran muy inferiores a uno, lo que dificulta su recurso a los mercados de renta variable sin diluir su accionariado de forma importante.

Gráfico 9

Rentabilidad de los recursos propios de las entidades significativas por fuente de resultados

(en porcentaje de los recursos propios)

Fuente: Estadísticas supervisoras sobre el sector bancario del BCE.
Nota: Los datos correspondientes al tercer trimestre están anualizados.

En un contexto de continua preocupación por las rígidas estructuras de costes, el resultado antes de deterioros de valor, provisiones e impuestos disminuyó en relación con los recursos propios, pero se mantuvo prácticamente sin variación en términos absolutos. Además, el aumento de los ingresos procedentes de la cartera de negociación se contrarrestó con el margen u otros ingresos de explotación negativos.

Las ratios de eficiencia de las entidades significativas permanecieron en un nivel relativamente elevado (véase gráfico 10), debido no solo a las ineficiencias de costes, sino también a los gastos de reestructuración y a los gastos relacionados con la inversión en digitalización. A medio plazo, la digitalización puede mejorar la eficiencia de costes de los bancos y permitirles ofrecer nuevos productos y servicios. También es importante para la sostenibilidad de los modelos de negocio, pero supone anticipar costes, mientras que los beneficios solo se materializan con el tiempo.

Gráfico 10

Ratios de eficiencia de las entidades significativas y componentes indexados

(porcentajes)

Fuente: Estadísticas supervisoras sobre el sector bancario del BCE.

Los deterioros de valor y las provisiones aumentaron significativamente en términos interanuales en los tres primeros trimestres de 2019. Esta evolución puso fin a la tendencia a la baja de los últimos años, que se tradujo en los bajos niveles observados en 2018, y añadió presión sobre la rentabilidad. El incremento fue generalizado, incluso en países con bajos volúmenes de préstamos dudosos, debido sobre todo a las provisiones para NPL nuevos y a los deterioros de valor de los activos no financieros asociados a los programas de reestructuración de las entidades.

Las entidades menos significativas de la zona del euro, al igual que las significativas, registraron un nivel sostenido de reducida rentabilidad. En concreto, su dependencia de los ingresos por intereses las expone a los efectos negativos de un prolongado período de bajos tipos de interés, y tanto su menor tamaño como su enfoque fundamentalmente regional merman su capacidad para diversificar sus fuentes de ingresos y reducir costes. Las cifras más recientes muestran que la rentabilidad media de los recursos propios de las entidades menos significativas fue solo del 5,1 % en junio de 2019, un nivel que mejora solo ligeramente el 4,7 % registrado a finales de 2018[2]. En relación con los activos, los ingresos por intereses, que representan el principal componente de ingresos de estas entidades, continuaron cayendo en 2019 (véase gráfico 11). Sin embargo, el margen de intermediación disminuyó solo levemente, debido a un descenso simultáneo de los gastos por intereses. Por último, como en el caso de las entidades significativas, en las menos significativas las provisiones también aumentaron de forma acusada, en torno al 20 % en términos interanuales en la primera mitad de 2019. No obstante, el coste del riesgo de estas entidades, medido como la ratio entre deterioros financieros y préstamos totales, se mantiene en un nivel relativamente bajo, en el entorno del 0,1 % (menos de un tercio del nivel de las entidades significativas).

Gráfico 11

Evolución de los ingresos y gastos por intereses y del margen de intermediación de las entidades menos significativas

(mm de euros)

Fuente: Estadísticas supervisoras sobre el sector bancario del BCE.
Notas: El gráfico se basa en una muestra cambiante de entidades menos significativas. Los datos correspondientes al primer y segundo trimestre de 2019 están anualizados mediante trailing de los cuatro trimestres anteriores.

Las entidades menos significativas siguieron intentando contener sus gastos totales (véase gráfico 12). Sin embargo, sus ratios de eficiencia se mantenían en niveles relativamente elevados —el 72 %— en junio de 2019. Este nivel apenas presenta variación con respecto al final de 2018 (73 %) y todavía se sitúa por encima de las ratios de las entidades significativas. Con respecto a la calidad de los activos, los considerables volúmenes de NPL de algunas entidades menos significativas continuaron siendo motivo de preocupación. En conjunto, el ritmo de avance del saneamiento de los balances se redujo ligeramente, y la ratio bruta de NPL se situó en torno al 2,71 % en el segundo trimestre de 2019, 11 puntos básicos menos que en diciembre de 2018.

Gráfico 12

Costes de las entidades menos significativas

(escala izquierda: mm de euros; escala derecha: porcentajes)

Fuente: Estadísticas supervisoras sobre el sector bancario del BCE.
Notas: El gráfico se basa en una muestra cambiante de entidades menos significativas. Los datos correspondientes al primer y segundo trimestre de 2019 están anualizados mediante trailing de los cuatro trimestres anteriores.

1.1.3 Principales riesgos del sector bancario

Los principales riesgos identificados para las entidades para 2019 fueron la incertidumbre geopolítica, los niveles de NPL y la ciberdelincuencia y las disrupciones tecnológicas

La Supervisión Bancaria del BCE, en estrecha colaboración con las autoridades nacionales competentes, identifica cada año los principales riesgos a los que se enfrentan las entidades de crédito a corto y medio plazo (en un horizonte de entre dos y tres años). Estos riesgos se publican después en el mapa de riesgos del Mecanismo Único de Supervisión (MUS). En el ejercicio de 2018 se identificaron los siguientes factores de riesgo principales para 2019 y años posteriores: la incertidumbre geopolítica, los niveles de préstamos dudosos y la posible acumulación de estos préstamos en el futuro, así como la ciberdelincuencia y las disrupciones tecnológicas. Otros riesgos identificados fueron la corrección de precios en los mercados financieros, el entorno de reducidos tipos de interés y la reacción de las entidades de crédito a la regulación.

La incertidumbre geopolítica se consideró un riesgo importante para la economía de la zona del euro

La incertidumbre geopolítica se consideró un riesgo importante para los mercados financieros mundiales y para la economía de la zona del euro. La escalada de las tensiones comerciales y la mayor incertidumbre geopolítica tuvieron un efecto adverso sobre el crecimiento del PIB mundial, que se mantuvo contenido durante 2019. Además, el Brexit continuó siendo una importante fuente de incertidumbre, que obligó a las entidades de crédito y a los supervisores a prepararse para todos los escenarios posibles. Estos factores, unidos a la mayor incertidumbre política en algunos países de la zona del euro, siguieron deteriorando las perspectivas económicas de la zona del euro, que empeoraron en 2019.

La ratio de NPL continuó cayendo en la zona del euro

Pese al descenso continuado de la ratio de NPL en la zona del euro, los elevados niveles de préstamos dudosos en un gran número de entidades de crédito de la zona continuaron siendo motivo de preocupación. Gracias a la aplicación de estrategias de reducción de estos préstamos, dichas entidades avanzaron sustancialmente en la reducción de sus volúmenes de préstamos dudosos heredados. La ratio de NPL de las entidades significativas cayó al 3,41 % en el tercer trimestre de 2019, pero se mantuvo por encima de los niveles observados antes de la crisis. Por tanto, se requieren más esfuerzos para asegurar la implementación de las estrategias de NPL, particularmente si se tiene en cuenta que se espera que el crecimiento del PIB real se mantenga contenido a corto plazo.

La relajación de los criterios de concesión de crédito podría generar un aumento de los préstamos dudosos en el futuro

La búsqueda continua de rentabilidad por parte de las entidades de crédito podría generar un aumento de los préstamos dudosos en el futuro. La tendencia de relajación de los criterios de concesión de crédito observada en años anteriores se debilitó en cierta medida en 2019. No obstante, en dos trimestres de 2019, las entidades de crédito de la zona del euro siguieron indicando que se habían suavizado ligeramente los criterios de aprobación de los préstamos a empresas y de los préstamos a hogares para adquisición de vivienda[3]. Además, las entidades significativas aumentaron su actividad en el mercado de préstamos apalancados, aceptando niveles históricamente bajos de cláusulas de protección.

Los riesgos tecnológicos y de ciberdelincuencia están aumentado como consecuencia de la digitalización

La tendencia a la digitalización de los servicios financieros podría estar debilitando la capacidad de resistencia de las entidades de crédito frente a la ciberdelincuencia y las disrupciones tecnológicas. Los bancos dependen cada vez más de procesos digitales y necesitan adoptar tecnologías adicionales para ser más eficientes y satisfacer las preferencias cambiantes de sus clientes. Sin embargo, algunas entidades significativas continúan trabajando con sistemas de TI antiguos y tienen que modernizar sus infraestructuras tecnológicas, lo que podría ralentizar este proceso o incrementar su coste. Al mismo tiempo, hay riesgos adicionales procedentes de los ciberdelincuentes con una fuerte intención maliciosa colectiva.

Siguió habiendo un riesgo sustancial de corrección de precios en los mercados financieros

En 2019 siguió habiendo un riesgo sustancial de corrección significativa de los precios en los mercados financieros, en un entorno de búsqueda continua de rentabilidad. Las primas de riesgo se mantuvieron contenidas durante el año, pese a los episodios de aumento de la volatilidad en los mercados financieros ante la escalada de las tensiones comerciales. Aunque la sostenibilidad de la deuda pública mejoró en el conjunto de la zona del euro, la deuda se mantuvo en niveles elevados en varios países, haciéndolos vulnerables a una posible reevaluación del riesgo soberano.

La rentabilidad de las entidades de crédito se mantuvo contenida

Las entidades significativas continuaron lidiando con la reducida rentabilidad, dado que las perspectivas de un prolongado período de bajos tipos de interés y de intensa competencia afectaron aún más a su capacidad para generar ingresos. En 2019, el ROE de más de la mitad de estas entidades fue inferior a su coste estimado del capital. Pese a que el ROE mejoró ligeramente en 2018, las entidades revisaron a la baja sus proyecciones de rentabilidad, con una caída del ROE previsto para 2019 y 2020, y podrían revisarlas aún más a la baja si se deterioran las condiciones macroeconómicas de la zona del euro.

Aunque los riesgos evolucionaron algo en 2019, los factores de riesgo principales descritos anteriormente se mantienen para los próximos años (véanse las perspectivas de riesgos para 2020 y años posteriores en la sección 1.6).


1.2 Prioridades supervisoras y proyectos en 2019

1.2.1 Descripción de las prioridades supervisoras en 2019

Las prioridades supervisoras establecen las áreas en las que se centrará la atención de la Supervisión Bancaria del BCE el año siguiente. El Consejo de Supervisión del BCE discute y aprueba estas prioridades, que se definen a partir de una evaluación de los principales riesgos que afrontan las entidades de crédito supervisadas (véase sección 1.1) en el actual entorno económico, regulatorio y supervisor. Las prioridades supervisoras también tienen en cuenta las tendencias temáticas identificadas por los equipos conjuntos de supervisión (ECS) en su supervisión diaria, así como la información procedente de las misiones in situ. Las prioridades se revisan cada año y son una herramienta esencial para coordinar las actuaciones supervisoras en las entidades de crédito con la debida armonización, proporcionalidad y eficiencia. Por tanto, contribuyen a la igualdad de condiciones y a un mayor impacto supervisor. Las prioridades supervisoras en 2019 y los proyectos relacionados se presentan en el resto de esta sección (véase también la figura 1).

Figura 1

Prioridades supervisoras en 2019

Fuente: BCE.
* Actividad modificada
** Nueva actividad/área prioritaria en 2019
1) Préstamos dudosos
2) Procesos de evaluación de la adecuación del capital interno y de la liquidez interna.
3) Aunque aún no se ha planificado una prueba de resistencia específica para el riesgo de liquidez, la prueba de resistencia a escala de la UE se realizará en 2020 y cubrirá diversos riesgos.

1.2.2 Trabajo relativo a los préstamos dudosos (NPL)

En 2019, el BCE decidió revisar sus expectativas supervisoras sobre dotación de provisiones prudenciales para exposiciones dudosas nuevas especificadas en el Apéndice a la Guía del BCE sobre préstamos dudosos para entidades de crédito (en adelante, el «Apéndice»). La decisión fue adoptada para tener en cuenta el Reglamento (UE) 2019/630[4], que establece el tratamiento de las exposiciones dudosas (NPE, por sus siglas en inglés) con arreglo al Pilar 1. El nuevo Reglamento, que entró en vigor el 26 de abril de 2019, complementa las normas prudenciales vigentes. La revisión del Apéndice obedece al compromiso del BCE de reconsiderar las expectativas supervisoras relativas a las NPE nuevas una vez que estuviera finalizada la nueva legislación sobre el tratamiento de Pilar 1 de dichas exposiciones.

Se identificaron tres diferencias principales entre el nuevo tratamiento de Pilar 1 de las exposiciones dudosas y el enfoque de Pilar 2 del BCE.

Diferencias principales entre el tratamiento de Pilar 1 y de Pilar 2

  • En primer lugar, el tratamiento de Pilar 1 de las exposiciones dudosas exige a todas las entidades de crédito que realicen una deducción de fondos propios cuando las NPE no estén suficientemente cubiertas mediante provisiones u otros ajustes de manera automática. Este requerimiento es legalmente vinculante, mientras que las expectativas supervisoras del BCE sobre dotación de provisiones prudenciales de Pilar 2 por parte de las entidades significativas no lo son. En concreto, las expectativas supervisoras: i) son un punto de partida para el diálogo supervisor, ii) dependen de una evaluación individualizada, y iii) son una medida supervisora que puede aplicarse en el marco de Pilar 2 en el ciclo del PRES.
  • En segundo lugar, el tratamiento de Pilar 1 de las NPE y el enfoque supervisor de Pilar 2 con respecto a los NPL ya existentes y nuevos difieren ligeramente en la calibración del calendario. Además, también había diferentes sendas para aplicar los ajustes en el enfoque de Pilar 2 del BCE y la implementación plena en el marco de Pilar 1.
  • En tercer lugar, existe una diferencia significativa en el ámbito de aplicación. El tratamiento de Pilar 1 de las exposiciones dudosas se limita únicamente a las NPE que se deriven de préstamos nuevos originados a partir del 26 de abril de 2019 y no se aplica: i) a las NPE ya existentes, ni ii) a la población completa de préstamos normales (performing) reflejados en los balances de las entidades que se hayan originado antes del 26 de abril de 2019 y puedan convertirse en dudosos en el futuro. Esto significaba que los supervisores tendrían que disponer de las herramientas necesarias para hacer frente a este riesgo potencial y el enfoque de Pilar 2 del BCE proporciona estas herramientas.

Ajustes al enfoque de Pilar 2 para NPE nuevas relacionadas con el ámbito de aplicación y la calibración del calendario

Tras identificar las principales diferencias, el BCE decidió ajustar sus expectativas supervisoras sobre dotación de provisiones prudenciales para NPE nuevas. El objetivo era simplificar y armonizar el planteamiento general relativo a estas exposiciones. En primer lugar, el ámbito de aplicación de las expectativas supervisoras del BCE relativas a las NPE nuevas en el marco de Pilar 2, como se indica en el Apéndice, se limitará a las exposiciones no sujetas al tratamiento de Pilar 1 con el fin de evitar solapamientos, es decir, que la misma exposición esté sujeta a medidas tanto de Pilar 1 como de Pilar 2. Así pues, las exposiciones dudosas referentes a préstamos originados a partir del 26 de abril de 2019 estarán sujetas, en principio, solo al Pilar 1. En segundo lugar, se ajustarán de 2/7 años a 3/7/9 años los períodos relativos a la antigüedad de NPE derivadas de préstamos originados antes del 26 de abril de 2019, a fin de alinear dichos períodos con los del Pilar 1[5]. Concretamente, se espera que las NPE no garantizadas/garantizadas con activos distintos de bienes inmuebles/garantizadas con bienes inmuebles sujetas al Apéndice sigan el cómputo de antigüedad de 3/7/9 años, con sendas para llegar a la implementación plena como en el Pilar 1 (es decir, 100 % de cobertura)[6].

Las expectativas supervisoras para las NPE ya existentes no han variado

Las expectativas supervisoras para las NPE ya existentes (es decir, exposiciones clasificadas como NPE a 31 de marzo de 2018) no han variado, con el mismo punto de partida de una antigüedad de 2/7 años para las NPE garantizadas/no garantizadas, sujeto a las recomendaciones supervisoras de cobertura y a las sendas progresivas comunicadas en las cartas del PRES[7]. La primera prioridad era reducir con rapidez el volumen de NPE con el fin de asegurar que los balances de las entidades de crédito se hubieran saneado en caso de que las condiciones económicas se deterioraran.

Se seguirán considerando circunstancias específicas que puedan hacer inadecuadas las expectativas de provisiones prudenciales, tanto en el caso de las NPE nuevas como en el de las NPE ya existentes

Los demás aspectos del tratamiento de las NPE nuevas en el enfoque de Pilar 2, que se describen en el Apéndice, no han cambiado. Entre otras cosas, al evaluar las desviaciones con respecto a las expectativas supervisoras de cobertura en el enfoque de Pilar 2, se seguirán considerando circunstancias específicas que puedan hacer inadecuadas las expectativas de provisiones prudenciales para una determinada cartera o exposición, tanto en el caso de las NPE nuevas como en el de las NPE ya existentes.

Resumen de las expectativas supervisoras ajustadas sobre la cobertura de NPE

En resumen, el ámbito de aplicación de las expectativas supervisoras del BCE para las nuevas NPE se limita a las NPE derivadas de préstamos originados antes del 26 de abril de 2019, las cuales no están sujetas al tratamiento de Pilar 1 de las NPE[8]. Las NPE derivadas de préstamos originados a partir del 26 de abril de 2019 están sujetas a dicho tratamiento de Pilar 1, y el BCE realizará un atento seguimiento de los riesgos que puedan generar. Además, todas las NPE nuevas, con independencia de la fecha de originación de la exposición, siguen la misma calibración de calendario y desglose que las exposiciones garantizadas. También reciben el mismo tratamiento que cualquier parte de la NPE garantizada o asegurada por una agencia oficial de crédito a la exportación, con el fin de reducir la complejidad de la información a remitir en relación con las NPE nuevas (véase figura 2).

Figura 2

Esquema de los enfoques supervisor y regulatorio de cobertura de NPE

Fuente: BCE.

Aspectos relacionados con las directrices sobre exposiciones dudosas publicadas por la Autoridad Bancaria Europea

El BCE notificó a la EBA su intención de cumplir las Directrices de la EBA sobre exposiciones dudosas

El enfoque supervisor sobre las exposiciones dudosas se reforzó a finales de 2018, cuando la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) publicó dos conjuntos de directrices sobre NPE: i) Directrices de 31 de octubre de 2018 relativas a la gestión de exposiciones dudosas y reestructuradas o refinanciadas (EBA/GL/2018/06), y ii) Directrices de 17 de diciembre de 2018 relativas a la divulgación de información sobre exposiciones dudosas y reestructuradas o refinanciadas (EBA/GL/2018/10). El BCE notificó a la EBA su intención de cumplir ambas Directrices[9].

Trabajo relativo a los préstamos dudosos: avances y evaluación de las estrategias de reducción de NPL de las entidades de crédito

El volumen de préstamos dudosos de las entidades significativas se ha reducido en más del 40 % desde diciembre de 2014

Cuando se inició la supervisión bancaria europea, los préstamos dudosos de las entidades significativas se situaban en alrededor de 1 billón de euros (ratio de NPL del 8 %). A finales de septiembre de 2019, el volumen de préstamos dudosos se cifraba en 543 mm de euros (ratio de NPL del 3,41 %), lo que representa una reducción de alrededor del 46 % desde diciembre de 2014 (véase gráfico 13). La disminución del volumen de préstamos dudosos se aceleró en 2017, particularmente en países con ratios de NPL elevadas. Esto coincidió con la publicación de la Guía del BCE sobre préstamos dudosos para entidades de crédito (en adelante, la «Guía sobre NPL») en marzo de 2017, que establece las expectativas de la Supervisión Bancaria Europea sobre la gestión de NPL. En el gráfico 13 se muestra la evolución del volumen de préstamos dudosos de todas las entidades significativas.

Gráfico 13

Evolución de los préstamos dudosos de las entidades significativas

(escala izquierda: porcentajes; escala derecha: mm de euros)

Fuente: BCE.

Las entidades significativas con ratios de NPL elevadas presentaron estrategias de NPL por primera vez en 2017 y las han actualizado dos veces desde entonces

La Guía sobre NPL establece las expectativas sobre cómo deberían gestionar las entidades de crédito su volumen de préstamos dudosos[10]. Como complemento a dicha Guía, el BCE pidió a las entidades significativas con un volumen elevado de préstamos dudosos (en adelante, «bancos con alto nivel de NPL») que presentaran sus estrategias de reducción de NPL y de activos adjudicados y que definieran sus objetivos de reducción a nivel de cartera a medio plazo. Dichas entidades significativas comunicaron sus estrategias de reducción de NPL al BCE por primera vez en 2017 y las han actualizado dos veces desde entonces.

Las estrategias de NPL de 2019 preveían una reducción del volumen de NPL del 50 % en un horizonte de tres años

Las estrategias de NPL presentadas en 2019 preveían una reducción bruta del volumen de NPL del 50 %, aproximadamente, entre finales de 2018 y finales de 2021. Los gráficos 14 y 15 muestran el volumen de activos dudosos (NPA, por sus siglas en inglés) a finales de 2018 para una muestra de 32 bancos con alto nivel de NPL, junto con sus previsiones de reducción de este volumen en el período comprendido entre finales de 2019 y finales de 2021.

En 2018, los bancos con alto nivel de NPL superaron sus objetivos de reducción de préstamos dudosos

En 2018, los bancos con alto nivel de NPL evolucionaron bien en general y, en muchos casos, incluso superaron sus objetivos de reducción de préstamos dudosos. Las herramientas utilizadas para reducir el volumen de NPL variaron entre entidades y países. En particular, incluyeron reembolsos de préstamos (en las que los acreditados devolvían los importes acordados contractualmente) y curas, ventas (incluidas ventas de carteras, titulizaciones y reclasificaciones a mantenidos para la venta de acuerdo con la Norma Internacional de Información Financiera (NIIF) 9) y fallidos.

En la primera mitad de 2019, las entidades de crédito consiguieron reducir su volumen de NPL en un 8 % (lo que representa el 42 % del plan anual para 2019, frente al 51 % en el segundo trimestre de 2018). Aunque las salidas y entradas de NPL por traspaso de exposiciones normales (performing) están en general dentro de lo previsto, otras entradas superan el objetivo marcado. Las salidas obedecen principalmente a reembolsos de préstamos y curas, fallidos y ventas (incluidas ventas de carteras, titulizaciones y reclasificaciones a mantenidos para la venta de acuerdo con la NIIF 9).

Las entidades de crédito están adelantando las medidas de reducción de NPL previstas

La mayoría de las entidades de crédito están adelantando activamente las medidas de reducción de sus préstamos dudosos. De acuerdo con las estrategias presentadas para el período 2019-2021, en la mayor parte de los países se prevé reducir en el primer año alrededor del 50 % de la reducción estimada en tres años. Más del 75 % de la reducción en el período de tres años se deberá, probablemente, a salidas de carteras dudosas, reembolsos de préstamos, ventas y fallidos.

Los bancos están abordando los NPL más antiguos de manera más agresiva

También es positivo que los bancos estén abordando los NPL más antiguos de manera más agresiva en sus planes de reducción. Como muestra el gráfico 16, se prevé reducir las exposiciones clasificadas como dudosas durante más de cinco años a un ritmo sustancialmente mayor que el aplicado a las exposiciones que llevan menos de cinco años con esta clasificación.

En general, los volúmenes de NPL siguen siendo elevados en la zona del euro. Por tanto, la Supervisión Bancaria del BCE mantendrá sus esfuerzos para reducirlos e impedir que aumenten los NPL nuevos.

Gráfico 14

Estrategias de reducción de NPA: evolución prevista de los NPA

(mm de euros; años)

Fuente: BCE.

Gráfico 15

Reducción de NPL prevista para todo el año 2019, comparada con reducción real en la primera mitad del año

(mm de euros)

Fuente: BCE.

0) Traspasos de exposiciones reestructuradas o refinanciadas normales.
1) Salidas por adjudicación de garantías
2) Traspasos de exposiciones normales no reestructuradas o refinanciadas.
3) Salidas por liquidación de garantías.

Gráfico 16

Estrategias de reducción de NPA: reducción de NPL prevista, por antigüedad

(mm de euros)

Fuente: BCE.

Recuadro 1
El impacto de las ventas de préstamos dudosos sobre el mercado bursátil

En este recuadro se investiga empíricamente cómo respondió el mercado bursátil a los anuncios de las entidades significativas y menos significativas del MUS relativos al saneamiento de sus balances durante el período 2015-2019. El objetivo es evaluar si las ventas[11] de préstamos dudosos (NPL) generaron un «efecto riqueza» positivo para las entidades significativas y menos significativas de los países más activos (Italia, España, Irlanda, Grecia, Portugal y Chipre). El volumen total de ventas de NPL y de activos adjudicados por parte de las entidades significativas y menos significativas de esos países ascendió a más de 184 mm de euros en 2018, frente a una cifra de 108 mm de euros en 2017. Más avanzado el período de referencia, la actividad estuvo impulsada, en particular, por los mercados italianos y españoles, y también aumentó significativamente en Grecia, Portugal y Chipre, donde el volumen anual de ventas se duplicó con creces en 2018 en comparación con 2017 (véase gráfico). Aun cuando la actividad en términos de volúmenes de ventas se ralentizó en 2019 con respecto a 2017 y 2018, todavía hay ventas en curso por importe de 74 mm de euros que se espera que estén cerradas antes del final de 2020. Además, el segmento de activos «de pago improbable» está aumentando de tamaño y, en 2019, recogió alrededor de una tercera parte de las ventas totales realizadas por entidades de crédito italianas.

Gráfico

Ventas de préstamos dudosos y activos adjudicados por parte de las entidades significativas y menos significativas del MUS incluidas en la muestra de países durante el período 2015-2019 y ventas en curso

(millones de euros; valores contables brutos)

Fuentes: Anuncios de las entidades, Credit Village, Debtwire, Deloitte, KPMG y cálculos del BCE.
Notas: La fecha de referencia de los datos es el 31 de diciembre de 2019. «En curso» significa ventas que se concluirán antes del final de 2020. El gráfico incluye ventas directas de NPL, titulizaciones de NPL que dan lugar a su salida del balance y ventas de activos adjudicados. Muestra las ventas realizadas por las entidades significativas y menos significativas del MUS en los países seleccionados. No se incluyen las ventas llevadas a cabo por sociedades de gestión de activos. Las cifras de 2017 para España incluyen la venta por parte de Santander de la participación mayoritaria en su cartera de activos inmobiliarios, por valor de 30 mm de euros, a Blackstone. Las cifras de Italia correspondientes a 2018 incluyen la titulización de préstamos dudosos de Monte dei Paschi di Siena por valor de 24,1 mm de euros aproximadamente, que se concluyó en mayo de 2018, y la transferencia de carteras de Veneto Banca/Popolare di Vicenza, por importe de 18 mm de euros, a SGA S.p.A, finalizada en 2018, después de la liquidación de ambas entidades en 2017. Las cifras de Italia para 2017 incluyen la venta de 17,7 mm de euros (proyecto Fino) por parte de UniCredit.

La literatura financiera ha estudiado durante mucho tiempo el impacto de los saneamientos de los balances en las cotizaciones de los bancos y en el efecto riqueza para los vendedores[12]. El BCE, mediante la metodología de estudio de eventos[13], ha complementado estudios empíricos anteriores sobre el mismo tema y ha analizado el efecto de 135 anuncios de ventas de NPL realizados por entidades significativas y menos significativas[14] desde 2015. Los resultados revelan que los anuncios de estas ventas tuvieron un impacto positivo significativo en la cotización de la acción de las entidades de crédito que habían avanzado sustancialmente en la reducción de sus préstamos dudosos durante el período analizado (véase cuadro).

Cuadro

Resultados del estudio de eventos

Fuentes: BCE y Bloomberg (para los rendimientos reales).
Notas: El «evento» es el anuncio público de las entidades significativas y menos significativas cotizadas referente a ventas de NPL, incluidas las ventas directas de préstamos dudosos en el mercado y las titulizaciones de NPL que dan lugar a su salida del balance, y ventas de activos adjudicados. Los anuncios públicos que contienen eventos que se solapan o son confusos se descartaron (por ejemplo, una venta comunicada en el contexto de la publicación de resultados financieros trimestrales, anuncios de ampliación de capital, estrategias de negocio, fusiones, etc.). «Ventas de mayor cuantía» son las ventas de activos dudosos con un valor contable bruto superior a 320 millones de euros, es decir, la mediana de todas las ventas de las entidades significativas y menos significativas del MUS durante el período 2015-2019 (teniendo también en cuenta las operaciones excluidas de este análisis). La muestra de anuncios en España, Irlanda y Grecia incluye la comunicación de ventas de activos con un valor contable bruto por encima de la media. Los rendimientos anormales se calcularon restando los rendimientos normales esperados en el supuesto de que no se hubiera anunciado la venta de NPL de los rendimientos reales de las acciones. Los rendimientos normales esperados se estimaron utilizando el «modelo de mercado», que se basa en los rendimientos reales de un mercado de referencia y la correlación de la acción del banco con el mercado de referencia. Para este análisis, los mercados de referencia fueron el índice FTSE Italia para los bancos Italianos, el IBEX 35 para los bancos españoles, el Índice General de la Bolsa de Atenas para los bancos griegos, el índice FTSE Ireland para los bancos irlandeses, el índice FTSE Portugal para los bancos portugueses y el Índice General de la Bolsa de Chipre para los bancos chipriotas. Se utilizaron rendimientos calculados mediante logaritmo natural. El período de estimación fue de 120 días de negociación. Después de calcular los rendimientos anormales, se calculó el rendimiento anormal acumulado (CAR) sumando los rendimientos anormales individuales para medir el impacto total de un evento en un período determinado (event window). Se consideraron dos event windows en este análisis: -2;0 y 0;2, donde 0 es el día del evento o el primer día de negociación posterior al anuncio, si el anuncio se realizó después del cierre de los mercados o si el evento no cae en un día de negociación (por ejemplo, fin de semana). Los rendimientos anormales medios acumulados (CAAR) son los valores medios de todos los eventos de la muestra (total o a nivel país), es decir, las respuestas medias de los mercados bursátiles (en porcentaje) a los anuncios públicos. Con el fin de verificar la significatividad estadística de los CAAR se utilizaron la prueba transversal paramétrica t de Student y la prueba de Boehmer, Musumeci y Poulsen (1991). ***,**,* se refieren al nivel de significatividad del 1 %, 5 % y 10 %, respectivamente, de la prueba transversal t de Student y la prueba de Boehmer, Musumeci y Poulsen (1991).

El análisis también muestra que la madurez de los mercados de NPL internos y las características de los marcos jurídicos nacionales afectan a las cotizaciones de diferente manera según la jurisdicción. Por ejemplo, cuando las entidades de crédito italianas anuncian ventas de NPL de mayor cuantía[15], los mercados bursátiles reaccionan, en términos medios, con respuestas positivas y significativas en los dos días siguientes al anuncio público. En concreto, se produce un fuerte efecto riqueza positivo en los bancos italianos que utilizan el GACS[16]. Esto sugiere que un plan cuidadosamente diseñado para incentivar la transferencia de los riesgos derivados de los NPL fuera de los balances de las entidades de crédito tendría, en general, un efecto positivo en el banco vendedor. Del mismo modo, la cotización de las entidades de crédito de Irlanda reaccionó positivamente tras los anuncios, debido posiblemente al impacto favorable sobre las ratios de capital que se difundió en la mayoría de las comunicaciones públicas irlandesas sobre ventas de NPL[17]. En cambio, no se observaron efectos estadísticamente significativos en el caso de las entidades de crédito griegas, donde los mercados secundarios que contribuyen a la reducción de los préstamos dudosos comenzaron a crecer en 2017. Sin embargo, la transferencia del riesgo a través del plan de titulización «Hércules», cuyo objetivo, acompañado de otros instrumentos estratégicos externos e internos, es reducir el volumen de NPL a niveles sostenibles[18], puede traducirse en un efecto riqueza positivo en el futuro. Con respecto a España, la respuesta a los anuncios de los bancos en el período 2015-2019 no fue estadísticamente significativa, debido quizá a la madurez del mercado de NPL español y a la ratio de NPL relativamente baja de las entidades de crédito españolas[19]. Las entidades de crédito portuguesas y chipriotas se consideraron en el análisis como parte de la muestra total, pero no hay resultados a nivel país para Portugal y Chipre debido al limitado número de bancos cotizados y de anuncios disponibles.

1.2.3 Trabajo relativo a los criterios de concesión de crédito

Las prácticas inadecuadas de concesión de préstamos contribuyeron considerablemente, entre otros factores, a las elevadas ratios de NPL en algunos Estados miembros participantes. Los esfuerzos supervisores para reducir los préstamos dudosos van encaminados a limpiar los balances de las entidades de crédito y, de esta forma, restablecer la confianza en el sector bancario. Sin embargo, dada la mayor probabilidad de que el ciclo económico cambie, es importante entender los riesgos que los bancos están incorporando a sus balances, ya que podrían ser fuente de problemas en el futuro. Por tanto, ahora el foco está pasando a centrarse en los criterios que aplican las entidades de crédito para conceder sus préstamos. Se trata de adoptar medidas proactivas para limitar un aumento excesivo de los préstamos dudosos en el futuro, y esta fue una de las prioridades supervisoras en 2019 (véase sección 1.2).

El primer paso para alcanzar este objetivo fue evaluar los riesgos y tendencias en la forma en que las entidades conceden crédito y, de esta manera, dirigir los esfuerzos supervisores hacia los focos de riesgo. Para ello, el BCE evaluó exhaustivamente los datos relevantes que los supervisores ya tenían a su disposición. Sin embargo, era necesario recopilar datos armonizados adicionales para poder analizar de forma adecuada y estructurada la calidad de los criterios de concesión de crédito de los bancos, prestando especial atención a los nuevos préstamos. Así pues, en 2019 la Supervisión Bancaria del BCE puso en marcha un ejercicio de recopilación de datos.

Los objetivos principales de este ejercicio eran: i) aclarar si los criterios de concesión de crédito de los bancos se habían deteriorado con el tiempo, y ii) identificar patrones y descubrir características específicas en determinados segmentos de préstamos, diferentes modelos de negocio y en los distintos países. Además, el ejercicio tenía como fin ayudar a determinar si los sistemas de TI de los bancos ya disponían directamente de algunos indicadores clave de riesgo y verificar el nivel de automatización en la recopilación y comunicación de dichos datos.

El ejercicio se diseñó en colaboración con el sector para garantizar que las definiciones de indicadores clave de riesgo incluidas en las plantillas de concesión de crédito (por ejemplo, ratios préstamo/valor) estuvieran en consonancia con las prácticas bancarias más habituales. La plantilla resultante incluía indicadores clave de riesgo para los préstamos y créditos, y parámetros de riesgo para los préstamos al sector privado no financiero. Con el fin de fomentar la coherencia de los datos entre entidades de crédito, se utilizó el apoyo de un elaborado proceso de preguntas frecuentes, seguido de controles de calidad detallados.

Para interpretar los datos recopilados había que tomar en consideración el entorno de concesión de los créditos, ya que varía de un país a otro. Por tanto, con el fin de complementar el análisis de los datos, se celebraron reuniones específicas por países, a las que asistieron tanto los ECS como las autoridades nacionales competentes (ANC). El objetivo de estas reuniones era evaluar conjuntamente los resultados identificados por los ECS (bottom-up) y las observaciones horizontales. Este enfoque permitió tener en cuenta las circunstancias específicas de cada país y de cada entidad, asegurando al mismo tiempo una evaluación armonizada. Los resultados de estas reuniones sirvieron de base para definir el alcance del análisis de seguimiento que se llevará a cabo en 2020.

Una vez completado el ejercicio, todas las partes interesadas se beneficiarán de los resultados del análisis de datos. El BCE y las ANC se habrán hecho una valiosa idea de las prácticas bancarias relativas a la concesión de préstamos y la fijación de precios en función del riesgo. Los resultados también arrojarán luz sobre la evolución de los segmentos de negocio, como el mercado de préstamos para adquisición de vivienda o los préstamos a pequeñas y medianas empresas, y revelarán qué datos utilizan los bancos para gestionar los riesgos derivados de sus carteras crediticias. El valor añadido para las entidades de crédito estará en la información individual detallada sobre sus resultados, comparados con los de entidades similares. También se publicarán los resultados agregados del análisis. Este trabajo puede dar lugar a actuaciones específicas en cada entidad, que se debatirán más a fondo en la próxima fase del proyecto sobre los criterios de concesión de crédito, en 2020. Por último, el momento del proyecto ayuda a reforzar el trabajo de la EBA sobre concesión de préstamos, en el que el BCE participa activamente.

1.2.4 Revisión específica de modelos internos (TRIM)

La revisión específica de modelos internos (el TRIM, por sus siglas en inglés) tiene la finalidad de evaluar la idoneidad y la adecuación de los modelos internos de las entidades de crédito, reduciendo así la variabilidad no justificada de los activos ponderados por riesgo (APR). El TRIM contribuye a asegurar la igualdad de condiciones, dado que promueve prácticas de supervisión uniformes que se centran en la aplicación correcta y coherente de los requerimientos regulatorios relacionados con los modelos internos.

La fase in situ del TRIM concluyó en 2019

Tras el trabajo analítico preparatorio llevado a cabo en 2016, la fase in situ del TRIM comenzó en 2017 y concluyó en 2019. En este período se realizaron 200 investigaciones in situ en 65 entidades significativas, centradas en los modelos internos para riesgo de crédito, de mercado y de contraparte.

En 2019 se publicó una versión revisada de la guía del BCE sobre modelos internos

Las investigaciones siguieron un marco metodológico común basado en un entendimiento común de la normativa europea sobre modelos internos entre el BCE y las ANC. Este entendimiento se refleja en la guía del BCE sobre modelos internos, que aporta transparencia sobre cómo entiende el BCE los requerimientos regulatorios aplicables a los modelos internos y cómo los aplica de manera coherente al evaluar si las entidades los cumplen. La publicación de la versión revisada de la guía en 2019 marcó un hito importante para el TRIM y estuvo precedida de un extenso proceso de feedback, que incluyó la solicitud de comentarios del sector sobre la primera versión del documento en 2017 y dos consultas públicas sobre las versiones actualizadas de los diferentes capítulos de la guía a lo largo de 2018. De cara al futuro, la guía del BCE sobre modelos internos será un documento de referencia básico sobre el enfoque del BCE con respecto a la supervisión de modelos internos más allá del TRIM. La guía se irá modificando y actualizando en la medida necesaria.

A través del TRIM se han realizado (o están realizándose) diversos análisis para evaluar y comparar los resultados de las investigaciones entre las distintas entidades. Los resultados provisionales de estos análisis ya se han publicado en beneficio tanto de las entidades inspeccionadas como del público en general. De hecho, en 2018 ya se dio a conocer una visión general de las deficiencias más significativas o habituales identificadas en las investigaciones del TRIM, que se actualizó y amplió en abril y en noviembre de 2019. Estos análisis horizontales, junto con otros niveles de control de calidad[20], son importantes para garantizar la coherencia de las evaluaciones supervisoras en todas las investigaciones. Su divulgación ayuda a las entidades a poder considerar en un contexto más amplio las decisiones relativas al TRIM que reciben.

Las decisiones de supervisión resultantes de las investigaciones in situ del TRIM son otro resultado esencial del proyecto. De hecho, las obligaciones legalmente vinculantes incluidas en las decisiones ayudan a asegurar que todas las entidades subsanen las deficiencias identificadas en el TRIM, haciendo que se apliquen las mejoras necesarias en los modelos internos. Hasta el momento se han emitido alrededor de 110 decisiones finales (es decir, después de incluir los comentarios realizados por los bancos en el período de audiencia), dirigidas a unas 55 entidades de las 65 que participaron en el TRIM. En promedio, cada una de estas decisiones del TRIM contenía alrededor de 20 obligaciones vinculantes, acompañadas, en su caso, de medidas adicionales[21]. Gracias al seguimiento tan detallado, el TRIM contribuye a reducir la variabilidad no justificada de los APR en los modelos internos de las entidades de crédito garantizando el cumplimiento de los requerimientos regulatorios. En términos de riesgo de crédito, por ejemplo, las entidades mostraron deficiencias especialmente en el cálculo de las pérdidas realizadas en sus exposiciones y en el uso de tasas de default medias a largo plazo para la calibración de los parámetros de probabilidad de default. En lo que respecta al riesgo de mercado, las deficiencias se referían principalmente a la metodología utilizada por los bancos para medir el valor en riesgo (VaR), el VaR estresado, el back-testing regulatorio del VaR, el alcance del método de modelos internos y la metodología del requerimiento de capital por riesgo incremental (IRC, por sus siglas en inglés).

En conjunto, el TRIM ha exigido unos recursos de supervisión considerables. Con el fin de evitar alterar el mantenimiento normal de los modelos por parte de las entidades, las modificaciones importantes y las aprobaciones iniciales de los modelos también se han seguido revisando in situ, separadamente de las investigaciones del TRIM y, en ocasiones, conjuntamente con ellas. En el transcurso de 2019, además de las 49 investigaciones in situ puestas en marcha en el marco del TRIM, se iniciaron 117 investigaciones de modelos internos en entidades significativas (52 de las cuales se llevaron a cabo in situ)[22]. En total, en 2019 se emitieron 141 decisiones de supervisión sobre investigaciones de modelos internos[23] (incluidas las del TRIM).

El TRIM concluirá en el segundo semestre de 2020

El proyecto TRIM concluirá en el segundo semestre de 2020, pero se prevé que la revisión supervisora periódica de las modificaciones materiales de los modelos, así como las solicitudes de aprobación inicial de modelos continúen a un ritmo intenso en 2020 y 2021. Las entidades supervisadas tendrán que ajustar sus modelos en respuesta a: i) los resultados del TRIM, y ii) los requerimientos establecidos por la EBA en una serie de normas técnicas de regulación y directrices nuevas emitidas como parte de la revisión regulatoria del método basado en calificaciones internas. Junto con las entidades de crédito, la Supervisión Bancaria del BCE espera aprovechar sinergias combinando, en la medida de lo posible, la implementación y la evaluación de las modificaciones de los modelos internos que se derivan de las dos iniciativas y afectan a los mismos sistemas de calificación.

1.2.5 Riesgo tecnológico y ciberriesgo

En 2019, el riesgo tecnológico y el ciberriesgo continuaron siendo una prioridad supervisora para la Supervisión Bancaria del BCE. Desde un punto de vista general, estos riesgos deberían formar parte del marco general de gobernanza y gestión de riesgos de las entidades de crédito, y todo el personal debería ser ampliamente consciente de ellos. Después de todo, su impacto podría afectar a toda la entidad. Por tanto, todos los empleados —de todas las áreas de negocio y niveles jerárquicos— deberían contribuir a mitigarlos.

Dadas las altas interconexiones existentes en el sector financiero, los ciberincidentes podrían propagarse rápidamente por él. Para que los supervisores puedan identificar y seguir mejor las tendencias de los ciberincidentes en el sector bancario, en 2017 se introdujo un proceso para estos incidentes y su comunicación. Todas las entidades significativas deben comunicar los ciberincidentes significativos[24] en cuanto se detecten. La base de datos de ciberincidentes del MUS aporta mayor transparencia y también permite al BCE reaccionar con celeridad si un incidente grave afecta a una o más entidades significativas. El número de incidentes comunicados en 2019 aumentó en un 30 %, aproximadamente, con respecto a 2018.

Las frecuentes inspecciones in situ también permiten a la Supervisión Bancaria del BCE evaluar la capacidad individual de gestión del riesgo tecnológico y del ciberriesgo de cada entidad, mientras que las «campañas» de inspección (que se centran en el mismo tema en varios bancos en una escala comparable) aportan información horizontal. El foco puesto en 2019 en la gestión de la continuidad tecnológica puso de manifiesto necesidades de mejora, particularmente en lo referente a las pruebas de las respuestas frente a desastres graves. Estos resultados serán objeto de seguimiento en la supervisión continuada. En la próxima campaña de 2020 sobre riesgo tecnológico se evaluará más a fondo la gestión del ciberriesgo por parte de las entidades de crédito.

Como parte del PRES anual, los ECS llevan a cabo una supervisión continuada del riesgo tecnológico y del ciberriesgo, según una metodología de evaluación del riesgo común y estandarizada, que se basa en la Directrices de la EBA EBA/GL/2017/05[25] y en un cuestionario sobre el riesgo tecnológico (autoevaluación de la entidad). Esto se complementa con revisiones temáticas de riesgos tecnológicos y análisis horizontales. Las autoevaluaciones del riesgo tecnológico y sus controles por parte de las entidades significativas proporcionan información valiosa. Uno de los aspectos relevantes detectados en 2019 fue que, en general, las autoevaluaciones del sector son ahora más prudentes. La autoevaluación también puso de manifiesto que las entidades significativas cuyo Consejos cuentan con expertos en tecnologías de la información entre sus miembros son más competentes en varias categorías de control del riesgo tecnológico y más conscientes de los riesgos.

Al mismo tiempo, la autoevaluación mostró que el número de entidades significativas que dependen de sistemas que han llegado al final de su ciclo de vida para procesos de negocio críticos está creciendo, y los gastos de externalización de sistemas de TI están aumentando. En 2020 se redoblará la atención prestada a estos temas.

Además, la Supervisión Bancaria del BCE colabora con numerosas partes interesadas de dentro y fuera de la UE para asegurar un enfoque coordinado del riesgo tecnológico y del ciberriesgo y facilitar que se compartan los conocimientos. Participa, por ejemplo, en foros internacionales, como el grupo de trabajo de la EBA sobre supervisión del riesgo tecnológico (Task Force on IT risk supervision), el grupo de trabajo del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea sobre resiliencia operacional (Working Group on Operational Resilience) y el grupo de trabajo del Consejo de Estabilidad Financiera sobre respuesta y recuperación en caso de ciberincidentes (Working Group on Cyber Incident Response and Recovery).

1.2.6 Brexit

La Supervisión Bancaria del BCE continuó vigilando la implementación de los planes para el Brexit de las entidades

En 2019 el trabajo sobre el Brexit llevado a cabo por la Supervisión Bancaria del BCE se centró en: i) el grado de preparación de las entidades de crédito y los supervisores para un posible Brexit sin acuerdo, y ii) la implementación de los planes para el Brexit de las entidades acordados con los supervisores.

Durante el año, la Supervisión Bancaria del BCE realizó un seguimiento del grado de preparación de las entidades de crédito para un escenario de Brexit sin acuerdo, en el cual el Reino Unido abandonaría la UE sin período transitorio. En este contexto, el BCE informó con claridad a los bancos que tenían que seguir preparándose para todas las contingencias posibles y les pidió que aplicaran medidas mitigadoras efectivas en caso necesario. En conjunto, los preparativos de las entidades para una salida sin acuerdo avanzaron razonablemente bien.

Ya antes de la fecha inicial del Brexit de finales de marzo de 2019, la Supervisión Bancaria del BCE había finalizado la mayoría de los procedimientos de autorización relacionados con el establecimiento de nuevas entidades de crédito —o la reestructuración de las existentes— en la zona del euro. Además, había concluido su evaluación de los planes para el Brexit de las entidades significativas que operan en el Reino Unido y había autorizado sus sucursales de un tercer país cuando así lo exigía la legislación nacional. Para ello, la Supervisión Bancaria del BCE mantuvo conversaciones detalladas con las entidades con el fin de acordar la actividad y los modelos de negocio de sus sucursales en el Reino Unido en el futuro.

La Supervisión Bancaria del BCE también realizó el seguimiento de la implementación de los planes de las entidades para el Brexit con el fin de asegurarse de que los bancos afectados cumplían los compromisos adquiridos, incluidas las fechas acordadas con sus supervisores. Los ejercicios horizontales de seguimiento se complementaron con los individuales de cada entidad y con las correspondientes actuaciones supervisoras, en su caso.

En relación con las entidades que pasaron a ser significativas como consecuencia del traslado de sus actividades a la zona del euro debido al Brexit, se formaron nuevos ECS y el BCE asumió su supervisión directa. En la segunda mitad de 2019 se puso en marcha la evaluación global obligatoria de algunas de estas entidades.

El BCE continuó comunicando sus expectativas supervisoras a través de actualizaciones de las preguntas frecuentes que figuran en el sitio web de supervisión bancaria del BCE, de varios artículos publicados en la Supervision Newsletter y de discusiones bilaterales con las entidades supervisadas.

Perspectivas

En 2020, el BCE seguirá vigilando cómo implementan las entidades sus planes para el Brexit, sobre la base de los compromisos y calendarios acordados, con el fin de aplicar los modelos operativos previstos. Aunque los bancos dieron algunos pasos en 2019, todavía tienen que avanzar para cumplir las expectativas supervisoras del BCE en diversas áreas, como el gobierno interno, la creación de negocio y el acceso a las infraestructuras del mercado financiero, los modelos de registro contable, los acuerdos intragrupo, y la infraestructura tecnológica y la comunicación.

También se pondrán en marcha las evaluaciones globales de otras entidades que han pasado a clasificarse como significativas por sus actividades relacionadas con el Brexit.

El BCE continuará realizando un seguimiento de las negociaciones políticas entre la UE y el Reino Unido y valorará sus implicaciones desde una perspectiva supervisora.

1.2.7 Riesgo de la cartera de negociación y valoraciones de activos

En 2019 se puso en marcha un conjunto coordinado de iniciativas a distancia e in situ

En 2019, la Supervisión Bancaria del BCE puso en marcha un conjunto coordinado de iniciativas a distancia e in situ en el ámbito del riesgo de mercado, que incluye los riesgos derivados de las actividades de negociación y la valoración de instrumentos financieros registrados a valor razonable. El objetivo de estas iniciativas era:

  • asegurar el cumplimiento de la normativa existente;
  • aumentar los conocimientos supervisores sobre la composición de dichos activos y pasivos financieros;
  • vigilar las áreas más expuestas al riesgo de valoración;
  • evaluar los marcos utilizados por las entidades para calcular el valor razonable y los ajustes adicionales por valoración prudente.

Durante 2019 se recopilaron datos granulares sobre la cartera de negociación regulatoria de 13 entidades significativas de gran tamaño que representaban el 87 % de las posiciones de nivel 2 y 3[26] de las carteras de negociación de las entidades supervisadas directamente por el BCE[27]. La disponibilidad de la información a nivel de mesa de negociación y de producto permitió examinar la composición de un conjunto significativo de activos y pasivos de nivel 2 y 3. Este proceso facilitará la definición del alcance de las investigaciones in situ que se pondrán en marcha como parte de la campaña in situ sobre el riesgo de valoración.

Los activos y pasivos de nivel 3 se concentran en un número reducido de grandes bancos, mientras que los de nivel 2 son principalmente swaps y repos

En términos de nivel de los activos, la mayoría de las posiciones de la cartera de negociación (alrededor del 87 %) incluidas en la muestra están clasificadas como de nivel 2, mientras que las posiciones de nivel 3 solo representan en torno al 2 % y se concentran en un número reducido de entidades (alrededor del 82 % en tres entidades). Por lo que se refiere a la composición por producto, una gran parte de los activos y pasivos de nivel 2 son swaps y repos, en su mayoría con vencimiento inferior a diez años.

Las prácticas de las entidades para definir observabilidad, los niveles de activos, las ganancias del primer día (day one profit) y la valoración a valor razonable varían considerablemente

En cuanto a las iniciativas in situ, en 2019 se puso en marcha una campaña[28] sobre riesgo de valoración, que se prolongará durante 2020 y 2021. Los resultados preliminares de la campaña ponen de manifiesto que las prácticas de las entidades son muy diversas y que la probabilidad de que se produzcan divergencias entre ellas es elevada, dada la gran discrecionalidad de que disponen para definir observabilidad, los niveles de activos, las ganancias del primer día (day one profit) y la valoración a valor razonable cuando aplican el marco contable. Este nivel de divergencia supone un reto a la hora de evaluar el riesgo de valoración. La finalidad de esta campaña in situ es promover la igualdad de condiciones a efectos prudenciales y armonizar la metodología aplicada en las inspecciones in situ de las entidades de crédito.

En cuanto a la aplicación de las Normas Técnicas de Regulación de la EBA sobre la valoración prudente, las investigaciones in situ llevadas a cabo en 2019 pusieron de manifiesto que los marcos de valoración prudente de las entidades no cumplían los estándares esperados por el BCE y que las entidades se encuentran con problemas de datos para conseguir el nivel de certidumbre necesario para la valoración prudente. El proceso de preguntas frecuentes (Q&A) de la EBA ha ayudado a aportar mayor claridad en la aplicación del marco de valoración prudente.

1.2.8 Trabajo relativo a las metodologías de supervisión

El capital y la liquidez son esenciales para garantizar la resiliencia de las entidades

Las perturbaciones financieras en el sector bancario suelen estar causadas o verse amplificadas por la inadecuación de la cantidad y de la calidad del capital y de la liquidez de las entidades de crédito. En este contexto, dos procesos básicos, el proceso de evaluación de la adecuación del capital interno (ICAAP) y el proceso de evaluación de la adecuación de la liquidez interna (ILAAP), son esenciales para reforzar la resiliencia de las entidades.

Tanto el ICAAP como el ILAAP pretenden asegurar que las entidades midan y gestionen sus riesgos para el capital y la liquidez de una manera estructurada, utilizando enfoques específicos para cada una. Permiten a los bancos identificar, evaluar y, por ende, gestionar y cubrir eficazmente el riesgo para el capital y el riesgo de liquidez en todo momento.

Dado que el ICAAP y el ILAAP son instrumentos clave para que las entidades gestionen la adecuación de su capital y su liquidez, requieren atención específica por parte de los supervisores. Como parte del PRES, la calidad y los resultados de estos procesos se tienen en cuenta al establecer las medidas relativas al capital y a la liquidez y las medidas cualitativas. Unos buenos ICAAP e ILAAP reducen la incertidumbre de las entidades y de los supervisores acerca de los riesgos reales a los que se expone una entidad. Así pues, ayudan a las entidades a mantener unos niveles de capital y de liquidez adecuados y, por tanto, a continuar siendo viables.

La Supervisión Bancaria del BCE publicó guías sobre el ICAAP y el ILAAP

La Supervisión Bancaria del BCE publicó guías sobre el ICAAP y el ILAAP de las entidades en noviembre de 2018 y comenzó a aplicarlas en enero de 2019. Las guías no pretenden proporcionar orientaciones completas sobre todos los aspectos relevantes para la solidez del ICAAP y del ILAAP, sino que siguen un enfoque basado en principios centrado especialmente en determinados aspectos clave.

Cada entidad tiene la responsabilidad de aplicar un ICAAP y un ILAAP adaptados a sus circunstancias particulares

La Supervisión Bancaria del BCE subraya que el ICAAP y el ILAAP son, ante todo, procesos internos que deben ser adaptados a cada banco. Por tanto, cada entidad tiene la responsabilidad de aplicar un ICAAP y un ILAAP que estén adaptados y sean proporcionales a sus circunstancias particulares. Unos ICAAP e ILAAP sólidos, eficaces, exhaustivos y prospectivos son esenciales para asegurar la capacidad de resistencia de las entidades. Así pues, se recomienda que estas utilicen las guías para cerrar brechas y subsanar deficiencias en su gestión del capital y de la liquidez cuanto antes.

Durante 2019, las funciones horizontales de la Supervisión Bancaria del BCE, conjuntamente con los ECS, discutieron con las entidades cómo tenían previsto mejorar su ICAAP y su ILAAP de acuerdo con las nuevas guías.

Más de la mitad de todos los ICAAP y más de un tercio de todos los ILAAP tenían deficiencias graves

En sus evaluaciones del PRES de 2019, la Supervisión Bancaria del BCE llegó a la conclusión de que seguía habiendo deficiencias graves en más de la mitad de los ICAAP de las entidades significativas y en más de un tercio de sus ILAAP. Dichos ICAAP e ILAAP no aportaban una base sólida para la gestión prudente del capital y la liquidez, por lo que es preciso que las entidades continúen mejorándolos. Las conclusiones extraídas de estas evaluaciones individualizadas están teniendo un impacto cada vez mayor en el PRES y en las correspondientes medidas supervisoras individuales. En otras palabras, unos ICAAP e ILAAP sólidos tienen un reflejo positivo en el PRES de las entidades.

El ICAAP y el ILAAP desempeñarán un papel aún más destacado en el PRES

En el futuro, el ICAAP y el ILAAP desempeñarán un papel aún más destacado en el PRES, lo que incentivará a las entidades de crédito a seguir mejorando sus procesos internos. Entre otras cosas, los aspectos cualitativos y cuantitativos del ICAAP tendrán mayor peso a la hora de determinar los recargos de capital supervisores para cada riesgo.

Recuadro 2
Tecnologías aplicadas a la supervisión

El BCE ha creado una plataforma o hub de tecnologías aplicadas a la supervisión (SupTech Hub) para analizar el potencial de la inteligencia artificial (IA) y de otras tecnologías pioneras en el contexto de la supervisión bancaria.

Innovación y SupTech

La tecnología está transformando el sector financiero. Además, los supervisores de todo el mundo están adoptando medidas para implementar tecnologías innovadoras con el fin de modernizar las infraestructuras y garantizar la eficiencia y eficacia de la supervisión. En 2019, el BCE creó un SupTech Hub para introducir herramientas innovadoras en sus procesos de supervisión.

Inteligencia artificial y análisis de datos

El BCE ha puesto en marcha diversos proyectos de inteligencia artificial. Una de las áreas principales de la inteligencia artificial es el aprendizaje automático (machine learning), que dota a los ordenadores de capacidad para aprender de los datos y realizar predicciones. Así, por ejemplo, el BCE está desarrollando una herramienta capaz de predecir el resultado de las pruebas de resistencia de la Autoridad Bancaria Europea a partir de los datos recopilados con arreglo a las Normas Técnicas de Ejecución en relación con la comunicación de información con fines de supervisión.

Otra área de la inteligencia artificial es el procesamiento del lenguaje natural (PLN), una tecnología que puede ayudar a los supervisores en el análisis de información desestructurada. Los ordenadores que utilizan PLN son capaces de comprender y evaluar la información recibida en formato texto. Por ejemplo, el BCE está diseñando una herramienta que puede emplearse para extraer información estructurada de fuentes de datos no estructuradas, como los informes financieros, que hoy por hoy solo puede obtenerse de forma manual.

Asimismo, el BCE está trabajando en herramientas de análisis de datos avanzadas, que permiten a los supervisores aprovechar mejor los datos para adquirir una perspectiva más profunda y tomar decisiones más informadas. El análisis de redes se está utilizando, por citar un ejemplo, para comprender mejor las interconexiones de las participaciones en entidades supervisadas.

Portal web de autorizaciones

El elevado volumen de procedimientos de autorización (véase también la sección 2.1.2) genera una gran carga de trabajo, no solo para los supervisores, sino también para las entidades de crédito. Por este motivo, el BCE, en colaboración con las autoridades nacionales competentes, está desarrollando un portal web para gestionar el proceso de manera más eficiente, empezando por las evaluaciones de idoneidad.

El portal tiene por finalidad mejorar el intercambio de información sobre los procedimientos y reducir la burocracia mediante la automatización de algunos aspectos del proceso de autorización. También debería prestar un mayor apoyo a las entidades en la presentación de solicitudes completas y precisas, lo que, a su vez, incrementaría la eficiencia y puntualidad de las evaluaciones. Por último, debería armonizar el proceso de autorización en todos los países que participan en el MUS, teniendo en cuenta al mismo tiempo las particularidades de la legislación nacional aplicable. El objetivo es que este portal se convierta en el futuro en un portal de supervisión bancaria integral, que abarque diversos procesos supervisores que son competencia del BCE.

Difusión del conocimiento y mejora de las competencias

La difusión del conocimiento y el compromiso de todas las partes interesadas es esencial para garantizar la adopción de SupTech. El equipo SupTech, que actúa como centro de conocimiento, ha empezado a organizar eventos y cursos de formación para dotar a los profesionales de la supervisión bancaria de las competencias y conocimientos técnicos necesarios para la innovación.

Colaboración

Con el fin de intercambiar conocimientos especializados y prácticas en el ámbito tecnológico, el BCE ha establecido contactos con las autoridades nacionales competentes que actualmente están incorporando herramientas digitales en sus procesos de supervisión, con autoridades homólogas (como la Autoridad Monetaria de Singapur, la Autoridad de Regulación Prudencial del Reino Unido o la Reserva Federal), con instituciones del mundo académico (como la Universidad Técnica de Darmstadt y la iniciativa de inteligencia artificial aplicada de la Universidad Técnica de Munich) y con algunas startups.


1.3 Supervisión directa de las entidades significativas

1.3.1 Supervisión a distancia

La Supervisión Bancaria del BCE trata de supervisar a las entidades significativas en función del riesgo y de forma proporcionada, aplicando asimismo rigor y coherencia. Para ello, cada año define un conjunto de actividades esenciales de supervisión continuada. Estas actividades se basan en los requerimientos regulatorios existentes, en el Manual de Supervisión del MUS y en las prioridades supervisoras del MUS, y se incluyen en el programa de examen supervisor (SEP, por sus siglas en inglés) continuado de cada entidad significativa.

Además de estas actividades esenciales que se definen centralizadamente, se pueden incluir en el SEP otras labores de supervisión adaptadas a las especificidades de cada entidad, lo que permite abordar riesgos que evolucionan con rapidez en entidades concretas o a nivel de todo el sistema.

Entre las actividades a distancia del SEP se incluyen: i) actividades relacionadas con el riesgo (es decir, PRES y pruebas de resistencia); ii) otras actividades relacionadas con requisitos organizativos, administrativos o legales (por ejemplo, la evaluación anual de significatividad), y iii) actividades adicionales planificadas por los ECS para adaptar en mayor medida el SEP continuado a las especificidades del grupo o de la entidad supervisada (por ejemplo, análisis del modelo de negocio o de la estructura de gobernanza de la entidad). Mientras que los dos primeros grupos de actividades se definen centralizadamente, el tercero es específico para cada entidad y lo define el ECS correspondiente.

Proporcionalidad

En 2019, las actividades supervisoras siguieron el principio de proporcionalidad, y la intensidad de la supervisión se adaptó a la importancia sistémica y al perfil de riesgo de la entidad supervisada

El SEP sigue el principio de proporcionalidad, es decir, la intensidad de la supervisión depende del tamaño, la importancia sistémica y la complejidad de cada entidad. Siguiendo las pautas ofrecidas por el grupo de simplificación del MUS en 2019, el número medio de actividades de supervisión definidas centralizadamente por entidad significativa se redujo ligeramente con respecto al año anterior (véase gráfico 17), lo que significa que los ECS tuvieron más margen para abordar los riesgos específicos de cada entidad.

Gráfico 17

Número medio de tareas por entidad significativa en 2018 y 2019

Fuente: BCE.

Enfoque basado en el riesgo

El SEP sigue un enfoque basado en el riesgo y se centra en las categorías de riesgo más relevantes para cada entidad significativa. Por ejemplo, el porcentaje de tareas relacionadas con el riesgo de crédito realizadas para las entidades de crédito con altos niveles de préstamos dudosos es superior que para la entidad media, y el porcentaje de tareas relacionadas con el riesgo de mercado es más elevado para las entidades con grandes exposiciones a actividades de mercado y de negociación que para la entidad media (véase gráfico 18).

Gráfico 18

Actividades del SEP en 2018 y 2019: foco en el riesgo de crédito y de mercado

Fuente: BCE.
Nota: Solo se han considerado las actividades planificadas relacionadas con categorías de riesgo.

Aspectos más destacados de la supervisión a distancia en 2019

En el contexto del SEP continuado de 2019 destacan tres actividades definidas centralizadamente: i) la evaluación del PRES; ii) las pruebas de resistencia de la liquidez, y iii) la evaluación de los criterios de concesión de crédito de los bancos.

El PRES es la herramienta de supervisión básica para resumir toda la información recopilada sobre una entidad concreta en un año determinado con el fin de generar la evaluación anual de riesgos de dicha entidad. Esta evaluación es el punto de partida para el diálogo supervisor con la entidad sobre las medidas de supervisión adecuadas antes de que el BCE emita su decisión. En 2019, la evaluación del ICAAP y del ILAAP de las entidades en el contexto de las nuevas guías del BCE y de los resultados de las pruebas de resistencia de la liquidez se utilizó, entre otras cosas, como información importante para el PRES.

En las pruebas de resistencia de la liquidez se examinó la resiliencia de las entidades de crédito en términos de liquidez. El ejercicio bottom-up incluyó 103 entidades significativas y se basó en la información sobre liquidez de las entidades al cierre de 2018. Los resultados se publicaron el 7 de octubre de 2019[29].

Otra actividad que exigió una dedicación considerable por parte de los ECS fue la evaluación estructurada de la calidad de los criterios de concesión de crédito de los bancos. En ella participaron 94 entidades significativas, que se sometieron a un ejercicio de recopilación de datos cualitativos y cuantitativos, centrado principalmente en las prácticas de concesión convencionales. A partir de un análisis horizontal cuantitativo de los datos recopilados, se informará de los resultados a las entidades y se definirán medidas de seguimiento[30].

Análisis exhaustivos (deep dives)

Dentro de la supervisión continuada, los ECS tienen discrecionalidad para tratar los riesgos específicos de cada entidad y lo hacen, por ejemplo, fijando el alcance de los análisis exhaustivos (deep dives) —es decir, análisis de cuestiones idiosincrásicas— que forman parte del SEP. En 2019, los ECS llevaron a cabo un número mayor de estos análisis que en 2018, posiblemente debido a que el número de tareas definidas centralizadamente fue menor. Las áreas de riesgo sujetas a análisis exhaustivos reflejaron en gran medida las prioridades supervisoras de 2019 (véase gráfico 19).

Gráfico 19

Deep dives y análisis por categoría de riesgo en 2018 y 2019

Fuente: BCE.

Situación de las actividades del SEP

Los SEP de 2019 se ejecutaron con éxito, con una tasa de implementación del 90 %

Los SEP de 2019 se ejecutaron con éxito. Al final del año, el 90 % de todas las actividades había seguido el plan inicial, y de ellas, el 75 % se había completado, mientras que el 15 % seguía en proceso de ejecución según lo planificado. Otro 3 % de las actividades se finalizará en 2020 con cierto retraso, y el 7 % se canceló, debido principalmente a cambios en las estructuras de las entidades, pero también a que algunas entidades significativas pasaron a ser menos significativas y, por tanto, dejaron de ser supervisadas directamente por el BCE (véase gráfico 20). Todas las actividades más importantes se llevaron a cabo de acuerdo con lo planificado y cubrieron los principales riesgos del sector bancario. En conjunto, el reducido porcentaje de retrasos y cancelaciones pone de manifiesto la idoneidad y la estabilidad del SEP continuado, así como la capacidad de los ECS para llevar a cabo las actividades cumpliendo la planificación.

Gráfico 20

Tasa de ejecución en 2019

Fuente: BCE.

Deficiencias detectadas en la supervisión

Los supervisory findings son uno de los principales resultados de las actividades periódicas de supervisión y reflejan las deficiencias detectadas en la supervisión que han de ser remediadas por las entidades de crédito. Los ECS son responsables de vigilar las medidas adoptadas por los bancos para subsanar estas deficiencias. En 2019, el número total de deficiencias registradas cayó en comparación con años anteriores[31]. La mayoría de ellas se detectaron en inspecciones in situ, en investigaciones de modelos internos y en actividades relacionadas con autorizaciones (véase gráfico 21).

Gráfico 21

Deficiencias detectadas en la supervisión

Fuente: BCE.
Nota: Se han excluido 34 deficiencias de ECS anteriores.

El PRES de 2019

El PRES es un ejercicio anual en el que el supervisor examina los riesgos de las entidades de crédito y posteriormente determina los requerimientos y la recomendación (guidance) de capital para cada una de ellas, por encima del capital mínimo legalmente exigido.

Para el PRES de 2019, el BCE publicó por primera vez datos agregados por modelo de negocio e información sobre los requerimientos de Pilar 2 de cada entidad[32], en consonancia con el objetivo de aportar mayor transparencia a las entidades, a los inversores y al público en general.

En 2019, los requerimientos y las recomendaciones de capital de nivel 1 ordinario (CET1) (excluidos los colchones sistémicos y el colchón anticíclico) resultantes del PRES se mantuvieron sin variación con respecto a 2018, en el 10,6 %, lo que confirmó la estabilización en la evaluación supervisora de las necesidades de capital de las entidades. Casi todas las entidades tenían niveles de capital adecuados, por encima de los requerimientos totales, incluidos los colchones sistémicos y el colchón anticíclico.

Además de los requerimientos y las recomendaciones de capital, uno de los resultados del PRES suele ser la exigencia de medidas cualitativas. En el PRES de 2019, 91 entidades recibieron medidas cualitativas, un número ligeramente más elevado que en 2018. La distribución de estas medidas muestra que la preocupación supervisora se centra especialmente en el gobierno interno: casi una tercera parte de todas las medidas correctoras que han de adoptar las entidades están relacionadas con su gobernanza. De hecho, las puntuaciones del PRES sobre gobierno interno empeoraron en todos los modelos de negocio, continuando la tendencia observada en años anteriores.

Al mismo tiempo, las puntuaciones del riesgo operacional también se deterioraron, lo que refleja que los riesgos tecnológicos y los ciberriesgos han aumentado en varias entidades. Así, en 2020 la Supervisión Bancaria del BCE va a mantener un foco de atención especial en estos riesgos, llevando a cabo inspecciones in situ centradas en el área tecnológica. Además, el marco armonizado de comunicación de ciberincidentes proporcionará más información sobre incumplimientos en materia de ciberseguridad, que es claramente un área en la que los bancos tienen que trabajar.

1.3.2 Supervisión in situ

En 2019 se pusieron en marcha 151 inspecciones in situ

Como parte del SEP in situ, en 2019 se pusieron en marcha un total de 151 inspecciones in situ (OSI, por sus siglas en inglés), frente a 156 en 2018. La planificación de las OSI se basó en las prioridades supervisoras para 2019 (véase gráfico 22). El programa de OSI mantuvo su flexibilidad para poder ser actualizado periódicamente durante el año a fin de hacer frente a situaciones urgentes y sucesos imprevistos.

Gráfico 22

Inspecciones in situ en 2018 y 2019, por tipo de riesgo

Fuente: BCE.

La planificación de la supervisión in situ forma parte de la supervisión continuada. Aunque las prioridades supervisoras del MUS determinan el programa de OSI, este también se adapta a las especificidades de cada entidad supervisada, de manera proporcionada y en función del riesgo. Las inspecciones in situ aprovechan el trabajo de supervisión continuada realizado por los ECS. Son una herramienta de supervisión complementaria, intrusiva y específica que se basa en la colaboración estrecha con los ECS, pero al mismo tiempo asegura una perspectiva adicional e independiente.

Una de las fortalezas de la supervisión bancaria europea es su capacidad para llevar a cabo análisis horizontales y realizar comparaciones entre bancos de toda la zona del euro. En 2019, aprovechando esta capacidad, se amplió el concepto de campañas de OSI. Una campaña agrupa varias OSI en las que se examina el mismo tema, lo que proporciona un marco que facilita la coordinación entre los equipos de inspección, su colaboración continuada, la alineación de sus objetivos y el aprovechamiento de las sinergias. Este concepto de campañas de OSI se aplicó durante el año en tres campos diferentes, en consonancia con las prioridades supervisoras: i) sector inmobiliario comercial y residencial, ii) financiación apalancada y valoración de mercado prudente, y iii) continuidad del negocio ante el riesgo tecnológico.

1.3.2.1 Principales deficiencias detectadas en las inspecciones in situ

El análisis siguiente ofrece una descripción general de las deficiencias más importantes identificadas en las 113 inspecciones in situ que se llevaron a cabo en 2018 y 2019, cuyos informes finales se publicaron entre el cuarto trimestre de 2018 y el tercer trimestre de 2019.

Riesgo de crédito

Más de la mitad de las inspecciones de riesgo de crédito se centraron en la calidad de los activos y se llevaron a cabo mediante revisiones de expedientes de crédito. Estas inspecciones pusieron de manifiesto la necesidad de dotar provisiones adicionales por un importe superior a 5 mm de euros y reclasificaciones de normales (performing) a dudosos por un total de 4,4 mm de euros, aproximadamente. Las demás inspecciones se focalizaron en los aspectos cualitativos del proceso de gestión del riesgo de crédito de las entidades. En particular, las deficiencias más importantes detectadas fueron las siguientes:

  • Incorrecta clasificación de los deudores: deficiencias en la definición o identificación de exposiciones en situación de default o dudosas y deficiencias en los procesos para la identificación de reestructuraciones y refinanciaciones y la detección de indicadores de alerta temprana.
  • Infravaloración de las pérdidas crediticias esperadas: sobrevaloración de las garantías y tasas de cura, estimaciones de flujos de efectivo inadecuadas y deficiencias en los recortes de las garantías y en los parámetros para el cálculo de las provisiones.
  • Procesos de seguimiento débiles: deficiencias en la identificación de señales tempranas de deterioro crediticio y sistemas de calificación inadecuados.
  • Procesos de concesión de crédito deficientes: evaluación insuficiente del riesgo de los deudores, mecanismos de fijación de precios inadecuados y procesos de aprobación de excepciones inapropiados.
Riesgo de gobernanza

Las deficiencias más importantes relativas al riesgo de gobernanza se identificaron en las áreas siguientes:

  • Estructura societaria y organización: débil cultura del riesgo a nivel global de la entidad, recursos humanos insuficientes, deficiencias en los marcos de control interno y directrices limitadas sobre la organización.
  • Funciones de control interno (incluidas las de cumplimiento, gestión de riesgos y auditoría interna): deficiencias graves en la situación, los recursos y el alcance de la actividad de todas las funciones de control interno.
  • Agregación de datos sobre riesgos y presentación de informes de riesgos: informes sobre gestión de riesgos incompletos y debilidades en la arquitectura de datos y en la infraestructura de TI.
Riesgo tecnológico

Las deficiencias más graves estaban relacionadas en su mayor parte con los siguientes aspectos:

  • Gestión de la seguridad tecnológica: medidas inadecuadas para la detección y mitigación oportuna de incidentes de seguridad tecnológica, y gestión inapropiada de los derechos de acceso para las cuentas de usuarios privilegiados.
  • Gestión del riesgo tecnológico: valoración insuficiente de los riesgos residuales.
  • Gestión de operaciones tecnológicas: falta de inventarios de activos detallados y exactos.
Riesgo para el capital

Los principales hallazgos relativos al capital regulatorio (Pilar 1) estaban relacionados con deficiencias en la asignación de las ponderaciones de riesgo correctas a las exposiciones, lo que se traduce en una infravaloración de los APR, sobre todo en relación con el riesgo de crédito, como consecuencia de la incorrecta asignación de clases de exposición y de la determinación incorrecta del valor de las garantías. Otras debilidades importantes identificadas se referían a la ausencia de marcos de control adecuados para el proceso de cálculo de los requerimientos de capital.

Las cuestiones más graves identificadas en las inspecciones relativas al ICAAP estaban relacionadas con deficiencias en la cuantificación de los riesgos (principalmente el riesgo de crédito y el riesgo de tipo de interés de la cartera de inversión —IRRBB, por sus siglas en inglés—), el insuficiente desarrollo de los marcos de pruebas de resistencia (que no abordan todos los riesgos materiales con eventos suficientemente severos, pero plausibles) y deficiencias significativas en la integración del ICAAP en el marco de gestión.

Riesgo de mercado

Las deficiencias más graves se detectaron en la medición y la gestión del riesgo de valoración (deficiencias en las metodologías de asignación de los instrumentos financieros a la jerarquía de valor razonable, prácticas inadecuadas de reconocimiento de las ganacias del primer día, marcos de valoración del valor razonable incompletos, y debilidades graves en la implementación de las Normas Técnicas de Regulación de la EBA sobre valoración prudente).

IRRBB

Las deficiencias más graves relacionadas con el IRRBB se encontraron principalmente en la medición y la gestión del riesgo, en concreto, métodos de cuantificación inadecuados, uso de supuestos y parámetros inapropiados, falta de fundamento sólido para la modelización de los depósitos sin vencimiento, ausencia de validación periódica de los modelos IRRBB y deficiencias en la gestión a nivel del grupo.

Riesgo de liquidez

La mayoría de las deficiencias más graves estaban relacionadas con la medición y el seguimiento del riesgo (error en la clasificación de los depósitos, supuestos erróneos en la metodología de cálculo de la ratio de cobertura de liquidez —LCR—), el cumplimiento de las obligaciones de información (falta de revisión y errores en el cálculo de la LCR) y las pruebas de resistencia (las especificidades de las entidades no se tienen en cuenta en los escenarios de las pruebas).

Modelos de negocio y rentabilidad

Las deficiencias más importantes detectadas estaban relacionadas con el análisis de proyecciones financieras (previsiones financieras y escenarios excesivamente optimistas) y el análisis de rentabilidad (análisis insuficiente de los principales determinantes de la rentabilidad y de las líneas de negocio, y deficiencias en las herramientas de fijación de precios por no incluir todos los costes y riesgos).

Riesgo operacional

Las deficiencias más importantes se referían a la identificación del riesgo operacional (cobertura y definición insuficientes del riesgo operacional significativo) y su medición (deficiencias en los procesos de recopilación de datos sobre este riesgo, y medidas inadecuadas de prevención y subsanación para hacer frente a eventos de riesgo operacional).


1.4 Supervisión indirecta de las entidades de crédito menos significativas

Para la supervisión de las entidades menos significativas, el Reglamento del MUS[33] encomienda al BCE una función de vigilancia, mientras que la responsabilidad de la supervisión directa de estas entidades recae en las ANC. En 2019 se alcanzaron varios hitos importantes en el desarrollo y el mantenimiento del marco operativo para la supervisión de las entidades menos significativas por parte de las ANC y su supervisión indirecta por el BCE.

1.4.1 Vigilancia de la supervisión de las entidades menos significativas

En 2019, el BCE elaboró un informe de riesgos sobre entidades menos significativas, que se publicó en enero de 2020

Como parte de las actividades de vigilancia llevadas a cabo en 2019, el BCE elaboró un informe de riesgos sobre entidades menos significativas, que se publicó en enero de 2020. Dicho informe recoge los resultados de una evaluación anual de la situación de este sector, realizada en colaboración con las ANC. Combina un pormenorizado análisis cuantitativo del actual perfil de riesgo de las entidades de crédito menos significativas con consideraciones más prospectivas relativas a sus principales riesgos y vulnerabilidades.

Asimismo, el BCE continuó desarrollando varias herramientas analíticas que se han puesto a disposición de los supervisores de entidades menos significativas de las ANC. Estas herramientas muestran indicadores de riesgo agregados de cada una de las jurisdicciones de la supervisión bancaria europea, junto con los correspondientes parámetros de referencia del conjunto del sistema. También permiten detectar mejor valores atípicos dentro de cada jurisdicción.

Además, el BCE perfeccionó su sistema de alerta temprana para entidades menos significativas, cuya finalidad es identificar de manera prospectiva aquellas entidades menos significativas que son susceptibles de sufrir un deterioro de su situación financiera, así como proporcionar información para el diálogo continuo con las ANC.

El BCE continuó centrando su atención en los sistemas institucionales de protección

En 2019, el BCE continuó monitorizando los sistemas institucionales de protección (SIP) híbridos[34] habida cuenta de su importancia para los sectores de entidades menos significativas de algunas jurisdicciones de la supervisión bancaria europea. También acometió un análisis exhaustivo (deep dive) de un SIP y prestó apoyo a una ANC en su solicitud de reconocimiento de otro SIP.

Por otra parte, el BCE continuó colaborando activamente con las ANC, con la celebración de visitas y reuniones a lo largo del año, tanto a nivel técnico como a nivel directivo. Se organizaron varios intercambios de personal entre el BCE y las ANC, en el marco de los cuales representantes del BCE se incorporaron a las ANC por períodos de entre tres y seis meses, y viceversa. Todas estas iniciativas contribuyen al mejor funcionamiento de la supervisión del BCE.

Por último, el BCE organizó varios talleres de inteligencia supervisora para entidades menos significativas, que proporcionan una plataforma para el debate con estas entidades y otros agentes del mercado relevantes.

Fomento de estándares comunes y de calidad para la supervisión de las entidades menos significativas en el marco de la supervisión bancaria europea

En 2019, el BCE siguió poniendo en práctica una serie de iniciativas encaminadas a fomentar la aplicación coherente de estándares de supervisión de calidad a las entidades de crédito menos significativas.

La metodología del PRES para las entidades menos significativas se aplicó a las entidades de alta prioridad en 2019

Tras la aprobación de la metodología del PRES para las entidades menos significativas[35] por el Consejo de Supervisión del BCE en enero de 2018, el BCE y las ANC trabajaron en su implementación escalonada. En 2019, esta metodología se aplicó a las entidades menos significativas de alta prioridad[36] y, a partir de 2020, se debería aplicar a todas las entidades menos significativas. Para garantizar una aplicación homogénea y apoyar a las ANC en la implantación de esta metodología, el BCE impartió varios cursos de formación dirigidos, entre otros, al personal de las ANC. También trabajó en el perfeccionamiento de la metodología para dar mejor cabida a los nuevos riesgos emergentes.

Además de las mejoras introducidas en todo lo que abarca el PRES para las entidades menos significativas, el BCE siguió avanzando en el fomento de una supervisión coherente de los riesgos tecnológicos y ciberriesgos que afectan a estas entidades. El análisis horizontal que llevó a cabo permitió identificar buenas prácticas, que se han comunicado a los supervisores de las ANC para fomentar una supervisión de calidad.

El BCE finalizó un proyecto sobre las normas de contabilidad nacionales

El BCE finalizó también un importante proyecto relacionado con las normas de contabilidad (PCGA) nacionales, en el marco del cual se desarrolló una metodología para convertir partes de los PCGA nacionales en NIIF y una herramienta específica para los supervisores. Esta herramienta potenciará la capacidad analítica interna y facilitará la comparación de datos de entidades de crédito que aplican normas contables distintas.

En 2019 se siguió desarrollando una política del MUS para la supervisión de entidades fintech

Otra área fundamental que centra la atención supervisora es el desarrollo de una política del MUS para la supervisión de entidades fintech (tanto significativas como menos significativas). Tras la publicación de la Guía para la evaluación de las solicitudes de autorización de entidades de crédito fintech en 2018, en mayo de 2019, el BCE organizó un diálogo con la industria. El evento se centró en el uso de modelos de calificación crediticia (credit scoring) basados en inteligencia artificial y en big data, así como en el uso de servicios de computación en la nube y de asesores robotizados. También en 2019, el BCE reformó el hub de fintech del MUS, un punto de referencia único sobre este tema para todos los supervisores del MUS, y organizó cursos de formación sobre fintech dirigidos a los miembros de la comunidad supervisora del MUS.

Por último, en 2019 el BCE verificó la aplicación por parte de las ANC de la Orientación (UE) 2017/697[37] sobre el ejercicio de opciones y facultades respecto de las entidades menos significativas.

1.4.2 Otros temas relevantes para la supervisión de entidades menos significativas

Tras la adopción del Reglamento de Requerimientos de Capital revisado (RRC II)[38] y de la Directiva de Requerimientos de Capital revisada (DRC V)[39], en 2019 el BCE y las ANC trabajaron en la aplicación del principio de proporcionalidad en la supervisión de entidades no significativas. En concreto, el BCE evaluó el impacto de la nueva clasificación de entidades pequeñas y no complejas. Esta labor continuará en 2020 en estrecha colaboración con la EBA.

Tras la entrada en vigor de las Directrices de la EBA relativas a la gestión de exposiciones dudosas y reestructuradas o refinanciadas, el BCE comenzó a evaluar la aplicación de dichas directrices por parte de las ANC en su supervisión de las entidades menos significativas. Este ejercicio continuará en 2020 e incorporará asimismo un análisis comparativo horizontal por parte del BCE de una muestra de estrategias de NPL de entidades menos significativas.

En 2019, el BCE puso en marcha una evaluación de los criterios de concesión de crédito de las entidades menos significativas

En 2019, el BCE puso en marcha una evaluación de los criterios de concesión de crédito de las entidades menos significativas. Esta evaluación se basó en una encuesta, complementada posteriormente con la recogida de datos estadísticos facilitados por bancos centrales nacionales y una selección de entidades menos significativas. Esta información servirá de base para llevar a cabo un análisis horizontal y se utilizará también en los trabajos de seguimiento en 2020.

Por último, el BCE continuó apoyando la convergencia de los estándares de supervisión de entidades menos significativas en los Estados miembros que participan en el MUS facilitando a las ANC herramientas técnicas de TI estandarizadas. Estas herramientas se basan en las que utilizan el BCE y los supervisores nacionales para la supervisión de las entidades significativas, pero se han adaptado a las características específicas de las entidades menos significativas y a las necesidades de los supervisores de las ANC.


1.5 Funciones macroprudenciales del BCE

En cuanto a la política macroprudencial de la zona del euro, en 2019 el BCE continuó interactuando activamente con las autoridades nacionales, de acuerdo con las funciones que le atribuye el artículo 5 del Reglamento del MUS. En este marco definido de política macroprudencial, el BCE puede imponer: i) requerimientos de colchones de capital más elevados que los aplicados por las autoridades nacionales, y ii) medidas más estrictas con el fin de hacer frente a riesgos sistémicos o macroprudenciales. El Foro Macroprudencial sirve de plataforma para los miembros del Consejo de Gobierno y del Consejo de Supervisión, y en él se aúnan las perspectivas microprudencial y macroprudencial de todo el MUS. Asimismo, el BCE participó en los trabajos realizados por la Junta Europea de Riesgo Sistémico (JERS), que es responsable de la supervisión macroprudencial del sistema financiero de la UE.

En 2019 se recibieron 105 notificaciones de las autoridades nacionales relativas a cuestiones macroprudenciales

En 2019, el BCE recibió 105 notificaciones de las autoridades nacionales relativas a cuestiones de política macroprudencial. La mayoría de ellas se referían a decisiones adoptadas trimestralmente en relación con la fijación de colchones de capital anticíclicos y a decisiones sobre la identificación y el tratamiento del capital de entidades de importancia sistémica mundial (EISM) y de otras entidades de importancia sistémica (OEIS). También se evaluaron notificaciones sobre otras medidas macroprudenciales, por ejemplo, los colchones contra riesgos sistémicos, las medidas introducidas al amparo del artículo 458 del Reglamento de Requerimientos de Capital (RRC)[40] y las relativas a la reciprocidad de las medidas macroprudenciales adoptadas en otros Estados miembros.

Siguiendo la metodología desarrollada por el Comité de Basilea, el BCE y las autoridades nacionales identificaron ocho EISM[41] en la zona del euro que estarán obligadas a mantener colchones de capital adicionales de entre el 1 % y el 1,5 % en 2021. El BCE también recibió notificaciones de autoridades nacionales relativas a los porcentajes de colchón de capital de 109 OEIS. Dichos porcentajes están en consonancia con la metodología para fijar los colchones de capital mínimos de OEIS, que el BCE aplica desde 2016. El trabajo de revisión de esta metodología ha concluido y la metodología revisada se publicará en el número 10 del Macroprudential Bulletin del BCE.


1.6 Perspectivas – riesgos y prioridades supervisoras para 2020

La identificación y la evaluación de los riesgos que afectan a las entidades supervisadas son cruciales para llevar a cabo una supervisión bancaria efectiva y constituyen la base para definir las prioridades supervisoras que se establecen durante el proceso de planificación estratégica periódico. En octubre de 2019, la Supervisión Bancaria del BCE, en cooperación estrecha con los supervisores nacionales, publicó su mapa de riesgos del MUS actualizado para 2020 y años posteriores.

Los riesgos relacionados con el entorno económico de la zona del euro han aumentado, al igual que la preocupación por la sostenibilidad de los modelos de negocio de los bancos

Los tres factores de riesgo más importantes que se espera que afecten al sector bancario de la zona del euro durante el período 2020-2022 son: i) los retos económicos, políticos y para la sostenibilidad de la deuda en la zona del euro, ii) la sostenibilidad de los modelos de negocio, y iii) la ciberdelincuencia y las deficiencias tecnológicas. Otros factores de riesgo incluyen el riesgo de ejecución asociado a las estrategias de NPL de las entidades, la relajación de los criterios de concesión de crédito, las correcciones de precios en los mercados financieros, y las malas prácticas, el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo (BC/FT) (véase gráfico 23).

Gráfico 23

Mapa de riesgos del MUS para 2020

Fuentes: BCE y autoridades de supervisión nacionales.
* El riesgo de ejecución asociado a las estrategias de NPL de las entidades solo se aplica a los bancos con alto nivel de NPL.
** Los riesgos relacionados con el cambio climático son más relevantes en un horizonte más largo (es decir, de más de tres años).

En comparación con la evaluación de los riesgos para 2019, los riesgos relacionados con el entorno económico de la zona del euro se han incrementado, en un contexto de deterioro de las perspectivas de crecimiento mundial, como consecuencia, fundamentalmente, del creciente proteccionismo comercial, de la incertidumbre relativa al Brexit y de la honda preocupación por la sostenibilidad de la deuda en algunos países. Esto, unido al prolongado periodo de tipos de interés bajos, que se espera que continúe, aumenta la inquietud acerca de la reducida rentabilidad de los bancos de la zona del euro y la sostenibilidad de sus modelos de negocio. Un control más intenso de los casos de blanqueo de capitales está elevando también el riesgo de pérdidas por malas prácticas.

Para asegurar que las entidades puedan afrontar estos retos clave de manera efectiva, la Supervisión Bancaria del BCE revisó sus prioridades supervisoras, que luego se publicaron conjuntamente con el mapa de riesgos del MUS. En los primeros años de la supervisión bancaria europea era crucial sanear los balances de los bancos, pero la atención supervisora ha pasado gradualmente a centrarse también en otras áreas, como la capacidad de resistencia futura de las entidades de crédito y la sostenibilidad de sus modelos de negocio. Así pues, las prioridades supervisoras se ajustaron para incluir las siguientes áreas prioritarias: i) continuación del saneamiento de los balances, ii) fortalecimiento de la capacidad de resistencia futura, y iii) seguimiento de los trabajos relativos al Brexit (véase figura 3).

Figura 3

Prioridades supervisoras en 2020

Fuente: BCE.
* Actividad modificada.
** Nueva actividad/área prioritaria en 2020.
1) Préstamos dudosos.
2) Basados en calificaciones internas.
3) Procesos de evaluación de la adecuación del capital interno y de la liquidez interna.

Como en años anteriores, para garantizar una aplicación eficaz se seguirá un proceso de tres fases consistentes en: i) planificar las actividades que la supervisión bancaria europea llevará a cabo en 2020 con arreglo a las prioridades supervisoras, ii) velar por que esas actividades se ejecuten y, por último, iii) evaluar la eficacia de las actividades ejecutadas, es decir, en qué medida han cumplido realmente los objetivos fijados en las prioridades supervisoras.

Recuadro 3
Finanzas verdes

Hoy en día es evidente que los riesgos climáticos y medioambientales, por un lado, y la transición hacia una economía más sostenible, por otro, afectarán al sistema financiero y podrían entrañar riesgos financieros para las entidades de crédito de la zona del euro[42]. Por eso, por segundo año consecutivo, en el mapa de riesgos del MUS para 2020 se señalan los riesgos climáticos y medioambientales como uno de los principales factores de riesgo para las entidades de la zona del euro en el largo plazo. En este contexto, en 2019 el BCE realizó dos encuestas en las que participaron en total unas 30 entidades significativas (que representan alrededor del 44 % de los activos totales del sector bancario de la zona del euro) y varias entidades menos significativas, con el fin de entender mejor en qué punto se encuentran los bancos en cuanto a la incorporación de los riesgos climáticos y medioambientales en su estrategia de negocio, su gestión de riesgos y sus marcos de gobernanza.

En general, las entidades están trabajando activamente en el tema del cambio climático. Las medidas que han adoptado varían dependiendo del tamaño, el modelo de negocio, la complejidad y la ubicación geográfica de cada banco. Son especialmente evidentes desde la perspectiva «corporativa», en el sentido de que se centran fundamentalmente en describir la contribución de la entidad a los objetivos de sostenibilidad y en controlar las oportunidades de negocio que genera la creciente demanda de productos financieros verdes.

Gráfico

Métodos de gestión de riesgos aplicados por los bancos a los riesgos climáticos y medioambientales

(lista de métodos de gestión de riesgos; número de entidades)

Fuente: Cálculos del BCE basados en una encuesta voluntaria del BCE y la EBA sobre prácticas de mercado con la participación de 24 entidades significativas.

La mayoría de los bancos encuestados indicaron que los riesgos potencialmente materiales eran riesgos físicos o de transición, pero que había margen de mejora en cuanto a la incorporación de los riesgos climáticos y medioambientales en sus marcos de gestión de riesgos (por ejemplo, integración en el marco de apetito de riesgo, en el proceso de evaluación de la adecuación del capital interno —ICAAP—, etc.) (véase gráfico). Sin embargo, para lograr esa incorporación, los bancos tienen que salvar determinadas dificultades metodológicas. Por ejemplo, hay una escasez de datos precisos y de indicadores relevantes, ya que los prestatarios solo comunican información parcial, que, además, no es homogénea. También resulta complicado establecer supuestos factibles sobre cómo y cuándo se podrían materializar los riesgos climáticos y medioambientales, debido a la incertidumbre sobre la aplicación de políticas públicas, el impacto de posibles avances tecnológicos y los cambios en el sentimiento de los mercados. Actualmente, la información que se divulga sobre riesgos climáticos y medioambientales es limitada y, a menudo, poco transparente en términos de las definiciones y la taxonomía, lo que dificulta su comparación. Además, esa información es, en su mayoría, retrospectiva y, por consiguiente, carece de la perspectiva a largo plazo que es especialmente importante para los riesgos climáticos y medioambientales.

En vista de lo anterior, el BCE considera que las entidades deberían adoptar enseguida un enfoque estratégico para hacer frente a los riesgos climáticos y medioambientales y redoblar los esfuerzos por compartir información útil sobre estos riesgos. A este respecto, en diciembre de 2019, la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) publicó el Action plan on sustainable finance que recoge los principales mensajes de políticas y expectativas para las entidades y les invita a que empiecen a incorporar ya los factores ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) en sus estrategias, sus marcos de gestión de riesgos, la información que divulgan y sus análisis de escenarios[43]. De hecho, los bancos participan cada vez más en iniciativas sectoriales conjuntas para mejorar sus metodologías de medición de este tipo de riesgos y contribuir a la divulgación de información más amplia y comparable.

De cara al futuro, el BCE tiene previsto intensificar su diálogo con el sector para cerciorarse de que los riesgos climáticos y medioambientales se tomen debidamente en consideración con arreglo al marco regulatorio vigente. Para ello, formulará y comunicará a las entidades sus expectativas supervisoras sobre cómo deberían tener en cuenta estos riesgos en sus estrategias de negocio y en sus marcos de gobernanza y de gestión de riesgos, y sobre cómo deberían mejorar la información que divulgan con el fin de aumentar la transparencia en esta materia. La Supervisión Bancaria del BCE también continuará colaborando con las autoridades nacionales competentes, los organismos reguladores del sector financiero (como la EBA y el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea), así como con otros bancos centrales y supervisores (en especial, a través de la Red para la Ecologización del Sistema Financiero), con miras a seguir desarrollando su enfoque supervisor respecto a los riesgos climáticos y medioambientales.


2 Autorizaciones y procedimientos sancionadores y de ejecución

2.1 Autorizaciones

2.1.1 Variación del número de entidades supervisadas

Con arreglo a lo establecido en el Reglamento Marco del MUS[44], en octubre de 2019 se finalizó la evaluación anual para determinar si un banco o grupo bancario cumple alguno de los criterios para ser considerado significativo[45]. Esta evaluación se complementó con evaluaciones de significatividad ad hoc que se realizaron al producirse cambios en las estructuras de los grupos u otros hechos que afectaron a los grupos bancarios. En total, siete entidades se clasificaron como significativas en 2019 o a partir de 2020, mientras que nueve se eliminaron de la lista de entidades significativas. En consecuencia, a 1 de noviembre de 2019, 117 entidades[46] estaban clasificadas como significativas, frente a 119 en la anterior evaluación anual de significatividad, con fecha de referencia de 14 de diciembre de 2018 (véase cuadro 1). La composición de la lista de entidades significativas y de entidades menos significativas ha cambiado como resultado de nuevas estructuras de los grupos, de una revocación de licencia bancaria, del traslado de actividades ante el Brexit, de cambios regulatorios y de otros hechos. Aunque el número de entidades de crédito significativas ha disminuido, por lo general están aumentando su tamaño y su complejidad a medida que los grupos bancarios se consolidan o trasladan sus actividades del Reino Unido a la zona del euro.

En 2019, siete entidades se incorporaron a la lista de entidades supervisadas por el BCE.

  • Como resultado de la evaluación anual de significatividad, una entidad, Akcinė bendrovė Šiaulių bankas, se clasificó como significativa tras pasar a ser la tercera entidad de crédito de mayor tamaño de Lituania, y es supervisada directamente por el BCE desde el 1 de enero de 2020.
  • Se esperaba que cuatro entidades, UBS Europe SE, J.P. Morgan AG, Morgan Stanley Europe Holding SE y Goldman Sachs Bank Europe SE, incrementaran de manera significativa sus actividades en la zona del euro a causa del Brexit y, en consecuencia, pasaron a ser supervisadas directamente por el BCE en 2019.
  • Un nuevo grupo bancario encabezado por Cassa Centrale Banca - Credito Cooperativo Italiano S.p.A. se clasificó como significativo en 2019 porque sus activos superaban los 30 mm de euros. El grupo se creó a raíz de la consolidación de varias cooperativas de crédito tras la introducción en Italia de una ley de reforma del sector.
  • El BCE también asumió la supervisión de AS PNB Banka en abril de 2019, a solicitud de la Comisión de Mercados Financieros y de Capitales de Letonia. Posteriormente, el BCE determinó que la entidad «era inviable o era previsible que lo fuera en un futuro próximo».

Asimismo, nueve entidades se eliminaron de la lista de entidades de crédito supervisadas por el BCE.

  • Cinco entidades pasaron a ser sucursales de entidades significativas y, por consiguiente, fueron eliminadas de la lista, aunque siguen siendo supervisadas como parte del grupo: Luminor Bank AB, Luminor Bank AS y sucursales de Barclays Bank plc en Alemania, Francia e Italia.
  • El BCE dejó de supervisar directamente a tres entidades a raíz de las modificaciones introducidas en la Directiva de Requerimientos de Capital revisada (DRC V) que excluyen a los bancos de desarrollo del ámbito de las funciones de supervisión del BCE: Landeskreditbank Baden-Württemberg-Förderbank, Landwirtschaftliche Rentenbank y NRW.BANK.
  • A una entidad, ABLV Bank Luxembourg, S.A., se le revocó la licencia.

La lista de entidades supervisadas se va actualizando a lo largo del año. Su versión más reciente puede consultarse en el sitio web de supervisión bancaria del BCE.

Cuadro 1

Entidades individuales o grupos bancarios significativos y menos significativos sujetos a la supervisión bancaria europea después de la evaluación anual de 2019

Fuente: BCE.
Notas: «Activos totales» se refiere a los activos totales de las entidades incluidas en la lista de entidades supervisadas publicada en diciembre de 2019 (con fecha de referencia de 1 de noviembre de 2019). La fecha de referencia de los activos totales es el 31 de diciembre de 2018 (o la última disponible que se haya utilizado en la evaluación de significatividad más reciente).

Evaluaciones globales de 2019

En julio de 2019, el BCE concluyó una evaluación global de Nordea Bank Abp, que había pasado a estar bajo la supervisión directa del BCE en 2018 como consecuencia del traslado de su sede social de Suecia a Finlandia. Ese mes también se concluyeron las evaluaciones globales de seis entidades de crédito búlgaras, tras la solicitud presentada por Bulgaria para establecer una cooperación estrecha con el BCE y el Българска народна банка (Banco Nacional de Bulgaria). Las autoridades búlgaras están realizando un seguimiento de los resultados del ejercicio, con el objeto de iniciar la cooperación estrecha en 2020 (véase sección 4.1).

En mayo de 2019, Croacia también presentó una solicitud para establecer una cooperación estrecha entre el BCE y el Hrvatska narodna banka (véase sección 4.1). Por lo tanto, siguiendo el procedimiento establecido, el BCE inició evaluaciones globales de cinco entidades de crédito croatas en septiembre de 2019, que previsiblemente se concluirán en el segundo trimestre de 2020.

Otras dos entidades de crédito incrementaron de forma sustancial su presencia en Estados miembros participantes en el MUS en el contexto del Brexit. En septiembre de 2019 comenzaron las evaluaciones globales de estas entidades, que se espera que se concluyan en el segundo trimestre de 2020.

2.1.2 Procedimientos de autorización

Número de procedimientos

En 2019, las autoridades nacionales competentes (ANC) notificaron un total de 3.569 procedimientos de autorización[47] a la Supervisión Bancaria del BCE (véase cuadro 2), que incluyeron 34 solicitudes de licencia, 15 revocaciones de licencia, 36 caducidades de autorización[48], 110 adquisiciones de participaciones significativas, 407 procedimientos de pasaporte comunitario y 2.967 procedimientos de idoneidad (evaluaciones individuales de miembros de órganos de administración y de supervisión, titulares de funciones clave y directores de sucursales de terceros países[49]).

Cuadro 2

Procedimientos de autorización notificados al BCE

Nota: Los parámetros aplicados para asegurar la fiabilidad de los datos tratan de proporcionar una imagen completa del número real de procedimientos notificados y procesados, sin perjuicio de posibles imprecisiones menores derivadas de problemas temporales relacionados con los flujos de trabajo.

En 2019 se concluyeron unas 1.282 decisiones sobre autorizaciones[50], de las que 556 fueron presentadas por el Consejo de Supervisión y posteriormente aprobadas por el Consejo de Gobierno. Las 726 restantes fueron aprobadas por altos cargos, con arreglo al régimen de delegación de decisiones[51]. Estas 1.282 decisiones sobre autorizaciones representan el 54,41 % de todas las decisiones de supervisión individuales del BCE.

La composición de los procedimientos de autorización varió en comparación con 2018: el número de procedimientos de idoneidad aumentó de forma significativa, mientras que el de procedimientos comunes disminuyó o, en el caso de los procedimientos de adquisición de participaciones significativas y de pasaporte comunitario, se mantuvo más o menos estable.

Evolución de los procedimientos comunes

La gran mayoría de los procedimientos de concesión de licencia de 2019 estuvieron relacionados con el establecimiento de nuevas entidades menos significativas. Como en años anteriores, los dos determinantes principales de las nuevas solicitudes de licencia bancaria fueron la retirada prevista del Reino Unido de la UE y el creciente uso de innovaciones digitales para prestar servicios a clientes en la UE (modelos de negocio fintech).

Los procedimientos de concesión de licencia a entidades significativas se debieron fundamentalmente a procesos de reestructuración organizativa o a la necesidad de ampliar licencias bancarias para realizar actividades reguladas adicionales previstas por la entidad. Dos procedimientos relacionados con entidades significativas se refirieron a la ampliación de la autorización para prestar servicios de inversión, y otro, a la ampliación de la autorización para emitir bonos garantizados. Otro procedimiento relativo a una entidad significativa estuvo asociado a una importante transformación de la estructura corporativa, que supuso el traspaso de sus servicios bancarios a una entidad nueva.

En enero de 2019, el BCE publicó la edición consolidada de las dos partes de la Guía para la evaluación de las solicitudes de autorización.

La mayoría de los procedimientos de revocación de licencia surgieron de bancos que voluntariamente cesaron su actividad, se fusionaron o acometieron otros tipos de reestructuración. Se refirieron, en particular, a renuncias a licencias, que representaron alrededor de la mitad de todos los procedimientos de revocación. Sin embargo, en un número limitado de casos, la revocación de la autorización obedeció al incumplimiento por parte de una entidad de los requerimientos prudenciales o al incumplimiento de las normas sobre prevención del blanqueo de capitales.

Algo más de la mitad de los procedimientos de participaciones significativas se refirieron a entidades significativas. En 2019, las operaciones de concentración transfronteriza entre entidades significativas fueron limitadas. En cifras absolutas, la mayoría de los procedimientos relativos a la adquisición de participaciones significativas notificados al BCE en 2019 tuvieron que ver con reorganizaciones internas de la estructura accionarial de entidades supervisadas. Dichas reorganizaciones se acometieron principalmente con el fin de simplificar la estructura del grupo o de reducir costes.

Un número reducido de los procedimientos guardaron relación con adquisiciones de participaciones en entidades significativas por parte de inversores de capital riesgo o de otras entidades supervisadas, aunque no se observó una tendencia discernible con respecto a 2018. Estos casos suelen ser complejos, exigen evaluar múltiples aspectos de diversos agentes públicos y privados, y pueden tener consecuencias de cara a políticas futuras. En términos de materialidad y profundidad del análisis, estos casos representan la mayor parte del trabajo realizado en relación con procedimientos que afectan a entidades significativas.

En 2019, el Brexit siguió exigiendo un esfuerzo supervisor significativo de evaluación de aquellos bancos que deseaban trasladar sus actividades desde sus entidades radicadas en el Reino Unido a la zona del euro. El BCE mantuvo un contacto continuo con estos bancos. Uno de los principales objetivos era evitar que crearan sociedades vacías de contenido (empty shells). A tal fin, el BCE analizó detalladamente con los bancos sus planes relativos al gobierno interno, la dotación de personal y la organización, el registro contable y las estrategias de cobertura, y los acuerdos intragrupo.

Por lo que respecta a los procedimientos comunes en general, en algunos casos (relacionados principalmente con la adquisición de participaciones significativas) los solicitantes decidieron retirar sus notificaciones después de presentar los primeros borradores por distintas razones, como dudas o cuestiones planteadas por los supervisores durante la evaluación inicial.

Evolución de las evaluaciones de idoneidad

En 2019, el BCE recibió un número considerablemente mayor de procedimientos de idoneidad que en 2018, debido a la reforma y posterior consolidación del sector cooperativo de crédito en Italia. Como resultado de este proceso se crearon dos grandes grupos de cooperativas de crédito y más de 200 entidades de crédito pequeñas pasaron a estar bajo la supervisión directa del BCE. Asimismo, se nombraron o se volvieron a nombrar a unos 1.000 miembros de órganos de administración que tuvieron que ser evaluados durante el año.

Alrededor del 75 % de los procedimientos de idoneidad recibidos en 2019 se referían a miembros del órgano de administración en su función de supervisión, y el 25 % restante a miembros de este órgano en su función de gestión (en torno al 20 %), a titulares de funciones clave (3 %) y a directores de sucursales de terceros países (1 %).

En aproximadamente el 40 % de las evaluaciones de miembros de órganos de administración realizadas, uno o varios de los criterios de idoneidad plantearon dudas al BCE, por lo que impuso condiciones, obligaciones o recomendaciones a las entidades significativas para subsanarlas. Los problemas más habituales estuvieron relacionados con la experiencia y la dedicación de tiempo suficiente por parte de miembros de dichos órganos.

En sus evaluaciones de idoneidad, el BCE mantiene contactos con las ANC competentes y con las entidades de crédito. Cuando surgen dudas sobre la idoneidad de un candidato, es frecuente que los propios candidatos o la entidad decidan retirar la solicitud. Por lo tanto, estos casos no conducen a una decisión negativa. En 2019 se retiraron solicitudes en doce procedimientos tras los contactos anteriormente mencionados.

En agosto de 2019, el BCE publicó un informe sobre el compromiso de dedicación de tiempo de los consejeros no ejecutivos en el MUS. Los datos de referencia utilizados en este informe proporcionan una idea general del tiempo que dedican los consejeros no ejecutivos a sus funciones y tratan de ayudar a los bancos y a los supervisores a evaluar su idoneidad.

En 2019, el BCE continuó manteniendo un intenso diálogo con las entidades que presentan más solicitudes de idoneidad, con el objetivo de seguir aumentando la transparencia y la comunicación en torno a estas evaluaciones, así como de dar apoyo a los bancos para que presenten solicitudes completas y precisas. Como parte de este diálogo, en febrero de 2019, el BCE organizó una mesa redonda con representantes de bancos para discutir y recalcar la importancia de las evaluaciones de idoneidad para asegurar una supervisión de calidad por parte de los consejeros no ejecutivos. En la mesa redonda se intercambiaron opiniones sobre buenas prácticas de gobernanza y los retos comunes en este ámbito. El tema pendiente es la fragmentación de las normas relativas a las evaluaciones de idoneidad en los distintos países de la zona del euro.

El BCE, en colaboración con las ANC, también está desarrollando un portal web con el fin de gestionar con más eficiencia el proceso de presentación de solicitudes de idoneidad. La participación activa de los bancos, como usuarios finales, en la fase de diseño del proyecto se aseguró mediante la celebración de varios seminarios en 2018 y 2019. Para más detalles, véase el recuadro 2 sobre tecnologías aplicadas a la supervisión.


2.2 Potestades ejecutiva y sancionadora y comunicación de posibles infracciones

2.2.1 Potestades ejecutiva y sancionadora

De acuerdo con el Reglamento del MUS y el Reglamento Marco del MUS, la distribución de las potestades ejecutiva y sancionadora entre el BCE y las ANC depende de la naturaleza de la supuesta infracción, de la persona responsable y de la medida que deba adoptarse (véase el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2014). De conformidad con el marco jurídico aplicable, las sanciones impuestas por el BCE en el ámbito de sus funciones de supervisión se publican en el sitio web de supervisión bancaria del BCE, al igual que las que imponen las ANC a solicitud del BCE.

Si se tienen en cuenta los 11 procedimientos que se encontraban en curso al cierre de 2018, el BCE tramitó 34 procedimientos sancionadores en 2019 (véase cuadro 3). Estos 34 procedimientos dieron lugar a 11 decisiones del BCE.

Cuadro 3

Procedimientos sancionadores y de ejecución del BCE en 2019

Fuente: BCE.
Notas: En varias decisiones del BCE se hacía referencia a más de un procedimiento. En 2019 se concluyeron 12 procedimientos con seis decisiones del BCE en las que se imponían sanciones, y otros 13 procedimientos con cinco decisiones del BCE en las que se solicitaba la apertura de un procedimiento a las ANC competentes.

De los 34 procedimientos sancionadores tramitados en 2019, 21 estaban relacionados con supuestas infracciones de legislación de la UE directamente aplicable (incluidos reglamentos y decisiones del BCE) cometidas por diez entidades significativas.

En 2019, el BCE impuso tres sanciones por un importe total de 7,6 millones de euros y publicó tres decisiones sancionadoras adoptadas a finales de 2018

En 2019, el BCE adoptó tres decisiones sancionadoras por las que se impusieron sendas sanciones a tres entidades supervisadas por un importe total de 7,6 millones de euros. Además, a finales de 2018 adoptó tres decisiones sancionadoras contra una entidad supervisada (por un importe total de 0,6 millones de euros) que se publicaron en 2019. Las sanciones se impusieron por infracciones cometidas en las áreas de fondos propios, requerimientos de capital, presentación de información y grandes exposiciones.

En respuesta a la solicitud del BCE de abrir procedimientos sancionadores, y tras valorar los casos de acuerdo con su legislación nacional, en 2019 las ANC emitieron una amonestación e impusieron una sanción pecuniaria por importe de 0,1 millones de euros

Un procedimiento relacionado con infracciones de legislación de la EU directamente aplicable se cerró a lo largo de 2019, debido a que no existían fundamentos jurídicos para imponer sanciones en ese caso concreto. Otros ocho procedimientos seguían aún en curso al cierre del ejercicio.

El BCE carecía de competencias sancionadoras directas con respecto a los otros 13 procedimientos sancionadores tramitados en 2019, por lo que tuvo que solicitar a las ANC que abrieran procedimientos. Estos procedimientos se referían a supuestas infracciones de la legislación nacional por la que se transponen las disposiciones de la Directiva de Requerimientos de Capital (DRC IV)[52] —en su mayor parte relacionadas con los requerimientos sobre gobernanza— por parte de entidades significativas o de personas físicas. En consecuencia, el BCE adoptó cinco decisiones en las que solicitaba a las ANC la apertura de procedimientos sancionadores en el ámbito de sus competencias nacionales.

En respuesta a solicitudes de apertura de procedimientos formuladas previamente por el BCE, y tras valorar los casos de acuerdo con su legislación nacional, en 2019 las ANC competentes emitieron una amonestación e impusieron una sanción pecuniaria por importe de 0,1 millones de euros.

En el gráfico 24 se presenta el detalle completo, por áreas de infracción, de las supuestas infracciones sujetas a procedimientos sancionadores y de ejecución tramitados por el BCE en 2019.

Gráfico 24

Supuestas infracciones sujetas a procedimientos sancionadores y de ejecución

Fuente: BCE.

2.2.2 Comunicación de posibles infracciones

En 2019, el BCE recibió 133 comunicaciones de posibles infracciones, un 10 % más que en 2018

El BCE debe garantizar que se disponga de mecanismos eficaces para que cualquier persona pueda comunicar supuestas infracciones de la legislación de la UE aplicable (proceso generalmente conocido como whistleblowing). En consecuencia, ha habilitado un mecanismo para este fin que incluye una plataforma web preestructurada a la que se puede acceder a través del sitio web de supervisión bancaria del BCE.

El BCE garantiza la total confidencialidad de las comunicaciones de supuestas infracciones recibidas a través de la plataforma web o de otros canales (como correo electrónico o postal) y tiene en cuenta toda la información disponible en el desempeño de sus funciones de supervisión.

En 2019, el BCE recibió 133 comunicaciones de infracciones, un 10 % más que en 2018. De estas comunicaciones, 73 guardaban relación con supuestas infracciones de la legislación de la UE aplicable, y se consideró que 63 de ellas entraban en el ámbito de las funciones de supervisión del BCE y 10, en el de las funciones de supervisión de las ANC. Las comunicaciones restantes se referían principalmente a supuestas infracciones de requerimientos no prudenciales (por ejemplo, la protección de los consumidores) y, por consiguiente, quedaban fuera del ámbito del mecanismo de comunicación de infracciones.

Las supuestas infracciones más comunes comunicadas estaban relacionadas con la gobernanza (72 %) y el cálculo inadecuado de los requerimientos de fondos propios y de capital (19 %). En el gráfico 25 se presenta el detalle completo. Las comunicaciones relativas a la gobernanza se referían principalmente a la gestión de riesgos y los controles internos, a los requisitos de idoneidad y a la estructura organizativa[53].

Gráfico 25

Supuestas infracciones comunicadas a través del mecanismo de comunicación de infracciones

(porcentajes)

Fuente: BCE.

La información recibida a través del mecanismo de comunicación de infracciones se comunicó a los equipos conjuntos de supervisión correspondientes. Esta información se estudió debidamente (por ejemplo, valorando su impacto sobre el perfil de riesgo de las entidades supervisadas) y el BCE realizó un seguimiento como parte de sus funciones de supervisión. Entre las principales investigaciones realizadas en 2019 en relación con las comunicaciones de supuestas infracciones de la legislación de la UE pertinente se incluyeron las siguientes:

  • evaluación interna basada en la documentación disponible (79 % de los casos);
  • solicitud de aportación de documentos o explicaciones a la entidad supervisada (14 % de los casos);
  • solicitud de auditoría interna o de inspección in situ (7 % de los casos).

3 Contribución a la gestión de crisis

3.1 Casos de crisis en 2019

3.1.1 El caso de AS PNB Banka

El 15 de agosto de 2019, la Supervisión Bancaria del BCE determinó que AS PNB Banka era inviable o era previsible que lo fuera en un futuro próximo

Con arreglo al marco de gestión de crisis de la UE, el BCE puede, previa consulta con la Junta Única de Resolución (JUR), determinar que una entidad supervisada es inviable o es previsible que lo sea en un futuro próximo (failing or likely to fail, FOLTF). El 15 de agosto de 2019, la Supervisión Bancaria del BCE determinó que la entidad significativa[54] letona AS PNB Banka era inviable o era previsible que lo fuera en un futuro próximo, según lo dispuesto en el artículo 18, apartado 4, letras a) y b), del Reglamento del Mecanismo Único de Resolución (Reglamento del MUR)[55]. Concretamente, en una inspección in situ realizada por el BCE se encontraron elementos objetivos que respaldaban la determinación de que el valor de los activos de AS PNB Banka era inferior al de sus pasivos. Además, el banco también incumplía los requisitos para mantener su autorización de forma que la revocación por parte del BCE estaba justificada.

Antecedentes de la declaración de FOLTF

AS PNB Banka incumplía los requerimientos de Pilar 2 sistemáticamente desde diciembre de 2017

AS PNB Banka incumplía los requerimientos de Pilar 2 sistemáticamente desde el 31 de diciembre de 2017 debido, sobre todo, a deficiencias de carácter idiosincrásico. Estas deficiencias se derivaban principalmente de: i) la gran cantidad de activos dudosos y concentrados en un número reducido de prestatarios; ii) el descenso estructural de sus ingresos de explotación, que históricamente se basaban en las comisiones por grandes transferencias internacionales y en las comisiones de mantenimiento de cuentas bancarias de no residentes, y iii) los elevados gastos de administración, como consecuencia de las remuneraciones de los miembros del Consejo del banco y del coste de servicios jurídicos.

AS PNB Banka también incumplía otros requerimientos desde marzo de 2016

Además, AS PNB Banka incumplía otros requerimientos, concretamente los límites a las grandes exposiciones con arreglo al artículo 395 del Reglamento de Requerimientos de Capital (RRC) desde marzo de 2016 y el límite nacional de préstamos a partes vinculadas, establecido en el 15 % del capital admisible de acuerdo con la sección 43, apartado 1, de la Ley de Entidades de Crédito de Letonia, desde febrero de 2018.

AS PNB Banka no pudo restablecer el cumplimiento de los requerimientos prudenciales y se halló inmersa en problemas de capital graves

Pese a las reiteradas solicitudes de las autoridades competentes (incluida una decisión sobre actuación temprana adoptada por el BCE el 11 de julio de 2019), AS PNB Banka no pudo restablecer el cumplimiento de los requerimientos anteriormente mencionados. Asimismo, el auditor externo de los estados financieros del banco correspondientes a 2018 emitió una opinión con salvedades, en la que señalaba que era necesario reconocer deterioros de valor adicionales y ajustes en el valor razonable. El auditor detectó una insuficiencia de provisiones y una disminución no reconocida del valor razonable de los activos por importes tan significativos que, si la entidad los hubiese reconocido, habría incumplido los requerimientos de Pilar 1. El resultado de una inspección in situ sobre el riesgo de crédito realizada por el BCE, en la que determinó que el patrimonio neto de AS PNB Banka a 31 de diciembre de 2018 era negativo, confirmó sus graves problemas de capital.

En consecuencia, el Consejo de Supervisión y el Consejo de Gobierno del BCE aprobaron las declaraciones de FOLTF de AS PNB Banka

AS PNB Banka no pudo aportar evidencia de que podría restablecer su capital dentro de los plazos establecidos en la decisión sobre actuación temprana. En vista de ello, y tras el resultado de la inspección in situ, el Consejo de Supervisión decidió dar comienzo al procedimiento de FOLTF e inició una consulta formal con la JUR el 14 de agosto de 2019. Posteriormente, el Consejo de Supervisión y el Consejo de Gobierno del BCE aprobaron la evaluación de FOLTF de AS PNB Banka. El 15 de agosto de 2019, esta evaluación se remitió a la JUR y a la Comisión Europea, tal como prevé el artículo 18 del Reglamento del MUR. La Supervisión Bancaria del BCE también notificó su decisión a todas las autoridades pertinentes, con arreglo al artículo 81 de la Directiva de Reestructuración y Resolución Bancaria (DRRB)[56] y la a DRC IV.

Cooperación e intercambio de información con la JUR

La Supervisión Bancaria del BCE informó a la JUR en cuanto asumió la supervisión directa de AS PNB Banka. La situación de capital de la entidad se analizó pormenorizadamente con representantes de la JUR en reuniones de gestión de crisis organizadas por el BCE. La JUR también fue invitada a participar en calidad de observador en las reuniones pertinentes del Consejo de Supervisión del BCE. Además, un representante del BCE participó como observador en todas las sesiones ejecutivas de la JUR relacionadas con el caso, incluida la reunión en la que la JUR decidió no adoptar una medida de resolución.

Medidas adoptadas tras la evaluación de FOLTF

La Supervisión Bancaria del BCE revocó la licencia de AS PNB Banka en febrero de 2020 a propuesta de la FCMC

El 15 de agosto de 2019, la JUR decidió no tomar una medida de resolución en el caso de AS PNB Banka al concluir que, aunque se cumplían las condiciones para la resolución enumeradas en el artículo 18, apartado 1, letras a) y b), del Reglamento del MUR, no se satisfacía la condición prevista en el artículo 18, apartado 1, letra c), relativa al interés público. Paralelamente, la Comisión de Mercados Financieros y de Capitales (FCMC, por sus siglas en inglés) de Letonia decidió imponer una moratoria a AS PNB Banka, suspendiendo las actividades financieras con efecto inmediato. Asimismo, la FCMC, en su condición de autoridad designada conforme a la Directiva 2014/49/UE[57], determinó que los depósitos garantizados de AS PNB Banka habían dejado de estar disponibles. El 22 de agosto de 2019, la FCMC presentó una solicitud[58] de declaración de insolvencia ante el tribunal competente. El 12 de septiembre de 2019, el tribunal declaró insolvente a AS PNB Banka y nombró un administrador concursal. La Supervisión Bancaria del BCE revocó la licencia de AS PNB Banka en febrero de 2020, a propuesta de la FCMC, que continúa supervisando el procedimiento de insolvencia.

Principales enseñanzas extraídas

El caso de AS PNB Banka vuelve a poner de manifiesto el problemático desajuste entre los desencadenantes de la resolución y los detonantes de procedimientos de insolvencia/liquidación y de revocación de licencia

Como ya se señaló en las enseñanzas extraídas del caso de ABLV Bank que figuran en el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2018, surgen incertidumbres considerables debido al desajuste entre los desencadenantes de la determinación de FOLTF con arreglo a la DRRB/Reglamento del MUR, los detonantes de los procedimientos de liquidación conforme a las legislaciones nacionales en materia de insolvencia y las causas de la revocación de una licencia en virtud de las leyes nacionales que transponen la DRC IV. Tras la determinación de que AS PNB Banka era inviable o era previsible que lo fuera en un futuro próximo y la decisión de la JUR de que no existían razones de interés público para la resolución de la entidad, los procedimientos de insolvencia no podían comenzar de inmediato porque, según la legislación letona, se requiere una decisión judicial. Este retraso hizo necesarias otras medidas, como la restricción impuesta por la FCMC sobre las actividades (moratoria), ante la posibilidad de no poder iniciar los procedimientos de insolvencia inmediatamente.

Después del caso de ABLV Bank, el BCE señaló a los legisladores de la UE el problema del desajuste entre los desencadenantes de la determinación de FOLTF y los detonantes de los procedimientos de insolvencia/revocación de licencia. Por consiguiente, la DRRB II introdujo un requerimiento según el cual los Estados miembros deben velar por que las entidades cuya resolución no redunde en el interés público sean liquidadas de forma ordenada con arreglo al Derecho nacional aplicable. Pese a que este requerimiento resuelve el problema en cierta medida, tiene un carácter muy amplio y no elimina el desajuste entre los factores que desencadenan la determinación de FOLTF y los que activan la revocación de licencia. Por tanto, será importante que la DRRB II se transponga de manera comparable en todos los Estados miembros de la UE para garantizar la igualdad de condiciones en la unión bancaria. Esto podría implicar también la necesidad de reformar los regímenes nacionales relativos al cese del negocio bancario y, posiblemente, determinados aspectos de la normativa sobre insolvencia bancaria. En conjunto, estas actuaciones ayudarían a asegurar que los distintos desencadenantes estén alineados y facilitarían la correcta planificación en momentos de crisis.

3.1.2 Comunicación sobre AS PNB Banka

La comunicación es un componente fundamental de la gestión de toda crisis. Demostrar que las autoridades responsables están resolviendo una crisis puede suavizar las reacciones del mercado y reducir así los riesgos de contagio. Cuando una entidad es inviable o es previsible que lo sea en un futuro próximo, resulta crucial comunicarlo al público de forma eficaz. Por consiguiente, en la nota de prensa del BCE en la que se comunicó que AS PNB Banka era declarada FOLTF[59], se proporcionaron datos relevantes sobre el banco y se explicó claramente la respuesta supervisora a las deficiencias detectadas por las autoridades competentes.

La coordinación entre las distintas partes involucradas es esencial para transmitir al público un mensaje claro y completo. En el caso de AS PNB Banka, el BCE, la JUR y la FCMC colaboraron estrechamente en sus actividades de comunicación. El jueves 15 de agosto de 2019, tras la determinación por parte del BCE de que AS PNB Banka era inviable o era previsible que lo fuera en un futuro próximo, la JUR anunció su decisión de que no existían razones de interés público para la resolución de la entidad [60]. Muy poco después se publicaron anuncios coordinados de la Supervisión Bancaria del BCE y la FCMC sobre la declaración de FOLTF por parte del BCE y las correspondientes decisiones de la FCMC en las que se imponía una moratoria y se determinaba la no disponibilidad de los depósitos[61].

3.1.3 El caso de Banca Carige

El 2 de enero de 2019, el BCE designó a tres administradores temporales y un comité de vigilancia formado por tres miembros para hacerse cargo de Banca Carige y sustituir a su Consejo de Administración. La decisión se tomó tras la dimisión de la mayoría de los consejeros de esta entidad.

La decisión de imponer administradores temporales fue una medida de actuación temprana dirigida a garantizar el cumplimiento sostenible de los requerimientos prudenciales. Este plan incluía el reforzamiento del capital y la implantación de medidas de reducción de riesgos con vistas a una posible combinación de negocios. Los administradores temporales recibieron el encargo de salvaguardar la estabilidad de Banca Carige vigilando de cerca su situación, informando constantemente al BCE y, en caso necesario, tomando medidas para asegurar que el banco volviera a cumplir los requerimientos de capital de manera sostenible.

El 20 de septiembre de 2019, los accionistas de Banca Carige aprobaron en junta extraordinaria medidas para reforzar el capital por un importe total de 900 millones de euros, que incluían la emisión de nuevas acciones (387 millones de euros), la conversión de deuda de nivel 2 (Tier 2) en capital CET1 (313 millones de euros) y la emisión de deuda Tier 2 (200 millones de euros). Estas medidas estuvieron dirigidas por el Fondo Interbancario de Garantía de Depósitos italiano (Fondo Interbancario per la tutela dei depositi, FITD) y su sistema voluntario de intervención (Schema volontario di intervento, SVI), junto con Cassa Centrale Banca Credito Cooperativo Italiano, que participó en calidad de accionista minoritario con opción de adquirir las acciones de Carige en poder del FITD y del SVI en el futuro.

Después de llevar a cabo la ampliación de capital a finales de diciembre de 2019, los nuevos accionistas designaron a los nuevos órganos de gobierno de Banca Carige. Los administradores temporales cesaron a finales de enero de 2020.


3.2 La interacción con la Junta Única de Resolución

En 2019, como en años anteriores, la Supervisión Bancaria del BCE y la JUR continuaron cooperando estrechamente en el ejercicio de sus respectivas funciones.

La Supervisión Bancaria del BCE consultó a la JUR sobre los planes de recuperación

Con arreglo al marco normativo, la Supervisión Bancaria del BCE consultó a la JUR sobre los 98 planes de recuperación presentados por entidades significativas cuyo supervisor en base consolidada es el BCE. Los comentarios de la JUR se tuvieron en cuenta en la evaluación de los planes de recuperación y, en su caso, quedaron reflejados en las cartas que se enviaron específicamente a cada entidad.

La JUR consultó a la Supervisión Bancaria del BCE sobre los planes de resolución

Asimismo, en el contexto del ciclo de consultas sobre los planes de resolución, la JUR consultó a la Supervisión Bancaria del BCE sobre cinco conjuntos de planes de resolución (correspondientes a unos 30 planes). Las consultas incluyeron la determinación del requerimiento mínimo de fondos propios y pasivos admisibles (MREL, por sus siglas en inglés) y las evaluaciones de resolubilidad. La Supervisión Bancaria del BCE respondió tras considerar las posibles implicaciones para las entidades en términos de su continuidad como empresa en funcionamiento. Además, la Supervisión Bancaria del BCE también fue consultada sobre el cálculo de las aportaciones ex ante al Fondo Único de Resolución, y centró su evaluación en el posible impacto en las entidades significativas.

En 2019, la Supervisión Bancaria del BCE y la JUR siguieron cooperando estrechamente a todos los niveles. El Consejo de Supervisión del BCE invitó a la presidenta de la JUR a asistir en calidad de observadora a sus reuniones sobre asuntos relacionados con las funciones y responsabilidades de la JUR, mientras que un representante del BCE participó como observador en las sesiones ejecutivas y plenarias de la JUR.

La implementación del paquete bancario aumentó las interacciones con la JUR

En el plano técnico, los trabajos de implementación del paquete bancario[62] mejoraron y aumentaron las interacciones entre la Supervisión Bancaria del BCE y la JUR en áreas relacionadas con la gestión de crisis. En el seno de los respectivos comités y entre las funciones horizontales pertinentes se desarrolló una colaboración estrecha entre la Supervisión Bancaria del BCE y la JUR.

El memorando de entendimiento suscrito entre el BCE y la JUR (revisado en 2017/2018)[63] ha permitido reforzar en mayor medida la cooperación diaria y el intercambio de información entre los equipos conjuntos de supervisión y los equipos internos de resolución.


3.3 Trabajos relacionados con la planificación de la recuperación

El objetivo de los planes de recuperación es asegurar la capacidad de resistencia de las entidades de crédito frente a tensiones financieras graves

Cuando evalúa los planes de recuperación, el BCE se centra principalmente en asegurar que las entidades de crédito están preparadas y pueden restablecer su viabilidad en períodos de tensiones financieras graves. Para ello es necesario que los planes incluyan opciones de recuperación creíbles que puedan llevarse a la práctica de forma eficaz y oportuna. La solidez de los planes de recuperación es fundamental para el correcto funcionamiento del marco europeo de gestión de crisis.

En el ejercicio de comparación de los planes de recuperación de las entidades significativas que llevó a cabo el BCE en 2019 se identificaron varias deficiencias importantes.

A muchas entidades de crédito les resulta difícil realizar una estimación creíble de su capacidad global de recuperación

En primer lugar, aunque se considere que los planes de recuperación de las entidades significativas cumplen con los requisitos mínimos de gobernanza en la gestión de una crisis y la selección y calibración de indicadores de recuperación, hay que seguir mejorándolos para que sean herramientas eficaces en situaciones de crisis. Concretamente, el ejercicio de comparación confirmó que a muchas entidades les resulta difícil realizar una estimación creíble de su capacidad global de recuperación (ORC, por sus siglas en inglés)[64].

En consecuencia, en 2019 el BCE se focalizó en comunicar a las entidades cómo podían mejorar el cálculo y la presentación de su ORC. Así pues, en junio de 2019, organizó un seminario al que asistieron más de 180 participantes de 88 entidades de crédito. El BCE explicó cómo calcular una capacidad global de recuperación creíble basándose en las mejores prácticas descritas en el informe del BCE sobre planes de recuperación de 2018. Para ello, primero es necesario elaborar una lista completa de opciones creíbles, después hay que tener en cuenta los factores limitantes (por ejemplo, el carácter mutuamente excluyente de determinadas opciones, las interdependencias entre ellas o las limitaciones operativas de la aplicación simultánea de múltiples opciones) y, por último, se ha de evaluar la sensibilidad de las opciones de recuperación a distintos escenarios cuando se estima la capacidad global de recuperación[65].

Un tercio de las entidades no presentan aún suficientes opciones de liquidez a corto plazo en sus planes de recuperación

La segunda conclusión del ejercicio de comparación del BCE es que un tercio de las entidades de crédito no presentan aún suficientes opciones de liquidez aplicables de forma rápida (en un máximo de tres meses). Está previsto seguir trabajando para comprender mejor los motivos y asegurar que los planes de recuperación de las entidades incluyan suficientes opciones de liquidez a corto plazo.

El número de entidades que elaboraron playbooks y llevaron a cabo dry-runs aumentó en 2019

Por último, una conclusión alentadora del ejercicio de comparación del BCE es que el número de entidades que elaboraron guías de implementación (playbooks) y llevaron a cabo simulacros (dry-runs)[66] aumentó en 2019. Se trata de buenas prácticas identificadas y destacadas en el informe del BCE de 2018 como herramientas útiles para mejorar la aplicabilidad de los planes de recuperación en situaciones de crisis. En la actualidad el 40 % de todas las entidades significativas disponen de una guía de implementación y el 27 % ha llevado a cabo su primer simulacro.


3.4 Gestión de crisis de entidades menos significativas

La gestión de la crisis de una entidad menos significativa exige un intenso intercambio de información y una gran coordinación entre la autoridad nacional competente (ANC), en calidad de supervisor directo de la entidad, y el BCE, en su función de vigilancia y en su condición de autoridad competente para la toma de decisiones sobre procedimientos comunes. La necesidad de una cooperación más intensa surge cuando una entidad menos significativa se está acercando al punto de no viabilidad. En ese momento, el BCE y la ANC deben coordinarse para la revocación de su autorización, la evaluación de adquisiciones o incrementos de participaciones significativas y la concesión de nuevas autorizaciones (por ejemplo, de una entidad puente).

A este respecto, en 2019 el BCE colaboró estrechamente con las ANC en aproximadamente 15 casos relativos al deterioro financiero de entidades menos significativas. En dos de ellos, el BCE adoptó una decisión de revocación de la licencia después de la declaración de FOLTF por parte de la ANC correspondiente[67]. Normalmente, la revocación de una autorización obedece al incumplimiento por parte de la entidad de los requerimientos prudenciales o de las normas sobre prevención del blanqueo de capitales.

La finalidad de este tipo de cooperación estrecha en el ámbito de la gestión de crisis es ayudar a las ANC y al BCE en sus respectivos cometidos y garantizar la disponibilidad de la información necesaria cuando deban tomarse decisiones urgentes con rapidez. La información intercambiada, las actuaciones emprendidas y la cooperación entre el BCE y las ANC son proporcionales a los riesgos que plantea una entidad de crédito menos significativa, teniendo en cuenta también las soluciones basadas en el sector privado que haya identificado la ANC. Durante 2019, la cooperación entre las ANC y el BCE se caracterizó por un intercambio de información periódico e intenso. Entre otras medidas, se crearon grupos de coordinación de gestión de crisis especializados compuestos por personal del BCE y de la ANC para garantizar una cooperación y coordinación eficaces entre las instituciones. La mayor cooperación asegura que se tomen medidas y decisiones de supervisión de forma oportuna y coordinada siempre que sea necesario.

Las principales causas del deterioro financiero de las entidades menos significativas en 2019 fueron la inviabilidad de los modelos de negocio y la baja rentabilidad, los sistemas de gobernanza deficientes y la inadecuación de los marcos para la prevención del blanqueo de capitales. En este sentido, la distribución de los casos de crisis entre las distintas jurisdicciones también reflejó el hecho de que determinadas áreas geográficas del MUS se ven más afectadas por la rentabilidad estructuralmente baja del sector bancario y están más expuestas a los riesgos de blanqueo de capitales.

Por último, la variedad de enfoques y procesos nacionales encontrados durante la cooperación más intensa en la gestión de crisis también puso de relieve la necesidad de un enfoque europeo armonizado para gestionar las entidades en dificultades. Aunque se han establecido mecanismos europeos de supervisión y resolución, la respuesta a una crisis sigue dependiendo, en gran medida, de las leyes nacionales en materia de resolución e insolvencia y, por tanto, está condicionada por todas las diferencias existentes entre ellas.


4 Cooperación transfronteriza

4.1 Ampliación de la unión bancaria mediante la cooperación estrecha

Los Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro pueden participar en la unión bancaria a través de la cooperación estrecha

Los Estados miembros de la UE cuya moneda no sea el euro pueden solicitar que se establezca una cooperación estrecha entre el BCE y su autoridad nacional competente (ANC). Las condiciones principales para ello se detallan en el artículo 7 del Reglamento del MUS, mientras que los aspectos procedimentales se especifican en la Decisión BCE/2014/5 sobre la cooperación estrecha[68]. Una vez establecida esa cooperación, las ANC de los Estados miembros correspondientes se incorporan al Mecanismo Único de Supervisión (MUS) y sus autoridades nacionales de resolución, al Mecanismo Único de Resolución (MUR). La participación en el MUS de ANC de Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro a través de la cooperación estrecha amplía la unión bancaria y fomenta una supervisión bancaria más integrada, además de contribuir a mantener y profundizar el mercado interior.

Con arreglo al Reglamento del MUS y a la Decisión BCE/2014/5, para iniciar el proceso de establecimiento de la cooperación estrecha, el Estado miembro no perteneciente a la zona del euro debe presentar una solicitud formal al BCE.

Bulgaria y Croacia han presentado solicitudes de establecimiento de cooperación estrecha

El 27 de mayo de 2019, Croacia se convirtió en el segundo Estado miembro que solicitó formalmente el establecimiento de una cooperación estrecha para la supervisión bancaria entre su banco central nacional (Hrvatska narodna banka) y el BCE. Se sumó así a Bulgaria, que el 18 de julio de 2018 presentó una solicitud de establecimiento de cooperación estrecha entre el Българска народна банка (Banco Nacional de Bulgaria) y el BCE.

El proceso para el establecimiento de la cooperación estrecha comprende una evaluación jurídica y una evaluación global

El proceso por el que se establece una cooperación estrecha comprende dos elementos principales. El primero es una evaluación jurídica de la legislación nacional pertinente que obliga a las ANC a adoptar cualquier medida relacionada con entidades de crédito que el BCE solicite una vez establecida la cooperación estrecha. En la evaluación se tiene también en cuenta la aplicación práctica de dicha legislación. El segundo elemento es una evaluación global de una selección de entidades de crédito[69] establecidas en el Estado miembro solicitante. Este ejercicio incluye un análisis de la calidad de los activos y una prueba de resistencia, ambos basados en la metodología del BCE[70]. Además, el BCE inicia un diálogo técnico con la ANC del Estado miembro, destinado a facilitar una transición fluida de dicha autoridad al enfoque supervisor del MUS.

Evaluación de la solicitud de cooperación estrecha de Bulgaria

En 2019, el BCE continuó evaluando la solicitud de cooperación estrecha de Bulgaria

En 2019, el BCE prosiguió con la evaluación jurídica preceptiva para el establecimiento de una cooperación estrecha con la ANC de Bulgaria. Asimismo, el 26 de julio de 2019 se publicaron los resultados de la evaluación global de seis entidades de crédito búlgaras. El Banco Nacional de Bulgaria ha refrendado públicamente los resultados de esta evaluación global. Puesto que dos de las seis entidades de crédito se situaron por debajo de los umbrales utilizados en este ejercicio, el Banco Nacional de Bulgaria está analizando las conclusiones con el fin de subsanar las deficiencias antes de que el BCE tome una decisión sobre la cooperación estrecha.

Evaluación de la solicitud de cooperación estrecha de Croacia

El BCE inició la evaluación de la solicitud de cooperación estrecha de Croacia

En respuesta a la solicitud presentada por Croacia, el BCE adoptó un Dictamen[71] sobre el proyecto de legislación croata el 8 de julio de 2019. La legislación era necesaria para establecer los mecanismos para el funcionamiento de la cooperación estrecha y la presentación de cualquier información que el BCE requiera al objeto de llevar a cabo la evaluación global de las entidades de crédito croatas. El 7 de agosto de 2019, el BCE anunció que cinco entidades de crédito establecidas en Croacia serían objeto de la preceptiva evaluación global[72]. Este ejercicio comenzó en septiembre de 2019 y se basa en datos a 30 de junio de 2019. Como ocurrió en el caso de Bulgaria, se espera que el BCE finalice su evaluación global en el plazo aproximado de un año a partir de la presentación de la solicitud formal de Croacia.

En 2019 no se recibieron más solicitudes formales de cooperación estrecha, aunque sí se produjeron algunos contactos informales a nivel técnico con Estados miembros para aclarar aspectos relevantes de este tipo de cooperación.


4.2 Cooperación europea e internacional

Dado que las entidades de crédito de la zona del euro están presentes en más de 90 jurisdicciones no europeas (véase figura 4), el MUS coopera ampliamente con otras autoridades de supervisión de países pertenecientes y no pertenecientes a la UE. Por lo tanto, el BCE se ha comprometido a facilitar la cooperación, ya sea contribuyendo a las actividades de los colegios supervisores o desarrollando instrumentos de cooperación, como memorandos de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés). Se han negociado MoU con contrapartes como las autoridades de supervisión de Estados miembros de la UE no pertenecientes a la zona del euro y de terceros países y las autoridades nacionales de los mercados de valores.

Figura 4

Sucursales y filiales fuera de la UE de entidades de crédito de la zona del euro en 2019

Fuente: BCE.

Por lo general, la Supervisión Bancaria del BCE coopera con otras autoridades de supervisión prudencial mediante memorandos de entendimiento, la participación en los colegios de supervisores o acuerdos individuales (véase figura 5).

Figura 5

Esquema de las actividades de cooperación europea e internacional del BCE

Cooperación con otras autoridades de supervisión de la UE

El BCE coopera regularmente con las ANC de países de la UE no pertenecientes a la zona del euro, de conformidad con las disposiciones de la DRC IV sobre decisiones conjuntas, cooperación e intercambio de información entre las autoridades competentes de la UE.

Hasta la fecha, la Supervisión Bancaria del BCE ha suscrito MoU con 15 autoridades de supervisión de la UE, incluidas autoridades nacionales de los mercados de valores. También ha firmado un MoU multilateral que establece las modalidades prácticas del intercambio de información con 48 autoridades responsables de la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo (PBC/FT) que supervisan a entidades de crédito e instituciones financieras dentro del Espacio Económico Europeo (véase también el recuadro 4). Por lo tanto, en total, la Supervisión Bancaria del BCE ha suscrito nueve MoU bilaterales y multilaterales con más de 60 autoridades de la UE.

Ante la retirada prevista del Reino Unido de la UE, el BCE concluyó también un acuerdo marco de cooperación con la Autoridad de Regulación Prudencial y la Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido, que permitirá una cooperación supervisora y un intercambio de información continuos y fluidos.

Recuadro 4
El BCE y la prevención del blanqueo de capitales

Cuando se estableció el marco del MUS, los legisladores de la UE optaron por mantener en el ámbito nacional la responsabilidad en materia de prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo (PBC/FT). Las autoridades nacionales responsables de la PBC/FT se encargan de supervisar el cumplimiento y la ejecución efectiva de las obligaciones de PBC por parte de las entidades de crédito.

Sin embargo, para el BCE es importante tener en cuenta los resultados de la supervisión en el área de la PBC/FT cuando lleva a cabo sus tareas de supervisión con arreglo al artículo 127, apartado 6, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea y al Reglamento del MUS[73]. Este punto se reitera en la Directiva de Requerimientos de Capital revisada (DRC V), que el Parlamento Europeo adoptó en abril de 2019. Su considerando 20 dispone que «(...) [Junto con las autoridades y organismos responsables de velar por el cumplimiento de la normativa de PBC/FT], las autoridades competentes a cargo de la autorización y la supervisión prudencial tienen un importante papel que desempeñar para identificar y sancionar las debilidades [relacionadas con la PBC/FT]. Así pues, dichas autoridades competentes deben tener en cuenta sistemáticamente las preocupaciones relativas al blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo en sus actividades de supervisión pertinentes (...)».

En paralelo a la introducción de la DRC V, que contribuye a aclarar el papel de los supervisores prudenciales en relación con la PBC/FT, durante los dos últimos años se han llevado a cabo importantes iniciativas encaminadas a reforzar el marco de la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo a escala de la UE. La quinta directiva sobre PBC[74] entró en vigor el 9 de julio de 2018 y actualmente está pendiente de transposición a las legislaciones nacionales. En diciembre de 2018, el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros refrendó un ambicioso plan de acción de lucha contra el blanqueo de capitales, que deberán aplicar las tres Autoridades Europeas de Supervisión junto con el BCE y los supervisores prudenciales y en materia de PBC/FT nacionales. Estas iniciativas pretender impulsar la cooperación entre las autoridades responsables de la PBC/FT y de la supervisión prudencial, así como incrementar la convergencia de las prácticas supervisoras mediante, entre otras cosas, la elaboración de directrices comunes para la incorporación de aspectos relacionados con la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo al proceso de supervisión prudencial.

La quinta Directiva sobre PBC introdujo dos importantes novedades con respecto a la función del BCE en materia de PBC/FT. En primer lugar, con su modificación del artículo 56 de la DRC IV, permite al BCE intercambiar información confidencial con las autoridades nacionales supervisoras de la PBC/FT. En segundo lugar, obligaba al BCE a celebrar un acuerdo sobre las modalidades prácticas para el intercambio de información con las autoridades nacionales competentes en materia de PBC/FT que supervisan a entidades de crédito y financieras dentro del Espacio Económico Europeo. El BCE lleva intercambiando información con arreglo a este marco desde que se suscribió el acuerdo en enero de 2019.

Se espera que la mejora del intercambio de información entre el BCE y los supervisores en materia de PBC/FT de la UE influya favorablemente en la ejecución tanto de la supervisión de la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo como de la supervisión prudencial a escala de la UE. Como parte del enfoque del BCE, periódicamente se envía a los supervisores de PBC/FT de la UE un conjunto de datos de supervisión que se crea sistemáticamente para la realización de tareas prudenciales. La información de supervisión recopilada en misiones in situ, por ejemplo, se remite de forma ad hoc cuando las deficiencias detectadas se consideran relevantes para la autoridad de PBC/FT competente que supervisa a la entidad en cuestión. A su vez, las autoridades en materia de PBC/FT envían al BCE la información que consideran pertinente y necesaria para el cumplimiento de las funciones previstas en el Reglamento del MUS. Además, la Supervisión Bancaria del BCE también ha intensificado su actividad en el área de PBC/FT mediante la creación de una nueva función horizontal de coordinación de la prevención del blanqueo de capitales, que está integrada por un reducido equipo con tres cometidos principales:

  • servir como «punto de contacto central» para asuntos de PBC/FT relacionados con entidades significativas y facilitar el intercambio de información con las autoridades competentes en materia de PBC/FT (por ejemplo, mediante la firma de memorandos de entendimiento adicionales con autoridades de países no pertenecientes a la UE);
  • establecer, en colaboración con las autoridades nacionales competentes, una red de prevención del blanqueo de capitales integrada por supervisores prudenciales, con el fin de lograr un enfoque coherente para el conjunto del sistema que permita integrar mejor en la supervisión prudencial el riesgo de blanqueo de capitales/financiación del terrorismo;
  • centralizar internamente los conocimientos especializados sobre cuestiones prudenciales relacionadas con la PBC/FT.

Partiendo de esta base, la nueva función de coordinación de la PBC de la Supervisión Bancaria del BCE ha coordinado los trabajos emprendidos dentro de la supervisión bancaria europea para mejorar los enfoques metodológicos en los ámbitos de las autorizaciones y la supervisión in situ y a distancia, con el objetivo de asegurar que los aspectos relacionados con la PBC/FT se tengan en cuenta sistemáticamente en el proceso de supervisión prudencial. Dicha función coopera con el grupo de trabajo interno sobre prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo del BCE (AML/CFT Task Force), que integra a todas las áreas operativas del BCE pertinentes.

Cooperación con las autoridades de terceros países

El BCE trata de mantener una colaboración fructífera con las autoridades de supervisión de terceros países y de facilitar la supervisión transfronteriza continuada. Hasta la fecha, el BCE ha suscrito MoU con 13 autoridades supervisoras de terceros países. Siempre que es viable, la Supervisión Bancaria del BCE continúa trabajando en el marco de los MoU suscritos antes del establecimiento del MUS entre las ANC de la zona del euro y las autoridades supervisoras de terceros países, pero también celebra numerosos acuerdos de cooperación ad hoc cuando se precisan soluciones a medida.

Para asegurar la coherencia a escala de la UE, la Supervisión Bancaria del BCE colabora estrechamente con la Network on Equivalence de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés), que realiza evaluaciones de la equivalencia de los regímenes de confidencialidad de las autoridades de supervisión de terceros países. Únicamente se pueden concluir MoU sobre cooperación en materia de supervisión si se cumplen los requisitos de equivalencia relativos al secreto profesional.

Programas de evaluación del sector financiero del FMI

Los programas de evaluación del sector financiero (PESF) del FMI consisten en un análisis integral y profundo del sector financiero de un país y comprenden los elementos siguientes: i) la identificación de vulnerabilidades clave y la evaluación de la capacidad de resistencia del sector financiero, ii) la evaluación del marco de políticas de estabilidad financiera de un país, así como de su marco y sus prácticas de supervisión, y iii) la evaluación de las redes de protección financiera y de la capacidad del sistema financiero para gestionar y resolver una crisis financiera.

La Supervisión Bancaria del BCE está dando seguimiento al PESF de la zona del euro llevado a cabo por el FMI

En el PESF de la zona del euro de 2018, el FMI examinó la nueva arquitectura de supervisión y resolución bancarias de dicha zona. Como seguimiento a este programa, la Supervisión Bancaria del BCE elaboró un plan de actuación destinado a dar respuesta a las recomendaciones que entran dentro de las competencias de supervisión del BCE. Actualmente la Supervisión Bancaria del BCE continúa implementando estas recomendaciones, cuyo objetivo es incrementar la eficacia de su supervisión; por su parte, los colegisladores de la UE están analizando las recomendaciones que requieren que se modifique la legislación de la UE.

Los PESF nacionales no incluyen evaluaciones de la supervisión bancaria europea

En sus PESF de Estados miembros de la zona del euro, el FMI sigue adoptando una perspectiva holística del sistema bancario analizado y evitando duplicidades con el PESF de la zona del euro. Al igual que sucede con el tratamiento de la política monetaria, en los informes del Artículo IV por países del FMI, los PESF nacionales no deberían incluir análisis sobre la eficacia del trabajo de supervisión del MUS. Este enfoque general permite al FMI alinear el alcance de los PESF nacionales y de la zona del euro con la nueva arquitectura europea de supervisión y resolución bancarias. También contribuye a garantizar que la vigilancia y el asesoramiento del FMI mantengan su eficacia y relevancia para todas las autoridades pertinentes.

En 2019, el FMI finalizó los PESF de Francia y Malta, siguió trabajando en el de Italia e inició las evaluaciones de Austria y Letonia. En estos PESF nacionales se evalúan todos los aspectos no bancarios pertinentes (como actividades de seguros, valores y fondos de pensiones) y se valoran globalmente cuestiones bancarias, sobre todo las que son competencia de las autoridades nacionales que supervisan a las entidades menos significativas o los aspectos relacionados con la prevención del blanqueo de capitales y de la financiación del terrorismo.

La participación del BCE en las consultas nacionales previstas en el Artículo IV del FMI para Estados miembros de la zona del euro se refiere a aspectos microprudenciales y macroprudenciales, en consonancia con sus responsabilidades en estos ámbitos.


4.3 Contribución al desarrollo del marco regulatorio europeo e internacional

4.3.1 Contribución a los trabajos del Consejo de Estabilidad Financiera

En 2019, la Supervisión Bancaria del BCE contribuyó activamente a los trabajos del Consejo de Estabilidad Financiera (FSB, por sus siglas en inglés), en particular en las áreas de cooperación en materia de supervisión y regulación, de aplicación de normas y de resolución. Contribuyó a varios proyectos importantes que el FSB llevó a cabo en dicho año bajo la presidencia japonesa del G-20, como la revisión de la implantación de la Norma sobre la capacidad total de absorción de pérdidas (TLAC); un informe de situación sobre la fragmentación del mercado; la finalización de la evaluación de los efectos de las reformas sobre la financiación de las pequeñas y medianas empresas (pymes), y un análisis de las vulnerabilidades asociadas con los préstamos apalancados y los instrumentos de titulización de estos préstamos (CLO). Asimismo, la Supervisión Bancaria del BCE participó en las reuniones del grupo consultivo regional para Europa del FSB.

Una de las tres áreas prioritarias en las que el FSB está centrado actualmente es el seguimiento de la aplicación de las reformas del sector financiero a escala mundial y la evaluación de sus efectos. La Supervisión Bancaria del BCE continuará contribuyendo al programa de trabajo del FSB en varios ámbitos, que incluyen la evaluación de los efectos de las reformas destinadas a resolver el problema de las entidades de crédito que son «demasiado grandes para caer», prácticas eficaces en relación con los ciberincidentes, cuestiones supervisoras relacionadas con la transición a los nuevos tipos de interés de referencia, la labor de seguimiento sobre la fragmentación del mercado y la gestión de crisis.

4.3.2 Contribución al proceso de Basilea

En 2019, el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea (BCBS o Comité de Basilea) continuó evaluando los efectos de las reformas acometidas tras la crisis, llevando a cabo sus programas de valoración de la implementación de las reformas, los denominados RCAP, y sirviendo de foro para el intercambio de información entre reguladores y supervisores bancarios de diversas jurisdicciones. La Supervisión Bancaria del BCE contribuyó a esta labor mediante su intervención en los debates sobre políticas, la aportación de su experiencia y conocimientos en diversos grupos del Comité de Basilea, la colaboración con miembros del BCBS en la UE y en el resto del mundo y la participación en los análisis de impacto pertinentes. Entre otras cosas, esta labor incluyó: i) las revisiones del marco de capital para el riesgo de mercado, que fueron refrendadas por el órgano de vigilancia del BCBS, el Grupo de Gobernadores de Bancos Centrales y Autoridades de Supervisión; ii) el lanzamiento del documento de consulta sobre revisiones del marco para el riesgo de ajuste de valoración del crédito, y iii) las revisiones del tratamiento de la ratio de apalancamiento de las operaciones con derivados compensadas por el cliente y de los requisitos de divulgación de información para evitar las prácticas de «maquillaje» de resultados por parte de las entidades supervisadas.

La Supervisión Bancaria del BCE apoya la aplicación plena, oportuna y coherente del paquete normativo de Basilea III ya finalizado

A lo largo del año, el Comité de Basilea siguió trabajando en pos de su objetivo de garantizar la aplicación plena, oportuna y coherente de Basilea III y, más en general, de promover una supervisión bancaria rigurosa. En los próximos años, continuará desarrollando esta labor con el respaldo de la Supervisión Bancaria del BCE.

La Supervisión Bancaria del BCE también participó en el exhaustivo programa de trabajo del Comité de Basilea para evaluar las reformas regulatorias que se adoptaron en respuesta a la crisis. Dicho programa evalúa la eficacia de normas concretas, la interacción y la coherencia entre las normas, el riesgo de arbitraje regulatorio y el impacto macroeconómico más amplio de las reformas posteriores a la crisis.

Cinco miembros del personal de la Supervisión Bancaria del BCE se incorporaron al equipo de análisis de datos del Comité de Basilea con el fin de contribuir a la elaboración de informes sobre los efectos de las reformas de Basilea. Otro representante participó en el equipo de evaluación de EISM, que calcula las puntuaciones utilizadas para identificar las entidades de importancia sistémica mundial (EISM).

4.3.3 Contribución a los trabajos de la EBA

Representantes de la Supervisión Bancaria del BCE participan en un total de 50 comités y grupos de trabajo de la EBA

A lo largo de 2019, la Supervisión Bancaria del BCE colaboró estrechamente con la EBA en la consecución de sus objetivos comunes de aumentar la estabilidad financiera y promover una supervisión coherente en el sector bancario europeo.

La Supervisión Bancaria del BCE contribuyó activamente a los trabajos de la EBA a todos los niveles. En 2019, sus representantes participaron en un total de 50 comités y grupos de trabajo de la EBA, y presidieron o copresidieron cinco de ellos. Asimismo, la Supervisión Bancaria del BCE participó como miembro sin voto en la Junta de Supervisores de la EBA.

Los trabajos conjuntos de la EBA y la Supervisión Bancaria del BCE abarcaron diversas cuestiones. Se invirtió considerable esfuerzo en la preparación de las pruebas de resistencia a escala de la UE de 2020, y representantes de la Supervisión Bancaria del BCE ayudaron a desarrollar la metodología, los procedimientos de gobernanza, las directrices y el manual de control de calidad, entre otros. El BCE contribuyó, por ejemplo, a la respuesta de la EBA sobre la solicitud de asesoramiento de la Comisión Europea en relación con la implementación del paquete de reformas para la finalización de Basilea III. Asimismo, realizó aportaciones a las Directrices sobre la estimación de la LGD apropiada en un supuesto de desaceleración económica («estimación de la LGD downturn»), las Directrices sobre concesión y seguimiento de créditos, las Directrices sobre gestión de riesgos de TIC y de seguridad y las Directrices sobre la gestión del riesgo de interés en actividades distintas de las de negociación.

La EBA sigue el principio de «cumplir o explicar» con el fin de promover la armonización regulatoria en la UE[75]. En virtud de este principio, el BCE, como autoridad competente de la supervisión directa de las entidades significativas, debe informar a la EBA si cumple o se propone cumplir las nuevas directrices y recomendaciones emitidas. En 2019, la Supervisión Bancaria del BCE envió notificaciones a la EBA en relación con diez directrices y una recomendación, tal como se muestra en el sitio web de supervisión bancaria del BCE[76]. Hasta la fecha, la Supervisión Bancaria del BCE ha informado sistemáticamente a la EBA de que cumple o se propone cumplir todas las directrices aplicables publicadas por la EBA o el Comité Mixto de las Autoridades Europeas de Supervisión (AES).


5 Estructura organizativa de la Supervisión Bancaria del BCE

5.1 Cumplimiento de la obligación de rendir cuentas

En 2019, la Supervisión Bancaria del BCE continuó interactuando estrechamente con el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE

Este Informe Anual constituye uno de los principales canales de rendición de cuentas de la Supervisión Bancaria del BCE ante el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE, de conformidad con el Reglamento del MUS, que dispone que, en lo que respecta a sus funciones de supervisión, el BCE está sujeto a obligaciones de adecuada transparencia y rendición de cuentas. El BCE concede gran importancia al mantenimiento y la plena aplicación del marco de rendición de cuentas, que se establece de forma pormenorizada en el acuerdo interinstitucional entre el Parlamento Europeo y el BCE y en el memorando de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) entre el Consejo de la UE y el BCE.

Las principales cuestiones debatidas con el Parlamento Europeo fueron la finalización de Basilea III, la prevención del blanqueo de capitales, las finanzas verdes y el futuro de la unión bancaria

Por lo que respecta a la interacción con el Parlamento Europeo en 2019, el presidente del Consejo de Supervisión intervino ante la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento: i) para presentar el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE correspondiente a 2018 (21 de marzo); ii) en dos audiencias públicas ordinarias (4 de septiembre y 12 de diciembre), y iii) en tres intercambios de puntos de vista ad hoc (21 de marzo, 4 de septiembre y 12 de diciembre). Las principales cuestiones debatidas fueron, entre otras, la finalización de Basilea III, la función del BCE en la prevención del blanqueo de capitales, el enfoque supervisor aplicado a las finanzas verdes y el futuro de la unión bancaria.

Con arreglo al Reglamento del MUS y al acuerdo interinstitucional entre el Parlamento Europeo y el BCE, tras la propuesta del BCE de nombrar a Yves Mersch vicepresidente del Consejo de Supervisión del BCE, la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios celebró una audiencia con el candidato el 4 de septiembre. El Parlamento Europeo aprobó la propuesta del BCE en la sesión plenaria celebrada el 17 de septiembre e Yves Mersch fue nombrado mediante una decisión de ejecución del Consejo de la UE con efectos a partir del 7 octubre.

En 2019, el BCE publicó 22 respuestas a preguntas escritas sobre cuestiones de supervisión bancaria remitidas por miembros del Parlamento Europeo. Las cartas contenían preguntas sobre temas variados, entre ellos las pruebas de resistencia, el enfoque de la Supervisión Bancaria del BCE con respecto a las fusiones, así como cuestiones de gobernanza y conducta en el sector bancario.

Además, tal como se contempla en el acuerdo interinstitucional, el BCE envió las actas de las reuniones de su Consejo de Supervisión al Parlamento Europeo.

En cuanto a la interacción con el Consejo de la UE, el presidente del Consejo de Supervisión asistió a dos reuniones del Eurogrupo. En la primera (5 de abril), presentó el Informe Anual sobre las actividades de supervisión del BCE de 2018, y en la segunda (9 de octubre) participó en un intercambio de puntos de vista sobre la ejecución de la tareas de supervisión del BCE.

En 2019, la Supervisión Bancaria del BCE continuó cumpliendo sus obligaciones de información a los parlamentos nacionales, según establece el Reglamento del MUS, y publicó cinco respuestas a preguntas escritas formuladas por miembros de dichos parlamentos.

En 2019, el BCE contribuyó también a la auditoría de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés) realizada por el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) en relación con las pruebas de resistencia a escala de la UE para las entidades de crédito. En el contexto de las investigaciones del TCE sobre la aplicación del marco de pruebas de resistencia por parte de la EBA, el BCE proporcionó información sobre los procesos referentes al control de calidad en estas pruebas, a la estimación de los impactos de los escenarios de tensión y a la comunicación de los resultados de las pruebas a la EBA.

El BCE adoptó medidas para dar respuesta a las deficiencias y las recomendaciones recogidas por el TCE en sus informes de auditoría y firmó un MoU con el TCE sobre el intercambio de información en el ámbito de la supervisión microprudencial

El BCE también informó al TCE acerca de las medidas aplicadas para dar respuesta a las deficiencias y las recomendaciones recogidas en el primer informe del TCE sobre el funcionamiento del MUS. Para mejorar su rendición de cuentas externa y actuar ante una de las recomendaciones del TCE, el BCE realizó trabajos preparatorios para iniciar una encuesta a todas las asociaciones bancarias pertinentes. La encuesta ayudará a identificar áreas de preocupación y de posible mejora, y está previsto que se lleve a cabo en la primera mitad de 2020. Además, el BCE siguió trabajando para aplicar las recomendaciones del informe del TCE sobre la gestión de crisis bancarias por parte del BCE. Por último, como se explica con más detalle en el recuadro 5, la Supervisión Bancaria del BCE firmó MoU con el TCE sobre mecanismos prácticos para el intercambio de información en el ámbito de la supervisión microprudencial.

Recuadro 5
Memorando de entendimiento entre el BCE y el Tribunal de Cuentas Europeo

El BCE otorga un gran valor a las auditorías realizadas por el Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) y mantiene su compromiso de colaborar estrechamente con el TCE y de suministrar toda la información necesaria para facilitar su labor. Como muestra de la buena voluntad entre ambas partes y de la intención común de cooperar de forma constructiva en el contexto de las auditorías de la Supervisión Bancaria del BCE que realiza el TCE, el 9 de octubre de 2019 el TCE y el BCE firmaron un memorando de entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés). En este MoU se establecen mecanismos prácticos para el intercambio de información entre las dos instituciones en el ámbito de la supervisión microprudencial. Estos mecanismos permitirán al TCE solicitar y obtener todos los documentos e información necesarios para auditar la Supervisión Bancaria del BCE. La documentación altamente confidencial quedará plenamente protegida y se dará acceso a información sensible relativa a entidades concretas en un entorno controlado en las instalaciones del BCE.

El MoU, además de reforzar la independencia del BCE y del TCE en el ejercicio de sus respectivas funciones, tiene por objeto garantizar la adecuada transparencia y rendición de cuentas. El memorando se refiere únicamente a las auditorías que realice el TCE de las funciones de supervisión encomendadas al BCE en el Reglamento del MUS y refleja el mandato de auditoría del TCE atribuido por el Derecho de la UE.


5.2 Transparencia y comunicación

La comunicación es una herramienta importante para asegurar que tanto las entidades de crédito supervisadas como una gran variedad de agentes que participan en el sistema bancario comprendan bien la función de la Supervisión Bancaria del BCE. Por este motivo, la Supervisión Bancaria del BCE difunde información con regularidad y, con este espíritu, continuó explicando sus actividades a través de diversos canales de comunicación en 2019, incluidos el sitio web de supervisión bancaria del BCE y varias redes sociales. La Supervisión Bancaria del BCE ha asumido el firme compromiso de asegurar la transparencia en relación con sus actividades supervisoras, informando con regularidad al público sobre las últimas novedades y los conceptos clave de supervisión. En 2019, el presidente y el vicepresidente pronunciaron 25 discursos, y los representantes del BCE en el Consejo de Supervisión, 14 discursos; entre todos, ofrecieron 15 entrevistas a los medios de comunicación. La Supervisión Bancaria del BCE publicó 28 notas de prensa y nueve cartas dirigidas a las entidades supervisadas directamente. También en 2019 se publicaron cuatro ediciones más de la Supervision Newsletter, una publicación digital trimestral con más de 6.300 suscriptores. Además, la Supervisión Bancaria del BCE divulgó los resultados de sus actividades principales, como los resultados agregados del proceso de revisión y evaluación supervisora (PRES), la prueba de resistencia de liquidez, las evaluaciones globales de Nordea y de seis entidades de crédito búlgaras, y decisiones sancionadoras. El BCE siguió utilizando todos sus canales en redes sociales para informar al público sobre las últimas novedades y explicar conceptos clave.

Asimismo, la Supervisión Bancaria del BCE organizó y retransmitió en directo su tercer foro sobre supervisión bancaria (Forum on Banking Supervision), al que asistieron 180 representantes de entidades de crédito, autoridades nacionales competentes (ANC), instituciones de la UE, auditoras, think tanks y medios de comunicación. Para perseverar en los esfuerzos de la Supervisión Bancaria del BCE por llegar a un público más joven, el presidente participó en dos «Youth Dialogues» del BCE. Al primer encuentro, celebrado en el Banco de Portugal en Lisboa, asistió un grupo de 50 jóvenes profesionales del sector financiero, mientras que en el segundo «diálogo» participaron unos 350 alumnos y antiguos alumnos de la Universidad La Sapienza de Roma. La Supervisión Bancaria del BCE también inició una consulta pública sobre el marco de las tasas de supervisión[77], que concluyó con una serie de comunicaciones en las que se explican con detalle el proceso y los resultados. En 2019, el BCE respondió a más de 1.500 preguntas de los ciudadanos sobre temas de supervisión bancaria, que se refirieron también a entidades de crédito concretas, licencias y fintech. Asimismo, organizó 32 conferencias para más de 1.300 participantes sobre temas relacionados específicamente con las responsabilidades supervisoras del BCE.


5.3 Adopción de decisiones

5.3.1 Reuniones y decisiones del Consejo de Supervisión y del Comité Director

El Consejo de Supervisión del BCE está formado por un presidente (nombrado por un mandato de cinco años no renovable), un vicepresidente (elegido de entre los miembros del Comité Ejecutivo del BCE), cuatro representantes del BCE y los representantes de las ANC. Si la ANC no es un banco central nacional, su representante puede ir acompañado por un representante de su banco central nacional, en cuyo caso ambos se consideran un solo miembro a efectos del procedimiento de voto.

En abril de 2019, el Consejo de Gobierno del BCE propuso el nombramiento de Yves Mersch, miembro del Comité Ejecutivo del BCE, como vicepresidente del Consejo de Supervisión del BCE. Tras una audiencia en la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo, en septiembre de 2019 el pleno del Parlamento Europeo aprobó un informe en el que se recomendaba su nombramiento, que fue confirmado por el Consejo Europeo en octubre de 2019.

En 2019, Edouard Fernandez-Bollo, Kerstin af Jochnick y Elizabeth McCaul fueron nombrados representantes del BCE en el Consejo de Supervisión, uniéndose así a Pentti Hakkarainen, que fue nombrado en 2016.

Consejo de Supervisión

Fila delantera (de izquierda a derecha): Gottfried Haber, Eric Cadilhac, Jekaterina Govina, Ana Paula Serra, Liga Kleinberga (sustituta de Kristīne Černaja-Mežmale), Andrea Enria, Yves Mersch, Catherine Galea, Anneli Tuominen, Margarita Delgado, Stelios Georgakis.
Fila central (de izquierda a derecha): Denis Beau, Vladimír Dvořáček, Zoja Razmusa, Päivi Tissari, Maive Rute, Edouard Fernandez-Bollo, Alessandra Perrazzelli, Kerstin af Jochnick, Elizabeth McCaul, Irena Vodopivec Jean.
Fila trasera (de izquierda a derecha): Ed Sibley, Ilias Plaskovitis, Tom Dechaene, Felix Hufeld, Helmut Ettl, Pentti Hakkarainen, Kilvar Kessler, Claude Wampach, Joachim Wuermeling, Thijs van Woerden (sustituto de Frank Elderson), Oliver Bonello.

En 2019, el Consejo de Supervisión del BCE se reunió en 18 ocasiones. Trece de las reuniones se celebraron en Fráncfort del Meno, cuatro mediante teleconferencia y una en Lisboa, por invitación del Banco de Portugal.

El Comité Director[78] del Consejo de Supervisión celebró siete reuniones en 2019, todas en Fráncfort del Meno. En abril se produjo la rotación ordinaria de los cinco representantes de las ANC en el Comité Director, que se nombran por un período de un año.

En 2019, el BCE emitió 2.356[79] decisiones de supervisión[80] dirigidas a entidades supervisadas concretas (véase figura 6). De estas decisiones, 961 fueron adoptadas por jefes de unidades de trabajo del BCE en consonancia con el régimen general de delegación de facultades de decisión respecto de instrumentos jurídicos relativos a las funciones de supervisión. El Consejo de Gobierno adoptó las 1.395 decisiones restantes conforme al procedimiento de no objeción sobre la base de un proyecto de propuesta del Consejo de Supervisión. La mayor parte de las decisiones de supervisión estuvieron relacionadas con evaluaciones de idoneidad (47,3 %), el PRES (8,6 %), modelos internos (7,5 %), fondos propios (7,0 %) y participaciones significativas (5,5 %).

Además de los proyectos de decisión final sobre entidades concretas remitidos al Consejo de Gobierno para su adopción mediante el procedimiento de no objeción, el Consejo de Supervisión decidió sobre diversos asuntos horizontales, en particular la aplicación de metodologías y marcos comunes en áreas de supervisión específicas. Algunas de estas decisiones fueron preparadas por estructuras temporales con un mandato del Consejo de Supervisión. Estas estructuras, integradas por altos cargos del BCE y de las ANC, llevaron a cabo los trabajos preparatorios sobre la metodología del PRES y sobre la simplificación de procesos en el MUS, entre otros.

El Consejo de Supervisión adoptó la mayoría de sus decisiones por procedimiento escrito[81].

De los 117 grupos bancarios supervisados directamente por el BCE en 2019, 34 solicitaron recibir las decisiones formales del BCE en una lengua oficial de la UE distinta del inglés (frente a 35 en 2018).

Figura 6

Decisiones adoptadas por el Consejo de Supervisión en 2019

Notas:
1) Esta cifra incluye procedimientos escritos sobre decisiones de supervisión individuales y sobre otras cuestiones como las metodologías comunes y consultas del Consejo de Supervisión. Un procedimiento escrito puede contener varias decisiones de supervisión.
2) Número de decisiones de supervisión dirigidas a entidades supervisadas, o a sus adquirentes potenciales, y de instrucciones a las autoridades nacionales competentes sobre entidades significativas o menos significativas. Una decisión puede contener varias aprobaciones del supervisor. Debido a la aplicación del régimen de delegación, no todas las decisiones de supervisión incluidas en esta cifra fueron aprobadas por el Consejo de Supervisión y adoptadas por el Consejo de Gobierno. Además, el Consejo de Supervisión tomó otras decisiones sobre algunos asuntos horizontales (por ejemplo, metodologías comunes) e institucionales.
3) Las 1.114 decisiones sobre evaluaciones de idoneidad se refieren a 2.967 procedimientos individuales (véase sección 2.1.2).

5.3.2 Nuevas medidas para racionalizar los procesos de toma de decisiones

El régimen de delegación volvió a ampliarse en 2019

Una de las medidas que aumentó notablemente la eficiencia del proceso de toma de decisiones fue la ampliación del régimen de delegación[82] por parte del Comité Ejecutivo a otros tipos de decisiones de supervisión del BCE de carácter rutinario, conforme a la propuesta del grupo de simplificación del MUS. En particular, en marzo de 2019, el régimen de delegación se extendió a las decisiones sobre competencias de supervisión conferidas por el Derecho nacional. En agosto de 2019, el marco se amplió nuevamente para incluir las decisiones sobre el pasaporte comunitario, la adquisición de participaciones significativas y la revocación de licencia a entidades de crédito.

Asimismo, el flujo de información dirigido al Consejo de Supervisión se racionalizó, automatizó y mejoró en términos de calidad. A su vez, la mejora de las herramientas de seguimiento también contribuyó a optimizar y simplificar las actividades del Consejo de Supervisión.

5.3.3 Actividades del Comité Administrativo de Revisión

El Comité Administrativo de Revisión[83] es un órgano del BCE cuyos miembros son independientes del BCE, tanto individual como colectivamente, y tienen encomendada la tarea de revisar las decisiones adoptadas por el Consejo de Gobierno sobre asuntos de supervisión cuando se presente una solicitud de examen admisible[84].

En 2019 se presentaron ante el Comité Administrativo de Revisión cuatro solicitudes de examen administrativo de decisiones de supervisión del BCE (véase cuadro 4). El mismo año el Comité emitió cinco dictámenes, uno de los cuales se refería a una solicitud de examen presentada en 2018. En dos dictámenes, consideró que las solicitudes eran inadmisibles; en otro, propuso que las decisiones iniciales del BCE fuesen derogadas y sustituidas por nuevas decisiones, y en otro, propuso que la decisión inicial fuese sustituida por otra modificada. En el último, su propuesta fue sustituir la decisión por otra decisión con idéntico contenido. En dos de los casos, el Comité Administrativo de Revisión celebró una audiencia dentro de su fase de investigación, concediendo tanto al solicitante como al BCE una nueva oportunidad para formular comentarios sobre la decisión impugnada.

Cuadro 4

Número de exámenes realizados por el Comité Administrativo de Revisión

Fuente: BCE.
* Un dictamen incluyó dos decisiones del BCE.

Temas examinados y cuestiones relevantes

Los dictámenes emitidos por el Comité Administrativo de Revisión en 2019 hacían referencia a diversos tipos de decisiones de supervisión en relación con las cuestiones siguientes:

  • Posibilidad de anonimizar la decisión del BCE de imponer una sanción administrativa por incumplimiento de los requerimientos establecidos en el Reglamento de Requerimientos de Capital. La publicación de la decisión del BCE se aplazó hasta que el Consejo de Gobierno haya adoptado la decisión final después de examinar el dictamen del Comité.
  • Medidas provisionales de carácter procedimental que se llevaron a cabo como parte de un procedimiento de revocación de licencia.
  • Interpretación de las Directrices conjuntas de la EBA, la ESMA y la EIOPA sobre evaluación cautelar de las adquisiciones y de los incrementos de participaciones significativas en el sector financiero, en particular con respecto a la integridad de un adquirente propuesto.
  • Admisibilidad de una solicitud de examen de un caso en el que el BCE determinó que un banco era inviable o era previsible que lo fuera en un futuro próximo con arreglo al Reglamento del MUS.
  • Evaluación del cumplimiento de las garantías procedimentales, concretamente el derecho de audiencia y los límites al margen de discrecionalidad otorgado al BCE en el contexto de determinadas decisiones sobre modelos internos relacionadas con el proyecto TRIM del BCE, y también con la guía sobre el TRIM.

5.4 Personal de la Supervisión Bancaria del BCE

La estrategia de estabilización a medio plazo para la Supervisión Bancaria del BCE comenzará en 2020

En 2019, el número total de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo (FTE, por sus siglas en inglés) aprobados para las cinco áreas operativas básicas de la Supervisión Bancaria del BCE era de 1.189 FTE, frente a los 1.099 FTE de 2018.

En 2019, el Consejo de Gobierno del BCE aprobó una ampliación de plantilla de 90 FTE para las áreas operativas principales de la Supervisión Bancaria del BCE, y de 18 FTE para las áreas operativas que prestan servicios comunes para tareas relacionadas con el MUS. De los primeros, prácticamente la mitad del incremento respondió a necesidades de personal relacionadas con el Brexit, y el resto obedeció principalmente a la internalización de recursos dedicados a pruebas de resistencia que anteriormente se llevaban a cabo con el apoyo de consultores externos.

En cuanto a 2020, se está aplicando el principio de estabilidad presupuestaria a la Supervisión Bancaria del BCE, lo que implica identificar factores que puedan determinar la necesidad de recursos internos y externos en un futuro próximo, y especificar áreas concretas de mejora de la eficiencia. Este compromiso significa que el presupuesto de la Supervisión Bancaria del BCE se estabilizará a partir de 2023 y no está previsto que se requieran ampliaciones sistemáticas de plantilla, salvo por la posible internalización de consultores o futuros trabajos relacionados con la supervisión bancaria europea. Se espera que los recursos adicionales necesarios para la Supervisión Bancaria del BCE y los servicios comunes internos correspondientes asciendan a un total de 112,5 FTE en 2020.

Reorganización interna de la Supervisión Bancaria del BCE

Entre los cambios organizativos de la Supervisión Bancaria del BCE aprobados por el Comité Ejecutivo se incluyen la creación de una nueva división (División XVI) y una nueva sección en la Dirección General de Supervisión Microprudencial I. La finalidad de esta reorganización era ajustar la estructura de divisiones al modelo que se estableció como objetivo cuando se puso en marcha la supervisión bancaria europea. La nueva división dio respuesta a dos cuestiones: el ámbito de control y la necesidad de tener un grado de experiencia adecuado para ocuparse de las entidades significativas.

Diversidad

En términos de diversidad de género, en 2019 la proporción de mujeres aumentó del 40 % al 41 % del total de empleados con contratos indefinidos o de duración determinada en las áreas operativas básicas de la Supervisión Bancaria del BCE. La proporción de mujeres en puestos directivos se incrementó ligeramente, pasando del 31 % en 2018 al 32 % en 2019, y en puestos no directivos también creció en términos interanuales, del 42 % al 43 %.

Colaboración en el ámbito del Mecanismo Único de Supervisión

Para cumplir satisfactoriamente las funciones y los objetivos de la supervisión bancaria europea es esencial la estrecha colaboración entre el BCE y las ANC. En este contexto, las ANC aportan recursos no solo para los equipos conjuntos de supervisión (ECS), sino también para la supervisión in situ, los proyectos horizontales y los grupos de trabajo.

Por lo que se refiere a los ECS, y conforme a la nueva metodología de dotación de personal aplicada en 2019, los supervisores del BCE constituyen el 37 % de los ECS, y el 63 % restante está formado por supervisores de las ANC (véase cuadro 5).

Cuadro 5

Personal de los ECS proporcionado por las ANC y el BCE

Fuente: BCE.

Notas: Las cifras corresponden a diciembre de 2019. En el cuadro anterior se excluyen los ECS de entidades de crédito que ya no se clasifican como significativas en 2020 y los ECS de entidades de crédito que han pasado a considerarse significativas después de trasladar sus actividades a la zona del euro como resultado del Brexit.

En 2019, el plan de formación del MUS siguió ampliándose para atender las necesidades de aprendizaje y desarrollo, promover una cultura de supervisión común y velar por que la supervisión bancaria europea pueda afrontar los desafíos actuales. Así pues, se incorporaron al plan de formación, entre otros elementos importantes, varios seminarios de formación en riesgo tecnológico, que abarcan aspectos tales como la gobernanza de TI, la estrategia y las operaciones de TI, y la externalización de TI en las entidades de crédito. También se revisó el plan de formación de los coordinadores en el contexto de los ECS (por ejemplo, coordinadores de ECS, coordinadores locales o responsables de grupos de áreas de riesgo) para satisfacer mejor sus necesidades. Los objetivos para 2020 son promover la colaboración, mejorar la administración y enriquecer el actual plan de formación con más cursos, nuevos cursos basados en casos prácticos y oportunidades de aprendizaje electrónico.

El programa de formación para los inspectores del MUS también siguió mejorando al ofrecer cuatro semanas completas de sesiones formativas en fechas y en lugares diferentes. En total, se impartieron más de 25 sesiones de formación sobre los principales tipos de riesgo del PRES y sobre habilidades personales y procesos relevantes para las inspecciones. Más del 30 % de los aproximadamente 1.200 inspectores in situ que trabajan en la supervisión bancaria europea se beneficiaron de este programa de formación.

En junio de 2019 se introdujo un nuevo proceso de feedback para los ECS, denominado «JST Share and Connect», que tiene una base jurídica en la que se establecen los principios para la definición de objetivos y el intercambio de información en los ECS[85]. La finalidad primordial de este proceso es facilitar un diálogo sobre el servicio que se presta y cómo se presta, y sobre la forma en la que los equipos trabajan conjuntamente para alcanzar los objetivos anuales. El proceso es el resultado de dos proyectos piloto, de numerosos intercambios entre el BCE y representantes de las ANC, y de debates internos entre la Dirección General de Recursos Humanos, la Dirección General de Supervisión Microprudencial I y la Dirección General de Supervisión Microprudencial II.

Por último, se pusieron en marcha dos programas para aumentar la movilidad dentro de los ECS. El primero es un proyecto piloto de intercambio dentro de los ECS que permite que los miembros de un equipo se trasladen físicamente del BCE o de una ANC a otra institución durante dos semanas, pero permaneciendo en el mismo ECS y trabajando en las mismas tareas. Los costes se cubren conforme a las normas locales aplicables a los viajes de trabajo. El segundo es un programa de comisión de servicios dentro de los ECS, mediante el cual los empleados de las ANC se incorporan al BCE con arreglo a un contrato ESCB/IO por un período de tres meses. Los dos programas tuvieron un efecto positivo en los participantes y sirvieron para: i) comprender mejor la cultura de trabajo de la institución de acogida y la dinámica entre el BCE y las ANC; ii) promover una cultura común en el MUS, y iii) adquirir habilidades útiles para sus futuras funciones en los ECS.

Dotación de personal en las misiones in situ

Las inspecciones in situ se planifican y se dotan de personal en estrecha colaboración con las ANC, que aportan la mayoría de los jefes de misión y de los miembros del equipo.

Con vistas a seguir una recomendación formulada por el TCE, la supervisión bancaria europea ha emprendido una iniciativa plurianual para incrementar el porcentaje de misiones in situ con equipos transfronterizos[86] y mixtos[87]. Esta iniciativa persigue varios objetivos tendentes a:

  • armonizar la metodología aplicada en las inspecciones in situ y difundir los conocimientos y experiencia adquiridos en estas misiones in situ a toda la supervisión bancaria europea;
  • salvaguardar la calidad de la misión y la igualdad de trato de las entidades significativas, reconociendo a la vez las particularidades locales;
  • complementar la visión sobre la situación de las entidades con la perspectiva de expertos de las ANC de un país distinto;
  • fomentar el espíritu de equipo entre el personal que trabaja in situ y forjar una cultura común para las misiones in situ;
  • reforzar la reputación y la credibilidad de la supervisión bancaria europea.

Se han puesto varias opciones a disposición de los inspectores de las ANC para promover las misiones con equipos transfronterizos y mixtos. Entre ellas destaca la posibilidad de ser destinados al BCE en comisión de servicios por el período de duración de dichas misiones. En este caso, firman un contrato ESCB/IO con el BCE (en lugar de seguir acogidos al régimen laboral de su ANC) y este abona los salarios y los gastos de desplazamiento y alojamiento. Esta opción se introdujo en 2018 y se ha utilizado ampliamente: en 2019, se firmaron 186 contratos ESCB/IO con inspectores de ANC para su participación en misiones con equipos transfronterizos y mixtos, lo que ha fomentado el intercambio de personal en la supervisión bancaria europea. Mediante estos contratos las ANC proporcionaron 61,3 FTE para respaldar estas misiones. Gracias a estos mecanismos, en 2019 el BCE y las ANC pudieron dotar de personal a un total de 73 misiones con equipos transfronterizos y 19 misiones con equipos mixtos en el ámbito de la supervisión bancaria europea.

Los miembros de los equipos de inspección que han suscrito contratos ESCB/IO disfrutan de las mismas condiciones laborales, lo que favorece un espíritu de equipo inclusivo y una cultura común para las misiones in situ. También se mejora la capacidad de intercambio de los recursos in situ en el conjunto de la supervisión bancaria europea. Por ejemplo, la falta de expertos en una área concreta puede subsanarse asignando expertos de otra autoridad de supervisión.


5.5 Aplicación del Código de Conducta

El artículo 19, apartado 3, del Reglamento del MUS dispone que el BCE debe contar con un Código de Conducta para el personal y la dirección del BCE dedicados a la supervisión bancaria que aborde cualquier aspecto relativo a los conflictos de intereses. Las disposiciones pertinentes están incluidas en el Régimen Deontológico del BCE, aplicado por la Oficina de Cumplimiento y Gobernanza (CGO).

A lo largo de 2019, la CGO siguió trabajando para forjar una sólida cultura ética en todo el SEBC y la supervisión bancaria europea, y para respaldar la armonización constante de normas éticas y de prácticas de aplicación a través del grupo de trabajo de expertos en ética y cumplimiento (Ethics and Compliance Officers Task Force). En el BCE, todos los nuevos empleados de la Supervisión Bancaria del BCE han cursado un programa obligatorio de aprendizaje electrónico y se les ha invitado a aumentar sus conocimientos sobre dilemas éticos a través de seminarios específicos. Además, la CGO respondió a cerca de 1.850 consultas sobre temas muy variados, prácticamente la mitad de ellas presentadas por personal de la Supervisión Bancaria del BCE. Más del 40 % de estas consultas estaban relacionadas con operaciones financieras privadas de empleados, seguidas de preguntas sobre restricciones post-empleo y sobre conflictos de intereses (véase gráfico 26).

Gráfico 26

Resumen de las consultas presentadas por empleados de la Supervisión Bancaria del BCE en 2019

Fuente: BCE.

Además de asesorar a todo el personal del BCE sobre cuestiones éticas, la CGO también organizó ejercicios de vigilancia del cumplimiento con respecto a operaciones financieras privadas de los empleados. Si bien se identificó un número limitado de casos de incumplimiento, de los cuales alrededor del 25 % estaba relacionado con empleados de la Supervisión Bancaria del BCE, ninguno de ellos se refería a conductas intencionadamente inadecuadas u otros incumplimientos graves.

A dos de los empleados dedicados a la supervisión bancaria que cesaron en 2019 se les impuso un período de incompatibilidad, de conformidad con el Régimen Deontológico.

Con la entrada en vigor del Código de Conducta Único para altos cargos del BCE el 1 de enero de 2019, el Comité Deontológico del BCE evaluó las nuevas Declaraciones de intereses presentadas por todos los miembros del Consejo de Supervisión, que, una vez completadas, se publicaron en el sitio web de supervisión bancaria del BCE. Asimismo, el Comité emitió 17 dictámenes relativos a altos cargos del BCE involucrados en la supervisión bancaria, la mayoría relacionados con conflictos de intereses.

La cooperación entre las autoridades de supervisión y la creación de una cultura ética y corporativa en el conjunto de la supervisión bancaria europea cobraron un impulso adicional con el Ethics and Compliance Officers Task Force, que se ha convertido en una «plataforma» para el intercambio de información y en un foro para favorecer la aplicación coherente del Código Único en el seno del Mecanismo Único de Supervisión.


5.6 Aplicación del principio de separación entre las funciones de política monetaria y de supervisión

Durante 2019, el principio de separación entre las funciones de política monetaria y de supervisión se aplicó principalmente al intercambio de información entre los distintos ámbitos funcionales[88].

En virtud de la Decisión BCE/2014/39 sobre la aplicación de la separación entre las funciones de política monetaria y supervisión del BCE[89], el intercambio de información estuvo sujeto al principio de la «necesidad de conocer», es decir, cada función tuvo que demostrar que la información solicitada era necesaria para alcanzar sus objetivos. En la mayoría de los casos el acceso a la información confidencial lo concedió directamente la función del BCE que poseía la información, en consonancia con la Decisión BCE/2014/39, que prevé que el acceso a información con datos anónimos o a información no sensible sobre políticas lo concedan directamente las funciones correspondientes. No fue necesaria la intervención del Comité Ejecutivo para solucionar posibles conflictos de intereses.

Sin embargo, conforme a dicha Decisión, la participación del Comité Ejecutivo fue necesaria en algunas ocasiones para permitir el intercambio de información no anónima relativa a bancos concretos o evaluaciones sensibles sobre políticas. El acceso a los datos se autorizó con arreglo al principio de la «necesidad de conocer», tras un análisis de los motivos operativos, y con carácter temporal, para garantizar que el principio de la necesidad de conocer se cumpliera en todo momento.

La separación de funciones en la toma de decisiones no suscitó dudas, por lo que no fue necesaria la intervención de la Comisión de Mediación.


5.7 Marco de presentación de información y gestión de la información

5.7.1 Evolución del marco de presentación de información

Conforme al artículo 140, apartado 4, del Reglamento Marco del MUS, el BCE es responsable de organizar los procesos relativos a la recopilación y la revisión de calidad de la información presentada por las entidades supervisadas[90]. El objetivo principal es garantizar que los supervisores bancarios utilicen información supervisora fiable y oportuna.

Las comprobaciones adicionales de calidad de los datos se publican en el sitio web de supervisión bancaria del BCE. Como parte de su revisión de la calidad de la información, en 2019 el BCE actualizó la lista de comprobaciones adicionales de calidad de los datos elaborada en colaboración con las ANC, que puede consultarse en dicho sitio web. El objetivo de estas comprobaciones es complementar las normas de validación publicadas por la EBA y aumentar la calidad de la información supervisora. También en 2019 el BCE comenzó a publicar los resultados de su evaluación de la calidad de los datos de supervisión, que se transmiten con arreglo a las normas técnicas de ejecución de la EBA. Estos resultados se publican trimestralmente de forma agregada y se pueden consultar en la sección de datos de supervisión del sitio web de supervisión bancaria del BCE.

Los datos de supervisión agregados y una selección de la información divulgada en el marco del Pilar 3 se publican en el sitio web de supervisión bancaria del BCE

En 2019, el BCE continuó aumentando la transparencia y la disponibilidad de la información de supervisión publicada en el sitio web de supervisión bancaria del BCE. En primer lugar, el BCE empezó a publicar una nota de prensa trimestral donde se destacan las tendencias de las principales ratios sobre adecuación del capital, calidad de los activos y liquidez. Asimismo, el BCE carga los datos de supervisión agregados en el Statistical Data Warehouse del BCE, lo que facilita la descarga de series temporales por parte de los usuarios. Por último, el BCE siguió ampliando la publicación de información conforme al Pilar 3 a nivel de entidad: además de las tres ratios de solvencia y apalancamiento divulgadas por las entidades significativas al máximo nivel de consolidación en los 19 países de la zona del euro, en 2019 también se publicó, para todas las entidades de importancia sistémica mundial (EISM) y otras entidades de importancia sistémica (OEIS), la plantilla de información de la ratio de cobertura de liquidez (EU-LIQ1), que incluye los importes de los activos líquidos de alta calidad, las entradas y salidas de efectivo, y sus desgloses respectivos.

En 2019 continuaron los trabajos sobre integración de datos

También se ha logrado aumentar la eficiencia en la presentación de información y reducir la carga informadora de las entidades. En primer lugar, se volvió a ampliar el diccionario de información integrada de las entidades de crédito (BIRD, por sus siglas en inglés)[91] para incorporar los requerimientos relativos al gravamen de activos, la planificación de la resolución y la versión 2.8 de FINREP en su base de datos. En la actualidad se está ultimando la inclusión de información COREP sobre el riesgo de crédito de acuerdo con el método basado en calificaciones internas (IRB) y con el método estándar, de titulizaciones y de información FINREP sobre préstamos dudosos. El uso de la capa de entrada (input layer) del BIRD para obtener las distintas obligaciones de información, como se describe en el diccionario, se está probando para corregir posibles incoherencias y para demostrar la validez y la viabilidad del BIRD.

El BCE también presta apoyo a la EBA en su mandato de evaluar la viabilidad de un sistema integrado de recopilación de datos estadísticos, datos prudenciales y datos relativos a resoluciones, con arreglo al artículo 430 quater del Reglamento de Requerimientos de Capital revisado (RRC II). El objetivo de dicho sistema integrado sería aumentar la eficiencia del sistema de reporte de información utilizando definiciones comunes y evitando solapamientos, mejorar el intercambio de información entre las autoridades e incrementar la calidad de los datos.

5.7.2 El sistema de gestión de la información del MUS

Para llevar a cabo sus actividades diarias, los supervisores recurren al sistema de gestión de la información del MUS (IMAS, por sus siglas en inglés), que es una plataforma tecnológica común que permite a los supervisores compartir información, con independencia de si están situados en el BCE o en una ANC y de si forman parte de un ECS o de una función especializada. Por tanto, IMAS facilita la aplicación del enfoque de «equipo único» y ayuda a garantizar el cumplimiento de la política sobre derechos de acceso pertinente. IMAS contribuye a la eficiencia y a la armonización de las actividades de supervisión al llevar a cabo procesos como el PRES, las inspecciones in situ y los procedimientos de autorización de forma precisa y eficaz, mediante flujos de trabajo automatizados que registran toda la información relevante y hacen un seguimiento de la misma. Este sistema permite realizar comparaciones entre entidades de crédito y efectuar análisis horizontales.

Una nueva base de datos denominada IDRA (IMAS Data Reporting and Analytics) permite el acceso flexible a información supervisora y ha añadido nuevas capacidades de gestión de datos para todos los usuarios de IMAS, facilitando de este modo los análisis avanzados.

5.7.3 Plataforma de pruebas de resistencia y aplicación OSI Credit

Los ejercicios de pruebas de resistencia y las revisiones de expedientes de crédito que realizan los supervisores europeos se basan en un sistema de TI especializado denominado STAR (Stress Test Account Reporting). La plataforma STAR sirve de apoyo en todas las fases de los procesos de las pruebas de resistencia, desde la recogida y el análisis de los datos de las pruebas hasta la comunicación de información sobre los resultados a las entidades participantes. STAR aumenta la eficiencia al automatizar los procesos y facilitar el análisis de los resultados de las pruebas de resistencia, y permite a los usuarios del BCE, de las ANC y de las entidades participantes trabajar en una plataforma web centralizada, que es segura y cumple la política de derechos de acceso del MUS.

La infraestructura STAR también da soporte a la aplicación OSI Credit, que se desarrolló para mejorar la eficiencia y la armonización de las misiones relativas al riesgo de crédito. Sirve de ayuda en las distintas fases de estas misiones, automatiza los flujos de trabajo, genera informes y ofrece una plataforma para llevar a cabo un análisis más profundo de las carteras crediticias.


6 Información sobre el consumo presupuestario

6.1 Gastos correspondientes a 2019

El Reglamento del MUS establece que el BCE debe disponer de los recursos adecuados para desempeñar sus funciones de supervisión con eficacia. Estos recursos se financian con las tasas de supervisión que han de abonar las entidades sujetas a la supervisión del BCE.

Los gastos incurridos en el ejercicio de las funciones de supervisión se identifican por separado en el presupuesto del BCE. La autoridad en materia presupuestaria del BCE recae en su Consejo de Gobierno. Este órgano aprueba el presupuesto anual del BCE a propuesta del Comité Ejecutivo, previa consulta con el presidente y el vicepresidente del Consejo de Supervisión sobre cuestiones relacionadas con la supervisión bancaria. El Comité de Presupuestos (BUCOM), compuesto por representantes de todos los BCN del Eurosistema y del BCE, asiste al Consejo de Gobierno evaluando los informes del BCE sobre planificación y seguimiento presupuestarios.

Los gastos en 2019 coincidieron aproximadamente con las estimaciones

Los gastos en que incurre el BCE en el ejercicio de sus funciones de supervisión son principalmente los gastos directos de las Direcciones Generales de Supervisión Bancaria del BCE. La función de supervisión utiliza asimismo los servicios comunes que prestan las áreas de apoyo existentes del BCE, como equipamiento y mantenimiento, gestión de recursos humanos, servicios administrativos, presupuesto y control, contabilidad, servicios jurídicos, comunicación y servicios lingüísticos, auditoría interna, estadística y sistemas de información.

En abril de 2019, el Consejo de Gobierno adoptó la decisión del BCE sobre el importe a recuperar por medio de las tasas de supervisión en 2019. Esta decisión fijaba la estimación de los gastos anuales de las funciones de supervisión bancaria en 559 millones de euros[92]. Los gastos incurridos por el BCE por este concepto al cierre de 2019 ascendieron a 537 millones de euros (véase cuadro 6), cifra un 4 % inferior a la estimación comunicada en abril de 2019, lo que indica que se está avanzando hacia una mayor estabilidad en la planificación de los gastos. El superávit resultante de 22 millones de euros se deducirá íntegramente del importe total que se exija para el período de la tasa de 2020, que, con arreglo al marco de las tasas revisado, se facturará a posteriori[93] en 2021.

Cuadro 6

Coste de las funciones de supervisión del BCE, por actividad

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

El BCE agrupa sus costes utilizando una clasificación por funciones que permite su separación. En lo que respecta a sus funciones de supervisión, los principales grupos según la actividad son los siguientes:

  • supervisión directa de las entidades o grupos bancarios significativos;
  • vigilancia de la supervisión de las entidades o grupos bancarios menos significativos (supervisión indirecta);
  • realización de funciones horizontales y servicios especializados.

La clasificación se determina en función de los gastos en que han incurrido las áreas operativas del BCE encargadas de las respectivas funciones de supervisión. Los costes indicados incluyen, para cada grupo, la imputación de los servicios comunes prestados por las áreas de apoyo del BCE. El BCE también utiliza estas clasificaciones para identificar la distribución de los costes anuales que han de recuperarse mediante las tasas anuales de supervisión que deben abonar las entidades supervisadas en función de si son entidades significativas o menos significativas. Según la metodología que se define en el artículo 8 del Reglamento de Tasas para la distribución de las tasas anuales de supervisión, los gastos relacionados con las funciones horizontales y los servicios especializados se asignan de forma proporcional, en función del coste total de la supervisión de las entidades significativas y del correspondiente a la vigilancia de la supervisión de las entidades menos significativas, respectivamente.

Los costes de la supervisión directa de las entidades o grupos bancarios significativos comprenden principalmente los costes de la participación del BCE en los equipos conjuntos de supervisión y de las inspecciones in situ. También incluyen los costes asociados al TRIM. La vigilancia de la supervisión de las entidades o grupos bancarios menos significativos engloba las actividades de vigilancia y las tareas de autorización. Las funciones horizontales y los servicios especializados abarcan actividades tales como las desarrolladas por la Secretaría del Consejo de Supervisión, funciones macroprudenciales (incluidas las relacionadas con las pruebas de resistencia), la formulación de políticas supervisoras, servicios estadísticos y servicios jurídicos específicos.

Cuadro 7

Coste de la Supervisión Bancaria del BCE, por tipo de gasto

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

La mayor parte de los costes incurridos en las actividades de supervisión está relacionada con los salarios y las prestaciones, junto con el gasto asociado en concepto de alquiler y mantenimiento de edificios y otros gastos de personal, como viajes de trabajo y formación.

En 2019, los gastos anuales reales se incrementaron un 4 % con respecto a 2018, debido principalmente al aumento aprobado de la plantilla del BCE. Esto se tradujo, a su vez, en un ascenso de los costes relacionados con las instalaciones y con actividades como viajes de trabajo.

Además de emplear sus recursos internos, el BCE contrata servicios de consultoría externa que proporcionan conocimientos especializados o asesoramiento integral, bajo las directrices de personal interno cualificado, cuando necesita cubrir cualquier falta temporal de recursos. El gasto total del BCE en servicios de consultoría relacionados con las funciones básicas de supervisión ascendió a 68,7 millones de euros en 2019, 7,1 millones de euros menos que en 2018. La actividad que requirió mayor apoyo de estos servicios de consultoría fue el TRIM, con un coste cifrado en 34,9 millones de euros para 2019. El proyecto TRIM concluirá pronto, y algunas actividades pasarán a realizarse de forma regular a partir de 2020. Asimismo, en 2019 se gastaron 21,4 millones de euros en recursos externos destinados a las evaluaciones globales, y otros 2,1 millones de euros en preparativos para el Brexit. El resto de los gastos de consultoría correspondieron principalmente a la realización de inspecciones in situ «periódicas», incluidas las misiones transfronterizas. En el capítulo 1 puede consultarse información más detallada sobre estas actividades.

Perspectivas en relación con las tasas de supervisión bancaria en 2020

El BCE está comprometido con una gestión de costes sostenible en el desempeño de sus funciones supervisoras

Tras cinco años de actividad, la supervisión bancaria europea está pasando de la fase de creación a otra de madurez, por lo que sus costes han ido evolucionando. En la próxima fase, el BCE pondrá el foco en una gestión de costes sostenible. En este sentido, se ha comprometido a buscar firmemente mejoras continuas de eficiencia a través de medidas de internalización siempre que sea posible, a mantener el control de los recursos y a aumentar la productividad de forma continuada, lo que puede requerir una inversión inicial. El BCE ha adquirido este compromiso con el fin de avanzar hacia la estabilidad de costes en el medio plazo.

En 2019, el Consejo de Gobierno aprobó una ampliación neta de plantilla de 112,5 FTE para 2020: 59,5 FTE para las áreas operativas básicas de la supervisión bancaria y 53 FTE para los servicios comunes relacionados. En línea con la estrategia de estabilización, estas cifras incluyen 44 FTE aprobados para internalizar recursos destinados a servicios que, de lo contrario, tendrían que prestar consultores (en particular, servicios de TI para la presentación y gestión de información). Se están estudiando otras medidas de internalización, que pueden traducirse en futuros incrementos de FTE.

En consecuencia, los gastos relacionados con las funciones de supervisión seguirán creciendo de forma controlada en 2020, un 12 % con respecto a 2019. Este incremento es atribuible en parte a: i) el aumento esperado en el número de entidades que pasarán a ser supervisadas como resultado de los acuerdos de cooperación estrecha que algunos países suscriban con el BCE, y ii) el Brexit. También se incrementarán el número y el tamaño de los bancos y grupos bancarios supervisados al máximo nivel de consolidación. Por lo tanto, ceteris paribus, es posible que la tasa correspondiente a cada entidad o grupo bancario no aumente al mismo ritmo que los gastos del BCE.

Cuadro 8

Coste estimado de la Supervisión Bancaria del BCE en 2020, por actividad

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

A partir del período de la tasa de 2020, las tasas de supervisión del BCE se calcularán sobre los costes anuales reales de la supervisión bancaria, es decir, una vez finalizado el período de devengo.

La tasa anual de supervisión para 2020, que se exigirá en 2021, no se conocerá hasta el final del período de la tasa e incluirá los gastos reales de todo el año ajustados por: i) el superávit de 22 millones de euros correspondiente al período de la tasa de 2019, y ii) los importes reembolsados de las distintas entidades o recibidos de las mismas relativos a períodos de la tasa anteriores, los intereses de demora recibidos y las tasas incobrables. El valor neto de estos ajustes relacionados con el ejercicio 2019, pero que no se reflejan en el cálculo previo de las tasas de 2019, ascendió a 0,1 millones de euros. Los valores correspondientes a 2020 no se conocerán hasta el final del período de devengo.

Sobre la base de la información disponible actualmente, se prevé que el importe total que se exigirá en 2021 será similar al exigido en 2019. Se estima que el importe total a exigir se distribuirá en una proporción del 90 % para las entidades significativas y del 10 % para las entidades menos significativas, lo que se corresponde con la asignación de los gastos reales de 2019.

Cuadro 9

Estimación del importe total a exigir para 2020, por categoría de entidad

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Nota: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.


6.2 El marco de las tasas en 2019

Conjuntamente con el Reglamento del MUS, el Reglamento de Tasas establece el marco jurídico conforme al cual el BCE impone una tasa anual de supervisión para cubrir los gastos en que incurra en relación con sus funciones de supervisión. Dicho Reglamento establece los métodos para: i) determinar el importe total de la tasa anual de supervisión; ii) calcular el importe que debe abonar cada entidad supervisada; y iii) cobrar la tasa anual de supervisión.

Finalización de la revisión del marco de las tasas de supervisión del BCE

El marco de las tasas modificado será de aplicación a partir del período de la tasa de 2020

El resultado de la revisión del marco de las tasas de supervisión del BCE se publicó el 17 de diciembre de 2019. El BCE inició la revisión en junio de 2017 con una consulta pública en la que se solicitaban comentarios y sugerencias sobre posibles mejoras del marco. Tras la finalización de la consulta pública, el BCE analizó todos los comentarios recibidos del público y efectuó su propia revisión interna del marco. Los resultados se presentaron en forma de propuestas de mejora en una segunda consulta pública iniciada en abril de 2019. A través de las dos consultas realizadas, el BCE entabló un valioso diálogo con el público sobre la metodología de las tasas de supervisión. El BCE agradece los comentarios recibidos y ha tratado, en la medida de lo posible, de dar respuesta a las preocupaciones de las distintas partes interesadas, manteniendo al mismo tiempo la equidad y la transparencia del marco de las tasas de supervisión.

El Reglamento modificado y la Decisión asociada son aplicables al cálculo de las tasas anuales de supervisión correspondientes al período de la tasa de 2020[94]. A continuación se presenta un resumen de las principales modificaciones del marco.

Cobro a posteriori de las tasas de supervisión: las tasas de supervisión ya no se exigen sobre la base de los costes de supervisión estimados, sino que se calculan a partir de los costes anuales reales de la supervisión bancaria, es decir, una vez finalizado el período de devengo de la tasa.

Descuento aplicable al componente mínimo de la tasa para las entidades de crédito menos significativas de menor tamaño: el componente mínimo de la tasa se redujo a la mitad para las entidades menos significativas con activos totales de hasta 1.000 millones de euros. Según los datos correspondientes a 2019, alrededor del 60 % de las entidades menos significativas se benefician de este descuento, que en la práctica reduce sus tasas entre un 3 % y un 50 %. Las tasas de supervisión de las entidades menos significativas a las que no se aplica el descuento han aumentado moderadamente, en torno a un 3 %.

Reutilización de los datos supervisores de que dispone el BCE: la eliminación de la obligación de proporcionar separadamente los factores de la tasa se traduce en mejoras de eficiencia para más del 90 % de las entidades y grupos supervisados. Estos factores no pueden obtenerse a partir de los datos de supervisión en el caso de: i) los grupos supervisados que excluyen del cálculo de su tasa los activos de filiales radicadas en Estados miembros no participantes y en terceros países, y ii) las sucursales que no están obligadas a presentar información financiera con fines de supervisión de conformidad con el Reglamento (UE) 2015/534[95]. Por lo tanto, es necesario que esas entidades sigan comunicando los factores de la tasa a través de un proceso específico.

Modificación de la obligación de que un auditor verifique los datos referidos a los activos totales de las sucursales: para la mayoría de las sucursales pagadoras de la tasa, la obligación de hacer verificar por un auditor los activos totales a efectos de calcular la tasa de supervisión del BCE resultaba desproporcionada en relación con el importe de la tasa de supervisión a pagar. En consecuencia, ahora se permite a las sucursales pagadoras de la tasa que presenten una carta de la dirección en la que se apruebe su factor de la tasa, en lugar de un certificado del auditor.

Emisión del aviso de tasa en distintas lenguas: el BCE emitirá los avisos de tasa en todas las lenguas oficiales de la UE.

Como 2020 es un año de transición, las tasas de supervisión para 2020 no se facturarán hasta 2021. Las tasas correspondientes a los costes reales incurridos en las funciones de supervisión bancaria en el ejercicio 2020 se facturarán en la primera mitad de 2021. Para realizar la transición de la facturación por adelantado de las tasas a su facturación a posteriori, el superávit del período 2019, y los ajustes surgidos de actividades realizadas en 2019 que no se incluyeron en el cálculo de la tasa correspondiente a ese año, se incluirán en la tasa que se cobrará a posteriori en 2021.

Durante el período de transición, el BCE enviará comunicaciones periódicas a las entidades sujetas a la tasa para informarlas acerca de lo que estos cambios suponen en la práctica y guiarlas en la aplicación de los nuevos procesos.


Importe total de las tasas en 2019

Las tasas exigidas por el BCE en relación con el ejercicio de sus funciones de supervisión ascendieron a 576 millones de euros

En abril de 2019 el BCE decidió que el importe total que se habría de recuperar a través de las tasas de supervisión en 2019 sería de 576 millones de euros. Este importe se basó en los gastos esperados para todo el año 2019, que ascendían a 559 millones de euros, ajustados por: i) el déficit de 15,3 millones de euros correspondiente al período de la tasa de 2018, y ii) 1,7 millones de euros (netos) reembolsados a distintas entidades de crédito en relación con períodos de tasas anteriores.

El importe que ha de recuperarse mediante las tasas anuales se divide en dos partes, atendiendo a si la entidad supervisada ostenta la condición de significativa o menos significativa, lo cual refleja los distintos grados de control supervisor que aplica el BCE.

Cuadro 10

Total de ingresos relacionados con las funciones de supervisión bancaria

(millones de euros)

Fuente: BCE.
Notas: Los totales y subtotales pueden no coincidir con la suma de las cifras debido al redondeo.

Como se explica en la sección 6.1, la diferencia entre los gastos reales incurridos en las funciones de supervisión bancaria en 2019 y el importe estimado para ese mismo año arroja un superávit total de 22 millones de euros. Este superávit reducirá el importe de las tasas exigidas para el período de la tasa de 2020.

Tras la publicación del importe total exigido para 2019, se observó una incoherencia en los importes del déficit correspondiente al período de la tasa de 2018 asignados a cada categoría de entidad. Así pues, en la tasa total de 2019 se cobraron 0,7 millones de euros de menos a las entidades significativas y 0,7 millones de euros de más a las entidades menos significativas. Este hecho se ha tenido en cuenta en el superávit que reducirá la tasa en 2020.

Cuadro 11

Importes que se trasladarán al período de la tasa de 2020, por categoría de entidad

(millones de euros)

Fuente: BCE.


Tasas de supervisión individuales

Las tasas aplicables a cada entidad se calculan de acuerdo con su importancia y perfil de riesgo, utilizando los factores de la tasa anual de las entidades supervisadas con fecha de referencia de 31 de diciembre del año anterior. La tasa de supervisión calculada para cada entidad se cobra posteriormente mediante pagos anuales (véase figura 7).

Figura 7

El componente variable de la tasa se determina según la importancia y el perfil de riesgo de la entidad

La tasa de supervisión, que se calcula al máximo nivel de consolidación dentro de los Estados miembros participantes en el MUS, tiene un componente variable y un componente mínimo. Este último se aplica por igual a todas las entidades de crédito y es el 10 % del importe total que se ha de recuperar[96].

El artículo 7 del Reglamento de Tasas dispone que los siguientes cambios en la situación de una entidad concreta requieren que se modifique la tasa de supervisión correspondiente: i) cambia la condición de la entidad supervisada a efectos de supervisión, es decir, la entidad se reclasifica de significativa a menos significativa, o viceversa; ii) se concede autorización a una nueva entidad supervisada, o iii) se revoca una autorización existente. Los cambios relacionados con períodos de tasas previos, que dieron lugar a nuevas decisiones del BCE sobre las tasas de supervisión, se cifraron en un total de 1,8 millones de euros en 2019, de los que 1,7 millones se incluyeron en las tasas anuales de supervisión facturadas en 2019.

En el sitio web de supervisión bancaria del BCE puede encontrarse más información sobre las tasas de supervisión. Esta información se actualiza periódicamente y se publica en todas las lenguas oficiales de la UE.


Otros ingresos relacionados con las funciones de supervisión bancaria

El BCE tiene derecho a imponer sanciones administrativas a las entidades supervisadas cuando no cumplen las obligaciones establecidas en la regulación prudencial bancaria de la UE (incluidas las decisiones de supervisión del BCE)[97]. Los ingresos correspondientes no se tienen en cuenta en el cálculo de las tasas anuales de supervisión. De conformidad con el Reglamento de Tasas, ni las indemnizaciones que deban abonarse a terceros ni las sanciones administrativas que las entidades supervisadas han de pagar al BCE influyen en modo alguno en la tasa de supervisión. Las sanciones administrativas impuestas a las entidades supervisadas se registran como ingresos en la cuenta de pérdidas y ganancias del BCE. En 2019, los ingresos por sanciones impuestas a las entidades supervisadas ascendieron a 7 millones de euros[98].


7 Instrumentos jurídicos adoptados por el BCE

En esta sección se presentan los instrumentos jurídicos en materia de supervisión bancaria adoptados por el BCE en 2019 y publicados en el Diario Oficial de la Unión Europea y/o en el sitio web del BCE. Se incluyen los instrumentos jurídicos adoptados en virtud del artículo 4, apartado 3, del Reglamento (UE) nº 1024/2013 y otros instrumentos jurídicos pertinentes.


7.1 Reglamentos del BCE

BCE/2019/37
Reglamento (UE) 2019/2155 del Banco Central Europeo, de 5 de diciembre de 2019, por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 1163/2014 sobre las tasas de supervisión (DO L 327 de 17.12.2019, p. 70)

Corrección de errores del Reglamento (UE) 2019/2155 del Banco Central Europeo, de 5 de diciembre de 2019, por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 1163/2014 sobre las tasas de supervisión (DO L 330 de 20.12.2019, p. 106)


7.2 Instrumentos jurídicos del BCE distintos de los Reglamentos

BCE/2019/1
Recomendación del Banco Central Europeo, de 7 de enero de 2019, sobre las políticas de reparto de dividendos (DO C 11 de 11.1.2019, p. 1)

BCE/2019/4
Decisión (UE) 2019/322 del Banco Central Europeo, de 31 de enero de 2019, sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones relativas a las competencias de supervisión conferidas por el derecho nacional (DO L 55 de 25.2.2019, p. 7)

BCE/2019/5
Decisión (UE) 2019/323 del Banco Central Europeo, de 12 de febrero de 2019, por la que se designan jefes de unidades de trabajo que adopten decisiones delegadas relativas a las competencias de supervisión conferidas por el derecho nacional (DO L 55 de 25.2.2019, p. 16)

BCE/2019/10
Decisión (UE) 2019/685 del Banco Central Europeo, de 18 de abril de 2019, sobre el importe total de las tasas anuales de supervisión para 2019 (DO L 115 de 2.5.2019, p. 16)

BCE/2019/14
Decisión (UE) 2019/976 del Banco Central Europeo, de 29 de mayo de 2019, por la que se establecen los principios aplicables a la determinación de objetivos y al intercambio de información sobre el rendimiento en los equipos conjuntos de supervisión y se deroga la Decisión (UE) 2017/274 (DO L 157 de 14.6.2019, p. 61)

BCE/2019/23
Decisión (UE) 2019/1376 del Banco Central Europeo, de 23 de julio de 2019, sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones relativas al régimen de pasaporte, la adquisición de participaciones cualificadas y la revocación de la autorización de entidades de crédito (DO L 224 de 28.8.2019, p. 1)

BCE/2019/26
Decisión (UE) 2019/1377 del Banco Central Europeo, de 31 de julio de 2019, por la que se designan jefes de unidades de trabajo que adopten decisiones delegadas relativas al régimen de pasaporte, la adquisición de participaciones cualificadas y la revocación de la autorización de entidades de crédito (DO L 224 de 28.8.2019, p. 6)

BCE/2019/27
Decisión (UE) 2019/1378 del Banco Central Europeo, de 9 de agosto de 2019, por la que se modifica la Decisión BCE/2014/16 sobre el establecimiento de un Comité Administrativo de Revisión y sus normas de funcionamiento (DO L 224 de 28.8.2019, p. 9)

BCE/2019/38
Decisión (UE) 2019/2158 del Banco Central Europeo, de 5 de diciembre de 2019, sobre la metodología y los procedimientos para determinar y recopilar los datos relativos a los factores de la tasa utilizados para calcular las tasas anuales de supervisión (DO L 327 de 17.12.2019, p. 99)

Corrección de errores de la Decisión (UE) 2019/2158 del Banco Central Europeo, de 5 de diciembre de 2019, sobre la metodología y los procedimientos para determinar y recopilar los datos relativos a los factores de la tasa utilizados para calcular las tasas anuales de supervisión (DO L 330 de 20.12.2019, p. 105)

Código de Conducta para altos cargos del Banco Central Europeo (DO C 89 de 8.3.2019, p. 2)

Memorando de Entendimiento entre el Tribunal de Cuentas Europeo y el Banco Central Europeo en relación con las auditorías de las funciones de supervisión bancaria del BCE (9.10.2019)

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Traducción efectuada por el Banco de España. En caso de discrepancia, prevalece la versión original en inglés.

La recepción de datos para elaborar este informe se cerró el 31 de diciembre de 2019.

Puede consultarse terminología específica en el glosario del MUS (en inglés).

HTML ISBN 978-92-899-4170-9, ISSN 2443-5856, doi: 10.2866/33180, QB-BU-20-001-ES-Q


[1]Para un análisis de los resultados de las entidades significativas en 2018, véase «Profitability numbers are looking up, but not enough», SSM Supervision Newsletter, BCE, agosto de 2019, y para un análisis prospectivo, véase «Profitability: banks expect to remain under pressure», SSM Supervision Newsletter, BCE, noviembre de 2019.
[2]Véase un análisis de los resultados de las entidades menos significativas en 2018 en Risk report on less significant institutions.
[3]Para más información, véase la encuesta sobre préstamos bancarios en la zona del euro.
[4]Reglamento (UE) 2019/630 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de abril de 2019, por el que se modifica el Reglamento (UE) nº 575/2013 en lo que respecta a la cobertura mínima de pérdidas derivadas de exposiciones dudosas (DO L 111 de 25.4.2019, p. 4).
[5]Los períodos relativos a la antigüedad de las NPE se refieren al tiempo que una exposición ha permanecido clasificada como dudosa (es decir, su antigüedad). La antigüedad de las NPE se define como el número de días (convertidos a años) transcurridos desde que una exposición se clasifica como dudosa hasta la fecha de información o de referencia pertinente. 2/7 y 3/7/9 años se refiere al período en el que se espera implementación plena (es decir, 100 % de cobertura). Concretamente, se espera el 100 % de cobertura después de tres años para las NPE no garantizadas, de siete años para las NPE garantizadas con activos distintos de bienes inmuebles y de nueve años para las NPE garantizadas con bienes inmuebles. También hay expectativas de cobertura para períodos de antigüedad inferiores. Para más información, véase el cuadro 3 de la Comunicación sobre las expectativas supervisoras de cobertura de NPE.
[6]Para algunas NPE garantizadas o aseguradas por una agencia oficial de crédito a la exportación, se ha eliminado la senda lineal esperada hasta la implementación plena, es decir, de acuerdo con el tratamiento de Pilar 1 de las NPE, no hay expectativas de cobertura hasta los 7 años de antigüedad de la clasificación como NPE y la expectativa de cobertura del 100 % es aplicable a las exposiciones al crédito a la exportación tras más de 7 años de clasificación como NPE.
[7]Para más detalles, véase la sección 4 de la Comunicación sobre las expectativas supervisoras de cobertura de NPE.
[8]De acuerdo con el tratamiento de Pilar 1 de las NPE, «cuando la entidad modifique las condiciones de una exposición originada antes del 26 de abril de 2019 de modo que aumente la exposición de la entidad frente al deudor, la exposición se considerará originada en la fecha en que resulte aplicable la modificación» (artículo 469 bis del Reglamento (UE) nº 2019/630).
[9]Para más detalles, véase la sección 2 de la Comunicación sobre las expectativas supervisoras de cobertura de NPE.
[10]Es importante señalar que los conceptos «exposición dudosa» (non-performing exposure, NPE) y «préstamo dudoso» (non-performing loan, NPL) se usan indistintamente en este documento. Los motivos se explican en la nota 1 al pie de página de la Comunicación sobre las expectativas supervisoras de cobertura de NPE.
[11]El análisis cubre las ventas directas de NPL, las titulizaciones de NPL que dan lugar a su salida del balance y las ventas de activos adjudicados.
[12]Véanse M. La Torre, G. Vento, H. Chiappini y G. Lia, «NPL sales and market reactions: who is left empty-handed?», Bancaria, n.º 3, marzo de 2019, y Gasbarro et al. «The Response of Bank Share Prices to Securitization Announcements», Quarterly Journal of Business and Economics, vol. 44, n.º 1, enero de 2005, pp. 89-105. M. La Torre et al. observan que las ventas de NPL tuvieron un impacto positivo en los vendedores italianos durante el período 2015-2017. Su estudio muestra asimismo que el mercado no reacciona negativamente ante la pérdida de valor por la diferencia entre el precio de venta y el valor contable neto de los préstamos dudosos. Gasbarro et al. ponen de manifiesto que los anuncios de titulizaciones por parte de una muestra de bancos estadounidenses con elevadas calificaciones de sus bonos, elevado apalancamiento financiero, bajos gastos por conceptos distintos de intereses y una alta frecuencia de emisión generaron efectos riqueza muy positivos.
[13]La metodología de estudio de eventos se basa en el modelo publicado por Fama et al. en 1969 (véase E. F. Fama, L. Fisher, M. C. Jensen y R. Roll, «The Adjustment of Stock Prices to New Information», International Economic Review, vol.10, n.º 1, 1969, pp. 1-21). En primer lugar, se identificaron los «eventos». En segundo lugar, se calcularon los rendimientos anormales restando los rendimientos normales esperados en el supuesto de que no se hubiera anunciado la venta de NPL de los rendimientos reales de las acciones de los bancos. En tercer lugar, se calculó el rendimiento anormal acumulado (CAR, por sus siglas en inglés) sumando los rendimientos anormales individuales para medir el impacto total de una venta en un período específico denominado event window. Por último, se calcularon los rendimientos anormales medios acumulados (CAAR, por sus siglas en inglés). Representan valores medios de todos los eventos de la muestra, es decir, las respuestas medias de los mercados bursátiles (en porcentaje) a los anuncios públicos. Con el fin de verificar la significatividad estadística de los CAAR, se utilizaron dos pruebas estadísticas paramétricas: i) la prueba t transversal paramétrica, y ii) la prueba introducida por Boehmer, Musumeci y Poulsen en 1991, que es robusta frente a la varianza provocada por el evento (véase E. Boehmer, J. Musumeci y A. B. Poulsen, «Event-study methodology under conditions of event-induced variance», Journal of Financial Economics, vol. 30, n.º 2, 1991, pp. 253-272).
[14]El total de la muestra incluye 135 eventos referentes a anuncios de ventas de préstamos dudosos publicados durante el período 2015-2019 por 31 entidades significativas y menos significativas del MUS cotizadas en Bolsa.
[15]Ventas de mayor cuantía son las ventas de NPA con un valor contable bruto superior a 320 millones de euros, es decir, la mediana de todas las ventas de las entidades significativas y menos significativas del MUS durante el período 2015-2019.
[16]La garantía de titulizaciones de los préstamos bancarios dudosos (Garanzia Cartolarizzazione Sofferenze, GACS) es un sistema de garantía pública de las obligaciones de pago de los vehículos de titulización italianos en relación con los tramos senior de los bonos de titulización de activos emitidos por dichos vehículos (en el contexto de las operaciones de titulización de préstamos dudosos).
[17]El 70 % de los anuncios de ventas de NPL publicados por las entidades de crédito irlandesas incluidas en la muestra del estudio de eventos hacía referencia a un impacto favorable sobre las ratios de capital. Este es el porcentaje más elevado entre los países de la muestra.
[18]Véanse el Dictamen del Banco Central Europeo, de 6 de diciembre de 2019, acerca de un sistema de garantía de titulizaciones de préstamos originados por entidades de crédito (CON/2019/42) y la Ley griega 4649/2019 (Boletín Oficial del Estado A 2016 de 16 de diciembre de 2019).
[19]Según datos internos del BCE y las estadísticas supervisoras sobre el sector bancario del BCE, si solo se consideran las entidades significativas del MUS, entre el cuarto trimestre de 2014 y el segundo trimestre de 2019, la ratio de NPL disminuyó del 17,1 % al 8,0 % para las entidades significativas italianas, del 23,9 % al 4,1 % para las irlandesas, del 8,0 % al 3,5 % para las españolas, del 39,68 % al 39,24 % para las griegas, del 50,8 % al 18,6 % para las chipriotas y del 17,15 % al 10,59 % para las portuguesas.
[20]Para más detalles sobre los diferentes niveles de control de calidad incluidos en el TRIM, véase «TRIM: reviewing internal models», SSM Supervision Newsletter, BCE, noviembre de 2018.
[21]Como parte de la comunicación relativa a la finalización del proyecto se facilitará información adicional sobre las decisiones de supervisión emitidas a raíz de las investigaciones in situ del TRIM.
[22]Excluidas las investigaciones in situ canceladas.
[23]Excluidas las decisiones de seguimiento sobre disposiciones complementarias.
[24]El BCE ha establecido umbrales para garantizar que solo se comuniquen los ciberincidentes relevantes y significativos.
[26]Las posiciones de nivel 1, 2 y 3 se distinguen en función de los datos que se utilizan para determinar su valor razonable (NIIF 13). Las posiciones que se negocian en mercados activos se clasifican como de nivel 1, ya que se pueden valorar utilizando las cotizaciones (no ajustadas). Las posiciones de nivel 2 se valoran usando datos directa o indirectamente observables, distintos de las cotizaciones que se emplean para las posiciones de nivel 1. Las posiciones de nivel 3 se valoran utilizando datos no observables (es decir, datos de mercado no disponibles o no suficientemente fiables). Por tanto, en su valoración se ha de usar la mejor información disponible sobre los supuestos que emplearían los participantes en los mercados para valorarlas.
[27]Las posiciones de nivel 2 y 3 de las carteras de negociación de las 13 entidades significativas incluidas en la muestra representan alrededor del 61 % del total de las posiciones de nivel 2 y 3 de las carteras de negociación y las carteras de inversión de todas las entidades significativas.
[28]En la sección 1.3.2. se facilita información adicional sobre las iniciativas in situ.
[29]Para más detalles sobre las pruebas de resistencia de la liquidez, véase la sección 1.1.1.
[30]Para más detalles, véase la sección 1.2.3.
[31]Esta disminución se debe a dos motivos principales: i) en 2019 no se concluyeron revisiones temáticas, por lo que se suprimió una fuente de deficiencias, y ii) las deficiencias detectadas en las investigaciones de modelos internos se incluyen ahora en una fase posterior del proceso, por lo que su número se redujo de forma excepcional en 2019.
[32]Para más información sobre los resultados y la metodología del PRES de 2019, véase el sitio web de supervisión bancaria del BCE.
[33]Reglamento (UE) nº 1024/2013 del Consejo, de 15 de octubre de 2013, que encomienda al Banco Central Europeo tareas específicas respecto de políticas relacionadas con la supervisión prudencial de las entidades de crédito (DO L 287 de 29.10.2013, p. 63).
[34]El término «híbrido» se utiliza aquí para hacer referencia a entidades tanto significativas como menos significativas.
[35]La metodología del PRES para entidades menos significativas se basa en las Directrices sobre el PRES elaboradas por la EBA y toma como punto de partida el enfoque del BCE para las entidades significativas y las metodologías nacionales existentes.
[36]Las entidades menos significativas de baja prioridad representan una amenaza muy limitada para la estabilidad financiera y tienen un nivel de riesgo intrínseco manejable, mientras que las de prioridad media tienen: i) un nivel de riesgo intrínseco alto con un impacto bajo o medio, ii) un nivel de riesgo intrínseco bajo, pero un impacto medio o alto o iii) un nivel de riesgo medio y un impacto medio. Las entidades menos significativas de alta prioridad son aquellas consideradas de riesgo medio o alto y que tienen un impacto alto o medio.
[37]Orientación (UE) 2017/697 del Banco Central Europeo, de 4 de abril de 2017, sobre el ejercicio por las autoridades nacionales competentes de las opciones y facultades que ofrece el derecho de la Unión respecto de las entidades menos significativas (DO L 101 de 13.4.2017, p. 156).
[38]Reglamento (UE) nº 2019/876 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de mayo de 2019, por el que se modifica el Reglamento (UE) nº 575/2013 en lo que se refiere a la ratio de apalancamiento, la ratio de financiación estable neta, los requisitos de fondos propios y pasivos admisibles, el riesgo de crédito de contraparte, el riesgo de mercado, las exposiciones a entidades de contrapartida central, las exposiciones a organismos de inversión colectiva, las grandes exposiciones y los requisitos de presentación y divulgación de información, y el Reglamento (UE) nº 648/2012 (DO L 150 de 7.6.2019, p. 1).
[39]Directiva (UE) 2019/878 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de mayo de 2019, por la que se modifica la Directiva 2013/36/UE en lo que respecta a los entes exentos, las sociedades financieras de cartera, las sociedades financieras mixtas de cartera, las remuneraciones, las medidas y las facultades de supervisión y las medidas de conservación del capital (DO L 150 de 7.6.2019, p. 253).
[40]Reglamento (UE) nº 575/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre los requisitos prudenciales de las entidades de crédito y las empresas de inversión, y por el que se modifica el Reglamento (UE) nº 648/2012 (DO L 176 de 27.6.2013, p. 1).
[41]Las entidades de importancia sistémica mundial identificadas son BNP Paribas, Deutsche Bank, Groupe BPCE, Groupe Crédit Agricole, ING Bank, Santander, Société Générale y UniCredit.
[42]Véanse «Banking in a changing climate - preparing for what lies ahead», SSM Supervision Newsletter, BCE, mayo de 2019, y «Climate change and financial stability», Special Feature A, Financial Stability Review, BCE, mayo de 2019.
[43]La EBA ha recibido varios mandatos para que, en el período que se extiende hasta 2025, evalúe la posible incorporación de los riesgos ESG a los tres pilares de supervisión prudencial.
[44]Reglamento (UE) nº 468/2014 del Banco Central Europeo, de 16 de abril de 2014, por el que se establece el marco de cooperación en el Mecanismo Único de Supervisión entre el Banco Central Europeo y las autoridades nacionales competentes y con las autoridades nacionales designadas (Reglamento Marco del MUS) (DO L 141 de 14.5.2014, p. 1).
[45]Estos criterios se establecen en el artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS.
[46]La lista de las entidades significativas y menos significativas publicada en diciembre de 2019 refleja: i) las decisiones sobre significatividad notificadas a las entidades supervisadas antes del 1 de noviembre de 2019, y ii) otros cambios y hechos que han afectado a las estructuras de determinados grupos con fecha efectiva anterior al 1 de noviembre de 2019.
[47]Estos procedimientos se refieren a los que se notificaron oficialmente al BCE durante el período de referencia (es decir, los procedimientos de notificación recibidos). El número de procedimientos de autorización no se corresponde con el de decisiones de supervisión que se concluyeron o se adoptaron durante ese período (esto es, decisiones emitidas).
[48]La caducidad de una autorización implica que, cuando así lo contemple la legislación nacional, la autorización deja de ser válida sin que sea necesaria una decisión formal al respecto; es un efecto jurídico que se produce cuando ocurre un factor desencadenante específico claramente definido, por ejemplo, la renuncia expresa a una licencia por parte de la entidad o el hecho de que la propia entidad deje de existir, por ejemplo, como consecuencia de una fusión con otra entidad.
[49]Incluido también un número limitado de solicitudes relativas a cargos no ejecutivos adicionales.
[50]Algunas decisiones se refieren a más de una evaluación de autorización (por ejemplo, evaluaciones de idoneidad de varios miembros del órgano de administración de la misma entidad significativa o adquisiciones de participaciones significativas en distintas filiales mediante una sola operación). Algunos procedimientos de autorización, principalmente los relacionados con procedimientos de pasaporte comunitario y de caducidad de licencia, no requieren una decisión formal del BCE.
[51]Estos procedimientos se refieren a los procedimientos que están sujetos al régimen de delegación aprobado en la Decisión (UE) 2017/935 del Banco Central Europeo, de 16 de noviembre de 2016, sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones de idoneidad y sobre la evaluación del cumplimiento de los requisitos de idoneidad (BCE/2016/42), y la Decisión (UE) 2019/1376 del Banco Central Europeo, de 23 de julio de 2019, sobre la delegación de la facultad de adoptar decisiones relativas al régimen de pasaporte, la adquisición de participaciones cualificadas y la revocación de la autorización de entidades de crédito (BCE/2019/23).
[52]Directiva 2013/36/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, relativa al acceso a la actividad de las entidades de crédito y a la supervisión prudencial de las entidades de crédito y las empresas de inversión, por la que se modifica la Directiva 2002/87/CE y se derogan las Directivas 2006/48/CE y 2006/49/CE (DO L 176 de 27.6.2013, p. 338).
[53]En «gestión de riesgos y controles internos» se incluyen los mecanismos o procesos de los que deben disponer las entidades de crédito para identificar, gestionar y comunicar adecuadamente los riesgos a los que están o puedan estar expuestas. La «estructura organizativa» se refiere a la medida en que las entidades tienen líneas de responsabilidad bien definidas, transparentes y coherentes.
[54]Tras la solicitud presentada por la Comisión de Mercados Financieros y de Capitales de Letonia, el BCE asumió la supervisión directa de AS PNB Banka el 4 de abril de 2019. Por tanto, AS PNB Banka pasó a ser clasificada como entidad significativa (véase «El BCE asume la supervisión directa de AS PNB Banka en Letonia», nota de prensa del BCE, 11 de marzo de 2019).
[55]Reglamento (UE) nº 806/2014 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de julio de 2014, por el que se establecen normas uniformes y un procedimiento uniforme para la resolución de entidades de crédito y de determinadas empresas de servicios de inversión en el marco de un Mecanismo Único de Resolución y un Fondo Único de Resolución y se modifica el Reglamento (UE) nº 1093/2010 (DO L 225 de 30.7.2014, p. 1).
[56]Directiva 2014/59/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 15 de mayo de 2014, por la que se establece un marco para la reestructuración y la resolución de entidades de crédito y empresas de servicios de inversión, y por la que se modifican la Directiva 82/891/CEE del Consejo, y las Directivas 2001/24/CE, 2002/47/CE, 2004/25/CE, 2005/56/CE, 2007/36/CE, 2011/35/UE, 2012/30/UE y 2013/36/UE, y los Reglamentos (UE) nº 1093/2010 y (UE) nº 648/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo (DO L 173 de 12.6.2014, p. 190).
[57]Directiva 2014/49/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 16 de abril de 2014, relativa a los sistemas de garantía de depósitos (DO L 173 de 12.6.2014, p. 149).
[58]«FCMC files an application for insolvency to the court against JSC ‘PNB Banka’», nota de prensa de la FCMC, 22 de agosto de 2019.
[60]«AS PNB Banka: SRB Decides No Resolution Required», nota de prensa de la JUR, 15 de agosto de 2019.
[62]El paquete bancario incluye la DRC V, el RRC II, la DRRB II y el Reglamento del MUR II.
[64]La capacidad global de recuperación es la medida en que las opciones de recuperación permitirían a una entidad de crédito recuperarse de una situación de crisis.
[66]Los playbooks son guías de implementación concisas que permiten a las entidades de crédito poner rápidamente en práctica sus planes de recuperación, mientras que los dry-runs son ejercicios de simulación utilizados para poner a prueba elementos fundamentales de los planes de recuperación de las entidades.
[67]Las respectivas decisiones de revocación de la licencia fueron notificadas a las entidades supervisadas en noviembre de 2019 y en enero de 2020.
[68]Decisión del Banco Central Europeo, de 31 de enero de 2014, sobre la cooperación estrecha con las autoridades nacionales competentes de los Estados miembros participantes cuya moneda no sea el euro (BCE/2014/5) (DO L 198 de 5.7.2014, p. 7).
[69]La selección de las entidades de crédito persigue lograr una cobertura acorde con lo dispuesto en el artículo 6, apartado 4, del Reglamento del MUS y comparable, en términos generales, con la cobertura de las evaluaciones globales llevadas a cabo: i) en 2014, cuando se estaba creando el MUS, y ii) en enero de 2015, cuando Lituania adoptó el euro. Los bancos se eligen atendiendo a su tamaño, su perfil de riesgo y su significatividad global para la economía nacional. Para ello es preciso tener en cuenta diversos elementos, como el modelo de negocio de la entidad, su gobierno interno y su gestión de riesgos, su riesgo para el capital, sus riesgos de liquidez y de financiación, y su interconexión con el resto del sistema financiero.
[71]Dictamen del Banco Central Europeo, de 8 de julio de 2019, sobre la legislación nacional que debe aprobarse para establecer una cooperación estrecha entre el BCE y el Hrvatska narodna banka (CON/2019/25).
[72]Véase «El BCE llevará a cabo una evaluación global de cinco entidades de crédito croatas», nota de prensa del BCE, 7 de agosto de 2019. Para más información sobre la evaluación global de Croacia, véase la sección 2.1.1.
[73]Reglamento (UE) nº 1024/2013 del Consejo, de 15 de octubre de 2013, que encomienda al Banco Central Europeo tareas específicas respecto de políticas relacionadas con la supervisión prudencial de las entidades de crédito (DO L 287 de 29.10.2013, p. 63).
[74]Directiva (UE) 2018/843 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 30 de mayo de 2018, por la que se modifica la Directiva (UE) 2015/849 relativa a la prevención de la utilización del sistema financiero para el blanqueo de capitales o la financiación del terrorismo, y por la que se modifican las Directivas 2009/138/CE y 2013/36/UE (DO L 156 de 19.6.2018, p. 43).
[75]Artículo 16 del Reglamento (UE) nº 1093/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 24 de noviembre de 2010, por el que se crea una Autoridad Europea de Supervisión (Autoridad Bancaria Europea), se modifica la Decisión nº 716/2009/CE y se deroga la Decisión 2009/78/CE de la Comisión (DO L 331 de 15.12.2010, p. 12).
[77]En el capítulo 6 puede consultarse más información sobre el marco de las tasas.
[78]El Comité Director apoya al Consejo de Supervisión en sus actividades y prepara sus reuniones. Está integrado por el presidente y el vicepresidente del Consejo de Supervisión, un representante del BCE y cinco representantes de los supervisores nacionales. Estos cinco representantes son nombrados por el Consejo de Supervisión por un período de un año de acuerdo con un sistema de rotación que asegura una representación equitativa de los países.
[79]Además de estas decisiones de supervisión, el BCE también aprobó implícitamente 205 operaciones (como el establecimiento de sucursales) al no presentar objeciones dentro de los plazos legales. De estas, 103 fueron aprobadas por altos cargos con arreglo al régimen de delegación.
[80]Estas decisiones se refieren a decisiones concluidas o adoptadas en el período de referencia (es decir, decisiones emitidas). El número de decisiones de supervisión no se corresponde con el número de procedimientos de autorización que fueron notificados oficialmente al BCE en el período de referencia (es decir, procedimientos de notificación recibidos).
[81]Conforme al artículo 6.7 del Reglamento Interno del Consejo de Supervisión, las decisiones pueden adoptarse también por procedimiento escrito, salvo que se opongan al menos tres miembros del Consejo de Supervisión con derecho de voto, en cuyo caso el asunto se incluirá en el orden del día de la siguiente reunión del Consejo de Supervisión. Normalmente, el procedimiento escrito requerirá que se concedan al menos cinco días hábiles a los miembros del Consejo de Supervisión para examinar el asunto.
[83]El Comité Administrativo de Revisión se compone de cinco miembros: Jean-Paul Redouin (presidente), Concetta Brescia Morra (vicepresidenta), Javier Arístegui, André Camilleri, Edgar Meister (hasta el 7 de septiembre de 2019), Gerd Häusler (desde el 18 de diciembre de 2019) y dos suplentes: René Smits e Ivan Šramko. El Consejo de Gobierno renovó los mandatos de Jean-Paul Redouin, Concetta Brescia Morra, Javier Arístegui, André Camilleri y René Smits en septiembre de 2019. El Comité se creó en virtud de la Decisión BCE/2014/16 sobre el establecimiento de un Comité Administrativo de Revisión y sus normas de funcionamiento, que fue modificada por la Decisión (UE) 2019/1378 del Banco Central Europeo, de 9 de agosto de 2019 (BCE/2019/27), en la que se aclara la función de los suplentes y el procedimiento de reparto de los costes pagados por los solicitantes y por el BCE.
[84]En el sitio web de supervisión bancaria del BCE se puede consultar más información sobre el Comité Administrativo de Revisión.
[85]Decisión (UE) 2019/976 del Banco Central Europeo, de 29 de mayo de 2019, por la que se establecen los principios aplicables a la determinación de objetivos y al intercambio de información sobre el rendimiento en los equipos conjuntos de supervisión y se deroga la Decisión (UE) 2017/274 (BCE/2019/14) (DO L 157 de 14.06.2019, p. 61).
[86]En una misión in situ con equipos transfronterizos, el jefe de misión y al menos uno de los miembros del equipo no proceden de la ANC del país de origen/de acogida correspondiente.
[87]En una misión in situ con un equipo mixto, el jefe de misión procede de la ANC del país de origen/de acogida correspondiente, y al menos dos de los miembros del equipo proceden de otro país.
[88]La Decisión BCE/2014/39 contiene asimismo disposiciones relacionadas con aspectos organizativos.
[89]Decisión del Banco Central Europeo, de 17 de septiembre de 2014, sobre la aplicación de la separación entre las funciones de política monetaria y supervisión del Banco Central Europeo (BCE/2014/39) (DO L 300 de 18.10.2014, p. 57).
[90]En el Reglamento de Requerimientos de Capital se especifican las obligaciones de información de las entidades de crédito con arreglo a FINREP (marco de información financiera) y COREP (marco de información común). Estas obligaciones se explican con mayor detalle en el Reglamento de Ejecución (UE) nº 680/2014 de la Comisión por el que se establecen normas técnicas de ejecución en relación con la comunicación de información con fines de supervisión por parte de las entidades, de conformidad con el Reglamento (UE) nº 575/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo. FINREP es el marco para la recogida de información financiera de las entidades bancarias, mientras que COREP es el que corresponde a la información relativa al cálculo del Pilar 1.
[91]El Banks’ Integrated Reporting Dictionary (BIRD) es una iniciativa del BCE y de los bancos centrales nacionales del SEBC desarrollada en estrecha colaboración con el sector bancario europeo. El BIRD fue diseñado con el objetivo de aliviar la carga informadora de las entidades de crédito. Su contenido, publicado en el sitio web del BCE, incluye una descripción precisa de los datos que deben extraerse de los sistemas de TI internos de las entidades de crédito para generar los informes, así como normas claramente definidas para transformar esos datos según lo requerido por las autoridades.
[92]Decisión (UE) 2019/685 del Banco Central Europeo, de 18 de abril de 2019, sobre el importe total de las tasas anuales de supervisión para 2019 (BCE/2019/10) (DO L 115 de 2.5.2019, p. 16).
[93]A partir del período de la tasa de 2020, las tasas de supervisión del BCE se calcularán sobre los costes anuales reales, es decir, tras la finalización del período de devengo. Para más información sobre las modificaciones del marco de las tasas, véase la sección 6.2.
[94]Reglamento (UE) 2019/2155 del Banco Central Europeo por el que se modifica el Reglamento (UE) nº 1163/2014 sobre las tasas de supervisión (BCE/2019/37) (DO L 327 de 17.12.2019, p. 70). Decisión (UE) 2019/2158 del Banco Central Europeo sobre la metodología y los procedimientos para determinar y recopilar los datos relativos a los factores de la tasa utilizados para calcular las tasas anuales de supervisión (BCE/2019/38) (DO L 327 de 17.12.2019, p. 99).
[95]Reglamento (UE) 2015/534 del Banco Central Europeo, de 17 de marzo de 2015, sobre la presentación de información financiera con fines de supervisión (BCE/2015/13) (DO L 86 de 31.3.2015, p. 13).
[96]Para las entidades significativas de menor tamaño, con activos totales de hasta 10 mm de euros, el componente mínimo de la tasa se divide por dos. A partir de 2020 este componente también se reduce a la mitad para las entidades menos significativas pequeñas con activos totales de hasta 1.000 millones de euros.
[97]En la sección 2.2 puede consultarse más información sobre las potestades ejecutiva y sancionadora del BCE.
[98]Los ingresos por sanciones indicados aquí (7 millones de euros) y los señalados en la sección 2.2 (7,6 millones de euros) no coinciden debido al distinto momento de su reconocimiento.