En 2021, la Supervisión Bancaria del BCE centrará sus esfuerzos de supervisión principalmente en cuatro áreas prioritarias afectadas especialmente por la pandemia de coronavirus (COVID-19): gestión del riesgo de crédito, solidez del capital, sostenibilidad del modelo de negocio y gobernanza.
También realizaremos otras actividades estructurales haciendo abstracción del impacto de la pandemia en 2021, en particular en relación con la observancia por parte de las entidades de las expectativas establecidas en la Guía del BCE sobre riesgos relacionados con el clima y medioambientales y su preparación para las fases finales de aplicación de Basilea III. Dependiendo de cómo evolucione la crisis, las actividades de supervisión específicas podrán ajustarse y adaptarse al perfil de riesgo individual de cada entidad.